lo que yo leo

Un blog sin pretensiones, sobre reseñas literarias para leer en 10 minutos; contiene comentarios sobre libros, recomendaciones, divagaciones y toda clase de digestiones literarias que un lector compulsivo ha aderezado a su gusto. Por supuesto, abierto a colaboraciones y opiniones. Casi es obligatorio equivocarse aunque, evidentemente, yo soy yo y tú, eres tú, por supuesto; pero ni yo soy tú ni tú eres yo, por lo tanto, todo lo que escribas es tu responsabilidad: cada uno es dueño de sus palabras y de sus silencios, sin embargo, tu libertad no te permite escribir nada ilegal o degradante para otros como tú y como yo. Es por eso que, al menos ese SILENCIO sí impera en este blog.


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“el oscuro invierno” de david mark: la busqueda artificiosa de la diferencia


“[…] pero en sus movimientos, en sus gestos, hay una delicadeza que sugiere que le asusta su propio tamaño, como si constantemente temiera romper todo lo que es más frágil que él” D.M.

No tengo claro cuando empezó el proceso de transformación de la novela negra desde unos inicios como subgénero de la literatura más popular, a la categoría de obra de arte, convertidos sus elementos definitorios, técnica, temática y trama en canon y paradigma de la que se nutre a veces la literatura generalista (y seria). Hoy en día el género se ha convertido en un producto de consumo masivo, desdibujados sus contornos para adaptarlo a los gustos cambiantes del público (mercado).
Desde Dashield Hammett hasta David Mark hay un largo camino. Unas novelas han sido arrumbadas a un rincón ocultas por la bruma del olvido; otras resplandecen con una luz intermitente que periódicamente reclama la atención de la crítica y son rescatadas para un público lector ávido de novedades (y a veces de calidad); las menos, como la obra de Chandler, Jim Thompson, Ellroy, Leonard, y un corto etc. son obras maestras de la literatura que siempre permanecerán.
Pero la vida sigue, y la literatura también es un negocio que exige innovación o apariencia de innovación, calidad o algo aparentemente válido. Mientras que los puristas buscan reconocer en la obra literaria la adecuación a las reglas del género, la maquinaria editorial, al grito de “más madera” y “más difícil todavía” nos ofrece una nueva obra maestra cada semana. Personalmente considero que la creación literaria, como toda obra artística, sólo debe someterse a la voluntad de su autor y a la crítica del lector: el primero es soberano de su obra, pudiendo acudir a la hibridación de géneros, temática y técnica libremente, sometiéndose voluntariamente a la opinión del segundo para el cual fue destinada aquella. Pero ciertos experimentos si funcionan, funcionan y si no funcionan se olvidan, y a otra cosa.
La novela objeto de esta reseña, “un oscuro invierno” de David Mark, nos presenta la aparición en el panorama literario de una nueva saga literaria protagonizada por el sargento McAvoy. El protagonista se nos dibuja como una persona fuerte y sensible, tímido y felizmente casado con una señora de etnia gitana, padre ejemplar, cumplidor y atento. Se aleja del estereotipo de detective solitario, racional, introspectivo, individualista y asocial, pero tengo la impresión que es precisamente lo novedoso de su planteamiento lo que tiene de artificioso y superficial.

No acabo de aceptar el supuesto carácter extraordinario del protagonista por el mero hecho de que otros personajes de la novela así lo reconozcan. Parece como si el arquetipo del protagonista de novela negra no fuera suficientemente atractivo para su autor y buscara ofrecer al público algo diferente e innovador, mediante la asignación al personaje principal de atributos comunes y cotidianos.
Lo más destacable de la trama es la curiosa motivación del asesino (que no voy a desvelar) y la sorprendente lógica interna de sus actos que, pese a ello, no logra superar, a mi juicio, defectos argumentales como la forzada  conexión de todos los crímenes entre sí y la predecibilidad final. No es una mala novela pero tampoco extraordinaria. Un saludo

David Mark nació en Carlisle, Reino Unido, en 1977, ha ejercido como periodista de sucesos para el  The Yorkshire Post.  El oscuro invierno es su primera novela. Ha escrito la continuación de la misma, “original skin” protagonizada por el  sargento McAvoy.  

SINOPSIS DE LA EDITORIAL: Hull, East Yorkshire. Poco antes de Navidad, un anciano (único superviviente del naufragio de un barco de arrastre ocurrido hace cuarenta años) es hallado muerto en el mar. En una iglesia, una muchacha (único miembro de una familia que sobrevivió a una matanza durante el conflicto de Sierra Leona) es acuchillada con un machete. Un drogadicto (que logró huir de la casa en llamas donde murió su familia) es abrasado en un incendio en un barrio de viviendas de protección oficial.

El sargento McAvoy, un fornido policía que es mirado con recelo por el resto de sus compañeros debido a su inquebrantable sentido del deber, será el único capaz de encontrar la conexión entre estos tres crímenes y el asesino de aterradores ojos azules que oculta su rostro tras un pasamontañas negro…

Imagen de El oscuro invierno

  • Título: El oscuro invierno
  • Autor: David Mark
  • Traducido por: Javier Sánchez García-Gutiérrez
  • Colección: Nuevos Tiempos. 258.
  • ISBN: 978-84-15803-37-9
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“la caja negra” de michael connelly: el crimen que te ata con un hilo invisible a través del tiempo.


“Lo mismo sucede con una escena del crimen o un caso de asesinato, que siempre hay un elemento particular que hace que todo lo demás cobre sentido. Si encuentra ese elemento, te ha tocado la lotería. es como la caja negra de un avión” M.C

Al parecer, la ciudad de Los Angeles historicamente ha venido sufriendo, lo mismo que otras ciudades americanas padecen cíclicamente la fuerza la asoladora de los tornados o la devastadora acción de la inundaciones, los efectos cataclísmicos de la naturaleza, pero de la naturaleza humana: al igual que el estallido de la erupción de un volcán, un agravio con tintes racistas inicia un proceso de ira colectiva que, como la colada sulfurosa y ardiente, se desparrama como una marea caliente y arrasa todo lo que encuentra a su paso. En el año 1992, en South Los Angeles, al igual que sucediera años atrás, en 1965 en el barrio de Watts, la ciudad californiana vivió un paréntesis de caos y criminalidad desatada en que la ley y el orden quedaron en suspenso, en que las calles fueron el escenario de guerra declarada por bandas anónimas de jóvenes indignados que recluyeron en sus cuarteles al LAPD (DEPARTAMENTO DE POLICIA DE LOS ANGELES). El apaleamiento de Rodney King a manos de un grupo de cuatro policías de raza blanca y un liviano fallo judicial emitido por un jurado mayoritariamente de raza blanca, provocó un alzamiento “popular” y unánime que desoló comercios, vehículos y vidas humanas.

En este contexto histórico, la novela de Michel Connelly transcurre en dos planos temporales distintos, en un primer lugar en el año 1992 en el que el un joven inspector de policía, Harry Bosch, acude al escenario de un crimen en plena zona de los disturbios, escoltado por la Guardia Nacional, y se encuentra a una joven de raza blanca asesinada de un tiro. La urgencia por abandonar la zona del crimen ante el evidente riesgo de ataques por parte de los bandas descontroladas y la carencia de efectivos necesarios le causan una sensación de desazón ante la desatención hacia la víctima. Posteriormente en 2012 nuevamente Harry Bosh se cruza con dicho caso en el departamento de “asuntos no resueltos” encargado de resolver viejos crímenes aun no prescritos retomando la investigación con apoyo de nuevas técnicas de investigación inexistentes al momento de su comisión (huellas dactilares, rastros de ADN, exámen de balística, etc).

Se retoma así la investigación del asunto denominado “Blancanieves” en alusión a la vítima,  joven periodista danesa,  prototipo nórdico, asesinada en un barrio negro.

Sin pretender desvelar la trama, lo que en un principio parece ser un ataque racista dentro de las razias producidas con ocasión de los disturbios se va desvelando como un asesinato con motivaciones más complejas y personajes que nada tienen que ver con los sucesos derivados del conflicto racial.

El inspector Harry Bosch va deshaciendo una madeja enmarañada tirando suavemente de los flecos dejados por el asesino y siguiendo el hilo suelto consigue llegar hasta su resolución final. En el camino se encuentra con problemas derivados de las implicaciones políticas que supone el intentar resolver, precisamente en el aniversario de los sucesos de 1992, el asesinato de una joven de raza blanca y los escollos administrativos que encuentra. También se entrecruza en la trama el desarrollo de su relación consu hija adolescente y su relación de pareja.

Esta novela ha sido galardonada con el premio RBA 2012 de Novela Negra. No conozco el resto de finalistas pero sí creo que está a la altura de anteriores ganadores como Harlan Coben o, incluso, Philip Kerr.

Forma parte de la serie de novelas protagonizadas por Harry Bosch y participa, como todas ellas, de las características que brillantemente Michel Connelly ha sabido imprimirles. Harry Bosch es un detective intuitivo e impulsivo que persigue su objetivo con tenacidad y determinación aunque ello implique que sea cuestionado por sus superiores. Es un detective a la vieja usanza que poco a poco va incorporando las nuevas tecnologías a su bagaje investigador pero que fundamentalmente se basa en la recopilación de datos, su repaso concienzudo, su agudeza psicológica al interrogar a testigos y/o sospechosos y aprovechar en todo momento la suerte que los acontecimientos pueden poner a su alcance. Con una técnica magistral Michel Connelly consigue una novela muy entretenida y ágil, de fácil lectura y de más fácil adicción. Sin efectos espectaculares ni recursos artificiosos vamos asistiendo al proceso investigador desde el crimen inicial hasta el asesino final, despejando las distintas incógnitas que el tiempo ha ido depositando, capa por capa, al igual que os aros de una cebolla.

Definitivamente, sí, recomiendo su lectura. No ofrece un análisis sociológico de los disturbios raciales, sus causas y consecuencias; no ahonda en las tensiones latentes bajo la desigualdad y la superpoblación de la capital californiana; no trata los turbios intereses políticos que se mueven tras dichos acontecimientos. Unicamente es una buena novela negra que ofrece diversión y lo consigue.

Un saludo

Michael Connelly, escritor norteamericano nacido en Filadelfia en 1956. En 1986 fue finalista del Premio Pulitzer y trabajó en L.A. Times como reportero criminal. Ganó el premio Edgar con su novela “Eco Negro” y el premio RBA de novela negra con “La caja negra”.  Principalmente su obra novelística se centra en el género de novela negra siendo el personaje “Harry Bosch” el protagonista principal de una larga serie de novelas (FUENTE, WIKIPEDIA:) 

  1. The Black Echo (El Eco Negro) (1992)
  2. The Black Ice (El Hielo Negro) (1993)
  3. The Concrete Blonde (La Rubia de Hormigón) (1994)
  4. The Last Coyote (El Último Coyote) (1995)
  5. Trunk Music (Pasaje al Paraiso)(1997)
  6. Angels Flight (El Vuelo del Ángel) (1999)
  7. A Darkness More Than Night (Más Oscuro Que la Noche) (2001), también aparece Terry McCaleb
  8. City of Bones (Ciudad de Huesos) (2002)
  9. Lost Light (Luz Perdida) (2003)
  10. The Narrows (Cauces de Maldad) (2004)
  11. The Closers (Último Recurso) (2005)
  12. Echo Park (2006)
  13. The Overlook (El Observatorio) (2006), una novela por entregas publicada por The New York Times Magazine y posteriormente editada como libro en (2007)
  14. The Brass Verdict (El Veredicto) (2008), también protagonizada por el abogado Michael Haller.
  15. 9 Dragons (Nueve Dragones) (2009)
  16. The Reversal (2010), también protagonizada por el abogado Michael Haller.
  17. The Drop (2011)
  18. The Black Box (“La caja negra”) (2012), VI premio internacional RBA de novela negra.
  • The Poet (El Poeta) (1996) Protagonizada por el reportero Jack McEvoy
  • Blood Work (Deuda de Sangre) (1998), protagonizada por Terry McCaleb
  • Void Moon (Luna Funesta) (2000)
  • Chasing the Dime (Llamada Perdida) (2002)
  • The Lincoln Lawyer (El Inocente) (2005), protagonizada por el abogado Michael Haller (hermanastro de Harry Bosch).
  • The Scarecrow (La oscuridad de los Sueños) (2009) Protagonizada por el reportero Jack McEvoy y la agente del FBI Rachel Walling
  • The Fifth Witness (2011) protagonizada por por el abogado Michael Haller.
INDICE
Blancanieves 1992
PRIMERA PARTE: De paseo con una pistola 2012
SEGUNDA PARTE: Imagenes y Palabras
TERCERA PARTE: El inspector pródigo
Blancanieves 2012

  • Título: La caja negra
  • Autor: CONNELLY, Michael
  • Título original: The black box
  • Traducción: Antonio Padilla
  • Editorial: RBA
  • Año de edición: 2012
  • ISBN: 9788490063989


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“los cojos bailan solos” de José Prata: se atrapa antes a un asesino (o dos) que a un cojo


“Estoy en la escena del crimen y el crimen ni siquiera es mío” J.P

José Prata (1968), periodista y novelista portugués, cuya única novela es objeto de la presente reseña, elabora una clásica novela policial aderezada deliciosamente con ingredientes propios de una comedia de enredo que la confiere una cualidad indiscutible de novela de entretenimiento, sin que ello suponga un desvalor  en tanto que cumple lo que muchas obras no llegan siquiera a alcanzar pese a sus pretensiones y lo que, en suma, es el deber ser de toda obra de ficción, divertir, ilustrar y comunicar (en las proporciones que ael autor considera)

La trama principal se desvela en las primeras frases, aunque no toda ella (que esa es la gracia del libro y la intriga que mantiene el interés en continuar con su lectura): Porto Brandao es un inspector de policía encargado de investigar unos misteriosos asesinatos… que él mismo ha cometido. Sin embargo, sobre los mismos se solapa la actuación de un segundo asesino “el canallita” que va manipulando los cadáveres de Brandao y a modo de código de comunicación entre ambos, va dejando pistas incriminatorias contra el inspector que éste se encarga de desviar de su persona.

Con su novela Jose Prata ha demostrado que no toda novela policial, de calidad, es nórdica o anglosajona y que no toda novela policial debe ser trágica sino que puede ser tragicómica, esperpéntica, ingeniosa y  divertida.

En efecto, la novela tiene un sabor que recuerda “el laberinto de las aceitunas” de Eduardo Mendoza y quizás a “Papel Mojado” de Juan Jose Millas, (aunque con un planteamiento menos complicado formalmente y lejos del tortuoso planteamiento argumental al que es tan aficionado Millas), compartiendo a un protagonista algo desquiciado cuyos procesos mentales no siguen nuestra lógica “normal” y que precisamente por abordar “lateralmente” los problemas encuentra soluciones  muy convenientes. Es final de la novela cierra un círculo cuyo contenido no voy a revelar.

Su estilo es llano y claro presentándonos el relato en dos niveles distintos, con una grafía diferenciada, en cursiva, para un monologo cuyo protagonista y significación se va revelando a medida que avanza la trama principal, con la tipografía normal. A su vez ésta trama principal cuenta con el recurso de emplear paréntesis para mostrarnos el hilo de los pensamientos no verbalizados de  Brandao, consiguiendo reforzar ese toque de comicidad al que hemos aludido.

Novela cortita y muy recomendable, dos motivos para leerla.

Un saludo.

Portada de Los cojos bailan solos
Editorial Alfaguara
Colección: Literaturas
Páginas: 184
Publicación: 2002
ISBN: 9788420400488
Traducción: Mario Merlino


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“el asesino burlón”, de Jim Thompson: no hice caso del extraño del espejo, que me dijo que no la matara.


“–ahora cuando mi única tarea consiste en contar correctamente esta historia- me resulta difícil creer que llegara a matarla” J.T.

Cada vez se añaden más ídolos al altar del género de la Novela Negra; cada “nuevo” autor que el mercado arrima a nuestra vera se le suma a Chandler y Hammett para compartir con ellos su brillo estelar y de paso, ahorrarnos el arduo esfuerzo de leer, de comparar críticamente y, (vade retro satanás), siquiera de pensar y mantener una opinión propia. Siempre es más fácil ver la última película  y decir: “vaya, vaya, qué bueno es Jim Thompson, éste chico promete, quiero ver la segunda parte en 3D”.

Y sin embargo esta vez la flauta tocó toda una sinfonía porque en verdad Jim Thompson es uno de los grandes, tanto por su trayectoria literaria como cinematográfica (guiones y adaptaciones de su obra) reconocida por los mejores; ya todo un clásico.

James Myers Thompson (Oklahoma 27/09/1906; California 07/04/1977). Novelista norteamericano, autor principalmente de novela negra; fue guionista de cine con Kubrick (“Senderos de gloria” y “Atraco Perfecto”), inspirador de la serie “Ironside”; igualmente han sido adaptadas para el cine sus obras “La Huida” (de Sam Peckinpah, de 1972), “Los timadores” (de Stephen Frears, de 1990)), “1280 almas” (de Bertrand Tavernier, 1981) y  “el asesino dentro de mí” (de  Michael Winterbottom, 2010).

Otras obras de su biografía:

Sólo un asesinato (Nothing More Than Murder, 1949)
El asesino dentro de mí (The Killer Inside Me, 1952)
Noche salvaje (Savage Night, 1953)
Asesino burlón (The Nothing Man, 1954)
La huida (The Getaway, 1959)
Los timadores (The Grifters, 1963)
1.280 almas (Pop. 1280, 1964)

Marcando una línea que posteriormente seguiría con la impactante (y descacharrante) novela “1280 Almas” Jim Thompson relata, en primera persona, la historia de unos asesinatos ocurridos en los años 50, en una pequeña ciudad americana cercana a Los Angeles. El protagonista, un reportero del periódico local, narra a modo de crónica las circunstancias que le llevaron a cometer los homicidios, refiriendo su lento desquiciamiento por un trauma ocurrido en la guerra y el progresivo deterioro hacia la esquizofrenia.

Con la naturalidad de quien lo hace todos los días, una cosa lleva a la otra y nos encontramos con unos cuantos cadáveres de los que hay que deshacerse; las pistas van aflorando como las miguitas de pan del cuento; la casualidad acompaña; se suceden los desastres y hay que tapar un agujero con otro agujero más grande y al final…

El estilo es dinámico, con una prosa fácil, frases cortas y diálogos ingeniosos cargados de un humor sutil, ácido y, en ocasiones, macabro.

Es prodigiosa la facilidad con la que Jim Thompson es capaz de expresar los pensamientos y sentimientos de una persona enferma mentalmente,  desgranando en el relato los distintos elementos que van mostrando los mecanismo de la lógica interna del criminal y su progresivo deterioro a medida que se suceden los acontecimiento hasta perder la cordura poco a poco: los diálogos con el “extraño del espejo”, las dudas del protagonista sobre si ha hecho algo o no, la confusión que nos crea sobre si el personaje actúa en un constante estado de ebriedad.

Una buena novela dentro de lo mejor de un buen autor. Un bocado previo antes de la estupenda 1280 almas, con la que comparte estilo y calidad.

Un saludo  

Editorial:Ediciones B Colección: Libro amigo. Policiaca (Num. 74)

Traducción: Gerardo Di Masso

Tamaño: 18 x 11 cm. 238 páginas

ISBN: 978-84-7735-779-7


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“22/11/63” de Stephen King: el ex-asesinato de Kenedy


01/08/2012

Si te gusta Stephen King, si de verdad te gusta, si más que gustarte, te apasiona, NO SIGAS LEYENDO ESTA RESEÑA y limítate a leer la novela como si fuera una novela más, ciertamente entretenida pero de las que no dejan huella.

Se trata de una novela de ciencia ficción sobre viajes en el tiempo ambientada históricamente en los años 60 en Estados Unidos en los antecedentes del asesinato de JFK; a la vez es una distopía sobre un futuro (y un pasado) alternativo en el cual nuestras acciones pueden tener consecuencias desastrosas para la humanidad por cumplimiento del famoso efecto mariposa.

El argumento es sencillo y algo sensiblero: un profesor de instituto tiene conocimiento de la tragedia ocurrida en la infancia de unos de sus alumnos adultos, en la cual su propio padre asesinó a su madre y a sus hermanos en un arrebato alcohólico, dejandole lisiado y privandole de una educación y una vida normal en cualquier niño. A la vez, un amigo del profesor, enfermo y moribundo (de la noche a la mañana) le revela una puerta al pasado existente en un restaurante que él mismo regenta y le encarga que continúe con la labor emprendida por él, averiguar la realidad de la conspiración en el asesinato de JFK y abortarlo.

El profesor se traslada al pasado y consigue descubrir la trama y … ya no digo más.

A mi pesar la novela es muy simple, la ambientación histórica no pasa de la cita de ciertas marcas de coches y ciertos personajes y un guiño a “IT” pero sin alcanzar su nivel de excelencia; se echa en falta esa sublime recreación de la infancia de unos niños en los años 60 conjugada con la magia, misterio y fantasía interiorizada por los niños que confiere credibilidad al relato.

En conclusión, mejor te lees Apocalipsis, IT, Misery o alguna otra y habras saboreado al mejor y autentico Stephen King.

Un saludo   portada

ISBN: 9788401352485

“22/11/63” Stephen King

Plaza&Janes