lo que yo leo

Un blog sin pretensiones, sobre reseñas literarias para leer en 10 minutos; contiene comentarios sobre libros, recomendaciones, divagaciones y toda clase de digestiones literarias que un lector compulsivo ha aderezado a su gusto. Por supuesto, abierto a colaboraciones y opiniones. Casi es obligatorio equivocarse aunque, evidentemente, yo soy yo y tú, eres tú, por supuesto; pero ni yo soy tú ni tú eres yo, por lo tanto, todo lo que escribas es tu responsabilidad: cada uno es dueño de sus palabras y de sus silencios, sin embargo, tu libertad no te permite escribir nada ilegal o degradante para otros como tú y como yo. Es por eso que, al menos ese SILENCIO sí impera en este blog.


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“el sindrome e”, de franck thilliez: por entre las grietas de lo consciente se cuela un extraño


“Hemos podido descubrir las zonas del cerebro implicadas en el proceso de compra, como la ínsula, que es la zona del dolor y el precio, el cortex prefontral medio, el putamen o el cuneo. Pronto bastará que una anuncio entre en su campo visual o sonoro para que tenga impacto en su cerebro. Aunque sus ojos o sus oídos no presten atención, habrá sido concebido de tal manera que estimulo los circuitos de memorización y el proceso de compra” F.T.

Cuando Perseo entró en la cueva de las Gorgonas se cuidó mucho de llevar su bruñido escudo de bronce para evitar mirar directamente el horror de la mirada de Medusa y así quedar convertido en piedra.

Dudo mucho que esta referencia, algo pedante y traída por los pelos (otra broma involuntaria), haya venido a la mente de algún lector de la novela que nos ocupa. Muy posiblemente se acomode mejor esa secuencia estremecedora de la película “The ring” donde las víctimas de la maldición morían sólo con ver un video endemoniado. O esa estupenda novela de Josh Malerman titulada “a ciegas”, donde un horror desconocido que  ataca al género humano hasta hacerlo enloquecer, se introduce también por la mirada. 

En la novela, el simple visionado de una antigua película muda produce consecuencias extrañas en la persona que la ve. Desde la alteración del ritmo cardíaco hasta la aparición de una ceguera de origen incierto.

Su argumento, sin embargo, no trata ni de mitos ni de maldiciones. Trata más bien del mal que subyace en el género humano, de sufrimiento interior, de la capacidad de cada individuo de superar (o no) el condicionamiento de la adversidad, el dolor o las malas influencias.

Y para contarnos todo eso utiliza el vehículo de la mirada. La idea de que, si bien los ojos son la ventana del alma, esa ventana abierta al vacío de los otros también puede ser una invitación a que el horror ajeno entre en nosotros.

Con gran habilidad argumental, Thilliez nos presenta una trama basada en la idea de los experimentos sobre las imágenes subliminales en el cine, combinada con una malévola conspiración urdida en los albores de la guerra fría que sabe aprovechar y encauzar hacia la manipulación y tortura psicológica toda la genialidad de un precursor y clarividente cineasta. Y alimentar su locura para desarrollar un “arma” devastadora: nuestra violencia latente liberada del freno de la conciencia, la culpa o la compasión.

A esta trama adictiva se le añade un estilo trepidante y  directo que sabe administrar las pausas y ofrecernos paso a paso, las dosis necesarias de información para que mantenerlos en vilo hasta el desenlace final.

Igualmente, a mi juicio, los personajes principales, están muy bien perfilados y caracterizados. Por un lado, el comisario Sharko, aquejado de una esquizofrenia paranoide que, sorprendentemente, nadie es capaz de detectar. Por otro lado, la teniente Lucie, esforzada madre de familia, muy capaz y competente en su trabajo, aunque no tanto en su vida personal.

 La novela reúne los ingredientes de una buena novela negra con aspiraciones de superventas.

La única objeción que puedo ponerle es que, si bien tiene un final cerrado, el autor nos deja bien claro un “continuará” que a mí, personalmente, me desagrada sobremanera. Todos somos conocedores del mercado y de la necesidad de aprovechar el tirón de un personaje, pero el autor podía limitarse a escribir, sin más, otra nueva novela, sin tener que avisar, sin arrobo alguno, que las peripecias de los personajes van a tener una continuación. Yo prefiero pensar que cada novela es única y no que forma parte de una cadena de montaje perfectamente planificada. Pero yo soy muy raro.

En fin, ahora que viene el veranito, es una buena lectura, interesante y sin complicaciones.

Un saludo.

BIOGRAFIA: Franck Thilliez sitio web oficial (Annecy 1973) escritor francés, ingeniero en nuevas tecnologías. Su primera novela fue El ángel rojo (Train d’enfer pour Ange rouge, 2004),  Le chambre des morts ha sido llevada al cine en 2007 por Alfred Lot. En 2010 publica El síndrome E, primer volumen de un díptico sobre la violencia, seguido de Gataca en 2011 y Atomka en 2012

SINOPSIS EDITORIAL: Un hecho muy extraño altera el verano de la teniente de la policía de Lille Lucie Hennebelle: un ex amante suyo se ha quedado ciego cuando visionaba un cortometraje que acababa de comprar al hijo de un coleccionista recientemente fallecido. Una película, muda, anónima, con un toque malsano, diabólico y enigmático. A trescientos kilómetros de distancia, el comisario Franck Sharko, de la policía criminal, acepta volver al servicio bajo la presión de sus jefes, tras haber abandonado el departamento. Se han hallado cinco cadáveres a dos metros bajo tierra que resultan imposibles de identificar, ya que tienen las manos cortadas, la cabeza abierta y cerebro, dientes y ojos extraídos. Al tiempo que Lucie descubre los horrores que oculta la película, una misteriosa llamada le informa de la relación entre el filme y la historia de los cinco cadáveres, y hace que Lucie y Sharko, dos seres absolutamente distintos, y quizás por ello tan cercanos, se encuentren para investigar lo que parece el mismo caso.

  • Título: El síndrome E
  • Autor : Franck Thilliez
  • Traducción: Joan Riambau Möller
  • Editorial: Destino
  • Año de edición: 2011
  • Páginas: :576
  • ISBN: 978-84-233-4531-1


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“el partido”, de richard mcgregor: el capitalismo “made in china”


“The remarkable and largely overlooked truth about China is that it is still governed on Soviet hardware.” R.M 

Producto de su inteligencia, rendida a su genialidad, Napoleón Bonaparte alumbró una frase sobre China que ha venido citándose desde entonces en cualquier análisis de la realidad de dicho país: cuando China despierte, el mundo temblará.

En cierto modo, China ya ha despertado y el mundo no ha temblado. Al menos no por su despertar sino, ahora, por su recaída en el sueño y la recesión.

Mirándolo en perspectiva, una civilización milenaria que ha aportado a la humanidad gran base de su conocimiento material y espiritual, se encuentra hoy sometida a un proceso de cambio y adaptación desde un régimen político surgido a mediados del siglo pasado, apena 70 años, que es una nimiedad en comparación con su trayectoria y su importancia. Sin embargo la realidad es la que manda y, lejos ya las gestas y logros antiguos, la importancia e influencia actual del régimen chino y su comportamiento económico es determinante para el desarrollo y evolución de la economía global.

El libro objeto de reseña, nos acerca un poco más a la realidad de un régimen dictatorial y sus esfuerzos de conjugar y conciliar dos concepciones políticas y económicas tan dispares como el comunismo y el capitalismo. En realidad el capitalismo con los viejos modos totalitarios maoístas. Y también las maniobras de supervivencia de un aparato político elitista, represor y totalitario, el Partido Comunista Chino, y sus mecanismos de influencia y control sobre la estructura económica del país.

Pese a las expectativas sembradas por subtitulo de la obra, “El mundo secreto de los gobernantes comunistas chinos”, verdaderamente no responde exactamente a lo que se publicita. No es que sea un mal libro, sino que su contenido, al menos a mi parecer, no es tan profundo y sistemático como promete. Abarca distintos aspectos de la estructura económica China  y expone las facciones dentro del partido y sus distintas tendencias respecto del papel que debe adoptar la economía China en la globalizada economía de mercado capitalista. También saca a la luz el alto grado de nepotismo que impregna al régimen comunista chino, donde las distintas familias se reparten el pastel en los distintos sectores de la economía (financiero, tecnológico, energético, etc) intrigando para perpetuarse en el mismo indefinidamente a costa del sufrimiento pasivo de la inane población.   

En resumen, aunque no esencial para profundizar en la realidad política, social y económica de la China actual, si es un libro interesante y ameno que merece la pena leer.

Un saludo

 

SINOPSIS EDITORIAL: El Partido es la esclarecedora investigación de Richard McGregor sobre el Partido Comunista Chino, y el papel fundamental que desempeña en este país desde hace casi un siglo. Muchos libros han examinado el ascenso económico de China, su historial de derechos humanos y la turbulenta historia de sus relaciones internacionales, pero ninguno ha abordado la cuestión central para la comprensión de todos estos temas: cómo funciona el gobierno en el poder comunista. Un retrato magistral y perspicaz.

Richard McGregor, escritor y periodista australiano nacido en 1958. Ha sido el corresponsal jefe en la sección política del periódico The Australian, para Japón y China. También trabajó para “The International Herald Tribune”, la “BBC” y el “Far Eastern Economic Review. Ha trabajado como periodista en Taiwan, Sidney, Melbourne y Camberra. Actualmente es el former bureau chief del “Finacial Times”. Ha recibido varios premios, en 2008 y 2010 el “Society of Publishers in Asia” (SOPA), y el “Editorial Excellence Award” por el reportaje de las revueltas de Xinjiang.

el partido: los secretos de los lideres chinos-richard mcgregor-9788475069470

  • Nº de páginas: 375 págs.
  • Traducción: Laura Vidal
  • Editorial: TURNER
  • ISBN: 9788475069470


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“1984”, de george orwell: nos merecemos el futuro que hemos osado invocar.


“La guerra es paz. La libertad es esclavitud. La ignorancia es fuerza.

El poder no es un medio; es un fin en si mismo

Quien controla el presente controla el pasado y quien controla el pasado controlará el futuro

Ya estamos suprimiendo los hábitos mentales que han sobrevivido de antes de la Revolución. Hemos cortado los vínculos que unían al hijo con el padre, al hombre con otro y al hombre con la mujer. Nadie se fía ya de su esposa, de su hijo, ni de un amigo. Pero en el futuro no habrán esposas ni amigos. Los niños se les quitarán a las madres al nacer, como se les quitan los huevos a la gallina cuando los pone. El instinto sexual será arrancado donde persista. La procreación consistirá en una formalidad anual como la renovación de la cartilla de racionamiento. Suprimiremos el orgasmo. Nuestros neurólogos trabajan en ello. No habrá lealtad; no existirá más felicidad que la que se debe al Partido, ni más amor que el amor al Gran Hermano” G.O

Los años 80 fueron años de recrudecimiento de la Guerra Fría y de la amenaza nuclear. Guerras, desastres naturales, revoluciones sangrientas, asesinatos y magnicidios, hubo de todo y de todo lo peorcito que podía haber.

Sin embargo, también fue la década del definitivo deshielo. Del agotamiento y consunción del modelo político y económico soviético; una utopía irrealizable que tuvo como consecuencia, junto con el gemelo régimen comunista chino, la eliminación de millones de personas, por la guerra, la inanición, el asesinato y la represión política.

Concretamente el año 1984, homónimo de la estupenda novela de George Orwell, fue el año de la publicación de otra extraordinaria novela, “La insoportable levedad del ser”, de Milan Kundera, crítica con el régimen comunista checo, pero con un toque filosófico existencialista que supo conectar con las inquitudes de aquella generación de personas a las que iba dirigida. También fue el lanzamiento de los discos icónicos de dos grandes estrellas del Pop y Rock: “Like a virgin” de Madonna y “Born in the USA” de Bruce Springsteen (tan solo por ello, merece la pena ser recordado ese año 1984). Cómo nó!, ese año fue el lanzamiento de la película basada en la novela, protagonizada magistralmente por John Hurt.

Ciertamente, a la vista de la innumerable información que existe sobre la obra de Orwell, mucho más erudita y precisa que la mía, esta reseña no pretende ser un estudio detallado sobre la novela. No me siento capacitado para ello, fuera de saber apreciar la perfección de su estructura, la genialidad de su innovación y la fuerza de su mensaje, a la vez que la amenidad de su argumento y el atractivo de su tratamiento literario. Tampoco pretende ponderar las virtudes de la obra literaria en sí. Ni siquiera incentivar su lectura. Poco puedo aportar en ese sentido que no haya sido ya intentado por otros, y que no haya conseguido la obra por sí misma.

Sin más, quizas, pretendo con esta reseña aportar una reflexión personal sobre el significado y valoración ética de la novela 1984. Ética, filosófica, que no ideológica o política.

Aunque las previsiones premonitorias de Orwell no se cumplieron, al menos no en los términos imaginados por el novelista, si es cierto que la sociedad occidental no ha solventado nunca ese precario equilibrio entre la libertad y la seguridad, inherente creo yo, a la condición humana: el riesgo de sucumbir al vértigo de la responsabilidad de una eleción libre y voluntaria o caer en el abandono complaciente de la dejación de nuestros derechos a cambio de un inmediato e ilusorio bienestar (“panem et circenses”). El conformismo y el sometimiento a la autoridad que fue estudiado por el psicologo Erich Fromm como mecanismo de huída de las personas frente al miedo que provoca la libertad.

La importancia y significación de la novela 1984 de Orwell, junto con la estupenda sátira “La rebelión en la granja”, radica en que desveló los mecanismos de la represión y manipulación del régimen totalitarista soviético (y con él, el de todo totalitarismo camuflado bajo el disfraz del patriotismo, del nacionalismo e, incluso, de la democracia) con el objetivo de influir no solo en la libertad de elegir de las personas sino, más allá aún, en la misma capacidad de pensar.

Orwell supo ver todos los instrumentos de control social de los que se sirve el poder para someter y sojuzgar al indefenso ciudadano individual: la generalidad de las medidas “excepcionales” en defensa de un hipotetico enemigo exterior y también de un enemigo interior, convenientemente aleatorio e indeterminado; la manipulación mediante la propaganda política y el sometimiento a consignas uniformadoras que diluyen el individuo y lo cohesionan en una masa informe siempre conducida y orientada al objetivo común; la permanente visibilidad y exposición al escrutinio general, que elimina no solo la discrepancia sino la mera voluntad de discrepar; la alteración del lenguaje se llega a la alteración de los mecanismos de pensamiento y con ello a la anulación de la voluntad de la persona y su conversión en un mero sujeto voluble y manipulable; la eliminación sistemática de toda costumbre y tradición, fundamento de la antigua sociedad que se pretende erradicar, y su sustitución por “lo nuevo”, “lo moderno”, “lo mejor”, sin otorgar al individuo el más mínimo derecho a elegir.

Tiene una gran vigencia en la actualidad el ejemplo orwelliano por cuanto que debemos ser muy cautos a la hora de someternos a la dictadura del lenguaje políticamente correcto que lo que hace es anular nuestra capacidad de pensamiento crítico en favor de campañas de acción controladas por intereses ajenos a los nuestros. Y se ha convertido en algo mucho más importante ahora que es dificil discernir donde se encuentra el peligro. Porque es obvio nuestro rechazo al genocidio, a la represión política, a la dictadura “visible”, pero nos encontramos expuestos a otras muchas influencias no detectables que, en defensa de valores como la “modernidad”, el “progreso”, “el bienestar de la mayoría”, ocultan una ofensa contra la libertad y contra la tolerancia. Independientemente del color político que las ampare.

La lectura de la novela de Orwell es imprescindible para percatarnos de las presiones invisibles a las que estamos sometidos. Yo la metería en la misma maleta que otras tantas obras universales como “la rebelión en la granja”, del mismo autor, “Un mundo feliz” de Aldoux Huxley, “Nosotros” de Zamiatin, “El proceso” de Kafka, “La naranja mecánica” de A. Burguess, “El cero al infinito” de A. Koestler y “Vivir” de Ayn Rand.

Un saludo.

BIOGRAFIA: Eric Arthur Blair (Motihari, Raj Británico, 25 de junio de 19031, Londres, Reino Unido, 21 de enero de 1950), conocido bajo el seudónimo de George Orwell. Fue un escritor, periodista y ensayista británico, muy activo y comprometido políticamente, hasta el extremo de participar en la Guerra Civil española enrolado en las Brigadas Internacionales. De su experiencia en la guerra y la represión interna dentro de las filas comunistas llegaría a decir: «La guerra de España y otros acontecimientos ocurridos en 1936-1937 cambiaron las cosas, y desde entonces supe dónde me encontraba. Cada línea en serio que he escrito desde 1936 ha sido escrita, directa o indirectamente, contra el totalitarismo y a favor del socialismo democrático como yo lo entiendo».

Destaca en su obra su faceta periodística, con libros como “Homenaje a Cataluña” (Homage to Catalonia), sobre la guerra civil española, o “El camino a Wigan Pie” (The Road to Wigan Pier), que describe las pobres condiciones de vida de los mineros en el norte de Inglaterra. Igualmente destacan sus novelas “Rebelión en la granja” (Animal Farm), como alegoría de la corrupción estalinista de los ideales socialistas de la Revolución rusa, y 1984”, una visión distópica de la sociedad fuura bajo un régimen totalitario muy parecido el régimen estalinista.

RESUMEN EDITORIAL: En el año 1984 Londres es una ciudad lúgubre en la que la Policía del Pensamiento controla de forma asfixiante la vida de los ciudadanos. Winston Smith es un peón de este engranaje perverso, su cometido es reescribir la historia para adaptarla a lo que el Partido considera la versión oficial de los hechos… hasta que decide replantearse la verdad del sistema que los gobierna y somete.

1984

  • Título: 1984.
  •  Título original: Nineteen Eighty-four.
  • Autor/a: George Orwell.
  • Editorial: Debolsillo.
  • Traducción: Miguel Temprano García.
  • Año: 2013 (1949).
  • Páginas: 329.
  • ISBN: 9788499890944.


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“el cristiano mágico” de terry southern: corriendo sin control y cuesta abajo.


“La mayor parte de los críticos, después de haber despellejado los dos primeros programas tildándolos de “tremendos coñazos”, se mostraron impávidos a la espera de ver en qué dirección soplaba el viento a partir de entonces” T.S.

“Grandioso”, “extraordinario”, “un ejercicio de genialidad extrema”… Cuando leo u oigo esos elogios desmesurados, siempre ejecuto ese acto reflejo de mirar hacia los lados, buscando ese charco que estamos a punto de pisar, el autobús que casi nos arrolla o la caca de paloma que amenaza nuestra inmaculada integridad.

¡Vamos!. Que mi naturaleza permanentemente recelosa me lleva a desconfiar de las alabanzas gratuitas como si fueran señales de peligro inminente.

En el caso que nos ocupa, después de haber leído “el cristiano mágico”, del autor americano Terry Southern, me acerco a las solapas del libro y releo la reseña editorial con perfecta estupefacción: “estamos ante uno de los libros más extravagantes, crueles y salvajes jamás escritos sobre América”.

Me vuelvo a la portada del libro y por más que busco o rebusco no encuentro justificación a tanta euforia ni a tanta generosidad crítica. ¿Estamos hablando de Mark Twain? ¿Groucho Marx, acaso? ¿o quizás, Ambrose Bierce, John Kennedy Toole, Woody Allen o, por irnos un poco más lejos, Mihail Bulgakov?

Porque, preferencias aparte, son esos autores los que yo asocio con las cualidades de extravagancia, ironía, humor ácido, inteligencia desatada y transgresora y excelentes cualidades literarias: El “diario de Adan y Eva”, las “memorias de un amante sarnoso” o “Groucho y yo”, el “Diccionario del Diablo”, “la Conjura de los Necios”, “El maestro y Margarita”, “Filosofía a mano armada” de Tibor Fisher. Pero no “el cristiano mágico”.

Por el contrario, la obra objeto de reseña, sin ser una obra menor, no cumple, ni de lejos, con lo prometido en la solapa del libro. Si es cierto que es divertida e inteligente. También cuenta con una buena caracterización del personaje principal. Pero, a mi juicio, se queda en una sucesión de escenas disparatadas, sin continuidad lógica ni cohesión interna. Un anecdotario ingenioso al modo de “el club de la comedia”, que acaba tan abruptamente como se inició.

Esto es lo que más me ha incomodado de esta obra. El inicio es ocurrente y atractivo, Un presentación “in media res” que el lector espera ver explicada más adelante (cosa que hace). Pero poco más se nos ofrece sobre las motivaciones del protagonista. Algo sabemos de su carácter, pero no nos explica sus orígenes y sus íntimas motivaciones. Y al fina, no hay final. Un abrupto precipio… y !ahí te quedas, mariposa!

Terry Southern, es un autor, para mí desconocido, que se ha demostrado un hábil, inteligente y mordaz guionista de cine y televisión. A la vista de sus trabajos y colaboraciones extraliterarias no me cabe duda de su valía. Pero las extrapolaciones y consideraciones críticas añadidas a esta obra me parecen sobrevaloradas.

Siempre que alumbro una crítica negativa me causa gran pesar por miedo a que mi propia ignorancia me haga ser osado y lenguaraz en perjuicio de una obra a cuya altura, quizás, mi pobre juicio no alcance. Pero a pesar de todo, me creo capaz, si no de ofrecer una reseña inteligente y bien fundada, por lo menos afrontar críticamente los comentarios y elogios desafortunados.

Puede que hayan sido las expectativas volcadas en la obra las que me hayan conducido a la decepción final. En cualquier caso, siempre recomiendo que cada uno forme su propia opinión. En este caso, apenas 150 páginas pueden haceros salir de la duda y contrastar pareceres con el mío. Con todo, quizás merezca la pena intentarlo.

Un saludo 

TERRY SOUTHERN (1 de mayo de 1924 – 29 de octubre de 1995) escritor norteamericano, guionista y ensayista que se codeó en a lo largo de su carrera con la vanguardia literaria de aquel momento.

En el París de los años 50 tuvo contacto con, Mason Hoffenberg (con el que co-escribió la novela Candy) o Mordecai Richler, con James Baldwin y con intelectuales franceses de la talla de Jean Cocteau, Jean-Paul Sartre o Albert Camus.

Durante 1954 y 1955 Southern conoció a dos de sus héroes literarios, William Faulkner y el autor de The Man With The Golden Arm, Nelson Algren, al que entrevistó para Paris Review en el otoño de.

Durante 1959 y 1960 conoció y trató a James Jones, William Styron, Norman Mailer, Philip Roth, H.L. Humes, Jack Gelber, el Aga Khan, Blair Fuller, Jules Feiffer, Jackie Kennedy, la actriz británica Jean Marsh, Gore Vidal, Kenneth Tynan y su primera esposa, Elaine Dundy, a través de los cuales Southern conoció al humorista Lenny Bruce.

En el verano de 1962 trabajó dos meses como editor suplente en Esquire.

En parte por recomendación de Peter Sellers, Stanley Kubrick le pidió a Southern que le ayudara a revisar el guion de Dr. Strangelove or: How I Learned to Stop Worrying and Love the Bomb de 1964. 

En la segunda mitad de los años 60 trabajó en los guiones de una serie de películas “de culto”. Sus apariciones en este período incluyen The Loved One (1965), El coleccionista (1965), The Cincinnati Kid (1965), Casino Royale (1967), Barbarella (1967), Easy Rider (1968), El cristiano mágico (1969), y The End of the Road (1970).

Southern fue contratado por Michael O’Donoghue, el guionista jefe de Saturday Night Live para escribir para la temporada de 1981-1982 del programa de la NBC.

En abril de 1983 fue contratado para trabajar en una secuela planeada para Easy Rider y titulada Biker Heaven.

Southern consiguió un trabajo de profesor en el Laboratorio de Guionistas de Sundance en el verano de 1989. También colaboró en la preparación y publicación de las Blinds and Shutters, un libro sobre la fotografía de su difunto amigo Michael Cooper, editado por Perry Richardson y publicado en una edición limitada en 2000, con copias firmadas por Paul McCartney, Keith Richards, Sandy Lieberson y Allen Ginsberg.

Durante este tiempo, Southern se reunió brevemente con el cineasta canadiense David Cronenberg para discutir una posible adaptación de la novela de BurroughsNaked Lunch’ (que Cronenberg realizaría posteriormente), pero la reunión no tuvo éxito. Southern no volvió a tener participación en el proyecto. En noviembre de 1989 se entrevistó con Victor Bockris y los resultados fueron publicados en la revista Interview.

SINOPSIS EDITORIAL: Guy Grand es un millonario excéntrico (el último de los grandes derrochadores) decidido a crear desorden en el mundo y dispuesto a no escatimar gastos para conseguirlo. Tras una vida marcada por las bromas pesadas y los planes enloquecidos, su último objetivo consiste en probar su teoría acerca de que nadie puede resistirse al poder del dinero, y que, por conseguirlo, cualquiera haría lo que se le pidiera, por más degradante que fuese. En el universo de Guy Grand, todos tienen un precio, y él está dispuesto a pagarlo.
ISBN: 978-84-15130-39-0
Editorial: Impedimenta
Formato: 13 x 20 cm
Páginas: 152
Traducción: Enrique Gil-Delgado


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“el ingenioso hidalgo don quijote de la mancha” de miguel de cervantes, adaptación de andres trapiello. cosas veredes que haran hablar a las piedras y digo más, aun a los humanos.


“En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho tiempo que vivía un hidalgo de los de lanza en astillero, adarga antigua, rocín flaco y galgo corredor. Una olla de algo más vaca que carnero, salpicón las más noches, duelos y quebrantos los sábados, lentejas los viernes, algún palomino de añadidura los domingos, consumían las tres partes de su hacienda. El resto della concluían sayo de velarte, calzas de velludo para las fiestas, con sus pantuflos de lo mesmo, y los días de entresemana se honraba con su vellorí de lo más fino.” M.C.

En un lugar de la Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme, vivía no hace mucho un hidalgo de los de lanza ya olvidada, escudo antiguo, rocín flaco y galgo corredor. Consumían tres partes de su hacienda una olla con algo más de vaca que carnero, ropa vieja casi todas las noches, huevos con torreznos los sábados, lentejas los viernes y algún palomino de añadidura los domingos. El resto de ella lo concluían un sayo de velarte negro y, para las fiestas, calzas de terciopelo con sus pantuflos a juego, honrándose entre semana con un traje pardo de lo más fino” A.T.

Cuando eres un lector precoz y voraz, ya desde la infancia, es difícil responder a la pregunta sobre cómo incentivar la lectura en el niño. Cuando el ejercicio de la lectura es para ti tan natural como respirar, tan esencial como relacionarte con tus amigos y no tan importante como el comer o el dormir… ¿cómo incentivarías la lectura en el niño?

Yo no tengo una fórmula concreta. Desconozco la receta. Nunca lo supe, o nunca fui consciente de ello. Sí puedo afirmar, categóricamente, que tiene que ser un ejercicio voluntario. Para mí es inconcebible iniciar a alguien en la lectura obligándole a hacerlo. Es impensable e imposible.

Cualquier método que pretenda emplearse, debe hacerse sobre la base de la voluntariedad, la espontaneidad y lo lúdico. El niño debe querer acercarse al libro. Debe querer jugar de un modo libre y desenfadado con ese extraordinario “mecanismo” que es el libro.

 Otros caminos no conducen muy lejos. Es muy fácil crear aversión hacia cualquier actividad que requiera esfuerzo, concentración y voluntad. Y el buen lector sabe que la literatura exige esfuerzo de comprensión, análisis y reflexión.

Sólo existe una manera: que el propio niño acceda a la lectura por sí mismo. Que se implique en la búsqueda de su libro favorito. Que explore, que se adentre por sí mismo en la selva de los libros y vaya descubriendo el gusto a través de sus intereses y aficiones. Dejad que los niños se acerquen a los libros. Que los manipulen, que los apilen, que los cuenten y recuenten y construyan un castillo con ellos. Que sean su juguete… y que de vez en cuando se encuentren uno abierto y sientan la curiosidad de mirar sus páginas y dibujos… y un buen día descubran que tienen que robar horas al día para acabar ese libro.

Pasada la euforia de las efemérides de Cervantes, me asaltan estas mismas reflexiones, como todos los años cuando se celebra el día del libro.

No soy el único que se pregunta si es beneficioso o perjudicial para crear un hábito lector que se insista tanto en los beneficios y bondades de nuestra obra literaria más señera. Siempre surge la batalla entre partidarios y detractores de la idea de facilitar a los niños la lectura del Quijote. Parece paradójico, por el contrario, que siendo indiscutiblemente la mejor obra de la literatura en castellano (no por dogma, sino por sus extraordinarias cualidades literarias), aún existan tales dudas.

La polémica se vuelve, acaso, más extravagante y curiosa por cuanto que la inmensa mayoría de la población no lo ha leído. A lo sumo, una gran parte de la gente conoce las típicas escenas de los molinos de viento, el manteo de Sancho Panza y la fonda convertida en castillo. Y muchos de los que la hemos leído, ni la entendimos, ni la entendemos.

Hasta hace bien poco yo mismo no he sido consciente de la dificultad que su lectura entraña para cualquier lector novel o para cualquier persona de cultura media. Aunque ya existía la versión adaptada de Arturo Perez Reverte, con una orientación diferente, la versión “traducida al castellano” por el autor Andrés Trapiello ha conseguido desvelar el Quijote detrás del Quijote.

Mi curiosidad me llevó a empezar esta lectura comparándola, a la par, con la lectura de la obra original, , ahí descubrí cuan ardua y difícil puede ser la inmersión en un lenguaje arcaico y en desuso que te exige constantemente consultar las notas de pie de página o, directamente, un buen diccionario.

La obra de Andrés Trapiello despoja al Quijote original de muchas expresiones hoy desconocidas y obsoletas sin renunciar al estilo sutil, inteligente, impresionista, irónico y socarrón de la obra de Cervantes. Con un empleo de un vocabulario arcaizante pero no caduco, respetando el espíritu original, ha conseguido restaurar el tesoro del lenguaje que subyace en la novela cervantina.

Sin hurtarnos la obra original, ha realizado una magnífica labor de limpieza. Al igual que las pinturas de la Capilla Sixtina deslumbran hoy con su luz original después de la labor de reparación y conservación realizada, así reluce el Quijote de Cervantes con su vocabulario remozado, pulido y adecentado.

Andres Trapiello ha acercado el Quijote a nuestro tiempo y a nuestra cultura contemporánea. Nos ha permitido experimentar las sensaciones que cualquier otro lector foráneo ha podido gozar al poder leer la obra de Cervantes traducida a su idioma y, por ello, limpia y restaurada. Sólo así se explica el unánime reconocimiento a la obra de Cervantes por público que no conoce el castellano. ¿Por qué un lector inglés o alemán o francés podía disfrutar y gozar del Quijote? Porque su traducción a esos idiomas había pasado ya el filtro de la modernidad y su acceso a la obra se efectúa mediante el vehículo de un lenguaje comprensible.

La novela de Cervantes se puede leer con agilidad, de una manera amena y divertida, apreciando (ahora) la genialidad de su autor en la trama, la estructura, el estilo y el lenguaje.

Con el paso de los años podremos apreciar el enorme beneficio que esta nueva traducción habrá reportado a nuestra cultura, acercando el Quijote a los lectores jóvenes y no tan jóvenes. La recomiendo absolutamente como lectura inicial del Quijote, ántes que la obra original. 

Un saludo

BIOGRAFIA: Andrés Trapiello: prolífico escritor, poeta, novelista, ensayista y periodista. Ganador del Premio Nadal en 2003. Su obra novelística se compone, entre otras, de: La tinta simpática (1988), El buque fantasma (1992), La malandanza (1996), Días y noches (2000), La noche de los cuatro caminos. Una historia del Maquis. Madrid, 1945 (2001), Los amigos del crimen perfecto (2003, Premio Nadal. Premio a la mejor novela extranjera, Pekín 2005), Al morir don Quijote (2004, Premio Fundación Juan Manuel Lara a la mejor novela del año, 2005. Prix Européen Madeleine Zepter a la mejor novela extranjera, 2005), La seda rota (2006) (con fotografías de Juan Manuel Castro Prieto), Los confines, Destino, 2009, Ayer no más, Destino, 2012 (Elegida “mejor novela 2012” por los lectores de El País), El final de Sancho Panza y otras suertes, Planeta, 2014 (fuente: WIKIPEDIA)

  • Páginas: 1248
  • Idioma: Español
  • Publicación: 1615 (2015)
  • Editorial: Destino
  • Categoría: Narrativa
  • ISBN: 9788423349647


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“el cazador de la oscuridad”, de donato carrisi: ¿es el bien y el mal una cuestión de perspectiva?


“Existe un lugar en el que el mundo de la luz se encuentra con el de las tinieblas. Es allí donde sucede todo: en la tierra de las sombras, donde todo es enrarecido, confuso, incierto. Tú eras uno de los guardianes encargados de defender esa frontera. Porque de vez en cuando algo consigue cruzar. Tu cometido era hacerlo volver atrás” D.C.

La dicotomía entre libertad y seguridad ha venido afianzándose en nuestra sociedad contemporánea como la cuestión vital y decisiva que proyectará desde hoy hacia el futuro el modelo de sociedad en el que vamos a vivir. El desequilibrio hacia un lado u otro de la balanza condicionará esencialmente el predominio del individuo o la preeminencia de lo colectivo en ese futuro incierto que nos aterra conocer.

Orwell, Huxley, Zamiatin, fueron autores que enunciaron a principios del siglo XX los interrogantes que hoy nos formulamos y supieron ofrecernos una propuesta aterradora sobre los riesgos de tomar esas vitales decisiones en la dirección equivocada.

La novela objeto de reseña queda ciertamente lejos del estilo de los clásicos aludidos. Y entiendo que tampoco la intención de su autor sea ofrecer una novela de anticipación política. ¿a qué obedecen, entonces, estas referencias tan dispares?

Lo cierto es que su lectura me ha evocado, puede que de una manera totalmente inconsciente, la existencia de esas instituciones a las que históricamente hemos delegado capacidades y poderes omnímodos para organizar nuestra vida a cambio de la tranquilidad y la seguridad inconsciente y cómoda, ciega a cualquier precio, voluntariamente ignorante de los métodos o acciones con los que nos garantizan esa ilusión de consuelo y perfección moral.

¿Existe alguna institución milenaria que ha regido el destino de la sociedad occidental, investida durante siglos de poder e influencia, y que cuenta con una infraestructura implantada en todos los países del mundo y cuya jerarquía está imbuida del dogma de la infalibilidad en asuntos de la fe (y en muchos casos más mundanos)?

Existe una realidad aparente, superficial y visible, que enmascara otras muchas realidades oscuras y subterráneas que operan en lo oculto para perseguir fines nada claros desde el momento en que su propia clandestinidad interfiere en la clara percepción de lo que son o significan.

Existe una cara amable y desinteresada que contribuye en buena medida a fomentar la caridad y la solidaridad. Y existe también un gran poder político y económico que juega con intereses y objetivos más espurios.

Ya digo: no es que la novela de Donato Carrissi aborde todas estas cuestiones. Más bien no las aborda en absoluto y soy yo quien divaga por donde quiere.

La novela en cuestión se adscribe al subgénero del thriller vaticanista, o eclesiástico, muy del estilo de Dan Brown, aunque sin hace el truco del tetris con las referencias históricas utilizadas y con una calidad literaria superior.

Es una novela recomendable tanto por el argumento, siempre apetecible, enmarcado en las corrientes ocultas de la iglesia con una trama de asesinatos en serie de fondo. Y también por el estilo: ágil y rápido, trepidante (se suele decir) y casi cinematográfico.

La definición de los personajes está muy bien, sobre todo a nivel psicológico. Nos presenta un protagonista complejo, y un malo malísimo y poliédrico en su compleja personalidad. También hay sectas extrañas, con personajes interesantes. En general, la ambientación es atractiva e interesante. Un producto de entretenimiento que no decepciona.   

Un saludo.

 

 


Donato Carrisi:  escritor italiano nacido en 1973 en Martina Franca (Italia). Su experiencia en como novelista de suspense e intriga se apoya en su formación como Licenciado en derecho y especializado en  se especializó en Criminología y Ciencias de la Conducta. Es también guionista de películas y series de televisión. Otros títulos publicados son, entre otros, “El tribunal de las almas”, “La hipótesis del mal” y “Lobos” (fuente: editorial Duomo).

SINOPSIS EDITORIAL: Marcus es sacerdote y tiene un don: detecta el mal que anida en las personas. Sandra es fotógrafa de la policía. Y también tiene un don: puede hacer visible lo invisible. Ahora ambos han unido sus talentos para atrapar a un asesino abominable: alguien que sólo escoge como víctimas a parejas jóvenes.

La investigación de los crímenes les lleva al Vaticano, al archivo donde se atesoran los mayores crímenes de la humanidad. Un inventario del mal absoluto. Un lugar siniestro donde todo es oscuridad. Con un ritmo vertiginoso, Carrisi teje una historia en la que el lector libra la misma lucha que Marcus y se enfrenta a los mismos enigmas que intenta descifrar Sandra, sintiendo las mismas esperanzas y el mismo miedo hasta la última línea.

el cazador de la oscuridad (ebook)-donato carrisi-9788416634064

  • Traducción: Maribel Campmany
  • Colección: Los imperdibles
  • ISBN: 9788416261871
  • Encuadernación: Tapa dura
  • Páginas: 477


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“gente de barro”, de david brin. cuando el “yo” es multitud.


“Cada paso en el progreso humano nos presenta un desafío, Vic. Algunos se hunden en los excesos. Otros rechazan temerosamente el cambio. Y un sorprendente número combina lo nuevo con lo antiguo y el sentido común, yendo más allá de todas las expectativas” D.B.

Muchas veces he expresado ya en este blog mi opinión sobre la literatura como un extraordinario vehículo de expresión y difusión de todas aquellas propuestas intelectuales que inciten, estimulen, promuevan, argumenten y desarrollen teorías admonitorias sobre el cambio de paradigma.

Destaco, de entre todos los subgéneros de la novela, la novela negra y la novela de ciencia ficción como los ejemplos más representativos del poder de la literatura en general para transformar nuestro pensamiento y, con ello, para alterar el mundo real tal y como hoy lo conocemos y dar el paso desde la realidad imaginada –paradójicamente- a la realidad material.

Nuestra mente cuenta historias, constantemente. Nuestro pensamiento existe a través de la palabras, verbalizadas o no. Y la literatura construye argumentos y siembra ideas que toman forma en nuestro pensar y que luego pueden materializarse y convertirse en una nueva realidad que antes solo era imaginada. De alguna manera, para que algo se real, físico, material, previamente ha tenido que ser ideado y concebido como posible.

La literatura de ciencia ficción nos abre los ojos y nos acerca a muchas de esas propuestas que, a modo de tormenta de ideas, son vertidas en nuestra mente, algunas absurdas, otras irrealizables y, otras, germen del progreso humano intelectual y científico.

También, la literatura, como no, pone en evidencia nuestras propias carencias. Relata la realidad tal como es –percibida-, critica nuestros errores, nos apercibe sobre otros muchos por venir e intenta estimular nuestra capacidad de reacción y también las posibilidades de autosuperación.

Autores tan importantes como Jonathan Swif, Cervantes, H.G. Wells u Orwell, supieron parodiar nuestra realidad hasta extremos de lo absurdo o lo irreal. Y nos hicieron, en primer lugar, abrir la mente a nuestra propia realidad y, en segundo lugar, abrirla a la posibilidad de la existencia de una realidad distinta, aún por venir, pero indudablemente realizable.

Otros autores, igualmente, tal como Julio Verne, Asimov, Stephenson, o el propio David Brin –cómo no-, supieron anticipar e idear realidades científicas y técnicas que hoy no son sino parte de nuestra vida cotidiana y, por ende, inconsciente, inadvertida e invisible.

Todos ellos ofrecieron su genio creador y lo pusieron al servicio de una idea, que luego fue retomada por otros, desarrollada y hecha realidad. Eso es el progreso científico, intelectual, humano, en suma.

Y junto a la expresión literaria de su idea, cada uno de aquellos autores hoy reconocidos como precursores, clásicos, o genios, nos ofreció también una serie dilemas éticos cuya solución corresponde a la posteridad.

Toda esta extensa introducción viene a reivindicar esas novelas que además de ser un excelente producto literario, trasciende de la mera utilidad lúdica para ofrecer igualmente un estímulo intelectual.

A la novela “Gente de barro” la incluyo en esa categoría.

En un plano estrictamente formal, es una obra, correctamente escrita, amena, con una estructura lineal, con distintas voces narrativas que en realidad son las distintas réplicas del mismo protagonista y con una trama entretenida, interesante, muy ágil y trepidante (salvo ciertos parlamentos del protagonista) coherente y a mi juicio, novedosa y original. Cuenta con todos los elementos para ser una excelente novela.

Y sin embargo, sin que ello signifique objeción alguna por mi parte a las excelencias de esta novela, no es su aspecto formal lo que me ha cautivado sino los interrogantes que suscitan los temas planteados.

En efecto, la trama gira en torno a la tecnología de las copiadoras-horno que permiten a las personas hacer copias de barro de sí mismas, llamadas “ídem” o “golem”, las cuales, tienen un periodo de vigencia de un día y comparten con su arquetipo, original o “archi” la conciencia y la personalidad de éste, quien recupera e interioriza los recuerdos y experiencias de su golem sólo cuando son descargados en su cerebro al fin del periodo de vigencia.

Existen varias categorías de “golem” según se les encomiende funciones meramente utilitarias (trabajo pesado, tareas rutinarias) u otras más especializadas como proceso de datos, actividades militares o, incluso, experiencias sexuales, asignándoles a cada uno distintos colores, desde el verde hasta el naranja, gris, marfil o ébano.

Son muy diversos los temas que el autor trata en la novela, sustentados en la trama sobre la clonación, la creación de réplicas de uno mismo con conciencia y autonomía individual. Al igual que novelas como Frankenstein o la archifamosa “blade runner” (“sueñan los androides…”) de P.K.Dick, esta novela versa sobre la identidad, la personalidad, la inmortalidad a través de la prolongación de la conciencia, las enfermedades mentales, el valor moral del ser humano, los derechos legales de las réplicas, la responsabilidad moral y jurídica, la interpretación mistico-religiosa o laico-racionalista de la esencia del ser humano, el sentido de la existencia, etc.

Me ha sorprendido muy gratamente esta novela, de la que apenas había tenido noticias, empañada por otras más mediáticas del autor. La recomiendo absolutamente.

Un saludo.

SINOPSIS EDITORIAL: Gente de Barro narra las peripecias del detective Albert Morris y sus múltiples duplicados de barro en esa nueva sociedad. En el idemburgo se están haciendo copias pirata de una famosa cortesana, Gineen Wammaker, y Morris debe impedirlo. Un trabajo que no parece excesivamente difícil, pero que le llevará a descubrir una intrincada red de conspiraciones en esa sociedad del futuro donde los ídem carecen de derechos y de todo tipo de consideración.

DAVID BRIN: Astrónomo, físico y escritor de ciencia ficción, David Brin estudió Astronomía en la CALTEC, completando su formación en la Universidad de San Diego. Brin ha ganado premios tan imporantes a lo largo de su carrera como el Hugo, el Nébula o el John W. Campbell.

Su novela El cartero (1985) fue llevada al cine por Kevin Costner. Dentro de su carrera literaria ha realizado libros para franquicias como Star Trek o para continuar la saga de La fundación, de Isaac Asimov. De entre su obra habría que destacar series como La elevación de los pupilos, novelas como El efecto práctica y antologías como El río del tiempo. (fuente, lecturalia)

GENTE DE BARRO ha obtenido números e importantes premios literarios. Premio John W. Campbell, 2003, (Nominación); Premio Arthur C. Clarke, 2003, (Nominación); Premio Hugo, 2003, Mejor Novela (Nominación); Premio Locus, 2003, Mejor Novela de Ciencia Ficción (Puesto: 2)

GENTE DE BARRO

  • Título original: Kiln People
  • Año de publicación: 2002
  • Editorial: Ediciones B
  • Colección: Nova, ciencia-ficción nº 166
  • Traducción: Rafael Marín
  • Edición: 2003
  • ISBN: 978-84-666-1302-6