lo que yo leo

Un blog sin pretensiones, sobre reseñas literarias para leer en 10 minutos; contiene comentarios sobre libros, recomendaciones, divagaciones y toda clase de digestiones literarias que un lector compulsivo ha aderezado a su gusto. Por supuesto, abierto a colaboraciones y opiniones. Casi es obligatorio equivocarse aunque, evidentemente, yo soy yo y tú, eres tú, por supuesto; pero ni yo soy tú ni tú eres yo, por lo tanto, todo lo que escribas es tu responsabilidad: cada uno es dueño de sus palabras y de sus silencios, sin embargo, tu libertad no te permite escribir nada ilegal o degradante para otros como tú y como yo. Es por eso que, al menos ese SILENCIO sí impera en este blog.


2 comentarios

“propiedad y libertad”, de richard pipes: tú y yo, tuyo y mío.


“Estas concepciones se convirtieron en los fundamentos de la independencia europea debido, especialmente, a que en el siglo XVII el término “propiedad” llegó a abrcar no solamente las posesiones físicas de las personas sino también la posesión de sus vidas y su libertad”  R.P.

Cuando, en el año de la conmemoración del centenario de la revolución soviética, te preguntan en una entrevista sobre los beneficios que trajo al mundo dicho acontecimiento y tu respuesta es algo así como que “no hubo nada positivo ni grandioso”, “un legado de millones de cadáveres” y “un régimen de terror sin precedentes”, tienes que tener clara tu posición y bién preparado tu argumentario para hacer frente a la avalancha de críticas filoizquierdistas y al rodillo de la intelectualidad bienpensante, políticamente correcta y adalid de una tolerancia unidireccional. Obviamente, sin contar con el abierto contraataque (dialéctico) desde posiciones políticas comunistas. Esta anecdota define claramente al personaje, recientemente fallecido, Richar Pipes. Independientemente de las connotaciones políticas de su trabajo, al parecer existe consenso en que fue un historiador riguroso, especializado en la historia rusa y en la revolución soviética y el comunismo. Su perfil político, muy, muy conservador, (fue consejero de Reagan y asesor de la CIA en época de George W. Bush), no empaña, sin embargo, su valía intelectual y la validez de su trabajo como historiador.

Este ensayo titulado “Propiedad y libertad. Dos conceptos inseparables a lo largo de la historia” hace innecesaria toda reseña acerca de su tesis principal, explicitada en su título. Al igual que esas novelas policiacas en las que su autor revela en las primera páginas quién es el asesino, Richard Pipes, sin ningún género de duda, ya nos muestra desde el inicio quien mató a quién y, casi, el por qué.

Aun cuando el concepto de libertad, no suficientemente entendido -ni explicado-, ha variado a lo largo de la historia del pensamiento humano, hoy en día es unánimente admitido como un pilar fundamental de la esencia del hombre, un derecho “natural” e “innato” y, por supuesto, “fundamental”. No así ha ocurrido con el concepto de propiedad, comunmente etiquetado como “privada” o “pública”, sobre cuyo fundamento ha pivotado, oscilado y pendulado, igualmente la concepción del ser humano como sujeto -u objeto- político, en función de si constituye un derecho o nó, innato o culturalmente construido.

Lo que sí ha logrado el profesor Pipes, de una manera rigurosa y honesta, a mi juicio, es formular la teoría de la íntima correlación entre ambos conceptos, al modo de vasos comunicantes, de tal modo que el uno, con el otro, se encuentran unidos en una relación de interdependencia tal que que la ausencia de cualquiera de ellos -y en especial, el controvertido derecho de propiedad- condiciona gravemente la fortaleza del otro, en este caso el derecho a la libertad.

Empieza el libro en sud dos primeros capítulos, ofreciendo una definición del concepto de propiedad a lo largo de la historia tanto de la idea de la libertad como de la institución en sí. En los dos capítulos siguientes, desarrolla y concreta este concepto en la historia de Inglaterra y Rusia, como ejemplos extremos de la distinta concepción del derecho propiedad y sus consecuencias en términos de protección y desarrollo de la libertad política. El último capítulo contiene un análisis de la propiedad en el siglo XX y los riesgos, según el autor, de que se resienta y altere el equilibro entre ambos derechos por causa de las agresiones del estado del bienestar en la democracia occidental -principalmente la norteamericana.

No me considero, verdaderamente, capacitado para decantarme por una postura u otra, a favor o en contra de la tesis del libro. En todo caso, no para formular y expresar coherentemente mi propia opinión, lo cual sería irresponsable y desafortunado. Mi valoración sobre el libro, eso sí, es muy positiva. Entiendo que el tema a tratar, no estrictamente literario, pudiera ser árido o pesado, pero la redacción del libro -sin duda por la propia traducción de Josefina Diego- es ligera, amena, fácilmente entendible, sin abuso de compleja terminología o conceptos excesivamente técnicos. Este trabajo es muy interesante y muy recomendable. Sirva igualmente mi modesta reseña para rendir homenaje al autor recientemente fallecido. Un saludo.

INDICE

Cap I: La idea de propiedad

Cap II: La institución de la propiedad

Cap III: Inglaterra y el nacimiento de la democracia parlamentaria

Cap IV: La Rusia Patrimonial

CapV: La propiedad en el s. XX

SINOPSIS EDITOIAL: Richard Pipes analiza dos conceptos fundamentales, propiedad y libertad, desde perspectivas históricas y filosóficas. Pipes- profesor de Historia en la Universidad de Harvard y especialista en historia rusa- toma como ejemplo dos naciones que los han entendido de maneras distintas a lo largo de su historia, Inglaterra y Rusia, para revelar los vínculos entre propiedad privada y la noción de libertad como un derecho inherente al ser humano. 
Sin embargo, es un análisis que no se limita a cuestiones económicas. es un recorrido complejo y enriquecedor, que destaca por su impecable narrativa, a lo largo de la historia de la lucha del ser humano por hacer valer su individualismo e integrarse plenamente en su sociedad.

BIOGRAFIA: RICHARD PIPES, historiador poláco, de origen judío, nacido en Cieszyn, Silesia, Polonia el 11 de julio de 1923 y fallecido en Cambridge, Massachusetts, E.E.U.U. EL 17 de mayo de 2018). Su especialización en estudios sobre Rusia le favoreción ser director del Russian Research Center de la Universidad de Harvard y miembro del Consejo de Seguridad Nacional de Ronald Reagan.

Sus obras son, entre otras: The Formation of the Soviet Union: Communism and Nationalism, 1917–1923 (Harvard University Press, 1954); Russia under the Old Regime (Charles Scribner’s Sons, 1974); The Russian Revolution (1990); Communism: The Vanished Specter (1994); Concise History of the Russian Revolution (1995); Three “Whys” of the Russian Revolution (1997); también ha sido editor de The Unknown Lenin: From the Secret Archives (Yale University Press, 1996.

propiedad y libertad: dos conceptos inseparables a lo largo de la-richard pipes-9788475065038

  • Nº de páginas: 406 págs.
  • Editorial; TURNER
  • Traductor: Josefina de Diego 
  • ISBN: 9788475065038


Deja un comentario

“negro” de olivier pauvert: un relato fallido sobre las sombras del totalitarismo


“Puede que todo esto sea real, puede que yo no sea más que un fantasma, un alma en pena, como dijo aquel”. O.P.

Según la biografía del autor extraída de la solapa del libro, Olivier Pauvert es un joven escritor francés residente en un pequeño pueblo de Gironde. Es farmacéutico y padre de tres hijos. “Negro” es su primera novela.

Y es una buena novela que amalgama las características del género negro e intriga, la novela fantástica y la ucronía sin conseguir definirse adecuadamente dentro de cada una de ellas y, sin embargo, lograr una obra literaria ciertamente entretenida, de fácil lectura, con estilo y vocabulario aceptable y una trama argumental atractiva.

Sin desvelar las claves de esta trama, que frustraría el legítimo interés de un lector descuidado en ir descubriendo por sí mismo las virtudes de la obra, puedo decir que gira en torno a la averiguación por parte del protagonista de las circunstancias de un crimen cometido en su presencia, cuya autoría le imputaron y que, a raíz del mismo, transcurre un lapso de tiempo de doce años que aparentemente no recuerda, o no ha vivido, encontrándose con un país y una sociedad sometida a un régimen político totalitario, represivo y manipulador; una Francia irreal y extraña, como ubicada en otra dimensión, en un tiempo alternativo.

A medida que avanza el argumento se va produciendo una gradación desde el formato de novela negra o de suspense hacia una narración subjetiva cargado de imágenes oníricas que transforma la novela en un relato de corte fantástico al descubrirnos la verdadera naturaleza que, en la novela, ha alcanzado el protagonista.

A mi juicio la intriga y el suspense que anima la búsqueda del protagonista se frustra con el recurso a situaciones o soluciones argumentales que se alejan del realismo que caracteriza a la novela negra y que, presentadas como una salida extraordinaria y fantástica, el lector no tiene más que aceptar y conformarse, consiguiendo el autor ir solucionando el argumento por un camino incontestable, como por ejemplo es la alusión a Caronte en las páginas finales. Es como aquellos relatos o fábulas en las que el autor recurre a la explicación milagrosa, onírica o mágica para justifican cualquier cosa.

Si las notas definitorias de la novela negra o, incluso, de suspense o intriga, se centran en el protagonista (criminal o prófugo) y en la trama (desentrañar un misterio o resolver un crimen), esta novela pierde fuerza en este aspecto por las características tan peculiares del personaje principal, las cuales no voy a decir, cuya esencia inicial se va diluyendo hasta acabar en otra cosa distinta.

Igualmente, echo de menos una mayor profundización el aspecto ucrónico de la novela, desde el momento en el que el personaje hace alusiones, en claro paralelismo al ascenso al poder del Partido Nacional Socialista en la Alemania de Weimar, a la victoria electoral del Partido Nacional francés y la consolidación de una régimen político fascista y represor que cimienta su poder gracias a técnicas de “sedación” colectiva. Pero no se deja apreciar exactamente ese punto “Jonbar” que haga de quicio entre la realidad del lector y la propuesta de historia alternativa que parece querer mostrarnos el autor. Aunque la novela describe en parte esa sociedad futura, donde la represión y la supresión de las libertades básicas, es tolerada pasivamente por los ciudadanos y donde éstos han ido asimilando los valores de pureza racial, xenófobos y discriminatorios frente a minusvalía física o psíquica, la obra deja la sensación de falta de completitud y desarrollo de esa línea argumental.

 A mi juicio, tampoco no apura la crítica política, no llega a culminar lo que podría haber sido una novela distópica a la manera de Orwell, Huxley o Bradbury, con las que se empeñan en compararla las reseñas comerciales o publicitarias.

 El tercer elemento antes aludido, el carácter fantástico, que inicialmente arropa a la novela con ese aura de ensoñación que se vislumbra a través de las reflexiones y sensaciones del protagonista, se va perdiendo y en un momento dado se despejan los interrogantes sobre lo que sucede y de un modo abrupto el autor nos regala una explicación inverosímil que desluce las peripecias del protagonista puesto que, paradójicamente, ya todo es posible.

 A pesar de lo dicho, de mi crítica templada y el poco entusiasmo que transmiten mis palabras, es una buena novela. Quizás no sea excepcional pero tampoco mala y, en todo caso, es mi opinión y cualquiera puede guiarse por su propio criterio y formarse una opinión, solo tiene que leerla.

 Un saludo

SINOPSIS EDITORIAL: [….] abruptamente y de manera inexplicable pasa otra dimensión en la que Francia está gobernada por el Partido Nacional, por el que él mismo votó un día y que ahora ha constituido un gobierno fascista […]

Olivier Pauvert

  • ISBN: 8439720343
  • EDITORIAL: Mondadori, Barcelona, 2006.
  • TRADUCCION: Esther Andres
  • PÁGINAS: 480