lo que yo leo

Un blog sin pretensiones, sobre reseñas literarias para leer en 10 minutos; contiene comentarios sobre libros, recomendaciones, divagaciones y toda clase de digestiones literarias que un lector compulsivo ha aderezado a su gusto. Por supuesto, abierto a colaboraciones y opiniones. Casi es obligatorio equivocarse aunque, evidentemente, yo soy yo y tú, eres tú, por supuesto; pero ni yo soy tú ni tú eres yo, por lo tanto, todo lo que escribas es tu responsabilidad: cada uno es dueño de sus palabras y de sus silencios, sin embargo, tu libertad no te permite escribir nada ilegal o degradante para otros como tú y como yo. Es por eso que, al menos ese SILENCIO sí impera en este blog.


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“aniquilación”, de jeff vandermeer: la sutíl diferencia entre lo raro y lo extraño.


“Todos vivimos en una especie de sueño continuo –le dije-. Cuando despertamos, es porque algo, algún hecho o algún pequeño incordio, ha alterado los límites de lo que tomábamos por realidad” J.V

Con el anuncio del próximo estreno de la película basada en la novela “Aniquilación” de Jeff VanderMeer, objeto de esta reseña, me entró la curiosidad de leer primero la novela, anticipándome a la película, para poder compararlas despues. Debo reconocer que cedí a la tentación de avivar el fuego del la eterna confrontación entre “cine o literatura”, tan gratificante, tan prolífica y tan enriquecederora en tanto que fuente inagotable de opiniones, razonamientos, conversaciones y estímulos intelectuales.

Por otro lado, la corta extensión de la novela y las críticas leidas apresuradamente, todas ellas muy favorables, suponían un buen incentivo para dicha tarea.

Al final, de la lectura de esta obra no he sacado impresiones muy favorables.

Siempre que emito una crítica negativa lo hago con muchas reservas. No siento que sea yo la persona indicada para expresar un juicio negativo, con gran carga de subjetividad, basado en una precaria formación y una nula experiencia en el proceso de la creación literaria. Sobre todo, cuando se suele reducir a unas cuantas líneas amargas el trabajo, seguramente laborioso, de un escritor que ha tenido la valentía de exponerse publicamente al escrutinio de pedantes como yo. Sin embargo, tampoco puedo renunciar a mi libertad de expresar dichas opiniones y al placer y satisafacción de compartirlas en un espacio tan libre, voluntario y espontaneo como en el que nos encontramos. Por otro lado, aunque las reseñas positivas sean más fáciles de emitir y de aceptar, no dejan por ello de ser menos imprudentes y precipitadas que las otras.

Dicho esto, una pequeña justificación totalmente innecesaria, centrémonos en el asunto.

La peor parte de la novela se la lleva la trama y desarrollo de la acción. Aunque el tema de fondo pueda parecer sugerente y atractivo, su desarrollo no me ha satisfecho. La anecdota del relato me parece superficial, insustancial, posiblemente extraña y fantástica pero no arrebatadoramente sugerente. Incluso me ha parecido algo apresurado el final de la novela. La verdad es que su lectura me ha resultado aburrida y agotadora pues, por momentos, he hecho esfuerzos por acabarla. Percibo cierta ausencia de credibilidad interna, aunque parezca atrevido decirlo de un relato de ciencia ficción que, por esencia, debe ser increible. Los hechos que transcurren en la novela y la evolución de los personajes acorde a los mismos carecen de solidez. No se cómo explicar algo que percibo en la novela. Algo así como cuando abres una puerta y te encuentras de repente con un objeto incongruente. Pasada la sorpresa inicial, tienes que aceptar su presencia puesto que, de hecho, esta ahí. Eso es lo que me ha ocurrido con esta novela. Los protagonistas se comportan como se comportan porque así lo ha determinado el autor, pero no por una evolución natural de los hechos del relato. Y no me vale la excusa de la opresión de un ambiente enrarecido y sobrenatural o los influjos de vaya-Ud.-a-saber-que-ha-pasado-aquí.

La estructura se sustenta en una relato en primera persona por parte de su protagonista con saltos temporales hacia atrás, a modos de flash-back que van poniendonos en antecedentes de su vida anterior y de los motivos y circunstancias que le han llevado a vivir la experiencia que va relatando. Todo ello, sinceramente, bastante banal y tópico, como lo puede ser una conflicto conyugal no resuelto.

Existe una novela española, escrita por Sanchez Piñol, titulada “La piel fría” que pudiera tener alguna semejanza con la presente novela. Eso sí, mucho mejor escrita y con un desarrollo de los personajes más profundo, más completo, mejor elaborado. Al igual que la trama que, esta sí, recrea un ambiente angustioso, un terror lovecraftiano, bastante más atractivo que la novela que nos ocupa.

En resumen, a mi no me gustó. Aunque aconsejo leerla para formarse un criterio propio, dada su extensión y la facilidad de su lectura.

Un saludo

BIOGRAFIA: Escritor, crítico y editor americano, nacido en 1968. Se le reconoce como uno de los principales promotores del movimiento New Weird. Ha sido profusamente galardonado con premios como el Nebula (porAniquilación), Rhysling, British Fantasy, BSFA y World Fantasy de Novela Corta. Además, ha sido finalista en los premios Hugo. Pocas de sus obras han sido traducidas al castellano: Veniss soterrada (2012); La Biblia steampunk (2013); la trilogía Southern Reac, Aniquilación, Autoridad, Aceptación (2014)

SINOPSIS EDITORIAL: En un futuro no determinado, el Área X es un lugar remoto y escondido declarado zona de desastre ambiental desde hace décadas. La naturaleza salvaje ha conquistado el lugar y su acceso está prohibido. La agencia estatal Southern Reach ha enviado diversas expediciones pero casi siempre han fracasado: todos los miembros de una expedición se suicidaron; otros enloquecieron y acabaron matándose entre sí, y los integrantes de la última expedición regresaron convertidos en sombras de lo que un día fueron.

Ésta es la expedición número doce. El grupo está compuesto por cuatro mujeres: una antropóloga, una topógrafa, una psicóloga y la narradora, una bióloga. Su misión es cartografiar el terreno y recolectar muestras, anotar todas sus observaciones tanto de su entorno como de sus compañeras. Pronto descubren una gran anomalía geográfica y formas de vida más allá de todo entendimiento. Mientras se enfrentan a una naturaleza tan bella como claustrofóbica, el pasado y los secretos con los que cruzaron la frontera se vuelven cada vez más amenazantes.

Aniquilación es el primer volumen de la Trilogía Southern Reach, una serie que crea un mundo como nunca has imaginado y que nos enfrenta al extraño que se esconde dentro de nosotros mismos.
  • Editorial: Destino (20149
  • 256 páginas
  • Tírulo original: Annihilation
  • Traducción: Isabel Margelí
  • ISBN: 9788423348091

 

 

 


Traductor: Isabel Margelí Bailo
Páginas: 240
Publicación: 2014
Editorial: Destino
ISBN: 9788423348231


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“la larga marcha”, de stephen king (como richard bachman): ¿se puede hacer más con menos?


“Cuanto más tiempo llevas sin hablar, más dificil se hace romper el silencio” S.K.

Stephen King es un autor extraordinario que conjuga a la perfección su exhuberante imaginación con una gran capacidad creativa, lo que da lugar a una rebosante producción con una calidad literaria fuera de lo común.

Con el paso del tiempo, su obra inicial va adquiriendo un peso cada vez mayor en la consideración de la crítica “seria”, pese a ser un autor encasillado en el subgénero del terror o del terror fantástico. Sus últimas obras, sin embargo, aunque van decayendo en calidad, bajo mi criterio personal, mantienen nivel aceptable respecto del resto de su producción, explorando, incluso, nuevos géneros hasta ahora no abordados por este autor, como por ejemplo su reciente serie de novela de suspense, la trilogía “Mr. Mercedes”.

Pocos autores pueden alardear de haber conseguido el éxito comercial tanto bajo su propio nombre como también bajo pseudónimo; y pocos lo han conseguido simultanear, como cuando Stephen King se aventuró a publicar bajo el nombre de Richard Bachman, quizás en un intento de no acaparar el mercado, dada la prolijidad de entonces. Sorprendentemente, o quizás no tanto, la obra publicada bajo Richard Bachman se convirtió en un problema para el autor cuando su éxito comercial le obligaba a darse a conocer, no pudiendo hacerlo sin desvelar la simulación. Finalmente, un sagaz fan amenazó con descubrirlo y el autor tuvo que “”matar a su pseudónimo. Aún así, también consiguió Stephen King llegar a publicar después de muerto.

La novela que nos ocupa, dentro de la bibliografía escrita bajo la marca Richard Bachman, reune las características de ese pequeño grupo de novelas de King:

En cuanto a la temática, se aleja del género de terror y se adentra en la novela distópica, no especialmente ubicada temporalmente en el futuro sino en una realidad paralela, alternativa.

El tratamiento de los personajes es, como siempre, un certero retrato psicológico bien definido por medio de unos diálogos creibles y bien estructurdos así como pequeñas pinceladas descriptivas que, capa a capa, van construyendo al personaje.

La trama es casi vanal; un recorrido, nunca mejor dicho, lineal con un final más o menos previsible pero cuya importancia no radica tanto en el “qué” como en el “cómo”.

La temática de fondo, es más dura y crítica que las de sus novelas de terror. Existe un trasfondo “politico”, una alegoria sobre un régimen dictatorial, represor, manipulador y típicamente adicto a los golpes de imagen, a las campañas mediáticas y, en general, a la alienación circense, al modo del antiguo imperio romano.

Esta novela es muy recomendable. Se lee facilmente. Sorprende, sobre todo, cómo es capaz el autor de construir una historia que engancha desde el principio y mantener el interés hasta el final con tan pocos elementos. Por algo se le reconoce a Stephen King su genialidad. A pesar de que mi poca falta de criterio respecto a Stephen King (debo reconocer que soy un admirador acrítico y totalmente parcial, ya rendido de antemano a su prosa), recomiendo la lectura de esta novela encarecidamente.

Un saludo

BIOGRAFIA: Bajo este pseudónimo de Richard Bachman, el escritor nacido en Portland, EEUU en 1947, Stephen King cosechó un notable éxito con novelas como  1977- Rabia (Rage), 197- La larga marcha (The Long Walk), 1981- Carretera maldita (Roadwork), 1982- El fugitivo (The Running Man), 1984- Maleficio (Thinner), 1996- Posesión (The Regulators), 2007- Blaze (Blaze).  

RESEÑA EDITORIAL: Una inquietante novela futurista donde la realidad supera a la fantasía más terrorífica. El escenario: una sociedad ultraconservadora que ha llevado al paroxismo sus rasgos más perversos, dominada por un estado policial. El acontecimiento: la más extraordinaria competición deportiva, una agotadora marcha a pie donde un resbalón puede ser el último. Los competidores: cien adolescentes elegidos por sorteo y decididos a pasar sobre los cadáveres de sus compañeros para llegar a la meta. El premio: fama y fortuna para el ganador, es decir, para el único superviviente… Solo uno será el triunfador. Los 99 restantes morirá

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  • Traductor: HERNAN SABATE VARGAS
  • Sello: DEBOLSILLO
  • Fecha publicación: 05/2013
  • Páginas: 352
  • ISBN: 9788490326213


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“el cuento de la criada”, de margaret atwood: nadie nos condujo hasta aquí, nosotros mismos hemos permitido esto que ahora, al despertar, llamamos pesadilla.


“Pensamos que podíamos hace que todo fuera mejor. ¿Mejor?, repito en voz baja. ¿Cómo puede creer que esto es mejor? Mejor no significa nunca mejor para todos, comenta. Para algunos siempre es peor” M.A.

A mediados de los años 80 del siglo pasado, la escritora canadiense Margaret Atwood escribió un relato aterrador sobre nuestro inmediato futuro. En aquella época de incertidumbre y de cambio, que culminaría con el enorme acontecimiento de la caída del bloque soviético y la finalización “oficial” de la Guerra Fría, aparece esta novela relatando la transición de una sociedad americana democrática y abierta hacia un régimen pseudoreligioso, totalitario y fundamentalista que, con excusa del sempiterno enemigo exterior, instaura una sistema de represión de las libertades fundamentales cuyas víctimas son, esencial y principalmente, las mujeres (aunque discriminadas en función de su rango o categoría social).

H.P. Lovecraft dijo una vez, en su ensayo sobre el horror en la literatura, que el más intenso miedo de la humanidad es el miedo a lo desconocido. En mi opinión, la humanidad, tal como ahora la conocemos las personas producto cultural del extinto siglo XX, ha venido a matizar ese miedo a lo desconocido tornándolo, de un modo sutil, hacia un miedo a la incertidumbre.

Frente al optimismo y la felicidad propios de tiempos de bonanza y vacas gordas, en época de crisis y de cambio la sopecha suplanta todas las certezas y la falta de confianza trae consigo un miedo aterrador y paralizante a un incierto futuro.

La literatura distópica sirve como advertencia de las sombras de una realidad insatisfactoria y como conjuro del peligro probable que se cierne sobre el mundo y amenaza con mostrarse cierto y real.

Claramente encuadrado dentro de éste subgénero, la presente esta novela sirve como denuncia, en igual medida que como prevención, de los riesgos que puede correr toda sociedad de convertirse paulatinamente en una dictadura, con el apoyo involuntario de una ciudadania pasiva que va cediendo parcelas de libertad, dejandose arrebatar sin apenas percibirlo, derechos y libertades esenciales. Creo que fue Benjamin Franklin quien dijo que aquel que renuncia a su libertad por su seguridad no merece ninguna de ambas.

Evitando aventurar elementos de la trama, puedo decir que es muy interesante y significativo que el elmento debil de la sociedad que describe, las mujeres (aunque no todas), son relegadas a unas funciones básicas, ciertamente degradantes cuando no son voluntarias, como son la de procreación o la tareas del hogar; son clasificadas en función de sus “aptitudes”, son marcadas con un uniforme diferenciador; y su vida social o relacional es eliminada y permanentemente sujeta a la sospecha y el miedo a la delación.

La novela esta narrada en primera persona, a modo de un largo monologo narrativo, Al final de la novela nos enteramos que, en realidad, el relato en sí es una transcripción de unas cintas de audio. Por eso el estilo es directo, sencillo, a modo de confesión o reflexión personal, con dialogos transcritos por la propia narradora, en los que a menudo inserta glosas o comentarios con referencias retrospectias que nos trasladan a un tiempo anterior que siempre va comparando con el momento actual de la narración. Estas digresiones y saltos en el tiempo hacia un pasado relativamente cercano, donde las cosas eran muy distintas del presente de la protagonista, estan intercaladas de un modo sutil e inteligente que ayuda al lector a entender el porqué de esa situación y le alienta a seguir leyendo para ir encontrando las claves de esa sociedad extrañamente parecida a la nuestra.

El personaje consigue convencer al lector de la autenticidad y credibilidad de su historia, pues la justificación de la misma es coherente y lógica a tenor del devenir de los acontecimientos que va contando.

A mi juicio, la autora adopta esteretipos en la definición y desarrollo de los caracteres principales. Quizás intencionadamente, permite percibir a los distintos personajes algo rígidos, encasillados en un papel previamente asignado, con escasos matices en su definición y evolución. Ciertamente muy adecuado al tipo de sociedad rígida y controladora que denuncia en la novela.

Esta obra ha sido recientemente adaptada para el formato televisivo y se está emitiendo en estos momentos una serie de televisión que no he querido ver para no distorsionar mi reseña.

Como colofón, recomiendo esta novela, tanto por su enfoque innovador en cuanto a la concreta temática, la represión y cosificación de la mujer, tan actual en estos momentos, como por la aterradora posibilidad de que nuestra evolución como sociedad se dirija hacia ese horizonte de limitación de libertades y sumisión voluntaria de los ciudadanos en aras de un bien superior. Tal y como ya ocurrió una vez con el ascenso del nazismo y el comunismo, que contaron ambos con una amplio apoyo popular y acabaron, mal, muy mal, como todo el mundo sabe.

Un saludo.

MARGARET ATWOOD: (Ottawa, 1939) Escritora canadiense con una variada y prolífica obra: Ojo de gatoAlias Grace y Oryx y Crake, finalistas del premio Booker; El asesino ciego, premio Booker. Ha recibido también el Governor General’s Award, el Premio Montale, el Premio Príncipe de Asturias de la Letras, el Premio Crystal, el Premio Nelly Sachs, el Premio Giller y el National Arts Club Literary Award. Su novela El cuento de la criada se ha adaptado a la televisión como serie de TV.

SINOPSIS EDITORIAL: En la República de Gilead, el cuerpo de Defred sólo sirve para procrear, tal como imponen las férreas normas establecidas por la dictadura puritana que domina el país. Si Defred se rebela —o si, aceptando colaborar a regañadientes, no es capaz de concebir— le espera la muerte en ejecución pública o el destierro a unas Colonias en las que sucumbirá a la polución de los residuos tóxicos. Así, el régimen controla con mano de hierro hasta los más ínfimos detalles de la vida de las mujeres: su alimentación, su indumentaria, incluso su actividad sexual. Pero nadie, ni siquiera un gobierno despótico parapetado tras el supuesto mandato de un dios todopoderoso, puede gobernar el pensamiento de una persona. Y mucho menos su deseo.

El cuento de la criada

  • Título original: Tha Handmaid’s Tale
  • ISBN: 978-84-9838-801-5
  • Número de páginas: 416
  • Tipo de edición: Rústica con solapas
  • Editorial: Salamandra
  • Traducción: Elsa Mateo Blanco


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el año del diluvio


“Adan Uno decía que el teclado moral humano es limitado: no hay nada que puedas tocar con él que no se haya tocado antes. Y, mis queridos amigos, lamento decirlo, pero tiene las notas más graves” M.A.

Se suele etiquetar a la novela “el año del diluvio”, de Margaret Atwood, como novela postapocalíptica, como una metáfora distópica sobre un futuro probable. Siendo su autora una prestigiosa novelista no adscrita (¿encasillada?) al subgénero de la literatura de ciencia ficción, esta obra ha tenido, si cabe, una mayor proyección mediática y un mayoritario reconocimiento crítico por acceder a esta categoría desde el campo de la literatura “seria”.

Si a esto añadimos que Margaret Atwood se ha significado como una persona muy involucrada en el activismo político en defensa de los derechos medioambientales, nos encontramos, por magia del la comercialización, con una novela “de denuncia”, con una gran carga filosófica y con un mensaje beligerante y crítico con nuestra sociedad imperante.

Todo lo anterior es cierto y, en mi opinión, ni reduce el valor literario de esta estupenda novela, ni tampoco le aporta mayor credibilidad o valor fuera de sus cualidades estrictamente literarias, sólo ayuda a su difusión y a su venta. La intención del autor es intrascendente, a mi juicio, si es el lector quien sabe extraer de sí mismo lo que la novela le propone y ayuda a materializar en forma de pensamiento, o concienciacion, o ideología, incluso. Dice el dicho que “todo está en los libros” pero ahí no hay nada que antes no hubiera estado dentro de nosotros mismos.

Fuera de divagaciones, la novela cuyo comentario nos ocupa tiene muchas lecturas superpuestas; unas son más superficiales, más accesibles, como es la que la simple historia relatada nos ofrece. Otras, como la carga crítica antes aludida, es un poco menos aparente. Y otras, seguramente que existen, son totalmente invisibles para mí. Pero, en fin, como se trata de disfrutar, la novela realmente entrega con creces lo que se la exige: diversión, entretenimiento y disfrute intelectual.

El relato se desarrolla en un mundo devastado por una catástrofe medioambiental, sin cohesión, altamente desigual, polarizado en dos sociedades en colindancia. Una, preeminente, como un resto de una sociedad rica y próspera que aún conserva los viejos roles y valores basados en la prosperidad material y el consumo como estatus, bajo el control de grandes corporaciones farmacéuticas (subrogadas del antiguo poder estatal), sustentadas en su fuerza militar. Otra, miserable, donde impera el hambre, la supervivencia por la mera subsistencia, la dominación por la fuerza física, la anarquía y la sumisión, la cual existe, aparentemente, por mera tolerancia y benevolencia de los poderosos que se encargan, de vez en cuando, de hacer notar su superioridad.

En un mundo sin electricidad, sin tecnología, sin cohesión social, ni transporte, ni recursos energéticos. ¿quién crees tú que sobreviviría? Obviamente no el más acomodado, en el sentido de el más dependiente de las comodidades modernas.

Nuestra sociedad da por supuestas muchas cosas, como que la energía que sale de un enchufe pude ser para siempre así como que el agua mana de un grifo eternamente. Sin embargo, puestos a prueba por un desastre natural, tal como un terremoto o un tsunami, sólo aquellos que se prepararon para lo peor sobrevivirían. Sólo aquellos cuya existencia no se apegó a lo insustancial. Sólo aquellos que se negaron a depender de otros en los aspectos básicos de la subsistencia.

Conocimientos tan esenciales para nuestra supervivencia en materias como agricultura, nutrición, primeros auxilios, los hemos dejado para la Wikipedia. La especialización en el trabajo y la optimización de recursos humanos nos ha convertido en personas dependientes, ignorantes funcionales altamente especializados, pero inutiles en las ramas ajenas a nuestra función.

Esto es el progreso. Nuestra calidad de vida, en general, ha aumentado desde la Época Prehistórica. Pero también nuestra sociedad ha evolucionado hacia una vulnerabilidad frente a las fuerzas de la naturaleza o, incluso, a la devastación provocada por el abuso tecnológico, militar, urbanístico, o energético. Finalmente deberíamos darnos cuenta, a nivel global, como especie habitante del planeta, que somos, en última instancia, seres vivos inmersos en un entorno biológico del que dependemos, a pesar de nuestro progreso y avance tecnológico.

A la larga, únicamente sobrevivirán los que mejor se acomodan al entorno, los que sabe integrarse en un medio natural para extraer de él los productos esenciales, sin sobreexplotación, sin superflua sobreabundancia.

Al modo de los suprevivencialistas americanos, o preparacionistas, como quizás prefieran que se les denomine, la religión de “los Jardineros de Dios” conserva dentro de sus ritos y modo de vida, unos hábitos sostenibles, rescatados de antiguos conocimientos de botánica, jardinería, biología, medicina natural, etc, para sobrevivir en un mundo terminal.

La novela es también una novela de personajes; personajes femeninos, me atrevería decir. Además de las dos protagonistas femeninas, todas las otras mujeres deben sobrevivir en un mundo doblemente cruel, por el entorno y por la dominación machista. Es el relato de la supervivencia del carácter y de los mecanismos que algunos tenemos que adoptar para enfrentarnos a la realidad e intentar salir de ella, sino indemne, al menos por nuestros propios medios: bien por la vía de la oposición frontal, bien por la vía de la aceptación, del optimismo o de la culpa y, aunque parezca paradójico, por la vía de la sumisión voluntaria

La narración discurre en alternancia entre la descripción de la situación presente y episodios en flashback, también aderezada con digresiones, más o menos divertidas y moralizantes sobre el santoral de los Jardineros de Dios. Aunque personalmente no entiendo la conveniencia de incluir esta parte, en algunos casos prescindible, la novela se mantiene en un nivel bastante alto, por lo que es muy recomendable.

Un saludo.


BIOGRAFIA: Poeta, escritora, profesora de literatura inglesa, critica literaria, nacida en Canadá en 1939. Su extensa obra literaria, tanto en novela como en poesía, se caracteriza por una defensa activa tanto del papel de la mujer en la sociedad como, en otro orden de cosas, por un activismo político en el ámbito de la conservación medioambiental.

Ha recibido numerosos premios: Arthur C. Clarke Award for Science Fiction y Commonwealth Literary Prize, por El cuento de la criada; Premio Booker por El asesino ciego; Premio Príncipe de Asturias de las Letras (25 de junio del 2008); PEN Pinter Prize (2016)

Su obras más representativas son: La mujer comestible (1969), Asesinato en la oscuridad (1983), El cuento de la criada (1985), Ojo de gato (1988), El asesino ciego (2000), Oryx y Crake (2003), El año del diluvio (2009), Pagar con la misma moneda (2009), Nada se acaba (2015).

SINOPSIS EDITORIAL: Margaret Atwood, una de los novelistas más prestigiosos de la narrativa mundial de hoy en día, plasma en El Año del Diluvio, su última novela, una visión postapocalíptica del mundo tras una catástrofe global. Como en su novela anterior, Oryx y Crake (algunos de cuyos personajes reaparecen en la presente obra), Atwood describe el horror de un mundo en el que la humanidad, en aras del progreso científico y tecnológico, no sólo altera el medio ambiente sino que se autodestruye. Siempre crítica con los problemas del mundo actual, la autora describe, en esta novela de anticipación especulativa, la catástrofe planetaria resultante del descontrolado abuso de las industrias farmacéuticas y de los poderes políticos y económicos que desoyen los alegatos de las ciencias ecológicas. Narrada desde el punto de vista de dos mujeres, la joven Ren y Toby, El año del Diluvio cuenta la epopeya de quienes sobreviven al desastre y, libres de la decadencia moral en que la lucha de sectas y religiones había sumido a la humanidad, emprenden una nueva vida.

el año del diluvio-margaret atwood-9788402421180

  • Nº de páginas: 592 págs.
  • Editorial: BRUGUERA
  • Traducción: Javier Guerrero
  • ISBN: 9788402421180


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“1984”, de george orwell: nos merecemos el futuro que hemos osado invocar.


“La guerra es paz. La libertad es esclavitud. La ignorancia es fuerza.

El poder no es un medio; es un fin en si mismo

Quien controla el presente controla el pasado y quien controla el pasado controlará el futuro

Ya estamos suprimiendo los hábitos mentales que han sobrevivido de antes de la Revolución. Hemos cortado los vínculos que unían al hijo con el padre, al hombre con otro y al hombre con la mujer. Nadie se fía ya de su esposa, de su hijo, ni de un amigo. Pero en el futuro no habrán esposas ni amigos. Los niños se les quitarán a las madres al nacer, como se les quitan los huevos a la gallina cuando los pone. El instinto sexual será arrancado donde persista. La procreación consistirá en una formalidad anual como la renovación de la cartilla de racionamiento. Suprimiremos el orgasmo. Nuestros neurólogos trabajan en ello. No habrá lealtad; no existirá más felicidad que la que se debe al Partido, ni más amor que el amor al Gran Hermano” G.O

Los años 80 fueron años de recrudecimiento de la Guerra Fría y de la amenaza nuclear. Guerras, desastres naturales, revoluciones sangrientas, asesinatos y magnicidios, hubo de todo y de todo lo peorcito que podía haber.

Sin embargo, también fue la década del definitivo deshielo. Del agotamiento y consunción del modelo político y económico soviético; una utopía irrealizable que tuvo como consecuencia, junto con el gemelo régimen comunista chino, la eliminación de millones de personas, por la guerra, la inanición, el asesinato y la represión política.

Concretamente el año 1984, homónimo de la estupenda novela de George Orwell, fue el año de la publicación de otra extraordinaria novela, “La insoportable levedad del ser”, de Milan Kundera, crítica con el régimen comunista checo, pero con un toque filosófico existencialista que supo conectar con las inquitudes de aquella generación de personas a las que iba dirigida. También fue el lanzamiento de los discos icónicos de dos grandes estrellas del Pop y Rock: “Like a virgin” de Madonna y “Born in the USA” de Bruce Springsteen (tan solo por ello, merece la pena ser recordado ese año 1984). Cómo nó!, ese año fue el lanzamiento de la película basada en la novela, protagonizada magistralmente por John Hurt.

Ciertamente, a la vista de la innumerable información que existe sobre la obra de Orwell, mucho más erudita y precisa que la mía, esta reseña no pretende ser un estudio detallado sobre la novela. No me siento capacitado para ello, fuera de saber apreciar la perfección de su estructura, la genialidad de su innovación y la fuerza de su mensaje, a la vez que la amenidad de su argumento y el atractivo de su tratamiento literario. Tampoco pretende ponderar las virtudes de la obra literaria en sí. Ni siquiera incentivar su lectura. Poco puedo aportar en ese sentido que no haya sido ya intentado por otros, y que no haya conseguido la obra por sí misma.

Sin más, quizas, pretendo con esta reseña aportar una reflexión personal sobre el significado y valoración ética de la novela 1984. Ética, filosófica, que no ideológica o política.

Aunque las previsiones premonitorias de Orwell no se cumplieron, al menos no en los términos imaginados por el novelista, si es cierto que la sociedad occidental no ha solventado nunca ese precario equilibrio entre la libertad y la seguridad, inherente creo yo, a la condición humana: el riesgo de sucumbir al vértigo de la responsabilidad de una eleción libre y voluntaria o caer en el abandono complaciente de la dejación de nuestros derechos a cambio de un inmediato e ilusorio bienestar (“panem et circenses”). El conformismo y el sometimiento a la autoridad que fue estudiado por el psicologo Erich Fromm como mecanismo de huída de las personas frente al miedo que provoca la libertad.

La importancia y significación de la novela 1984 de Orwell, junto con la estupenda sátira “La rebelión en la granja”, radica en que desveló los mecanismos de la represión y manipulación del régimen totalitarista soviético (y con él, el de todo totalitarismo camuflado bajo el disfraz del patriotismo, del nacionalismo e, incluso, de la democracia) con el objetivo de influir no solo en la libertad de elegir de las personas sino, más allá aún, en la misma capacidad de pensar.

Orwell supo ver todos los instrumentos de control social de los que se sirve el poder para someter y sojuzgar al indefenso ciudadano individual: la generalidad de las medidas “excepcionales” en defensa de un hipotetico enemigo exterior y también de un enemigo interior, convenientemente aleatorio e indeterminado; la manipulación mediante la propaganda política y el sometimiento a consignas uniformadoras que diluyen el individuo y lo cohesionan en una masa informe siempre conducida y orientada al objetivo común; la permanente visibilidad y exposición al escrutinio general, que elimina no solo la discrepancia sino la mera voluntad de discrepar; la alteración del lenguaje se llega a la alteración de los mecanismos de pensamiento y con ello a la anulación de la voluntad de la persona y su conversión en un mero sujeto voluble y manipulable; la eliminación sistemática de toda costumbre y tradición, fundamento de la antigua sociedad que se pretende erradicar, y su sustitución por “lo nuevo”, “lo moderno”, “lo mejor”, sin otorgar al individuo el más mínimo derecho a elegir.

Tiene una gran vigencia en la actualidad el ejemplo orwelliano por cuanto que debemos ser muy cautos a la hora de someternos a la dictadura del lenguaje políticamente correcto que lo que hace es anular nuestra capacidad de pensamiento crítico en favor de campañas de acción controladas por intereses ajenos a los nuestros. Y se ha convertido en algo mucho más importante ahora que es dificil discernir donde se encuentra el peligro. Porque es obvio nuestro rechazo al genocidio, a la represión política, a la dictadura “visible”, pero nos encontramos expuestos a otras muchas influencias no detectables que, en defensa de valores como la “modernidad”, el “progreso”, “el bienestar de la mayoría”, ocultan una ofensa contra la libertad y contra la tolerancia. Independientemente del color político que las ampare.

La lectura de la novela de Orwell es imprescindible para percatarnos de las presiones invisibles a las que estamos sometidos. Yo la metería en la misma maleta que otras tantas obras universales como “la rebelión en la granja”, del mismo autor, “Un mundo feliz” de Aldoux Huxley, “Nosotros” de Zamiatin, “El proceso” de Kafka, “La naranja mecánica” de A. Burguess, “El cero al infinito” de A. Koestler y “Vivir” de Ayn Rand.

Un saludo.

BIOGRAFIA: Eric Arthur Blair (Motihari, Raj Británico, 25 de junio de 19031, Londres, Reino Unido, 21 de enero de 1950), conocido bajo el seudónimo de George Orwell. Fue un escritor, periodista y ensayista británico, muy activo y comprometido políticamente, hasta el extremo de participar en la Guerra Civil española enrolado en las Brigadas Internacionales. De su experiencia en la guerra y la represión interna dentro de las filas comunistas llegaría a decir: «La guerra de España y otros acontecimientos ocurridos en 1936-1937 cambiaron las cosas, y desde entonces supe dónde me encontraba. Cada línea en serio que he escrito desde 1936 ha sido escrita, directa o indirectamente, contra el totalitarismo y a favor del socialismo democrático como yo lo entiendo».

Destaca en su obra su faceta periodística, con libros como “Homenaje a Cataluña” (Homage to Catalonia), sobre la guerra civil española, o “El camino a Wigan Pie” (The Road to Wigan Pier), que describe las pobres condiciones de vida de los mineros en el norte de Inglaterra. Igualmente destacan sus novelas “Rebelión en la granja” (Animal Farm), como alegoría de la corrupción estalinista de los ideales socialistas de la Revolución rusa, y 1984”, una visión distópica de la sociedad fuura bajo un régimen totalitario muy parecido el régimen estalinista.

RESUMEN EDITORIAL: En el año 1984 Londres es una ciudad lúgubre en la que la Policía del Pensamiento controla de forma asfixiante la vida de los ciudadanos. Winston Smith es un peón de este engranaje perverso, su cometido es reescribir la historia para adaptarla a lo que el Partido considera la versión oficial de los hechos… hasta que decide replantearse la verdad del sistema que los gobierna y somete.

1984

  • Título: 1984.
  •  Título original: Nineteen Eighty-four.
  • Autor/a: George Orwell.
  • Editorial: Debolsillo.
  • Traducción: Miguel Temprano García.
  • Año: 2013 (1949).
  • Páginas: 329.
  • ISBN: 9788499890944.


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“nos mienten”, de eduardo vaquerizo. el futuro tal como fue.


“Nora da gracias a que aquella zona sea tan hostil a los sistemas de seguridad invasiva. La policía y las corporaciones han intentado con poco éxito mantener las afueras vigiladas. Los vecinos están todos organizados y regularmente hacen batidas en busca de minicámaras, drones, arañas y demás dispositivos robóticos. Con la práctica, en las afueras se ha creado un ejército de auténticos expertos en sabotear los intentos de vigilancia de los poderosos.” E.V

La novela de ciencia ficción, al igual que la novela negra, en su estilo, es el perfecto vehículo para transmitir una idea y hacerlo de manera accesible, atractiva y con una amplia repercusión y aceptación por parte del lector (en cierto modo desprevenido).

Si bien hubo un tiempo en el que yo creía que la literatura debía ser neutral y aséptica, pronto me percaté que esa debería de ser la función de la historia y no de la literatura. Toda obra literaria es, en esencia, una obra comprometida cuya doble misión es entretener y, en mayor o menor medida, estructurar en un relato una idea u opinión de su autor.

La presente novela se encuadra dentro de este tipo de literatura “de denuncia”, que de ningún modo es un subgénero menor si nos atenemos a tan ilustres antecedentes como los que nos encontramos en la historia de la literatura del siglo XX con obras magistrales como “1984”, o”Un mundo feliz” y, en épocas anteriores, “El lazarillo de Tormes”, “El buscón”, “Los viajes de Gulliver” o “El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha”. Todas ellas comparten esa voluntad del autor de exponer críticamente las fallas de la sociedad contemporánea, bien desde una perspectiva realista, bien desde una perspectiva distópica-futurista,  a la vez que proponen, más o menos explicitamente,  el cambio de paradigma.

Partiendo de esta premisa de denuncia “social”, la novela “nos mienten” de Eduardo Vaquerizo ya formula desde el mismo título su alegato contra la sociedad actual y nuestro sistema político y económico.

En una época de crisis económica, como la que vivimos en la actualidad, se cuestionan los valores tradicionales que nos sirvieron de sustento, precisamente por la falta de apoyo material. Y de entre las grietas ideológicos de ese antiguo edificio, surgen nuevas formas de economía (tal viejas como el trueque) y nuevas estructuras organizativas (tan viejas como el movimiento asambleario).

El autor sitúa la acción en un futuro muy lejano (allá por el año 2.600) y en un entorno muy cercano (tanto como Madrid). Y con estos ingredientes nos presenta una sociedad altamente superpoblada, totalmente desestructurada después de una traumática y devastadora guerra civil. La masa de la población apenas sobrevive tras la escasez de recursos, mientras coexiste con una élite inmensamente rica y poderosa conformada por los dirigentes de las grandes corporaciones que, en delicado equilibrio de fuerzas y poder, se reparten parcelas de territorio e influencia en un mundo globalizado.

El argumento de la novela puede acomodarse al modelo narrativo del héroe arquetípico expuesto por J. Campbell en su obra “el héroe de las mil caras” , con la secuencia Separación, Iniciación y Retorno. La protagonista es traicionada y se ve envueltas en una trama conspiranoica que debe resolver para recuperar una vida que ya nunca volverá a ser igual.

Los temas con los que trabaja el autor son la sobrepoblación, la escasez de recursos, el acaparamiento, los privilegios de la élite, la desorganización de las masas, la utilización de la tecnología para el control y la represión, las plagas y epidemias  los desahucios (tan de actualidad en el 2.600). Y en suma,  la manipulación informativa para mantener el “statu quo” (algo tan viejo como el borrado de los sellos e inscripciones referidas a Tutankamon, ¡vamos!, lo de toda la vida).

A mi juicio, sin ser una novela extraordinaria, se deja leer y es entretenida. La acción es interesante, el ambiente de la novela es atractivo. La novela esta bien escrita. Los personajes son un poco acartonados y, ciertamente, algo planos y previsibles, pero logra crear una corriente de empatía con la protagonista que anima a acabar su lectura. en general existe una identificación .  Las buenas críticas con las que ha sido acogida no me han llevado a la decepción que supuso para mí , por ejemplo, la lectura de Cenital de Emilio Bueso, con la que comparte la visión postapocalíptica, pero de la que se aleja enormemente en cuanto a estilo narrativo y cualidad literaria. Dentro de la narrativa en castellano, no se me ocurren, de momento, otros ejemplos de este tipo de literatura, salvo quizás la obra “Khimera” de Cesar Perez Gellida, de la que prometo una reseña, en breve.  

Obviamente, sea dicho como una opinión personal, con las carencias y limitaciones que la acompañan. Lo que siempre digo en estos casos: léela tu mismo, formate tu propia opinión y sal de dudas.

Un saludo.

SINOPSIS EDITORIAL: Una brillante distopía sobre el futuro inmediato de España que aúna aventura y denuncia social Los pueblos que olvidan su futuro están condenados a sufrirlo. España, mediados del siglo XXI. La resaca de la crisis ha dejado un mundo en el que las megacorporaciones dominan una sociedad hipertecnológica erigida sobre las ru inas de los Estados. El crecimiento salvaje de la desigualdad ha convertido el centro de las ciudades en grandes fortalezas donde viven y trabajan los privilegiados, rodeadas por inmensos barrios periféricos llenos de un ejército de desheredados cada vez más descontentos.

Todos mienten

  • © 2015, Penguin Random House Grupo Editorial, S. A. U.
  • 1ª Edición: junio de 2015
  • ISBN: 9788415831648
  • Páginas: 352


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“a ciegas”, de josh malerman: cu-cu, ahora mes ves, ahora no me ves.


“Los niños preguntaron si se encontraba bien. Ella respondió que sí. Pero saben cuándo les miente. Malorie los ha adiestrado de manera que las palabras no sean necesarias. En ese momento no llora, pero lo ha hecho. Lágrimas silenciosas tras la venda. Silenciosas para ella. Pero los niños son capaces de arrancar sonidos del silencio. J.M.

Ya dejó escrito el solitario de Providence, el maestro Lovecraft, que “La emoción más antigua y más intensa de la humanidad es el miedo, y el más antiguo y más intenso de los miedos es el miedo a lo desconocido.” Y nada hay más desconocido para nosotros que aquello que no podemos ver.

De eso trata la novela que ahora reseñamos, escrita por el debutante Josh Malerman. Su título, “a ciegas”, es bastante explícito sobre la trama: en un futuro distópico, una amenaza indeterminada ha exterminado a la mayoría de la población. No se sabe exactamente en qué consiste, los síntomas son una locura suicida. El contagio viene directamente por la mirada. La gente enloquece, se automutila y se suicida. Los pocos sobrevivientes optan por llevar constantemente una venda en los ojos. Malorie tiene dos niños pequeños y pretende llevarlos a una zona habitada por otras personas, pero tienen que desplazarse con los ojos vendados y su destino esta a muchos kilómetros de su hogar. No puedo aportar más detalles sin riesgo de desvelar en exceso el argumento.

El título original “Bird box” alude a una jaula de pájaros que uno de los personajes colocaba a la entrada de la puerta de su casa para detectar la aproximación de presencias desconocidas.

Esta novela se encuadra dentro del subgénero del terror psicológico. Se estructura el discurso en dos líneas temporales paralelas. Una en el tiempo presente, donde se revelan las vivencias de la protagonista, inmersa en la vorágine de la infección, y su lucha para contactar con otros supervivientes, desplazándose “a ciegas” por el territorio. Otra, retrospectiva, cinco años atrás, cuando llegaron las primeras noticias de la infección y la realidad comenzó a oscurecerse radicalmente hasta desaparecer de la vista todo vestigio de lo que una vez fue una vida normal.

El autor ha sabido trasladar al texto la angustia y desesperación de sus personajes. Su vocabulario es claro, preciso, sencillo, muy descriptivo. Con frases igualmente sencillas, cortas y certeras, imprime velocidad a la lectura a la vez que se va desbocando el corazón del lector, ansioso por ver el desenlace que se aventura trágico. Está muy lograda el efecto que provoca en el lector la incertidumbre, de los personajes, ese miedo a lo desconocido, que se agrava con el terror que provoca la imposibilidad de utilizar la vista para anticipar el peligro y la certeza ilusoria de la inminencia de un riesgo en cada sonido, en cada anomalía en cada silencio de la oscuridad circundante.

También es un acierto, a mi juicio, el plasmar en la novela las distintas actitudes que las personas adoptamos ante una crisis, ejemplificando sutilmente en cada personaje el desconcierto, el miedo, el bloqueo, la negación, la determinación racional, el esfuerzo, el espíritu de supervivencia, el egoísmo, la apatía, la indolencia, la inocencia, la simple adaptación o la irracionalidad.

Personalmente, no soy muy aficionado al género de terror puesto que pocas veces me encuentro con obras que consigan de verdad infundir el miedo que pretenden. Mientras que el cine o la televisión cuentan con mejores técnicas para provocar el pánico y la angustia (algunas un poco tramposas como el abuso de la banda sonora), esta novela lo ha conseguido. La técnica consiste en la brevedad de la novela, el lenguaje empleado, la sencillez y, a la vez, la genialidad de la historia y la confianza en que el propio lector aporte sus propios miedos y sensaciones, que le son devueltas en una dosificación perfecta.

En suma, una primera novela muy recomendable.

Un saludo.

Josh Malerman, es un autor americano, cantante y compositor de la banda de rock The High Strung, el cual,  is an American author and the lead singer ha escrito varias novelas no publicadas, antes de su debut en el mercado editorial con la novela “a ciegas” cuyo título original es “Bird Box”. (Bendita Wikipedia)

SINOPSIS EDITORIAL: No abras los ojos. Hay algo ahí fuera. Algo espantoso, que hace que la gente enloquezca y se suicide ante su sola visión. Nadie sabe qué es ni de dónde viene. Cinco años después de que diera comienzo la pesadilla, los pocos supervivientes que quedan viven refugiados en el interior de casas y edificios, protegidos por puertas cerradas y ventanas con las cortinas echadas.

  • Título: A ciegas
  • Autor: Josh Malerman
  • Editorial: Minotauro
  • Traducción: Miguel Antón
  • Año: 2015
  • ISBN: 978-84-450-0234-6
  • Nº de páginas: 288


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“el fugitivo” de richard bachman (stephen king), no existe una meta al final de la carrera.


“En aquellos tiempos de asesinatos legales restringidos, guerras bacteriológicas en Egipto y América del Sur y leyes aberrantes como la del aborto de Nevada, el <tenga uno, mate uno>” S.K

Con un mercado editorial tan saturado de obras mediocres, muchas de ellas concebidas como un producto de consumo rápido y efímero, no es de extrañar que los lectores habituales, los sibaritas de la literatura, ávidos de obras de calidad frente al criterio simple de la cantidad, nos encontremos siempre buscando y rebuscando en nuestros cajones autores ya reconocidos y obras muchas veces manoseadas por varias relecturas.

Esto mismo me acaba de pasar con la novela “el fugitivo” de Stephen King. Con la ansiedad característica de un adicto a la literatura que acaba de terminar una obra y aún no ha encontrado esa otra que le haga retomar por unos días el ritmo de atención y disfrute al que ya esta acostumbrado (y que su cerebro exige como una necesidad esencial, casi física), acudo en busca de placer intelectual y también mero divertimento, a esas obras y a esos autores ya conocidos que de vez en cuando me gusta volver a disfrutar, como una especie de transición, una muleta, un descanso, entre una lectura nueva y otra.  

Y elegí a Stephen King y me leí su novela de un tirón, extasiado, maravillado, alucinado, feliz.

A pesar de los años transcurridos desde su primera publicación, allá por los años 80, esta novela sigue manteniendo su calidad. Sin dejar de ser una obra menor dentro de la enorme producción de Stephen King (antaño muy prolífica y de extrema calidad), esta novela consigue cumplir maravillosamente con el objetivo de entretener, divertir y hacer disfrutar a su lector.

Carece de complicaciones técnicas y rigor formal en el tratamiento del argumento. Su lenguaje es claro y sencillo y directo. No hay elemento alguno que distraiga al lector, como ciertas novelas que nos encontramos en la actualidad que nos exigen multitud de contorsiones intelectuales porque sus autores, al parecer, han considerado que la fórmula clásica de presentación, nudo y desenlace, no justifica suficientemente los 20 o 30 euros que cuestan. Aquí, si acaso, el único artificio formal que ayuda al ritmo trepidante de la obra es la composición de la misma en 100 capítulos cortos, numerados de forma regresiva como una cuenta atrás de final apoteósico, que permite una lectura muy rápida y adictiva.

En cuanto al argumento, también su sencillez abrumadora contribuye al pleno disfrute de la novela: Ben Richards es un humilde trabajador en paro que, en un futuro antiutópico, en una sociedad fracturada en dos clases sociales bien diferenciadas (los que lo tienen todo y los que no tienen nada) , se ve obligado a participar en un concurso televisivo para poder ganar dinero para adquirir medicinas para su hija de corta edad. Pero conseguir ese dinero no será fácil puesto que el premio final es proporcional al riesgo que esta en juego, su propia vida.  

Aunque la ambientación de la novela nos presenta una sociedad futura escindida en dos clases sociales, con graves problemas de contaminación ambiental (para los pobres, que habitan siempre las zonas más sucias y carecen de filtros nasales eficaces) y bajo un régimen político indefinido quizás no dictatorial pero sí autoritario y manipulador, la voluntad de Stephen King no es otra que, ya lo he dicho, entretener y divertir. El trasfondo de la novela se dirige a ese objetivo. Sí es cierto que existe una clara crítica al uso y abuso del control de los medios de comunicación y de los canales de información  como método de sometimiento y pacificación de la población. También encontramos una clara crítica a los programas de telerealidad que adormecen y distraen las conciencias de los ciudadanos. Pero la novela no tiene pretensiones de suplantar a “un mundo feliz” o a “1984” . La maestría de King consiste en emprender, desde el inicio, una carrera vertiginosa hacia el final y con breves y acertadas pinceladas mostrarnos el decorado y escenario donde transcurre la acción, logrando igualmente dibujar con precisión la caracterización de los personajes principales.

Para resumir: una novela muy recomendable, un best seller de calidad que consigue entretener sin pretensiones.

Esta novela la escribió su autor bajo el seudónimo de Richard Bachman junto con 1977 – Rabia (Rage), 1979 – La larga marcha (The Long Walk), 1981 – Carretera maldita (Roadwork), 1982 – El fugitivo (The Running Man), 1984 – Maleficio (Thinner), 1996 – Posesión (The Regulators), 2007 – Blaze (Blaze), todas ellas de muy excelente calidad, pese a ser una “marca blanca” del autor. Un saludo

  • Titulo: El Fugitivo
  • Titulo original: The Running Man
  • Autor: Stephen King (bajo el pseudónimo deRichard Bachman)
  • Traducción: Hernán Sabaté
  • Editorial: DeBols!llo
  • No de Págs.: 304
  • ISBN: 978-84-9793-014-7
  • Año de publicación: 1982
  • Año de edición: 2003


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“china montaña zhang” de maureen f. mchugh: mestizo, desafecto, heterodoxo, homosexual…criminal.


“En China descubrí que era un neoyorkino. Aunque Nueva York sea un vertedero” M.M.

El político y ensayista Alain Peyrefitte popularizó en los años 70 el pronóstico clarividente del genio Napoleón Bonaparte, titulando con su frase su afamado ensayo “cuando China despierte, el mundo temblará”. El tiempo le ha dado la razón y hoy en día China ha alcanzado el segundo puesto en la lista mundial de economías más prósperas, conjugando un régimen político interno autoritario, de corte comunista, con una inmersión cada vez más profunda, en sus relaciones externas, en el sistema económico capitalista. China es una sociedad de contrastes y contradicciones donde la tradición milenaria convive con las más modernas tecnologías.

La novela objeto de esta reseña no trata sobre China, aunque esté presente. Tampoco trata sobre economía, aunque envuelva la atmosfera argumental. Si trata, sin embargo, sobre contrastes y contradicciones.  Es una novela de ciencia ficción y algo más:

El dominio mundial, e interplanetario, del imperio de la China comunista es una realidad, hasta el punto que los otrora amos del mundo, E.E.U.U. están sometidos a un régimen político paternalista y “protector” bajo el manto político de Beijing, denominándose ahora Estados Socialistas de América. La Historia se ha concedido una segunda oportunidad y la sociedad americana vivió una nueva Depresión y una nueva Guerra Civil que culminó con el control comunista afianzado por una segunda Revolución Cultural, denominada en la novela “Campaña de los Vientos Purificadores” que tras una conveniente purga de los ciudadanos y gobernantes tibios o desafectos, consolidó un régimen comunista satélite dentro del nuevo orden mundial. El régimen de China se ha expandido por todo el mundo occidental y ha impuesto su control sobre personas e instituciones; la cultura, la educación universitaria, las manufacturas, la tecnología, todo producto proveniente de China es superior y deseado. El destello y esplendor del American Way of Life ya no deslumbra, está muerto, siendo sustituido por un cerdo ateo (si ello es posible) imbuido de la filosofía taoísta.  

Dentro de este contexto distópico se desarrolla la historia personal del protagonista, China Montaña Zhang, traducción literal de Zhongshan, el nombre de uno de los líderes de la Revolución China, un joven ingeniero que malvive realizando trabajos de peón en la construcción y que tiene aspiraciones de promocionarse social y profesionalmente.

Pero Zhang vive un conflicto interno, su personalidad se ve escindida y desgarrada por su naturaleza mestiza y por su oculta homosexualidad. Por un lado, sus aspiraciones de progreso social y profesional y su origen chino-latino, le lleva a aparentar una condición de CNA (Chino Nacido en America) amparado por los apellidos de su madre y su aspecto físico oriental, que le pueden abrir las puertas de nuevos destinos laborales.

Por otro lado, oculta su orientación homosexual, ilegal en su país natal y sujeta a pena de muerte en el territorio de China, viviendo en los arrabales de Long Island y relacionándose en ciertos ambientes bajo su nombre latino, Rafael. Siendo despedido de su empleo como capataz, básicamente por haber roto las expectativas de su jefe chino en casarle con una hija con una deformidad genética en la cara, acepta un destino laboral en una isla del Artico que le ofrece la oficina de contratación estatal, con la finalidad de ganar créditos que le permitan ampliar sus estudios en Shangai.

Finalmente consigue su propósito y se incorpora la Universidad de Shangai, donde entabla una relación amorosa con su tutor. Allí descubre el amor, pero también la insatisfacción de sentirse diferente y, sin embargo, no saber realmente quién es. Descubierta la homosexualidad de su tutor, éste se suicida y Zhang vuelve a Nueva York a empezar una nueva vida como ingeniero.

Discurre en paralelo a la trama principal una subtrama argumental que se desarrolla en una comuna agrícola en Marte, donde la vida es dura y los recursos escasos, obligando a sus miembros a un especial régimen de economía cooperativista autárquica y de subsistencia. La historia de un matrimonio de conveniencia entre un refugiado con una hija pequeña y una antigua propietaria de la colonia que ha olvidado lo que es vivir en compañía.

Ciertamente, no entiendo el sentido ni la intención de esta digresión, que apenas afecta tangencialmente a la vida del protagonista. Parece más bien un descanso de la trama principal y un contrapunto de desamor e incomunicación heterosexual. Este es a mi juicio un defecto de la novela que rompe la tensión argumental.

La referencia a Marte tampoco se entiende más que para darle un toque de ambientación de ciencia ficción que envuelve a toda la obra, pero el acierto de la novela radica en lo que no tiene de ciencia ficción, en el conflicto personal del protagonista, su búsqueda de una identidad personal, en el terreno de la sexualidad y en el de su anclaje cultural y social.

Para finalizar, quiero destacar que la presente novela ha recibido dos premios ciertamente especiales, el premio James Tiptree Jr. Award y el premio Lambda de ficción especulativa, por su contenido de temática homosexual. A riesgo de emitir una opinión políticamente incorrecta, considero que los valores de esta novela en absoluto tienen nada que ver con su temática homosexual. Concederle un premio únicamente por esta causa es degradarla y menospreciarla. A mi juicio, la homosexualidad del protagonista juega un papel importante para justificar su conflicto personal, que es el núcleo del libro. Lo mismo pudiera haber sido potenciar su condición de mestizo (racismo) o de inmigrante (globalización), o de desclasado (discriminación laboral). Esta novela, con sus aciertos y errores literarios, debe tanto a la condición sexual del protagonista como a la ambientación distópica. Un saludo.  

 

TEXTO CONTRAPORTADA:

Tran una violenta revolución, los Estados Unidos (como todo el planeta) se han convertido en un país satélite de la poderosa China comunista que dicta la ley y las costumbres de todo el mundo. Zhang es un joven homosexual de ascendencia chino-hispana que, pese a una orientación sexual ilícita en esa sociedad del futuro, intenta labrarse un porvenir.

Editorial: Roca Editorial
Colección: ÓMICRON EDICIONES
Título original: CHINA MOUNTAIN ZHANG
Traductor: PEDRO JORGE ROMERO
ISBN 13: 978-84-96575-35-6


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“la chica mecánica” de paolo bacigalupi. ¿dónde está la chica mecánica?


“Piratas genéticos. Fabricantes de calorías. Incluso por PurCal, cuando aprietan las hambrunas. ¿Por qué te crees que dejamos que permanezcan agazapados en Koh Angrit? Por si acaso les necesitamos,. Por si acaso fracasamos y debemos apelar a ellos y suplicarles que nos den su arroz, su trigo y su soja” P.B.

 

El único estímulo que me incitó a leer esta novela fue la profusión de premios que había recibido: Premio Nébula (2009), Premio Hugo (2010), Premio Compton Crook (2010), Premio Locus (2010) a la mejor primera novela. Ni la preciosa ilustración de la portada, ni la sinopsis editorial, que reseña un argumento atractivo y original; sólo la opinión mayoritaria de crítica y lectores que se traduce casi automáticamente en la concesión de premios, lo cual conlleva –o debería- a una cierta excelencia.

Desgraciadamente, una vez más se ha visto ratificada mi idea de que no hay nada mejor que leer uno mismo cualquier obra literaria para formarse un criterio propio sobre ella, no fiarse del juicio ajeno ni de la publicidad engañosa, elegir uno mismo, aún a riesgo de equivocarse.

Todo este exordio viene a cuento para mostrar mi absoluta decepción respecto a éste libro. No es que sea un desalmado y un desagradecido insensible, totalmente ignorante del trabajo que supone a cualquier autor elaborar su obra o totalmente ciego a las virtudes de la misma. “¿Pensarán vuestras mercedes que es fácil hinchar un perro?”, como dijo Cervantes en su prólogo al Quijote. Pues no, considero, incluso, que es más fácil hinchar un perro que escribir un libro, por ello siento mucho apuro al comunicar públicamente una mala crítica que no deja de ser una impresión personal, estrictamente particular y, además, comunicada con las carencias que me acompañan. De ahí esta justificación que, tampoco, debería haber escrito.

La novela, con todo, tiene sus virtudes que van a lomos de su principal defecto. Lo mejor es su argumento y lo peor, a mi juicio, es la falta de un desarrollo conceptual y formal mucho más amplio de esa idea inicial. Obviamente no estamos hablando de un ensayo socio-político ni un tratado de antropología cultural, pero si el principal valor de la novela no radica ni en la penetración psicológica de sus personajes, ni en la intriga de la trama, ni en un virtuosismo estilístico, sino en el ambiente distópico y la crítica implícita hacia una postura contemporánea permisiva frente a la explotación extrema de los recursos y la manipulación genética con fines estrictamente comerciales. Mi juicio es que no desarrolla suficientemente ese aspecto y no logra ese objetivo, no lo consigue.

La historia se desarrolla en el siglo XXII. Supuestamente en Tailandia. En un mundo superpoblado y globalizado donde la sobreexplotación de los combustibles fósiles ha provocado una carencia energética que tiene que suplirse mediante la fuerza motriz de animales mastodónticos creados genéticamente para tal fin; donde la alteración medioambiental ha provocado la elevación del nivel de los océanos obligando a las ciudades a defenderse mediante la construcción de barreras; donde la alteración genética de los productos agroalimentarios y el abuso de semillas estériles ha provocado la casi extinción de las semillas naturales y la proliferación de plagas y enfermedades epidémicas de resultado mortal.

Una sociedad en regresión, en pleno retroceso del desarrollo humano.

A nivel político, conviven dos políticas de actuación, fuertemente enfrentadas, por un lado la postura aperturista, basada en el comercio y en el intercambio, en la práctica sustentada por las grandes corporaciones agroalimentarias proveedoras de calorías genéticamente manipuladas – promovida por el Ministerio de Comercio- y, por otro lado, la corriente proteccionista, conservadora, basada en la autarquía y el cerco a las influencias extrañas, preservadora de la materia prima genética contenida en las semillas tradicionales no contaminadas por la manipulación, protegidas naturalmente frente a las plagas artificialmente inducidas que son portadoras de las enfermedades que asolan a la población –promovida por el Ministerio de Medio Ambiente-.

Anderson Lake es un agente comercial encubierto de la empresa AgriGen cuyo objetivo es conseguir nuevo material genético de las reservas de semillas del reino de Tailandia. Hok Seng es un inmigrante chino, superviviente de muchas guerras, que trabaja como secretario en la fábrica tapadera de Anderson. Emiko es una “neoser” un ser humano producido artificialmente, adaptado genéticamente para la sumisión, que es explotada sexualmente en un protibulo de mala muerte. Jaidee es un capitán “camisa blanca”, funcionario del Ministerio de Medio Ambiente, que se dedica a corregir las infracciones medioambientales y que por cuestiones políticas cae en desgracia. La capitana Kanya es su lugarteniente.

Este análisis esquemático se deduce del contenido de la novela, pero la plasmación final en la obra literaria es pobre porque los recursos que emplea el autor son ineficientes. La exótica ambientación tailandesa se sustenta únicamente en la importación directa de expresiones tailandesas –supongo yo, porque el tailandés sólo lo veo en el plato-. La profusión de neologismos cuyo significado u origen no acaba de explicar aburren y distraen excesivamente al lector, que cada vez que retoma el libro debe hacer un esfuerzo para volver a conectar con la ambientación. Los personajes y sus relaciones no están correctamente imbricados, aparecen y desaparecen en un esquema modular sin apreciarse interacciones complejas. Al respecto, me resultó chocante la aparición de una segunda chica “neoser” japonesa, Hiroko, que acompaña a la capitana Kanya, supuestamente para ayudarla a la localización y captura de la chica “neoser” Emiko y nunca se produce un encuentro entre ambas, nunca se explica tampoco que acurre con dicho personaje, un mero fleco que cuelga. El epílogo final tampoco me gusta, es una solución fácil para acabar de cerrar la trama, un “corta y pega” para poder salir de un argumento que no tenía solución.

Por cierto ¿Dónde está la chica mecánica?. No es un robot mecánico. Tampoco su protagonismo en la novela, se justifica más que en el episodio que desestabilizará el equilibrio entre las facciones del gobierno tailandés. Una novela aburrida y pobre. Si no partiera de unas expectativas tan altas podría haber sido una novela aceptable. Esta es mi opinión.

Un saludo 

SINOPSIS DE LA EDITORIAL: Bienvenidos al siglo XXII.

Anderson Lake es el hombre de confianza de AgriGen en Tailandia, un reino cerrado a los extranjeros para proteger sus preciadas reservas ecológicas. Su empleo como director de una fábrica es en realidad una tapadera. Anderson peina los puestos callejeros de Bangkok en busca del botín más preciado para sus amos: los alimentos que la humanidad creía extinguidos. Entonces encuentra a Emiko…

Emiko es una «chica mecánica», el último eslabón de la ingeniería genética. Como los demás neoseres a cuya raza pertenece, fue diseñada para servir. Acusados por unos de carecer de alma, por otros de ser demonios encarnados, los neoseres son esclavos, soldados o, en el caso de Emiko, juguetes sexuales para satisfacer a los ricos en un futuro inquietantemente cercano… donde las personas nuevamente han de recordar qué las hace humanas.

 

  • Plaza & Janés
  • 544 páginas
  • Traducción: Manuel de los Reyes
  • ISBN: 9788401339400


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“negro” de olivier pauvert: un relato fallido sobre las sombras del totalitarismo


“Puede que todo esto sea real, puede que yo no sea más que un fantasma, un alma en pena, como dijo aquel”. O.P.

Según la biografía del autor extraída de la solapa del libro, Olivier Pauvert es un joven escritor francés residente en un pequeño pueblo de Gironde. Es farmacéutico y padre de tres hijos. “Negro” es su primera novela.

Y es una buena novela que amalgama las características del género negro e intriga, la novela fantástica y la ucronía sin conseguir definirse adecuadamente dentro de cada una de ellas y, sin embargo, lograr una obra literaria ciertamente entretenida, de fácil lectura, con estilo y vocabulario aceptable y una trama argumental atractiva.

Sin desvelar las claves de esta trama, que frustraría el legítimo interés de un lector descuidado en ir descubriendo por sí mismo las virtudes de la obra, puedo decir que gira en torno a la averiguación por parte del protagonista de las circunstancias de un crimen cometido en su presencia, cuya autoría le imputaron y que, a raíz del mismo, transcurre un lapso de tiempo de doce años que aparentemente no recuerda, o no ha vivido, encontrándose con un país y una sociedad sometida a un régimen político totalitario, represivo y manipulador; una Francia irreal y extraña, como ubicada en otra dimensión, en un tiempo alternativo.

A medida que avanza el argumento se va produciendo una gradación desde el formato de novela negra o de suspense hacia una narración subjetiva cargado de imágenes oníricas que transforma la novela en un relato de corte fantástico al descubrirnos la verdadera naturaleza que, en la novela, ha alcanzado el protagonista.

A mi juicio la intriga y el suspense que anima la búsqueda del protagonista se frustra con el recurso a situaciones o soluciones argumentales que se alejan del realismo que caracteriza a la novela negra y que, presentadas como una salida extraordinaria y fantástica, el lector no tiene más que aceptar y conformarse, consiguiendo el autor ir solucionando el argumento por un camino incontestable, como por ejemplo es la alusión a Caronte en las páginas finales. Es como aquellos relatos o fábulas en las que el autor recurre a la explicación milagrosa, onírica o mágica para justifican cualquier cosa.

Si las notas definitorias de la novela negra o, incluso, de suspense o intriga, se centran en el protagonista (criminal o prófugo) y en la trama (desentrañar un misterio o resolver un crimen), esta novela pierde fuerza en este aspecto por las características tan peculiares del personaje principal, las cuales no voy a decir, cuya esencia inicial se va diluyendo hasta acabar en otra cosa distinta.

Igualmente, echo de menos una mayor profundización el aspecto ucrónico de la novela, desde el momento en el que el personaje hace alusiones, en claro paralelismo al ascenso al poder del Partido Nacional Socialista en la Alemania de Weimar, a la victoria electoral del Partido Nacional francés y la consolidación de una régimen político fascista y represor que cimienta su poder gracias a técnicas de “sedación” colectiva. Pero no se deja apreciar exactamente ese punto “Jonbar” que haga de quicio entre la realidad del lector y la propuesta de historia alternativa que parece querer mostrarnos el autor. Aunque la novela describe en parte esa sociedad futura, donde la represión y la supresión de las libertades básicas, es tolerada pasivamente por los ciudadanos y donde éstos han ido asimilando los valores de pureza racial, xenófobos y discriminatorios frente a minusvalía física o psíquica, la obra deja la sensación de falta de completitud y desarrollo de esa línea argumental.

 A mi juicio, tampoco no apura la crítica política, no llega a culminar lo que podría haber sido una novela distópica a la manera de Orwell, Huxley o Bradbury, con las que se empeñan en compararla las reseñas comerciales o publicitarias.

 El tercer elemento antes aludido, el carácter fantástico, que inicialmente arropa a la novela con ese aura de ensoñación que se vislumbra a través de las reflexiones y sensaciones del protagonista, se va perdiendo y en un momento dado se despejan los interrogantes sobre lo que sucede y de un modo abrupto el autor nos regala una explicación inverosímil que desluce las peripecias del protagonista puesto que, paradójicamente, ya todo es posible.

 A pesar de lo dicho, de mi crítica templada y el poco entusiasmo que transmiten mis palabras, es una buena novela. Quizás no sea excepcional pero tampoco mala y, en todo caso, es mi opinión y cualquiera puede guiarse por su propio criterio y formarse una opinión, solo tiene que leerla.

 Un saludo

SINOPSIS EDITORIAL: [….] abruptamente y de manera inexplicable pasa otra dimensión en la que Francia está gobernada por el Partido Nacional, por el que él mismo votó un día y que ahora ha constituido un gobierno fascista […]

Olivier Pauvert

  • ISBN: 8439720343
  • EDITORIAL: Mondadori, Barcelona, 2006.
  • TRADUCCION: Esther Andres
  • PÁGINAS: 480


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“mirrorshades”, antología, de bruce sterling: ciberpunk y postmodernidad ¿síntoma o diagnóstico?


LA POSTMODERNIDAD Y EL CIBERPUNK

Como toda antología, la selección de relatos que componen el presente libro ha sido realizada con el objeto de ofrecer al lector un compendio de los mejor y más significativo de la ciencia ficción adscrita al subgénero del “ciberpunk” y, como toda acción humana, las buenas intenciones no siempre ofrecen el resultado apetecido, sirviendo las más de las veces como adoquines del infierno, como dice el refrán castizo.

Bruce Sterling expresa en el prólogo, a modo de justificación, su voluntad de clasificar, sistematizar y definir esta corriente literaria proponiendo una selección de textos de autores que han  ido delimitando el concepto, aun cuando el pretendido carácter liminar de alguno de ellos no responde a la previa definición ofrecida.

Más que un nuevo camino en la corriente literaria de la ciencia ficción -que lo es-, yo creo que el ciberpunk es, así mismo, una manifestación del cambio que va gestándose en nuestra sociedad, a nivel individual y colectivo; la transición desde la modernidad hacia la denominada postmodernidad.

Sin dejar de admirarse de la percepción clarividente de autores como William Gibson, que nos dotó de imágenes conceptuales que ha culminando en un canon adoptado por grandes obras del cine y manga como  Ghost in the Shell (1991) o The Matrix (1999), este autor se limitó a anotar el cambio que se estaba operando, si bien distorsionado por el carácter maximalista de la ficción novelística.

En esta época que vivimos, que algunos autores etiquetan como post_postmodernidad, los relatos antologados como precursores, quizás sean vistos bajo una rigurosa mirada crítica, fuera de su contexto sociocultural y del tiempo en el que fueron gestados, con cierto aire de ingenuidad y candidez que la realidad ha conseguido superar.

A nivel social, el desarrollo tecnológico ha propiciado el inmediato acceso a una información ingente y desmesurada que nuestra propia naturaleza individual es incapaz de asimilar. La inmediatez, la saturación y el exceso ha roto los límites de la captación de conocimiento y los centros de poder (asociados a la gestión, canalización y manipulación de la información) se disuelven en un todo global anónimo e interconectado. Ya no existen fronteras porque el ámbito de influencia es planetario; han desaparecido las referencias territoriales o materiales, los organigramas horizontales o verticales. La modernidad ordenada, reglada, jerarquizada ha dado paso a una postmodernidad dispersa, desestructurada, poliédrica y anónima.

A nivel individual, igualmente se han perdido los referentes; el pensamiento débil ha sustituido a los grandes argumentos ideológicos (Ideología y Religión son tamizadas por la subjetividad) y la persona esta confusa. Los símbolos han desaparecido sustituidos por las imágenes –que se agotan en sí mismas despojadas de la cualidad de la representación.

La narrativa ciberpunk incorpora claramente un nuevo lenguaje, unos nuevos términos asociados a innovaciones tecnológicas rupturistas que proliferan e imponen su hegemonía en todos los ámbitos de la vida humana. Implica un cambio radical respecto de las relaciones interpersonales y con el propio entorno en la medida en que el ser humano ha roto las fronteras interiores (de su propio cuerpo, como extensión neuronal de sofisticados instrumentos o inteligencias no humanas) y exteriores (de un mundo caótico, devastado y moribundo).

A grandes rasgos, estos relatos nos ofrecen un mundo antiutópico y superpoblado cuyos recursos se han agotado y en el que convive una mayoría de población sujeta al control y manipulación de grandes corporaciones, de ámbito global. Los individuos sobreviven aL colapso de la sociedad a la que pertenecieron y oscilan entre el caos y la pérdida de referentes culturales e ideológicos y el sometimiento y sumisión a poderosas fuerzas económicas, difusas e invisibles. La supervivencia siempre es individual, no colectiva. El propio cuerpo es un mero contenedor de información el cual se conecta mediante implantes tecnológicos que lo mejoran y actualizan a menudo ayudado por las drogas de diseño, que son un suplemento y complemento para nuestra expansión extrasensorial.

 El continuo de Gernsback  de William_Gibson

 “Y un día, en las afueras de Bolinas, cuando estaba prepa­rándolo todo para fotografiar un ejemplo particularmente lla­mativo de la arquitectura marcial de Ming, atravesé una fina membrana, una membrana de probabilidad…”

Trata sobre las “alucinaciones” que sufre un fotógrafo profesional al realizar un encargo profesional consistente en retratar la arquitectura pop americana de los años 50-60 y que empieza a percibir sensaciones visuales de un mundo sustentado sobre una hipótesis de probabilidad alternativa.

La estructura del relato es clásica, lineal, sin innovaciones formales o temáticas; ciertamente alejado del estilo de posteriores novelas de Gibson inmersas en el estilo ciberpunk que define Sterling en su prólogo y, si acaso, construyendo, precisamente, las líneas generales del mismo.

Ojos de serpiente  de Tom_Maddox

“El Miedo tiene dos etapas. Una, pierdes el control comple­tamente. Dos, a continuación, tu yo auténtico surge, y no te gus­tará nada.”

Narra la experiencia traumática de un piloto militar al cual se le realizó una operación -mediante implantes en la base de su cerebro- para el acoplamiento neuronal con el ordenador de su puesto de combate y que tras licenciarse empieza a sufrir efectos secundarios de disociación de personalidad y sensación de pérdida de control. Se presenta voluntario en un proyecto experimental en una estación espacial en el que se le lleva a límite de su resistencia psíquica a fin de integrarse a nivel mental en un ente que comparte con otros compañeros de la estación.

Destaca en el relato la aparición de los implantes neuronales; las conexiones hombre-máquina -interfaz humana- y la integración del individuo en un ente  común superior con el que comparte información.

Rock on  de Pat_Cadigan

“Sintetizador. Sintecador. Pecador”

En una época futura en la que el rock ya ha desaparecido y las bandas ya no existen, una rockera de cuarenta años es secuestrada por un joven grupo musical y obligada (“violada”) a conectar con ellos mediante las conexiones implantadas en su cerebro para sintetizar su música y extraer sus capacidades musicales para grabar un disco.

Se advierte la utilización de nuevos términos como el juego de palabras, en ingles, entre sinner (pecador) y synthetizer (sintetizador), que creará el término synner; o con el significado literal de la palabra rock y roll –según nota de los traductores.

Cuentos de Houdini  de Rudy_Rucker

“Houdini está arruinado. El circuito de vodevil está acabado en los escenarios de esta gran ciudad. Mel Rabstein, de «Noti­cias Pathé», le llama, buscando un número nuevo. —Dos grandes por adelantado más el tres por ciento de los beneficios de la gira.     —Hecho”

Un Houdini arruinado contrata con una cadena de televisión la retransmisión en directo de tres fugas espectaculares: el lanzamiento, sin paracaídas y debidamente amordazado, desde un bombardero militar; la fuga dentro de un tronco hecho de escayola –con Houdini dentro- en un aserradero maderero mientras se sierra el tronco; la explosión junto a una bomba de gran potencia encerrado en un bloque de hielo. Houdini sale ileso.

El relato no contiene característica formal o temática destacable. Ni siquiera es un relato de ciencia ficción y mucho menos paradigma ciberpunk.

Los chicos de la calle 400 de Marc_Laidlaw

“Todo lo que nos dijeron sobre la guerra cabía en la punta del dedo de Vave, que lo ha ahuecado para poder lanzar dar­dos explosivos. El trato era que haríamos un viaje gratis a la lu­na para entrenarnos en Base Inglesa y luego nos soltarían de vuelta en la Tierra, cargados y listos para avanzar, avanzar y avanzar. Los mexisoviets estaban lanzando guerras como quien lanza huevos, una detrás de la otra, hacia el sur. El lugar esta­ba tan caliente que algunas noches podíamos ver los cielos bri­llando con un resplandor blanco que durante el día se hacía amarillo”

Un grupo de niños soldado que fueron reclutados en la última guerra mundial, sobreviven como extraños mutantes con capacidades psíquicas y armados con prótesis mortíferas implantadas en su cuerpo en una ciudad asolada donde todos los adultos han fallecido. La llegada de un grupo de máquinas gigantes asesinas que masacra a las bandas callejeras les hace a éstas unirse en un frente común para la batalla final.

Este relato destaca a nivel formal por la utilización de nuevos giros en las expresiones y por la semántica de los nombres de los personajes, formación de neologismos por yuxtaposición y recreación de un nuevo lenguaje que ayuda a la ambientación de un mundo nuevo formado por retazos y retales dejados por el desastre nuclear, la recomposición de un mundo por unos niños que apenas conocieron el anterior y construyen su presente con los restos de la desolación.

El desarrollo de la trama de este relato recuerda la odisea de la película de Wlater Hill,  The Warriors: Los amos de la noche(1979), con la recreación de estrafalarias bandas callejeras cuya estética ecléctica y recargada se corresponde con una clara ambientación ciberpunk: estrictamente urbana, postapocalítica, nuevos registros idiomáticos, pérdida y o distorsión de las referencias culturales, regresión a la tribu, cuerpos alterados con miembros mecánicos, adaptación de viejos valores a nuevas relaciones interpersonales.

A mi juicio el relato mejor logrado de la antología.

Solsticio  de James_Patrick_Kelly

“En un mundo sobreexplicado, sólo la más sutil y poderosa magia de todas sobrevivía, la magia que funciona exclusivamente en la mente. Una maldición. Una ra­za muerta y analfabeta había lanzado una maldición sobre la imaginación del mundo. Con su ruda magnificencia, Stonehenge retaba a todos a entender su significado, pues su secre­to estaba encerrado más allá de los impenetrables muros del tiempo.”

Stonehenge es un escenario musical multitudinario, una especie de “revival” de Woodstock. Las drogas son un producto de consumo generalizado diseñadas para ofrecer emociones y experiencias sintéticas al cliente. El protagonista es un prestigioso, y multimillonario,  diseñador de drogas que hiberna seis meses al año mediante criogénesis para minimizar los efectos de la edad y que tiene una hija, que es su propio clon, de la que se ha enamorado. Cuando ella conoce a un joven artista multimedia el protagonista intenta romper su relación. Una sobredosis con una droga experimental unida ala sugestiva presencia de las ruinas druídicas le hace comprender.

Dentro de la narración se van interpolando, a modo de disertación erudita, distintos hitos de la historia relacionados con Stonehenge, mostrando las distintas teorías que históricamente se han venido formulando a cerca de su origen y significación.

El relato se desarrolla en un futuro cercano, en una sociedad donde la experimentación con las drogas y la genética es una industria potente y legal.

Petra de Greg_Bear

“No creo que construir un universo nuevo requiera mejores reglas. Sin duda necesitaremos experimentar y quizás uno o más de nuestros geniales chapiteles se caerá. Pero ¡aho­ra trabajamos para nosotros mismos, para nuestra propia glo­ria, y para mayor gloria del Dios que nos creó! ¿No es así, mi feo amigo?

Tras un desastre nuclear, en los más recónditos recovecos de una lúgubre catedral gótica, en el nivel superior, habitan las esculturas formando una comunidad propia segregada de los humanos, que viven en el nivel inferior. Los amores prohibidos entre una joven humana y una gárgola es el desencadenante del motín de las gárgolas que se rebelan contra la sumisión y el confinamiento. Una pequeña gárgola de piedra logra destapar las preciosas vidrieras que han llevado siglos ocultas de la luz y con ello despierta la ilusión de un futuro mejor.

Este relato presenta unas características más afines a los relatos de fantasía que de ciencia ficción estricta.

Hasta que nos despierten voces humanas de Lewis Shiner

”Estaba paralizada dentro del círculo de luz, como cualquier animal salvaje. Su largo y liso pelo flotaba sobre sus hombros y se confundía con la oscuridad. La punta de sus desnudos pe­chos era elíptica y púrpura en el agua nocturna.Sus piernas acababan en una cola verde y escamosa.”

Un empleado de una multinacional norteamericana acude de vacaciones a una isla propiedad de su empresa. Allí se enamora de una sirena y rompe su matrimonio. Posteriormente descubre que su empresa realiza clonaciones experimentos genéticos de los que el mismo será una víctima.

Este relato sigue una estructura clásica y no destaca especialmente ni por su calidad literaria ni por su temática.Pudiera adscribirse al “biopunk” donde la transformación y manipulación del cuerpo no es tanto física como genética.

Zona libre  de  John_Shirley

“Zona Libre ofrecía entretenimiento y placer para ricos en la sección ex­clusiva, y alrededor del borde del segundo amarre, para los «tecnitas» de los equipos de perforación. Los locales de este se­gundo amarre también albergaban a unos pocos colgados semilegales y a unos pocos centenares de músicos.”

 La “Zona libre” es una instalación ubicada en alta mar que se constituye en una autentica ciudad sin ley donde se desarrollan sin fiscalización alguna las actividades más abyectas: juego, asesinatos a sueldo, conspiraciones políticas, prostitución y drogas. El protagonista es un artista musical fracasado, sin apenas caché y cuyo grupo pretende disolverse sin contar con él. En una de sus últimas actuaciones se relaciona con un grupo terrorista infiltrado y se une a ellos, como su única salida: una huida hacia delante.

El relato reune alguna de las características del ciberpunk, música underground, marginalidad urbana, clandestinidad.

Stone vive de Paul_Di_Filippo

“Biótica Citrine refino y perfeccionó el trabajo de investigadores propios y aje­nos en el campo de los chips de carbono; ensamblajes microbiológicos, unidades de reparación programadas en la sangre. El producto final, comercializado por Citrine, sólo para aque­llos que podían permitírselo, producía un rejuvenecimiento casi total, la reparación de las células o, simplemente, su re­cambio.”

Stone es un pilluelo ciego que malvive en los arrabales de una gran ciudad fuera de la influencia de las grandes multinacionales; una zona de frontera cuya preeminencia se disputan todas ellas sin conseguirlo por lo que tampoco se benefician de su manto de protección sufriendo abandono, precariedad, delincuencia y miseria. Stone es seleccionado para un trabajo muy especial, valorar, desde la óptica de un neófito, los logros alcanzados por la propietaria de la mayor corporación del planeta, una anciana de más de cien años que, sin herederos, esta ya cercana a su fin. Para ello se le implantan una prótesis en los ojos con las cuales puede acceder y asimilar a cantidades ingentes de información. Cuando el edificio sufre un atentado por parte de una corporación enemiga descubre que, en realidad es el heredero de la anciana, al que ha dejado la culminación de su obra.

Un relato entretenido e interesante que reune acertadamente los elementos ciberpunk antes mencionados creando un sociedad dual donde la apuesta por sobrevivir es a partir de el “todo o nada”.

Estrella roja, órbita invernal de Bruce Sterling y William Gibson

“El coronel Korolev se dobló despacio en su arnés, soñando con el invierno y la gravedad”

En una  vieja estación orbital soviética destinada a la minería luna permanece relegado una vieja gloria de la carrera espacial, cuya prolongada estancia en un ambiente de baja gravedad le imposibilita para disfrutar de su retiro en la Tierra. La decadencia del régimen comunista, el déficit comercial y la improductividad de la misión espacial, unida a la lenta descomposición, por conflictos internos, del régimen comunista, genera rencillas y posturas enfrentadas entre los miembros de la tripulación y funcionarios del partido, provocando un motín y el abandono de la nave, todos menos el coronel. Unos “ocupas” espaciales, norteamericanos, que malviven en el espacio en unos globos solares, esferas—espejo geodésicas, su­jetas por cables eléctricos, acceden a la nave semi abandonada para instalarse a vivir.

Mozart con gafas de espejo  de Bruce_Sterling y Lewis Shiner

“El flujo temporal se había enfocado al azar en el lecho de rocas bajo Salzsburgo, formando una burbuja expandible que co­nectaba este mundo con el del tiempo de Rice.”

Relata un pasado alternativo, uno de los muchos mundos posibles a los que se puede acceder desde el futuro gracias a los viajes en el tiempo de una sociedad futura que conecta con ese mundo paralelo para proveerse, principalmente de materias primas, obras de arte y riquezas. La población nativa soporta esa explotación por interés es los pequeños aparatos electrodomésticos que se les suministra desde el futuro. En este tiempo paralelo, Mozart es un joven colaborador de los agentes comerciales, cuya música sintetizada esta siendo un éxito en las listas de los 40 principales. y urde una maniobra conspirativa para asegurarse un pase al futuro.

Destaca dentro del conjunto de relatos de esta antología por ser una ucronía de temática “steampunk”, donde la revolución francesa no existió como tal y en el que la ciudad de Salszburgo, coetánea de Mozart comparte su espacio al junto a las viejas iglesias góticas con refinerías petroquímicas propias del siglo XX.

En general es una colección de relatos algo descompensada con aciertos en la elección al igual que graves errores que el tiempo ha sabido decantar. Lo más llamativo es el prólogo que sirve como estímulo para profundizar en los aspectos teóricos de esta corriente literaria.

Un saludo.

  • Título originalMirrorshades
  • TraductorAndoni Alonso | Iñaki Arzoz
  • Páginas320
  • IdiomaEspañol
  • Publicación1976 (1998)
  • EditorialSiruela
  • CategoríaCiencia Ficción
  • ISBN9788478444182

BIBLIOGRAFIA consultada (y sugerida):

Jean-Francois Lyotard_la condición postmoderna.

Guy_Debord_la civilización del espectáulo.

Jean_Baudrillard_la sociedad de consumo; cultura y simulacro.

Gilles_Lipovetsky_la era del vacío.

Gianni_Vattimo_el pensamiento debil; el fin de la modernidad.

INDICE

Nota preliminar Andoni Alonso e Iñaki Arzoz
Prólogo Bruce Sterling
El continuo de Gernsback (The Gernsback Continuum, 1981) William Gibson
Ojos de serpiente (Snake-Eyes, 1986) Tom Maddox
Rock on (Rock On, 1984) Pat Cadigan
Cuentos de Houdini (Tales of Houdini, 1983) Rudy Rucker
Los chicos de la calle 400 (400 Boys, 1983) Marc Laidlaw
Solsticio (Solstice, 1985) James Patrick Kelly
Petra (Petra, 1982) Greg BearPremio SF Chronicle 1983 de relato corto y finalista en la misma categoría del Premio Nébula y del Premio Mundial de Fantasía
Hasta que nos despierten voces humanas (Till Human Voices Wake Us, 1984) Lewis Shiner
Zona libre (Freezone, 1985) John Shirley
Stone vive (Stone Lives, 1985) Paul di Filippo
Estrella roja, órbita invernal (Red Star, Winter Orbit, 1983) Bruce Sterling y William Gibson
Mozart con gafas de espejo (Mozart in Mirrorshades, 1985) Bruce Sterling y Lewis Shiner


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“leyes de mercado” (novela), de richard morgan: el capitalismo extremo se mancha las manos de sangre, que novedad.


“La balcanización y las matanzas en el extranjero, y el mercado libre que se alimenta del resultado; y aquí, una economía en el umbral de su pobreza y enfrentamiento de gladiadores en las carreteras. ¿Es esto el progreso? R.M.

Un alto ejecutivo de una gran corporación multinacional inicia su jornada diaria, sale de su casa perfectamente trajeado, se despide de su mujer con un beso en el jardín, se introduce en su coche de importación personalizado y marcha hacia la oficina, accede a la autopista de circunvalación y se transforma en un guerrero de la carretera, un gladiador sobre ruedas que lucha por su vida y por su posición laboral en un combate sangriento al volante de su automovil. El resultado final puede ser la muerte… y es legal, no solo legal, sino  legítimo y “necesario”: la competencia empresarial se dilucida en duelos entre los ejecutivos de las respectivas empresas, los negocios, la altas finanzas, la lucha por los contratos mercantiles, se resuelven en la carretera al mando de vehículos de alta gama adaptados y personalizados para un enfrentamiento mortal.

El escenario de esta novela se desarrolla en un un futuro próximo; un mundo sin fronteras en el que los antiguos países no son sino zonas de influencia de mercado; donde las grandes empresas de alcance global operan a su antojo e interfieren en la política y desarrollo local quitando y poniendo dictadores títere, promoviendo guerras, vendiendo armamento al mejor postor a cambio de un porcentaje sobre el PIB nacional; donde la ONU es una especie de ONG clandestina dedicada a la denuncia y defensa de las infracciones de los derechos humanos, al margen de los gobiernos occidentales (meras figuras retóricas, decorativas e intercambiables,  mantenidas por los consejos directivos de las grandes corporaciones como reliquias de un pasado no tan lejano).

Esta sociedad, drásticamente fragmentada y escindida entre la City (empresarial, próspera, ordenada, opulenta y tranquila) y las zonas acordonadas (depauperadas, indigentes, conflictivas, violentas, criminalizadas, segregadas, marginadas) resuelve las diferencias  “comerciales” y “laborales” como antiguamente, en los siglos oscuros de la Edad Media, se resolvían las deudas de honor, con un duelo entre adalides, modernos gladiadores que se medían en el asfalto cabalgando sus raudos corceles mecánicos modificados para matar.

Ubicada en el ámbito de una novela de ciencia ficción aunque vestida con los ropajes de un thriller empresarial, dinámico, ágil y entretenido, la presente obra admite una clara interpretación de crítica social frente al mercantilismo sin escrúpulos y la existencia de guetos en las ciudades que son focos de marginalidad, delincuencia y miseria, donde la ley no alcanza porque se ha implantado un fenómeno autonormativo que se dota así mismo de sus propias reglas de juego.

Destaca en cuanto a su calidad literaria el acierto en articular mediante un relato bien desarrollado, con una creciente intriga y suspense, con subtramas bien construidas y adecuadamente entrelazadas (la relación de amistad entre ambos conductores, los devaneos amorosos del protagonista y su crisis matrimonial, la difícil relación con el suegro) un interesante debate diléctico entre los roles de los diferentes personajes respecto de la actitud moral frente a la rapacidad económica, la beligerancia ante la opresión y la injusticia y (desgraciadamente un aspecto nada ficticio, ni antiutópico en nuestros días)   la impotencia del individuo para hacer valer de un modo eficaz su protesta . Y todo ello sin perder su carácter de producto de entretenimiento .

Novela interesante y perfectamente digerible. Me recuerda al excelente F. Phol de novelas como “el abogado gladiador”, “mercaderes del espacio” o “la guerra de los mercaderes” con su carga de crítica frente al sistema económico imperant,e pero sin su sentido del humor y con un exceso de reality sangriento al que estamos más que acostumbrados gracias al cine (o a los telediarios). Recomendable.

Richard Morgan, escritor y guionista de comics, nacido en Londres en 1965, ha escrito Sólo el acero, 2012; Black Man, 2007;  Leyes de mercado, 2006 ; Carbono alterado, 2002.

TEXTO CONTRAPORTADA:

La forja de uno de los líderes que controlan el mundo.
Una reelaboración a lo Michael Moore de los temas orwellianos
con una estética entre Mad Max y La hoguera de las vanidades.
Zektivs: las nuevas estrellas mediáticas cuyas proezas en la 
carretera se siguen sin aliento en todos los rincones del mundo.
Son los modernos gladiadores de las multinacionales, 
hombres y mujeres dispuestos a jugarse la vida para defender 
un contrato en duelos sobre el asfalto.
Richard Morgan extrapola a partir de los vientos neoliberales 
que azotan la sociedad contemporánea y recrea un futuro próximo 
donde la globalización ha llegado a sus últimas consecuencias. 
Hipnótica e inapelable, Leyes de mercado se proclama en 
ambición y resultados la primera gran novela de ciencia
ficción del nuevo milenio.

Un saludo.

Leyes de Mercado

  • Richard Morgan, Leyes de mercado (Market Forces, 2004)
  • Gigamesh Ficción, núm. 38
  • Colección dirigida por Alejo Cuervo
  • Traducción de Jesús Gómez
  • Prólogo de Fernando Ángel Moreno
  • Ilustración de portada de Juan Miguel Aguilera
  • ISBN 978–84–96208–36–0
  • 432 págs.


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“el método” de juli zeh: ¿acerca de la infalibilidad del totalitarismo?


“Alguien que reconoce abiertamente que la creencia y la certeza son lo mismo para un ente limitado como el ser humano, alguien que propugna que, por eso mismo, la verdad se ha subordinado a la utilidad” J.Z.

 Juli Zeh escritora alemana, (Bonn, 1974), que inicia su producción literaria en 2002 con “Águilas y Ángeles”; publica en 2008 “Instinto de juego”; y en 2011, “El método”.

Esta novela es una distopía ambientada en un futuro no muy lejano, año 2057, en el que la sociedad ha alcanzado la paz y estabilidad mundial y se cobija bajo un orden único, paternalista y protector, denominado METODO, cuyo fin último es el bienestar social y la salud colectiva la cual se promueve mediante el rígido control de la alimentación e higiene de los ciudadanos, la obligatoriedad del ejercicio físico reglado y la eliminación de sustancias nocivas como el café, alcohol y tabaco. A modo de un organismo vivo cuya salud depende de la salud de sus células, así la sociedad vigente entiende que el buen desarrollo del cuerpo social se obtiene mediante la promoción y estimulación en sus ciudadanos de la salud de su propio cuerpo. Con ello se ha alcanzado una generación de personas que ha crecido ajena al dolor físico y a la enfermedad, a la mala alimentación y a la contaminación.

En este contexto, el hermano de la protagonista es arrestado por un asesinato que no ha cometido, por el que es condenado sin remisión por causa de la asunción dogmática de la infalibilidad del METODO por parte de la sociedad y sus instituciones. El hecho insólito de que no confesara su culpabilidad, de que no se retractara de su declaración de inocencia y de que no se pudiera impedir su suicidio en prisión es considerado por los defensores del METODO como un acto terrorista, una afrenta a los cimientos ideológicos del sistema imperante, que  proscribe, incluso, la penal capital optando por la congelación indefinida como medio represor más inocuo y aséptico. La protagonista, Mia, su hermana, cae en una grave depresión que la lleva a abandonar sus actividades profesionales y sus deberes como ciudadana: limpieza cotidiana de de los elementos comunitarios, realización regular de ejercicio físico, adecuada gestión de los residuos y sometimiento periódico a controles sanitarios. Acaba llamando la atención de las autoridades y acaba siendo sometida igualmente a un proceso judicial en el que consigue demostrar la inocencia de su hermano y el error del METODO. Lejos de obtener un cambio y una reformulación de los principios ideológicos del sistema, el statu quo reacciona y se desata una campaña sucia en su contra acabando igualmente condenada, con la aportación de pruebas manipuladas, por un crimen contra el METODO, destruyendo su imagen pública con lo que se acaba con toda esperanza erigirse en mártir e icono de la resistencia de los ciudadanos.

Destaca de la novela la argumentación, el juego dialéctico entre los distintos personajes que van exponiendo sus razonamientos en defensa de sus postura enfrentadas: la prevalencia del bién colectivo sobre los intereses particulares  y la corrección necesaria de un sistema que, como toda obra humana, debe tener presente el error (“errare humanun est”) y atender y adaptarse a los casos individuales.

 “El método” es una novela eminentemente política; al igual que las grandes distopías de la literatura universal con las que se le ha comparado, “1984” y, sobre todo, “un mundo feliz”, comparte  la crítica a todo totalitarismo que se ampara en el bien común para someter y restringir la libertad individual, arrogándose la condición de omnisciencia e infalibilidad que justifica la sistemática e hipócrita vulneración (clandestina) de sus propios principios con el fin de mantener la apariencia (pública) de calma y bienestar social. En este futuro imaginado el individuo carece de identidad como una célula indiferenciada que forma parte de un organismo superior y cuya función primordial es mantenerse sana y saludable, bajo unos parámetros predefinidos, para garantizar que el resultado de la ecuación sea favorable al buen funcionamiento general; la enfermedad es una distorsión, la prevención una necesidad para la supervivencia.

Por e estilo panfletario de la novela, sus personajes son arquetipos estereotipados, su estructura es casi teatral y su contenido prescinde de elucubraciones y digresiones innecesarias sobre la descripción de los ambientes. Es de destacar algunos capítulos en los que hace alarde de un gran penetración psicológica de los personajes principales (por ejemplo el de una escena en la que Kramer sirve a la protagonista una taza de agua caliente con limón, o los diálogos que mantiene la protagonista con la “amada ideal” de su hermano -personaje imaginario que hace de contrapunto y corifeo a sus propios pensamientos)   Los elementos literarios se supeditan al contenido aun cuando no se prescinde de la calidad del lenguaje ni de la elaboración de una trama interesante. Es una novela de excelente calidad, interesante, con un planteamiento inteligente y atractivo. Muy recomendable.

Un saludo

El método

  • Editorial: Random House Mondadori, S.A.
  • Escritor: Juli Zeh
  • Páginas : 247
  • ISBN : 978-84-397-2396-7
  • Original : Corpus delicti. Ein Prozess
  • Traductor: Laura Manero Jiménez