lo que yo leo

Un blog sin pretensiones, sobre reseñas literarias para leer en 10 minutos; contiene comentarios sobre libros, recomendaciones, divagaciones y toda clase de digestiones literarias que un lector compulsivo ha aderezado a su gusto. Por supuesto, abierto a colaboraciones y opiniones. Casi es obligatorio equivocarse aunque, evidentemente, yo soy yo y tú, eres tú, por supuesto; pero ni yo soy tú ni tú eres yo, por lo tanto, todo lo que escribas es tu responsabilidad: cada uno es dueño de sus palabras y de sus silencios, sin embargo, tu libertad no te permite escribir nada ilegal o degradante para otros como tú y como yo. Es por eso que, al menos ese SILENCIO sí impera en este blog.


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“nos mienten”, de eduardo vaquerizo. el futuro tal como fue.


“Nora da gracias a que aquella zona sea tan hostil a los sistemas de seguridad invasiva. La policía y las corporaciones han intentado con poco éxito mantener las afueras vigiladas. Los vecinos están todos organizados y regularmente hacen batidas en busca de minicámaras, drones, arañas y demás dispositivos robóticos. Con la práctica, en las afueras se ha creado un ejército de auténticos expertos en sabotear los intentos de vigilancia de los poderosos.” E.V

La novela de ciencia ficción, al igual que la novela negra, en su estilo, es el perfecto vehículo para transmitir una idea y hacerlo de manera accesible, atractiva y con una amplia repercusión y aceptación por parte del lector (en cierto modo desprevenido).

Si bien hubo un tiempo en el que yo creía que la literatura debía ser neutral y aséptica, pronto me percaté que esa debería de ser la función de la historia y no de la literatura. Toda obra literaria es, en esencia, una obra comprometida cuya doble misión es entretener y, en mayor o menor medida, estructurar en un relato una idea u opinión de su autor.

La presente novela se encuadra dentro de este tipo de literatura “de denuncia”, que de ningún modo es un subgénero menor si nos atenemos a tan ilustres antecedentes como los que nos encontramos en la historia de la literatura del siglo XX con obras magistrales como “1984”, o”Un mundo feliz” y, en épocas anteriores, “El lazarillo de Tormes”, “El buscón”, “Los viajes de Gulliver” o “El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha”. Todas ellas comparten esa voluntad del autor de exponer críticamente las fallas de la sociedad contemporánea, bien desde una perspectiva realista, bien desde una perspectiva distópica-futurista,  a la vez que proponen, más o menos explicitamente,  el cambio de paradigma.

Partiendo de esta premisa de denuncia “social”, la novela “nos mienten” de Eduardo Vaquerizo ya formula desde el mismo título su alegato contra la sociedad actual y nuestro sistema político y económico.

En una época de crisis económica, como la que vivimos en la actualidad, se cuestionan los valores tradicionales que nos sirvieron de sustento, precisamente por la falta de apoyo material. Y de entre las grietas ideológicos de ese antiguo edificio, surgen nuevas formas de economía (tal viejas como el trueque) y nuevas estructuras organizativas (tan viejas como el movimiento asambleario).

El autor sitúa la acción en un futuro muy lejano (allá por el año 2.600) y en un entorno muy cercano (tanto como Madrid). Y con estos ingredientes nos presenta una sociedad altamente superpoblada, totalmente desestructurada después de una traumática y devastadora guerra civil. La masa de la población apenas sobrevive tras la escasez de recursos, mientras coexiste con una élite inmensamente rica y poderosa conformada por los dirigentes de las grandes corporaciones que, en delicado equilibrio de fuerzas y poder, se reparten parcelas de territorio e influencia en un mundo globalizado.

El argumento de la novela puede acomodarse al modelo narrativo del héroe arquetípico expuesto por J. Campbell en su obra “el héroe de las mil caras” , con la secuencia Separación, Iniciación y Retorno. La protagonista es traicionada y se ve envueltas en una trama conspiranoica que debe resolver para recuperar una vida que ya nunca volverá a ser igual.

Los temas con los que trabaja el autor son la sobrepoblación, la escasez de recursos, el acaparamiento, los privilegios de la élite, la desorganización de las masas, la utilización de la tecnología para el control y la represión, las plagas y epidemias  los desahucios (tan de actualidad en el 2.600). Y en suma,  la manipulación informativa para mantener el “statu quo” (algo tan viejo como el borrado de los sellos e inscripciones referidas a Tutankamon, ¡vamos!, lo de toda la vida).

A mi juicio, sin ser una novela extraordinaria, se deja leer y es entretenida. La acción es interesante, el ambiente de la novela es atractivo. La novela esta bien escrita. Los personajes son un poco acartonados y, ciertamente, algo planos y previsibles, pero logra crear una corriente de empatía con la protagonista que anima a acabar su lectura. en general existe una identificación .  Las buenas críticas con las que ha sido acogida no me han llevado a la decepción que supuso para mí , por ejemplo, la lectura de Cenital de Emilio Bueso, con la que comparte la visión postapocalíptica, pero de la que se aleja enormemente en cuanto a estilo narrativo y cualidad literaria. Dentro de la narrativa en castellano, no se me ocurren, de momento, otros ejemplos de este tipo de literatura, salvo quizás la obra “Khimera” de Cesar Perez Gellida, de la que prometo una reseña, en breve.  

Obviamente, sea dicho como una opinión personal, con las carencias y limitaciones que la acompañan. Lo que siempre digo en estos casos: léela tu mismo, formate tu propia opinión y sal de dudas.

Un saludo.

SINOPSIS EDITORIAL: Una brillante distopía sobre el futuro inmediato de España que aúna aventura y denuncia social Los pueblos que olvidan su futuro están condenados a sufrirlo. España, mediados del siglo XXI. La resaca de la crisis ha dejado un mundo en el que las megacorporaciones dominan una sociedad hipertecnológica erigida sobre las ru inas de los Estados. El crecimiento salvaje de la desigualdad ha convertido el centro de las ciudades en grandes fortalezas donde viven y trabajan los privilegiados, rodeadas por inmensos barrios periféricos llenos de un ejército de desheredados cada vez más descontentos.

Todos mienten

  • © 2015, Penguin Random House Grupo Editorial, S. A. U.
  • 1ª Edición: junio de 2015
  • ISBN: 9788415831648
  • Páginas: 352
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“a ciegas”, de josh malerman: cu-cu, ahora mes ves, ahora no me ves.


“Los niños preguntaron si se encontraba bien. Ella respondió que sí. Pero saben cuándo les miente. Malorie los ha adiestrado de manera que las palabras no sean necesarias. En ese momento no llora, pero lo ha hecho. Lágrimas silenciosas tras la venda. Silenciosas para ella. Pero los niños son capaces de arrancar sonidos del silencio. J.M.

Ya dejó escrito el solitario de Providence, el maestro Lovecraft, que “La emoción más antigua y más intensa de la humanidad es el miedo, y el más antiguo y más intenso de los miedos es el miedo a lo desconocido.” Y nada hay más desconocido para nosotros que aquello que no podemos ver.

De eso trata la novela que ahora reseñamos, escrita por el debutante Josh Malerman. Su título, “a ciegas”, es bastante explícito sobre la trama: en un futuro distópico, una amenaza indeterminada ha exterminado a la mayoría de la población. No se sabe exactamente en qué consiste, los síntomas son una locura suicida. El contagio viene directamente por la mirada. La gente enloquece, se automutila y se suicida. Los pocos sobrevivientes optan por llevar constantemente una venda en los ojos. Malorie tiene dos niños pequeños y pretende llevarlos a una zona habitada por otras personas, pero tienen que desplazarse con los ojos vendados y su destino esta a muchos kilómetros de su hogar. No puedo aportar más detalles sin riesgo de desvelar en exceso el argumento.

El título original “Bird box” alude a una jaula de pájaros que uno de los personajes colocaba a la entrada de la puerta de su casa para detectar la aproximación de presencias desconocidas.

Esta novela se encuadra dentro del subgénero del terror psicológico. Se estructura el discurso en dos líneas temporales paralelas. Una en el tiempo presente, donde se revelan las vivencias de la protagonista, inmersa en la vorágine de la infección, y su lucha para contactar con otros supervivientes, desplazándose “a ciegas” por el territorio. Otra, retrospectiva, cinco años atrás, cuando llegaron las primeras noticias de la infección y la realidad comenzó a oscurecerse radicalmente hasta desaparecer de la vista todo vestigio de lo que una vez fue una vida normal.

El autor ha sabido trasladar al texto la angustia y desesperación de sus personajes. Su vocabulario es claro, preciso, sencillo, muy descriptivo. Con frases igualmente sencillas, cortas y certeras, imprime velocidad a la lectura a la vez que se va desbocando el corazón del lector, ansioso por ver el desenlace que se aventura trágico. Está muy lograda el efecto que provoca en el lector la incertidumbre, de los personajes, ese miedo a lo desconocido, que se agrava con el terror que provoca la imposibilidad de utilizar la vista para anticipar el peligro y la certeza ilusoria de la inminencia de un riesgo en cada sonido, en cada anomalía en cada silencio de la oscuridad circundante.

También es un acierto, a mi juicio, el plasmar en la novela las distintas actitudes que las personas adoptamos ante una crisis, ejemplificando sutilmente en cada personaje el desconcierto, el miedo, el bloqueo, la negación, la determinación racional, el esfuerzo, el espíritu de supervivencia, el egoísmo, la apatía, la indolencia, la inocencia, la simple adaptación o la irracionalidad.

Personalmente, no soy muy aficionado al género de terror puesto que pocas veces me encuentro con obras que consigan de verdad infundir el miedo que pretenden. Mientras que el cine o la televisión cuentan con mejores técnicas para provocar el pánico y la angustia (algunas un poco tramposas como el abuso de la banda sonora), esta novela lo ha conseguido. La técnica consiste en la brevedad de la novela, el lenguaje empleado, la sencillez y, a la vez, la genialidad de la historia y la confianza en que el propio lector aporte sus propios miedos y sensaciones, que le son devueltas en una dosificación perfecta.

En suma, una primera novela muy recomendable.

Un saludo.

Josh Malerman, es un autor americano, cantante y compositor de la banda de rock The High Strung, el cual,  is an American author and the lead singer ha escrito varias novelas no publicadas, antes de su debut en el mercado editorial con la novela “a ciegas” cuyo título original es “Bird Box”. (Bendita Wikipedia)

SINOPSIS EDITORIAL: No abras los ojos. Hay algo ahí fuera. Algo espantoso, que hace que la gente enloquezca y se suicide ante su sola visión. Nadie sabe qué es ni de dónde viene. Cinco años después de que diera comienzo la pesadilla, los pocos supervivientes que quedan viven refugiados en el interior de casas y edificios, protegidos por puertas cerradas y ventanas con las cortinas echadas.

  • Título: A ciegas
  • Autor: Josh Malerman
  • Editorial: Minotauro
  • Traducción: Miguel Antón
  • Año: 2015
  • ISBN: 978-84-450-0234-6
  • Nº de páginas: 288


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“apocalipsis” de stephen king, otra vez el bien y el mal siguen su juego en el corazón del hombre


 

“Decidiste entonces que querer a la gente podía llegar a causar dolor, y llegaste a la conclusión de que era más seguro vivir sólo para ti misma. Y eso fue lo que hiciste una y otra vez.” S.K. 

Verdaderamente sólo Stephen King puede conseguir reeditar un libro superventas de casi 1200 páginas añadiéndole alegremente otras casi 400 y conseguir la misma adhesión entusiasta que con el libro inicial. En efecto, este nuevo libro, “Apocalipsis” (1990) es la versión extendida de el libro original  “La danza de la muerte” (1978), el “Director´s Cut en el ámbito literario.

El propio autor se ocupa de aclarar en un ingenioso prólogo (dividido en dos partes, la primera “para leer antes de la compra” y la segunda “para leer despues de comprar el libro”) que la génesis original de la novela fue concebida con un mayor número de páginas, pero por recomendaciones editoriales el libro fue trasquilado, podado, entresacado, desbrozado, afeitado, retocado y maquillado para disminuir su número de páginas y reducirlo a un volumen más liviano y accesible para el lector medio.

Esta nueva versión, sin ser un nuevo libro, contiene unas 400 páginas más en las que, según opinión del autor, la novela gana en profundidad y en calidad literaria, sin distorsionar la orientación inicial, únicamente corrigiendo, estilísticamente, las cicatrices que quedaron tras la drástica disminución de páginas y actualizando el tiempo interno de la novela a los años 90, con inclusión de las necesarias correcciones respecto de referencias culturales. Según Stephen King, los protagonistas quedan así mejor definidos por sus propias acciones, que son más detalladas que en la versión original.

Recuerdo un verano en el que me dediqué a leer todos los libros de Stephen King que pude conseguir de la biblioteca de una vecina, también lectora compulsiva. Apilados uno encima de otro al lado de mi mesita de noche alcanzaban perfectamente el metro de altura: It, la Larga Marcha, el Fugitivo, los Tommynockers, Cementerio de animales, Misery, Dolores Clairborne, La danza de la Muerte, El pasillo de la Muerte, Carrie, El Misterio de Salem´s Lot, La Zona Muerta, Maleficio, etc. Con esto quiero decir que en modo alguno me han dado miedo los “tochos” de más de mil páginas, ni aunque le añadan otras tantas, como es el caso que nos ocupa.

Sin embargo, esta nueva lectura, que es la primera, estrictamente hablando, no me ha gustado tanto como la lectura inicial de la La Danza de la Muerte. Obviamente los años pasados desde mi lectura anterior han añadido cierta niebla espesa al cielo de mi memoria y las sensaciones que ahora tengo seguramente no se correspondan con las percepciones de antaño.

Al afrontar esta reseña, al igual que la lectura que la ha motivado, no puedo dejar a un lado el hecho de que yo ya había leído el libro anterior y por lo tanto la comparación entre ambas obras ha sido inevitable.

Como muy bien aclara Stephen King en su prólogo, la acción de Apocalipsis, respecto de La danza de la muerte, se ha alargado: los personajes intervienen  más y hacen más cosas dentro del esquema inicial. Esto ha dado como resultado que el ritmo de la acción sea más pausado y un intervalo más largo entre la presentación intercalada de cada personaje y un ritmo narrativo más lento. 

Por el contrario, ha ganado en profundidad sobre todo en la presentación de estos personajes y en una mayor claridad respecto de sus motivaciones y circunstancias. En este sentido yo creo que se nota que el libro inicial, la Danza de la Muerte, era el resultado de los descartes de una obra de mayor envergadura.

Con todo, y puestos a comparar, puedo decir que la obra inicial me gustó más, me divirtió más, su lectura me resultó más ágil, más frenética, al menos esa es mi impresión actual. Pero para un lector novicio que se acerca a esta lectura por primera vez, yo le recomendaría sin duda alguna el libro de “Apocalipsis”.  Ya he dicho que sólo Stephen King puede escribir una obra de 1536 páginas que te deje enganchado desde la primera a la última y que sólo interrumpas su lectura por necesidades fisiológicas ineludibles (comer y dormir, básicamente).

La acción que se desarrolla en esta novela contienen ese aíre postapocalíptico que su propio título indica. Sin ser una clásica novela distópica, ni una novela de terror puro, ni siquiera ciencia ficción o fantasía, comparte y conjuga estos elementos en el más clásico estilo de Stephen King.

Transcurre en un marco temporal contemporáneo, con una descripción realista, con un estilo claro y sencillo, una cronología que avanza y retrocede temporalmente para explicar los antecedentes de cada personaje, sin perder por ello el ritmo necesario para mantener el interés. Stephen King sabe, además, presentarnos lo cotidiano teñido de un velo de surrealismo fantástico, mágico y extraño que tanto el lector como los propios personajes aceptan dentro de la coherencia del relato.

Se estructura la novela en tres partes, donde se nos explica los orígenes y antecedentes de los personajes,  el desarrollo de la formación de ambas fuerzas contrapuestas y el desenlace final –y ahí me quedo.

La novela trata sobre la propagación en Estados Unidos de una epidemia vírica provocada por un experimento biológico militar descontrolado, conocido como Capitán Trotamundos, cuyo contagio es casi instantáneo, con un porcentaje del 99% sobre la población, y una tasa de mortalidad del 100% de los infectados.

Pese a los intentos iníciales de las estructuras gubernamentales de mantener aislado el foco de infección, mediante la práctica de una ley marcial sumarísima en las poblaciones afectadas y con el control total de la información. El país entero se colapsa a los pocos meses, volviendo inhóspitas y desoladas las poblaciones, inútiles las comunicaciones e imposible el transporte  por lunas carreteras obstruidas con los restos las fantasmales caravanas de vehículos de aquellos a los que la muerte les acometió cuando pretendían abandonar a estampida las ciudades y esos otros que intentaban refugiarse en esas mismas ciudades huyendo del horror de las poblaciones del extrarradio.

Ante el desconcierto inicial, los pocos sobrevivientes del país van a ser atraídos por unos sueños recurrentes que polarizarán a la población en dos focos opuestos, unos hacia un pueblo de Colorado liderado por una anciana negra de más de 100 años llamada Madre Abigail, que representa a las fuerzas del Bien y otros hacia Las Vegas, donde un ser oscuro y extraño llamado Randall Flagg agrupará a los elementos más extraños y marginales, encuadrados en las filas del Mal.

Por contraste con el buen hacer literario del autor, las adaptaciones cinematográficas de muchas de sus novelas no han sabido trasladar a la pantalla la mágia, y la fascinación del terror de Stephen King. En 1994 la cadena de televisión ABC realizó una adaptación en formato de miniserie llamada “Apocalipsis”  que fue protagonizada por actores hoy muy conocidos como Gary Sinise, Molly Ringwald, Rob Lowe,Miguel Ferrer, Laura San Giacomo, Ossie Davis y Ed Harris, pero que no tuvo mucha aceptación por parte de público y crítica.

Concluyo con una entusiasta recomendación. No siendo de sus mejores novelas (ya me he decantado en varias ocasiones a favor de la magistral “It”) es una novela estupenda. Y hasta l más mediocre de las obras de King es mucho mejor que otros productos literarios que nos intentan colocar como émulos del genio del terror contemporáneo.

Un saludo

 

 

Sinopsis Editorial: Una novela de tonos apocalípticos en la que el Bien lucha contra el Mal. Un virus se escapa de un laboratorio secreto del Gobierno norteamericano, en Texas. Como consecuencia de ello, muere más del 99 por ciento de la población mundial. Los supervivientes se alinean en dos bandos: el del Bien, liderado por Mamá Abigail, una anciana de 104 años, y el del Mal, capitaneado por Randall Flagg, el Hombre Oscuro. Al enfrentarse ambas fuerzas en una lucha épica que tiene lugar en el desierto de Nevada, el futuro del inundo pende de un hilo. Apocalipsis es el título dado en España a la versión “completa y sin cortar” de la novela The Stand que apareció en 1990. Previamente, había aparecido publicada la versión “recortada” (correspondiente con la versión de The Stand publicada en 1978) bajo el título de La danza de la muerte.

 

  1. Título original: The stand
  2. Traductor: Eduardo Goligorskyia Pous
  3. Páginas: 1536
  4. Publicación: 1990 (1990)
  5. Editorial: Emece Editores
  6. Categoría: Terror
  7. ISBN: 9500406666


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“snow crash” de neal stephenson: ¿existe el “diverpunk”?


“Un momento, Juanita. Decídete, esto del Snow Crash … ¿es un virus, una droga o una religión? -. Y que diferencia hay, dice Juanita encogiéndose de hombros.” N.S.

Encuadrada dentro de la corriente ciberpunk (perdón por la autocita), lo cierto es que la presente novela de Stephenson trasciende ese subgénero y, aunque comparte muchas de la características del mismo, formales (estéticas, técnicas) y materiales (contenidos y argumento), sorprende por ser una revisión luminosa y divertida (en ocasiones paródica) de este tipo de novelas de ciencia ficción.  De ahí la pregunta que titula esta entrada en el blog; medio en broma medio en serio, cabe preguntarse si existe algo llamado diverpunk, un ciberpunk divertido, optimista, ajeno a la oscuridad, pesimismo y fatalismo canónicos.

Con la novela Neuromante (1984) William Gibson inició esta corriente de la ciencia ficción y fijó de un modo absoluto las características definitorias de la misma: un futuro cercano, postindustrial, ultratecnológico, antiutópico; una sociedad rota y fragmentada, diluido el concepto del individuo en la indefinición de lo social; un régimen político totalitario, fundido y confundido con los intereses económicos de grandes empresas y corporaciones de ámbito global; un antihéroe solitario, normalmente hacker informático, marginal y relegado a los arrabales del sistema; voluntaria o involuntariamente, marginado, diferente; siempre deambulando en el impreciso borde de la legalidad; una realidad paralela, un mundo alternativo, una doble realidad, física y virtual, donde se desarrolla y decide el conflicto y la confrontación.

Stephenson toma este concepto e incluye todas estas características en su obra pero y le dota de un matiz diferente de tal modo que pueden distinguirse varios niveles de lectura:  una novela ciberpunk, una novela de aventuras, una novela de crítica social, una novela distópica, una novela de humor paródico, una novela culta sobre el significado profundo de los mitos y sobre el origen del lenguaje y su función en la sociedad. Y todas ellas bajo una suave y tenue luminosidad y optimismo.  

Se puede decir que es y no es una novela ciberpunk. Existen diferencias de matiz un nuevo enfoque sobre el concepto clásico. Por ejemplo, el vaquero solitario ya no es un asesino, un delincuente, o un héroe solitario,  sino un programador informático que se gana la vida como repartidor de pizzas en la Realidad y es un samurái en la realidad virtual denominada Metaverso.

No existe tampoco un régimen político totalitario, sino que los antiguos poderes soberanos, el clásico concepto de Nación o Estado, ha evolucionado hacia una sociedad regida por las reglas del anarcocapitalismo extremo, anti-estatista, anti-intervencionista, ultraindividualista; una heterarquía en red, regida por la Mano Invisible de Adam Smith –citada al pricipio de la novela-  en la que los antiguos poderes estatales  no son sino franquicias, corporaciones económicas, que operan dentro de los distintos sectores del mercado, ofreciendo sus servicios en libre competencia, como por ejemplo suministro de software (Gobierno USA), o la venta de información contenida en una base de datos global (Corporación Central de Inteligencia, antigua CIA, que gestiona la Biblioteca, antigua Biblioteca del Congreso), o servicios financieros (Hongk Kong de Mr. Lee) la venta de droga (Narcocolombia),  el reparto de pizza (la franquicia Cosa Nostra regentado por la antigua Mafia), o el cobro a morosos (Camorristas Internacional), o el servicio de protección policial (MetaPol Unlimited, WorldBeat Security) o las cárceles (La Jaula, El Talego) o las autopistas (Empresas Highway, Tiramillas Inc) también bajo control privado, las cuales comunican los distintos barclaves o territorios suburbanos donde se desarrolla el área de influencia de cada franquicia.

Existe claramente diferenciada una dualidad entre la Realidad, física, tangible, donde se desarrolla la existencia de la humanidad, donde viven los protagonistas; y el Metaverso, una realidad virtual, alternativa, una metáfora de la vida real que se rige por sus propias reglas, encorsetadas dentro de las limitaciones del protocolo informático base de su creación, encaminadas a mantener la ilusión de la realidad, donde, sin embargo, también se trasladan las diferencias sociales derivadas del poder adquisitivo: una mayor velocidad de procesamiento de datos, mayor capacidad de almacenamiento y mayor complejidad de los programas que permite una mayor definición y detalle. Al igual que el canon clásico de la novela ciberpunk, los sucesos dentro del mundo virtual alterarán los equilibrios de poder en la Realidad y el protagonista deberá hallar la solución en ambas realidades.

La descripción de esta realidad virtual, es detallada, compleja y muy interesante, un mundo alternativo que Stepehnson recrea con gran maestría y naturalidad. La   conexión de los usuarios al Metaverso se realiza a través de unos terminales personales en forma de gafas en las que se proyectan una imagen de realidad virtual de gran calidad. Cada usuario aparece como un icono de diseño libre, según su poder adquisitivo, o de tipo estándar, es el llamado avatar. Este entorno se desarrolla a lo largo de una banda de cien metros de ancha y 65536 km de larga, “La Calle” en una circunferencia perfecta, donde pueden adquirirse parcelas y construirse casas y edificios sin límite de diseño y detalle según la cuantía económica que quiera invertirse.
El movimiento a través de La Calle puede realizarse a pie, en transporte público (monorail) o en transporte privado diseñado por uno mismo, también en función de la capacidad económica disponible.

Su argumento se puede resumir en lo siguiente: el protagonista,  Hiroaki Hiro Protagonist, es un hacker informático independiente, que trabaja en Los Angeles como repartidor de pizza; en el mundo virtual denominado Metaverso, en cuyo desarrollo colaboró, es príncipe guerrero samurái experto luchador con la katana. Junto con T.A., una adolescente patinadora que trabaja como mensajera y una antigua novia llamada Juanita, católica practicantes pre-pentecostal se ven envueltos en una compleja trama de poder en la que el magnate de la comunicación L. Bob Rife, dueño de la red de cable que atraviesa todo el territorio, máximo accionista de la Iglesia Privada de Las Puertas Perladas del Reverendo Wine, se alía con un asesino llamado Cuervo, que viaja con la impunidad de sentirse protegido por un dispositivo nuclear activado y conectado con electrodos a su cerebro, listo para estallar si éste muere, para la difusión de una droga, el Snov Crash, en forma de virus informático que opera en código binario, que afecta a todos los programadores informáticos (que por su trabajo tienen conformadas sus estructuras neurolingüísticas para recibir dicho virus) y controlar el mundo, el mundo real y el mundo virtual.

Esta es la lectura superficial, a un nivel más profundo, también engarzada con virtuosismo en la trama principal, nos presente su teoría sobre la creación y función del lenguaje: sobre la base de la recreación de antiguos mitos sumerios acerca del dios Enki, con  referencias  que abarcan la, informática, lingüística, mitología y religión, economía, política, filosofía, o la criptología y citas de lingüistas como Chomsky, Vigotski y Steiner, Neal Stephenson sabe conjugar sabiamente y de manera muy amena, un relato de aventuras con un contenido mucho más culto y complejo.

Sin pretender ser exhaustivo, diré que Stephenson juega con el mito del dios Enki, custodio de los “me”, las ordenes primordiales, las palabras clave que gobiernan el universo, que constituyen el conocimiento de los distintos elementos que conforman la civilización y la cultura humana. Estas ordenes primordiales se propagaban a modo de virus informático a través del lenguaje innato, distinto del nuestro actual, el lenguaje adquirido, aprendido, que estaba basado en las estructuras profundas del cerebro, que tenemos todos. La transición del hombre cavernícola al hombre civilizado se produjo mediante el otorgamiento a un grupo de hombres, los brujos o los magos, de las palabras creadoras, que ayudaron al hombre a conocer el fuego, la agricultura, las herramientas, etc. El dios Enki, viendo cómo el uso de los “me” anulaba las capacidades del hombre, creó un antivirus, los “nam-shub” que provocó la confusión de lenguas, la imposibilidad de entender el lenguaje basado en las estructuras profundas y la necesaria creación de otros lenguajes distintos entre sí, como medio para evitar la propagación del virus y obligar al hombre a pensar por sí mismo y a progresar. Fue la expulsión del Paraíso, el otorgamiento del Conocimiento a cambio de la pérdida del bienestar edénico.

Según Stephenson, ese fue el origen de la religión racional, es decir, la primera vez que la gente empezó a pensar en temas abstractos como Dios y el Bien y el Mal. La transición de un mundo unitario a un mundo binario.

La presente novela ha servido de inspiración a otras muchas obras de ciencia ficción siendo muy evidente la apropiación por parte de Ernst Cline en su genial novela “Ready Player One” del concepto del metaverso en su realidad virtual OASIS. También es evidente la influencia en la reciente novela de Max Barry, “Lexicon” del concepto de las palabras “nam-shub” como ordenes codificadas que una vez acceden a la corteza cerebral, a través del área de Broca y el área de Wernicke, anulan la voluntad y someten al individuo. 

A nivel formal destaca en esta novela el empleo de neologismos cuyo uso posterior se ha generalizado, como por ejemplo el término “avatar” donde el autor le atribuye un nuevo significado, pasando de ser la reencarnación de un dios, en la cultura hinduista, a la representación gráfica, o icono, de un usuario en la realidad virtual; o el término “metaverso”, de nueva creación,  definido como un entorno de realidad virtual; u otros términos como fransulados (fraquicia y consulado), barclaves (barrio y enclave) o infocalipsis (apocalipsis informático).

Su estilo es ameno, de fácil lectura, con un esfuerzo por parte del autor de prescindir del empleo de jerga científico-técnica, o la transcripción de un vocabulario extraño o extranjero (al modo de la insufrible novela la “chica mecánica” de Bacigaluppi), así como de complejas definiciones técnicas o teóricas, salvo la esencial justificación neurolingüística y el aporte exótico de la mitología sumeria necesarios para el desarrollo de la trama, aunque en este caso, a mi juicio, ni parece pedante ni pretencioso sino que aporta un nivel de lectura un poco más profundo y serio en contrapeso de la ironía y el humor latentes en toda la novela.

Sin que sirva de precedente, la gran calidad de esta novela ha estado avalada por una notable aceptación por parte del público y la crítica, siendo una de las novelas más vendidas de los 90.

La recomiendo absolutamente. Además, por ser una excusa para profundizar un poco más en los múltiples temas que aborda, pero desde una perspectiva distinta de la novela o la ciencia ficción. Propongo esta bibliografía:

Sagan, Carl (1974). El cerebro de Broca. Barcelona: Crítica, 2009

Kramer, S. N. (1985). La historia comienza en Sumer. Barcelona: Orbis

Richard Dawkins (1989). El Gen Egoísta. Salvat Ciencia. 

Barrow, John (1994). Teoría del Todo. Barcelona.

Un saludo.

SINOPSIS EDITORIAL: En el futuro cercano, los americanos sólo destacan haciendo cuatro cosas: música, películas, programas… y repartir pizza en menos de treinta minutos. En el mundo real, Hiro Protagonista trabaja de repartidor para Pizzas Cosa Nostra Inc., pero en el Metaverso es un príncipe guerrero. Y en el Metaverso se enfrenta con algo aún más terrible que la posibilidad de llegar tarde a una entrega: el enigma de un virus que amenaza con provocar el infocalipsis.

Neal Stephenson,  escritor norteamericano, nacido en 1959. Estudió física y geografía. Su obra se encuadra dentro del género de la ciencia ficción, con una temática generalmente cercana a la informática, la nanotecnología, la computación y la criptología. La gran U (1984), Zodiac: el «thriller» ecológico (1988), Snow Crash (1992), La era del diamante – Manual ilustrado para jovencitas (1995), Criptonomicón (1999), Ciclo Barroco: Quicksilver (2003), publicada en español en tres volúmenes (AzogueEl Rey de los Vagabundos y Odalisca), The Confusion (2004), publicada en español en dos volúmenes (La Confusión I y La Confusión II ), The System of the World (2004), publicada en tres volúmenes en el año 2006 (El Oro de SalomónMoneda y El Sistema del Mundo ), Anatema (2008), Reamde (2012) Mongoliad 1 (2013)

 

  • Ediciones Gigamesh.Barcelona. 2000.
  • Título original: Snow Crash (1991).
  • Traducción: Juanma Barranquero.
  • ISBN: 84-930663-5-4