lo que yo leo

Un blog sin pretensiones, sobre reseñas literarias para leer en 10 minutos; contiene comentarios sobre libros, recomendaciones, divagaciones y toda clase de digestiones literarias que un lector compulsivo ha aderezado a su gusto. Por supuesto, abierto a colaboraciones y opiniones. Casi es obligatorio equivocarse aunque, evidentemente, yo soy yo y tú, eres tú, por supuesto; pero ni yo soy tú ni tú eres yo, por lo tanto, todo lo que escribas es tu responsabilidad: cada uno es dueño de sus palabras y de sus silencios, sin embargo, tu libertad no te permite escribir nada ilegal o degradante para otros como tú y como yo. Es por eso que, al menos ese SILENCIO sí impera en este blog.


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“la mirada del observador” de marc behm: el vínculo de una obsesión.


Marc Behm , nacido en 1925 en Estados Unidos y fallecido en 2007 en Francia, fue escritor y guionista, destacando en este campo obras tan singulares y de reconocida calidad como Charada (1963), de Stanley Donen, Ojos que te acechan (1999)El Amante de Lady Chaterley (1981), protagonizada por Silvya Kristel; o  ¡Help! (1965), protagonizada por The Beatles . Cultivó el género negro con también con una gran maestría si bien la fama no le alcanzó por un lado por su distanciamiento de la notoriedad y, por otro, por haber publicado principalmente en Francia, donde residía, lo cual impidió quizás una mayor difusión de su obra. en este campo, destacan sus novelas “La mirada del observador”, “No pretendas saber más”, “Crab”, “Un hombre al margen”, “La doncella de hielo”, “La reina de la noche”

Su dedicación, como escritor, al género cinematográfico no es baladí a la hora de reseñar la presente novela por cuanto que si algo destaca de su estilo es su tanto su ritmo frenético y ágil como el carácter tremendamente visual de sus escenas.  

Dos son los aspectos que destacan en esta novela. Y digo destacan por no decir deslumbran y resplandecen, que son adjetivos excesivamente luminosos para una obra de género negro azabache, oscura, profunda y umbría, que desciende al pozo del corazón del género humano y nos muestra, ciertamente, a dos personajes hundidos en un sumidero de sufrimiento y  desesperación y el camino que toma cada uno para mitigar su dolor.

Por un lado es admirable, respecto a un plano puramente formal, cómo la narración va discurriendo de un modo lineal y va ganando en velocidad de lectura, a medida que la acción se desarrolla, hasta el punto en el que es imposible parar de leer.  Su vocabulario sencillo, su estilo directo, que prescinde de superfluas descripciones de ambientes o paisajes, la ausencia de digresiones de carácter moral, social o psicológico afines a otras novelas del género,  hacen que nuestra atención se centre exclusivamente en los hechos, en el asunto, en el puro y neto argumento.

La narración adopta principalmente el punto de vista de un narrador omnisciente, que coincide con el protagonista principal, el detective privado llamado “el Ojo”, cuyo conocimiento de la acción lo adquiere por su obsesiva y sistemática vigilancia de la otra protagonista, Joanna.

El segundo punto destacable, la trama de la novela, se caracteriza por  su sencillez y a la vez originalidad, y por las connotaciones psicológicas que atraen a un lector inmerso en la vorágine de la acción.

El protagonista principal es un detective privado al que conocemos únicamente por el mote “el Ojo” – con gran acierto, no sé si del autor o de su traductora, puesto que inglés a un detective privado se le denomina “private Eye”- el cual sufre, de un modo traumático, la separación de su hija de corta edad, de la que únicamente conserva una fotografía colectiva de su escuela, que lleva a todas partes, sin saber distinguirla del resto de los alumnas. La superación de sus carencias psicológicas le lleva a realizar su labor detectivesca de un modo automático, estricto y eficiente pero sin apego alguno; se sobrepone a sus periodos de depresión mediante la cumplimentación compulsiva y adictiva de innumerables crucigramas.

La otra protagonista es una chica huérfana que también sufrió una infancia de maltrato y abandono que conformó una personalidad difusa, amoral y carente de empatía. Sin un verdadero sentimiento de amor propio, es incapaz de conformar una personalidad definida y opta como medio de supervivencia por la adopción de múltiples personalidades que enmascaran su verdadera identidad, recorriendo el país a la caza de maridos ricos a los que, cual viuda negra, va asesinando cuando ha conseguido extraer de ellos un beneficio material y pecuniario.

Un encargo rutinario por parte de la agencia de detectives de la que forma parte “el Ojo” conecta a ambos protagonistas y desde ese momento el detective proyectará sobre la joven asesina la imagen idealizada de su propia hija perdida y desconocida. Con la mera sospecha inicial de su identidad, dará rienda suelta a su obsesión y comenzará a indagar sobre su persona con la determinación de atribuirla la identidad de la que ella misma carece y él busca con ansia. Sin embargo a pesar de descartar tempranamente que sea su propia hija, no cejará en su obsesión de escudriñar cada uno de sus movimientos y la perseguirá por todo el país de ciudad en ciudad, dejando tras de sí un largo río de cadáveres.

Ambos forman un tándem indisoluble, una extraña simbiosis en la que se benefician mutuamente, ella de una manera inconsciente, aunque con cierta clarividencia sobre la existencia de un ángel guardián que la otorga protección y cuidados y él porque canaliza su compulsión y le permite adoptar y proteger a la hija que perdió.

Es una novela con muchas situaciones, muchos crímenes, muchos matices en cada uno de los personajes secundarios que acompañan a los actores principales. La valoración de ésta novela es muy positiva. Por su originalidad, por su acierto en la elección del tratamiento adecuado a su argumento.

Es extraño que la crítica que he leído sobre ella la cataloga unánimemente de obra maestra del género y, sin embargo, su autor sea un perfecto desconocido –en su vertiente literaria, que no cinematográfica- y que apenas hayan existido ediciones de su novela. Un autor de culto al que se le tiene en un pedestal apenas iluminado por la candela de la fama.

Un saludo.   

SINOPSIS DE LA EDITORIAL: Un detective fracasado recorre Estados Unidos tras la pista de una asesina, una mujer que liquida maridos tan pronto le llenan la cuenta bancaria y que podría ser su hija. Tal vez para expiar sus propias culpas,el hombre se dedica a borrar cualquier huella que pueda inculparla. La historia transcurre ágilmente a lo largo de tres décadas y narra en detalle más de cien asesinatos, que dan sustancia a una de las novelas policiales más perturbadoras que se hayan escrito jamás. Y sin duda una de las más originales, considerada por Le Monde en 1983 como la mejor novela del género publicada en Francia en una década.

  • Autor: Marc Behm
  • Traducción: Beatriz Pottecher
  • EDITORIAL R.B.A.
  • 240 páginas
  • ISBN: 9788498679236
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“deja en paz al diablo” de Johnn Verdon: un globo que se desinfla (con helicopteros).


“Eso es lo que lo convierte en un monstruo, en un completo sociopata. Pero también hace que sea más fácil de comprender.Su mente es una calculadora que siente completa aversión por el riesgo…, y las calculadoras son predecibles” J.V

¿Qué reseña puede ser esta que se refiere a libros que no estamos leyendo? Porque con la lectura  de última novela de la trilogía del detective Gurney “deja en paz al diablo” de  John Verdon, he tenido la sensación constante de estar leyendo una novela distinta, una que pudo ser, o que lo fueron las dos novelas precedentes. La novela “no es mala” pero tampoco buena y uno no tiene tiempo ya para estar perdiendolo apurando logros otoñales bien merecidas en su día pero que no han sido renovadas.

Si la novela “se lo que estas pensando”  alcanzó una calidad extraordinaria con un argumento y una intriga novedosa o, incluso, la novela “no abras los ojos”, continuó en esa misma linea (disminuida la novedad del autor y del detective), esta nueva y (esperemos) última entrega tiene un argumento rocambolesco,  aburrido, predecible y un final que asemeja a la carga de helicopteros de la película  “Apocalipse now”  con pirotecnia y juego de luces incluido, todo ello en formato realitty.

Para colmo, la insulsa subtrama sentimental sobre la relación entre el detective protagonista y su sufriente esposa (donde el autor carga su carácter intuitivo, místico y sentimental frente a la dura racionalidad de Gurney), así como la subtrama de la recuperación del amor filial (que preveo que continuará en sucesivas entregas con mayor un protagonismo detectivesco del hijo, admirador y émulo de su padre) ni siquiera son interesantes ni añaden nada al argumento salvo el contraste entre el prodigio portensoso del detective y su desastrosa vida personal. Peo esto ya lo hemos visto ¿verdad?: claro, Mankell pero sin Wallander.

John Verdon “ha trabajado en varias agencias publicitarias en Manhattan como director creativo hasta que, como su protagonista, se trasladó a vivir al norte del estado de Nueva York en un entorno rural.” es lo que dice su biografía en la Red. Reitero que sus dos primeras novelas son excepcionales, esta última parece más un lanzamiento oportunista aprovechando la merecida calidad de la primera de ellas. Lo que mñas me ha gustado ha sido la portada del libro.

Un saludo


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“el último buen beso” de James Crumley: violencia, alcohol y un bulldog cervecero


“Vagando por Norteamérica con un bulldog alcohólico, un detective privado de tres al cuarto y una bendita petaca de Wild Turkey”.

Extraordinario canto de cisne de una época a punto de extinguirse: los últimos rescoldos de la guerra de Vietnam; las pavesas de la fumata hippie que se difuminan en el viento; los últimos bares de carretera secundaria casi extintos por la muerte de las mismas carreteras; los últimos tipos duros inmunes al fracaso o a la desesperación, anti héroes  ya maduros cuya voluntad aún no será derrotada por la adicción al alcohol o a las drogas; el final de aquel tiempo en el que aún existía dinero en efectivo, películas de vídeo, cabinas de teléfono y en el que la gente se enviaba postales. Un último buen beso antes de la decadencia de la edad y del olvido.

Arthur James Crumley (1939-2008) Escritor norteamericano de novela negra. Un caso equivocado (1975), El último buen beso (1978), The mexican Duck Tree (1993), Bordesnakes (1996) y El último país  (2001). Fue creador de los personajes  Milo Milodragovitc y CW Sughrue, protagonistas cada uno de una serie de novelas  adscritas al subgénero del “hardboiled”.

La novela “el último buen beso” es protagonizada por el detective Sughrue, el cual inicia la búsqueda de una chica que abandonó su casa hace diez años sin decir palabra, siendo una rutilante adolescente. El encargo se lo realiza la propietaria de un bar al cual acude el detective por otro trabajo previo que consistía en devolver a su casa a un afamado y  borrachín escritor que regularmente se escapa a todos los tugurios del Medio Oeste americano para perseguir, o ser perseguido, por la inspiración artística.

La afinidad de ambos por la carretera, la sordidez y las resacas, fomenta una amistad y mutua admiración que les lleva a  emprender juntos la búsqueda por los ambientes más dispares, desde una comuna hippie, pasando por una productora de películas pornográficas, una casa espiritual para jóvenes descarriados… acompañados de Fireball Roberts, el bulldog aficionado a la cerveza propiedad de la dueña del bar, al cual adoptan como un paciente compañero de viaje.

Con un estilo directo, narrada en primera persona por el protagonista, la trama de la novela se va complicando desde el estilo  “road movie” inicial a medida que van apareciendo nuevos personajes del entorno del escritor: su esposa, de una belleza esquiva y sugerente; la ex-esposa, quien contrata inicialmente al detective, de una sensualidad madura a la que aún no ha hecho mella la decadencia otoñal ; la madre del escritor, vieja octogenaria, también novelista ocasional, millonaria a causa del éxito de  sus dos únicas obras escritas con determinación y despecho, que convive con la ex-esposa en una mansión vecina  a la del escritor; una mafia dedicada a la prostitución y a la pornografía ilegal, etc.

Una vez iniciada su lectura, invita a continuarla el argumento cada vez más enrevesado y la creciente tensión que culmina en un desenlace imprevisto. Fomenta su atractivo con su lenguaje directo, las reflexiones ácidas de los personajes, su sarcasmo e ironía, el hastío que transpira la actitud de abandono y ebriedad de los protagonistas. Destaca el amigo escritor que ofrece reflejos del viejo Bukowski aunque menos reflexivo y más torturado por demonios cuyo infierno la botella no puede apagar .

Se recrea la novela en las complicadas relaciones personales y las complicadas personalidades. Es una novela negra sin buenos ni malos, sin un crimen que resolver salvo la búsqueda de la nínfula desaparecida.Poniéndome un poco místico el transfondo no deja de ser el sentimiento de desarraigo del personaje respecto de un modelo de vida que no siente suyo (matrimonio, familia) y la pérdida de un ideal propio que no acaba de recuperar debido,  quizás, al desencanto materializado en el climax de la novela.

Es una estupenda novela que se nota que está escrita en los albores de los años ochenta: drogas, alcohol, tipos duros, infidelidades, vampiresas fatales y viejas glorias en decadencia.   Su lectura es altamente recomendable.

Un saludo.

el ultimo buen beso-james crumley-9788498678956

Nº de páginas: 320 págs.

Editorial: RBA LIBROS

ISBN: 9788498678956

Año edicón: 2010. BARCELONA