lo que yo leo

Un blog sin pretensiones, sobre reseñas literarias para leer en 10 minutos; contiene comentarios sobre libros, recomendaciones, divagaciones y toda clase de digestiones literarias que un lector compulsivo ha aderezado a su gusto. Por supuesto, abierto a colaboraciones y opiniones. Casi es obligatorio equivocarse aunque, evidentemente, yo soy yo y tú, eres tú, por supuesto; pero ni yo soy tú ni tú eres yo, por lo tanto, todo lo que escribas es tu responsabilidad: cada uno es dueño de sus palabras y de sus silencios, sin embargo, tu libertad no te permite escribir nada ilegal o degradante para otros como tú y como yo. Es por eso que, al menos ese SILENCIO sí impera en este blog.


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“tiempos oscuros”, de john connolly, ¿qué pasa cuando la pereza y la mediocridad organizan una fiesta?


“La prolongada supervivencia de Parker bastaba para hacer creer a cualquiera, si le daba por ahí, en la existencia de Dios, o para negarla, depende de cómo viera cada uno la resistencia de aquel hombre” J.C

Casi siempre en Carnavales aprovecho para vestirme con esos trapos que ya no utilizo y salir a la calle disfrazado de mi mismo pero, quizás, un poco menos yo mismo que habitualmente. Quien me conoce advierte la diferencia, es estilo “retro” en el vestir, la audacia de haberme atrevido a salir a la calle de cierta guisa. Quien no me conoce se queda en la superficie de un estilo chabacano, antiguo, desfasado; algo así como la moda de mercadillo o de “contenedor de basura”.

Pues bién, Jonh Connolly ha estado practicando el “dumpster diving” y ha conseguido regalarnos una novela perfectamente prescindible, predecible, aburrida y carente de esfuerzo.

En anteriores reseñas ya aventuraba mi decepción ante cada entrega de novelas de la serie “Parker”. La trama se vuelve cada vez más predecible, menos innovadora. Los personajes no alcanzan, ni siquiera, a ser parodias de si mismos. Son meros calcos. Una gavilla de superficialidad y clichés para cada uno de ellos, atadita con la marca distintiva de cada uno.

En resumen, una novela tramposa y sin sustancia.

Mi crítica, quizás algo dura, esta sometida a opiniones y debate.

Y la pregunta de título de esta reseña no es meramente retórica. La respuesta: se autoinvitan la decepción y el aburrimiento.

Un saludo.

 

OTRAS RESEÑAS SOBRE JOHN CONNOLLY EN ESTE BLOG: “Cuervos“, “La ira de los ángeles” y “Malvados” y “Todo lo que muere”

BIOGRAFIA (fuente: Planeta de Libros) Connolly (Dublín, 1968) estudió filología inglesa en el Trinity College y periodismo en la Dublin City University. Reside en Dublín, pero pasa parte del año en Estados Unidos, donde se desarrollan sus obras. Es autor de la novela Malvados, del volumen de relatos de terror Nocturnos y de la serie de novelas policiacas protagonizadas por el detective Charlie Parker, tituladas Todo lo que muere (Shamus Award 1999), El poder de las tinieblasPerfil asesinoEl camino blanco (Barry Award 2003), El ángel negroLos atormentadosLos Hombres de la GuadañaLos amantesVoces que susurranMás allá del espejoCuervosLa ira de los ángelesEl invierno del lobo y La canción de las sombras.

SINOPSIS EDITORIAL: Jerome Burnel se convirtió, años ha, cuando trabajaba para una joyería, en un héroe (a su pesar). Intervino para evitar un homicidio múltiple, pero en su empeño se destruyó a sí mismo. Su vida familiar y profesional se truncó, y él acabó encarcelado, embrutecido. Fuerzas desconocidas le humillaron, enviándolo a prisión por un crimen que no cometió. Cree que es cuestión de tiempo el que esas fuerzas lo maten, pero antes de morir quiere respuestas, y recurre al detective privado Charlie Parker.
Le habla entonces de la chica que estaba marcada para la muerte, pero fue salvada; le habla de los que lo atormentaban, y de una comunidad que se esconde en una empalizada en ruinas… Parker no es como los demás hombres. Murió, y volvió a nacer. Está listo para presentar batalla. Y se acercará (junto a sus viejos amigos Angel y Louis) a una misteriosa y aislada comunidad, The Cut, en la que rigen el terror, la intimidación y el asesinato, todo ello en nombre del ser al que sirven; todo en nombre del Rey Muerto.

  • EDITORIAL: Tusquets
  • ISBN: 9788490664988
  • FECHA DE PUBLICACIÓN: 1 de Enero de 2018
  • 480 páginas
  • TRADUCCION: Vicente Campos
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“la estrella del diablo” de jo nesbo, finalizado el verano de la alegría nos adentramos en el otoño de la decepción.


“Harry se imaginó a los peces gato cuando el agua desaparecía y ellos se quedaban allí en el lodo, moviendo la cola, abriendo la boca e intentando acostumbrarse a respirar aire.

—Necesito una respuesta, Harry. Tengo que saber si estás dentro o fuera.

Ahogarse con aire. Puede que la muerte del pez gato no fuera peor que la de otros” J.N

Observo un lento y progresivo hastío por mi parte respecto de las sagas literarias dentro del género de la novela negra. Ya me ocurrió con anteriores autores como Connolly, Rankin (del que acabo de leer “sobre su tumba”), Connelly e, incluso, Mankell (sin ser éste de los peores, ni mucho menos, a pesar de ser el pionero).

Entiendo que el género tiene sus reglas y que seguir más o menos la senda marcada por las formas canónicas puede, de alguna manera, encorsetar la creatividad.

También entiendo que los lectores somo seres ávidos de novedad y entretenimiento y que ser crítico con una obra literaria es muy fácil según alcance el rigor que nos exigimos respecto de la misma, desde el simple “no me gustó” al más complejo análisis literario de su estructura, lenguaje o contextualización.

Y por eso siempre siento cierto reparo al emitir una opinión negativa sobre alguna obra o sobre algún autor, cuando, incapaz de crear obra alguna que se precie, bien pudiera ser yo también incapaz de saber apreciar las cualidades ajenas y, mucho menos, despreciarlas o criticarlas alegremente sin haber entendido nada.

Pero aun así, no dejo de tener opinión, al menos una, y tampoco renuncio o mi derecho inalienable a expresarla y compartirla, sometiéndome al mismo rigor de la crítica que yo ejerzo.

Con ello, llegamos al meollo de la cuestión que nos ocupa: ¡abandono!, ¡me rindo!, voy a dejar de leer más novelas de sagas kilométricas que no son más que un matiz y variante de cada novela anterior. Adiós a Rebus, Adios a Parker, Adios a Hole, Adios a Wallander y a algún otro que me dejo por el camino (a Scarpetta ya la dí plantón hace años, por los mismo motivos y alguno más, pero eso es otra historia).

Ya estoy cansado del mismo estereotipo: el detective inteligente que es a la vez una persona atormentada e inadaptada, cuya inteligencia innata no viene acompañada de las habilidades sociales necesarias para que su trato con las demás personas y sus jefes inmediatos sea pacífica o cordial. Aunque el personaje es atractivo y el lector llega a empatizar con él, la profusión de autores que parecen haber tomado como modelo a la misma persona me hace dudar a veces sobre si estoy leyendo a uno o a otro: siempre los mismos impedimentos burocráticos a la hora de resolver el crimen, el escollo de la incompetencia de sus jefes que es preciso salvar infringiendo las normas y/o acomodándolas a la ética personal. También me llega aya a aburrir la desolada vida personal de los protagonistas, su abandono, la desesperación de ver rotos sus lazos familiares que desemboca -y alimenta- su dependencia del alcohol, socialmente tolerado, o las “pastillas”, un poco menos aceptado pero dentro del margen de lo habitual. Incluso me llegan a cansar las constantes referencias musicales sobre las preferencias del protagonista, que pretenden reforzar su carácter original y “outsider” pero que a veces nos ofrecen un retrato acartonado de un personaje que quiere parecerse real.

Para concluir, puedo decir que me queda el consuelo de otros autores que apenas han sido explorados por mí ,cuya obra no constituye terreno devastado por la voracidad sistemática de un lector compulsivo. Estoy pensando en propuestas tan interesantes como la de  Qui Xiaolong, Diane Wei Liang, Dolores Redondo, Nieves Abarca y Vicente Garrido, Leif G W Persson, y sobre todo los clásicos Chandler, Chester Himes, Higsmith, etc, a los que siempre puedo volver y siempre como la primera vez.   

Respecto de la reseña del libro que nos ocupa, una vez dicho lo anterior, vuelvo a repetir reflexiones ya vertidas con anterioridad en otras reseñas anteriores. Si es la primera vez que lees una novela de Harry Hole, creo que es una buena novela de género.

Para aquella persona que ya haya leído varias novelas del mismo autor y personaje, poco puede sorprenderse sobre el estilo y cadencia narrativa de Jo Nesbo; con un lenguaje siempre ameno y de fácil lectura, sin construcciones complejas, narrado en primera persona y una línea temporal clara, sin apenas regresiones ni introspecciones excesivas y con una trama principal interesante y unas tramas secundarias algo redundantes (sobre la vida personal de Harry Hole y sus problemas con el alcohol y la jerarquía policial).  

De todos modos, la mejor manera de salir de dudas es leerla y formarse su propia opinión. Lo digo siempre y no pretendo hacer parodia de mí persona, pero cada vez me parezco más a mí mismo. Un saludo

SINOPSIS EDITORIAL:

En un verano excepcionalmente caluroso en Oslo, el cuerpo de una joven aparece en el suelo de su apartamento, en medio de un charco de sangre. Tiene amputado un dedo de la mano izquierda, y bajo un párpado le han colocado un pequeño diamante rojo con la forma de una estrella de cinco puntas: el símbolo de las tinieblas, el emblema del diablo. Cinco días después del tétrico hallazgo, un hombre denuncia la desaparición de su esposa. Otro dedo cercenado aparece en escena: lleva un anillo con un diamante rojo engarzado, tallado como una estrella de cinco puntas. Tendrán que pasar cinco días más para que aparezca el tercer cadáver… y se repita el ritual. Son demasiadas coincidencias, y todo apunta a que un asesino en serie está actuando en la ciudad.

Harry Hole es un policía poco convencional y sus métodos para resolver un enigma, poco ortodoxos. El alcohol y una situación personal muy complicada le han hecho tocar fondo, y está a punto de perder el trabajo. No tiene vacaciones, por lo que el jefe Moller le asigna el caso y le impone como compañero a Tom Waaler, un tipo corrupto, implicado en el tráfico de armas y de alguna manera responsable de la muerte de Hellen Gjelten, compañera y amiga de Hole, en el transcurso de una investigación. Harry está decidido a demostrar que sus sospechas sobre Waaler están fundadas, e incluso empieza a preguntarse si no estará relacionado con los crímenes. Los demonios reales y los imaginarios se mezclan en la mente del policía, que se tiene que enfrentar a un criminal sanguinario y a un enemigo implacable dentro del departamento. Sólo tiene una cosa clara: la estrella de cinco puntas es la clave para resolver el misterio.

Estrella_diablo

  • 480 páginas
  • ISBN: 9788498678338
  • Tamaño: 14 x 21,3 cm
  • Presentación: Rústica
  • Idioma de la edición: Español
  • Traductor: Carmen Montes Cano


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“un disparo” de lee child: un blanco perfecto para la gran pantalla.


“Reacher entendió cómo aquella decisión había cambiado cosas: el principio de su divorcio largo y lento del ejercito, y el inicio de su agitada vida, el principio de sus continuos traslados, tras los cuales nunca echaba la vista atrás, y el principio de la actitud de no querer hacer lo mismo dos veces” L.C.

Las impresiones que nos causa una buena historia de intriga pueden estar contaminadas por la polución mediática que satura el ambiente de anuncios publicitarios, de reportajes que nunca son informaciones y de opiniones de dudosa parcialidad que envuelven dicha historia a raíz del estreno de su adaptación cinematográfica.

Yo, que me vanaglorio de ser inmune a tales influencias (ingenuo de mí,  vanidad de vanidades), me he puesto a leer una vieja novela que tenía arrinconada en el cajón de los “para luego” y he escogido, precisamente, el mismo día del estreno de la película basada en la misma. Dudo que sea casualidad y seguramente algún deseo subliminalmente inducido me ha llevado a elegirla y a hacerlo en este momento y, con ello, y con mi reseña, he contribuido involuntariamente al aluvión de bits que ya desborda la red en referencia a la película y a la novela que le sirve de guión argumental.

La novela en cuestión es “un disparo”, del escritor británico Lee Child y la película se titula, ”Jack Reacher”, protagonizada por Tom Cruise. Como nunca dejo que una buena película me arruine un buen libro o, mejor expresado, que condicione la lectura de un libro, aún no la he visto y dado que tampoco es objeto de la presente reseña, no voy a incurrir en el tópico de  avivar la –divertida- polémica sobre si es mejor el libro o su adaptación cinematográfica (¿existe alguna adaptación literaria de una película?) Y es que para mí no existe esa batalla entre los distintos medios de expresión artística sino entre niveles de excelencia y calidad, cada una en su ámbito.

El título de la película hace referencia al nombre del protagonista de la novela, la cual forma parte, a su vez, de una saga de novelas con el mismo personaje, al modo de otros autores del género como Crumley (Sughrue),  Connolly (Charlie Parker), Connelly (Harry Bosch), etc. Cito principalmente a estos porque, aunque existen otras largas series de novela negra como las de Mankell (Wallander) y Rankin (Rebus), entre otros, cuyo protagonista es un policía en activo, aunque comparten todas ellas muchos elementos del mismo modelo: el policía (o militar de élite) desencantado que, retirado voluntariamente de la institución que en su día le entrenó -y le dotó de unos valores primordiales y la voluntad tenaz para preservarlos-, mantiene una lucha solitaria contra el mal que es en realidad una lucha contra el vacío de sí mismo.

Jack Reacher es ahora un vagabundo voluntario que se ha hecho invisible para el sistema recorriendo el país sin  dejar rastro: nombres falsos en moteles de mala muerte, ropa de usar y tirar. Sin embargo, un antiguo francotirador del ejercito al que conoció en Kuwait mientras ejercía de capitan de la policía militar reclama su presencia tras cometer un asesinato múltiple en Indianapolis. La hermana del asesino contrata como abogada a la hija del fiscal del distrito que ejerce la acusación y ésta recaba la ayuda de Reacher para esclarecer las circunstancias de dicho asesinato toda vez que el asesino permanece en el hospital aquejado de amnesia postrumática al haber sido agredido en la prisión donde estaba recluído a la espera de juicio. La trama se complica con la existencia de una mafia rusa formada por antiguos supervivientes de los gulag soviéticos y sus manejos y corruptelas en connivencia con las autoridades de la ciudad 

Destaco en esta obra de Lee Child que, pese a contar con cierta carga crítica (sobre la corrupción política y/o policial y los oscuros intereses políticos de las instituciones militares y de inteligencia americanas) lo cierto es que carece de una mirada analítica del entorno social o político donde se desarrolla la acción. Por ello, quizás, al protagonista le falta cierta capacidad de introspección, cierta profundidad psicologica que caracteriza a las novelas más notables del género y que, por cierto, cimentan su atractivo. En efecto, Reacher no rezuma ni amargura ni decepción, sino un desapego hedonista que le lleva a pasar desapercibido y limitarse a disfrutar errabundo de la ausencia de arraigo y responsabilidades. Existe también alguna referencia amable hacia la Guerra de Kuwait y la intervención americana en la misma pero sin connotaciónes políticas, quizás por ser el autor de nacionalidad británica y no querer meter sus pies en ese jardín.

El principal peso de la novela recae en su argumento y la resolución de la intriga que va incrementándose progresivamente desde una “verdad” incuestionable para el lector, construida sobre un entramado formado por distintas líneas temáticas, -alguna de ellas bastante documentadas y otras relatadas con mayor o menor profusión- referidas a la instrucción procesal de los delitos en el sistema judicial americano, sobradamente conocido a través de autores como John Grisham o las novelas de Connelly dedicadas a Mike Haller; a los rudimentos y técnicas del  francotirador del ejercito; o a los supervivientes del GULAG y las purgas soviéticas, incorporando gradualmente a los personajes  en la trama y acelerando de este modo la acción principal hasta su final desenlace.

Es una novela recomendable con cautela pues, aunque es entretenida y retiene la atención del lector, lo hace de un modo artificial, a mi juicio, algo insulso con muy buena técnica pero no con la maestría suficiente para dejar la sensación de una buena novela negra en vez de un buen “producto” literario.

Un saludo

Lee Child es un escritor británico, nacido en 1954. Dice su biografía que estudió la carrera de Leyes (y se nota en su dominio de los fundamentos del sistema judicial anglosajón)  y también que trabajó en la televisión (lo cual también se nota). Ha escrito una serie de novelas protagonizadas por Jack Reacher, algunas publicadas en castellano: Killing Floor (1997), Die Trying (1998), Tripwire (1999), Running Blind (2000), Echo Burning (2001), Without Fail (2002), The Persuader (2003) — El inductor, The Enemy (2004) — El enemigo, trd: Juan Soler, One Shot (2005) — Un disparo, The Hard Way (2006) — El camino difícil, Bad Luck and Trouble (2007) — Mala suerte, Nothing To Lose (2008), Gone Tomorrow (2009), 61 Hours (2010), Worth Dying For (2010), The Affair (2011)

  • Nº de páginas: 452 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editoral: RBA LIBROS
  • Lengua: ESPAÑOL
  • Traducción: María Fernández Gutierrez
  • ISBN: 9788490064610