lo que yo leo

Un blog sin pretensiones, sobre reseñas literarias para leer en 10 minutos; contiene comentarios sobre libros, recomendaciones, divagaciones y toda clase de digestiones literarias que un lector compulsivo ha aderezado a su gusto. Por supuesto, abierto a colaboraciones y opiniones. Casi es obligatorio equivocarse aunque, evidentemente, yo soy yo y tú, eres tú, por supuesto; pero ni yo soy tú ni tú eres yo, por lo tanto, todo lo que escribas es tu responsabilidad: cada uno es dueño de sus palabras y de sus silencios, sin embargo, tu libertad no te permite escribir nada ilegal o degradante para otros como tú y como yo. Es por eso que, al menos ese SILENCIO sí impera en este blog.


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“el misterio de salem´s lot”, de stephen king: hay otra forma de oscuridad, ominosa y fría.


“En torno de todos ellos, la bestialidad de la noche alza el vuelo con sus alas tenebrosas. Ha llegado la hora de los vampiros.” S.K.

Se acaba el verano y empieza el otoño y, como dicta nuestra tradición (y el Corte Inglés), celebramos en mayor o menor medida esta transición. Bien desde una perspectiva pagana, religiosa, comercial, alternativa o tradicional, todos tenemos algo que decir de esta fiesta. Samhain, Santa Compaña, Equinoccio de Otoño, Solsticio de Otoño, Cornucopia, Fiesta de Avalon, Festival de Dionisio, Casa de la Cosecha. Marea de la Cosecha, Noche del Cazador, Acción de Gracias de las Brujas, Otoño, Misa de Santos, Marea de Santos, El día de los Muertos, Día de Todos los Santos. Calabazas, Esqueletos, Megalitos, Sangre, Castañas, Jengibre, Muertos y Vampiros. Simbolos todos ellos de la comunicación con los muertos. Cuando una puerta se abre, lo hace por los dos lados. Este es el mansaje final. Una delgada barrera separa nuestra realidad de la otra realidad inmaterial, espiritual y fantasmal, y para que todo siga igual, debemos para un peaje, un intercambio. Truco o trato.

Por seguir la tradición de miedo y horror (literarios), he emprendido la lectura de esta novela publicada en 1978 por un autor, ya conocido entonces por el éxisto de Carrie (1974), que se ha consagrado como el gran autor norteamericano contemporáneo de novelas de terror y misterio (ciertamente, poco hay que decir ya de Stepehn King).

La temática del vampiro ha sido abordada en la literatura desde hace mucho tiempo, principlamente por el romanticismo inglés de inicios del siglo XIX, por autores como Byron o Polidori, u otros, como Sheridan Le Fanu y, magistralmente, por un autor bastante posterior como Bram Stoker y su Drácula (1897), que refunde, refunda y redefine el arquetipo, marcando el camino a toda la iconografía que le seguirá, no siendo superado por ella, salvo excepciones notables, que al menos le igualan, como Matheson (Soy leyenda), George RR Martin (el sueño del Fevre), Anne Rice (Entrevista con el vampiro), Tim Powers (la fuerza de su mirada) y, la novela que nos ocupa, “El misterio de Salem´s Lot”.

A pesar de ser una novela temprana, ya se percibía en ella ciertas características propias de estilo de Stephen King que ha ido consolidando a lo largo de su extensa bibliografía. Yo destacaría, sobre todo, ese especial engranaje que crea entre la realidad cotidiana y el horror sobrenatural, de tal manera que ambos llegan a coexistir e interactuar en la trama de la novela, ganadose la aceptación, tanto del lector como de sus propios personajes, con una  sorprendente facilidad. El propio autor ha dicho en numerosas ocasiones que el terror en sus novelas y relatos no surge sorpresivamente sino que lo va sembrando a lo largo de la novela hasta que florece en un apoteosis de horror, terror y sangre, no menos espectacular por esperado y previsible.

El relato se desarrolla en el ambiente urbano de una pequeña población norteamericana, en medio de cualquier lugar, la típica población de paso, con su estación de gasolina, su iglesia, su tienda, su pensión, su puesto de policía, su cementerio y su pub. Se me olvidaba, también su enorme caserón abandonado.

No quiero anticipar la trama, aunque a estas alturas, pasados ya cuarenta años desde que fue escrita, es harto conocida la esencia de su ambiente, que se ha convertido en lugar común de toda novela de vampiros.

La novela se nos presenta como un relato retrospectivo de unos hechos ya ocurridos. Aunque la narración se inicia temporalmente en un punto intermedio entre el principio y el final de la acción relatada, el tratamiento de la historia va progresivamente creciendo en interés a medida en que el autor nos va presentando a los personajes protagonistas, definiendo y perfilando sus caractere sobre la marcha.

En un momento dado de la trama, el relato costumbrista (que puede aburrir a alguno) va tornándose un poco más oscuro. La propia incredulidad de los personajes frente a los hechos que se desarrollan va pareja al escepticismo del lector, que es consciente de lo irreal del asunto. Pero cuando “empieza el lío”, ahí queda definitivamente enganchado y, pese a preveer el final, es cuando decide continuar con la lectura.

Protegido por el propio texto impreso, a estas alturas ya he perdido mi capacidad de susto respecto del texto escrito. Puedo tranquilamente afirmar que no me asuta nada de lo que leo. Por eso no puedo, sinceramente, opinar sobre una cuestión para la que no estoy capacitado.

Por otro lado, fascinado como quedé con la novela “It”, todas las demás obras que he leído de Stephen King me parecen inferiores. Por eso no puedo decir que esta novela me haya cautivado. Sin embargo, si es una buena novela, mucho mejor que la mayoría y por ello totalmente recomendable. Creo yo que, sobre todo, para aquellos lectores aun no familiarizados con S. King. 

Me despido ya, como manda la tradición, en esta noche previa a la de Difuntos, citando al Tenorio:  “Clamé al cielo, y no me oyó.Mas, si sus puertas me cierra,de mis pasos en la Tierra responda el cielo, no yo”.

Un saludo.

 

 

 

SINOPSIS EDITORIAL: Veinte años atrás, por una apuesta infantil, Ben Mears entró en la casa de los Marsten. Y lo que vio entonces aún recorre sus pesadillas. Ahora, como escritor consagrado, vuelve a Salem’s Lot para exorcizar sus fantasmas. Salem’s Lot es un pueblo tranquilo y adormilado donde nunca pasa nada, excepto la antigua tragedia de la casa de los Marsten. Y el perro muerto colgado de la verja del cementerio. Y el misterioso hombre que se instaló en la casa de los Marsten. Y los niños que desaparecen, los animales que mueren desangrados. Y la espantosa presencia de Ellos, quienesquiera que sean Ellos.

BIOGRAFIA: Escritor estadounidense (Portland, EEUU, 1947). Prototipo del escritor de literatura de terror. Superventas. Uno de los escritores cuyas obras han sido las más adaptada al cine: Los chicos del maíz (1978);  El misterio de Salem’s Lot (1975); La zona muerta(1979), Christine (1983), Ojos de Fuego (1980), Cujo (1981) y Pet Sematary (1981), El ciclo del hombre lobo (1984), La mitad oscura (1989), Misery (1989), Needful Things (Cosas indispensables, 1991), Eclipse total (Dolores Clairborne, 1992) y La milla verde (1996),  El Resplandor (1977) fue llevada a la gran pantalla por Stanley Kubrick en 1980,  La danza de la muerte (1978), Eso (It, 1986), Los Tommyknockers (1987) y La tormenta del siglo (1999). Su prolijidad (sí, existe esa palabra, lo he consultado en la RAE) le llevó incluso a publicar bajo pseudónimo de Richard Bachman, ascendiendo rápidamente, en igual medida, a las listas de superventas: Rabia (1977), La larga marcha (1979), Roadwork (1981) y El corredor (1982), que también fue llevada al cine posteriormente. Recientemente, pese a haber anunciado en el año 2000 su intención de abandonar la literatura, ha abordado la temática de la novela de suspense con Mr Mercedes (2014) con notable exito y acogida por parte del público. Por otro lado, en 2013 publicó la segunda parte de su novela más señera, El Resplandor, titulandola, Dr. Sueño (2013).

logo Stephen King

  • Título: El misterio de Salem’s Lot
  • Autor (es): Stephen King
  • Traductor: MARTA ISABEL GUSTAVINO CASTRO
  • Sello: DEBOLSILLO
  • Formato, páginas: BOLSILLO, 528
  • ISBN: 9788497931021
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“la fuerza de su mirada” de tim powers, una mirada insólita al abismo.


“En el aspecto visual, esas criaturas no saben hacer gran cosa, pero en lo que respecta al lenguaje… Bueno, son como cerillas encendidas arrojadas al interior de un barril de pólvora. Me pregunto cuántos de los grandes escritores del mundo debieron sus dones a las, en última instancia, catastróficas atenciones de los nefelim” T.P.

Ya nos advertía Nietszche que “quien con monstruos lucha cuide de no convertirse a su vez en monstruo. Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti”. La novela de Tim Powers es un juego de miradas entre el monstruo y su víctima, un baile de seducción en el que siempre el vampiro necesita la previa invitación de su pareja, anhelante de la belleza, la inmortalidad y la fecunda inspiración que se le ofrece, aunque al costoso precio de la sumisión, la soledad y el sufrimiento de los seres queridos.

En esta novela se recrea desde una perspectiva fantástica, las peripecias italianas del mejor y más señero Romanticismo Inglés, en las biografías de Byron, Shelley y Keats, todos ellos emparentados con la musa, el tormento y el horror.

En efecto, con gran maestría por parte de Tim Powers, en un soberbio ejercicio metaliterario y recreación histórica, nos relata la estancia a principios del siglo XIX de los poetas Byron, Shelley y Keats en el contexto de las convulsiones entre los distintos Estados y Ducados italianos y las revueltas carbonarias contra la dominación austriaca, tiñendo las sombras y lagunas de la Historia con un tinte entre fantástico y aterrador, convirtiendo la novela histórica en un relato de horror gótico.

Sin develar la urdimbre y la trama argumental, podríamos decir que tomando como base la realidad histórica contrastada y con justificación en toda una tradición mitológica hebrea, grecolatina y centroeuropea, plagada de seres sobrenaturales como los néfelin (los gigantes descendientes de los ángeles caídos, anteriores al Diluvio), las Grayas (tres deidades preolímpicas con dotes adivinatorias que poseían un solo ojo compartido entre las tres y que ayudaron a Perseo a derrotar a la Gorgona)  la Esfinge, las lamias (monstruos femeninos), Tim Powers nos explica y justifica que el genio creador de talentos literarios surge de esta especie de simbiosis entre el anfitrión humano y su espos@ inmortal.

La novela se inicia con la famosa escena ocurrida entre Shelley, Byron, Mary Shelley y el John William Polidori, en la que se retan mutuamente a crear un relato de horror, producto de la cual surgirían posteriormente la novela “Frankenstein” de Mary Shelley y el “Vampiro” de Polidori. Este inicio marca el estilo de toda la obra, en la que las referencias expresas, y a veces no tanto, al trabajo de estos autores, van marcando los hitos del relato como señales ocultas para la interpretación futura de su obra literaria desde esta mirada aterradora.

Powers ha sabido entresacar de obras como El Giaour de Byron, El mortal inmortal de Mary Shelley, el poema Lamia de Keats o La dama magnética a su paciente de Percy Shelley los suficientes detalles como para encajarlos magistralmente en la trama y dotar de coherencia y credibilidad a su relato, presentándonos una historia de vampiros pero alejada del clásico estereotipo, más bien como unos entes sobrenaturales que siempre han estado presentes en la historia de la humanidad, asociados a la creación literaria, pero paradójicamente ocultos a la mirada profana.

Esta es una novela inusual, con un planteamiento novedoso en la sólida trama argumental y con una trepidante acción que de verdad atrapa al lector y que además ofrece múltiples lecturas superpuestas para todo aquel que busque afinidades entre el triller, la novela de horror gótico y la ambientación histórica y metaliteraria.

Un saludo.  

Timothy Thomas Powers, escritor norteamericano nacido en 1952. Vivió en California y fue discípulo de Philip K. Dick,  formando parte del llamado Grupo de California junto con James Blaylock y K. W. Jeter. Su obra se encuadra dentro del subgénero de la fantasía y ciencia ficción, si bien bajo una patina histórica y metaliteraria en la que muestra una capacidad extraordinaria de torsión de un acontecimiento histórico o hacia lo irreal. Ha recibido premios como el Philip K Dic. Ignotus, Locus, etc. Sus principales obras, entre otras son: Ocúltame entre las tumbas, 2014; Tiempo de sembrar piedras, 2014; Declara, 2000; La última partida, 1992; La fuerza de su mirada, 1989; En costas extrañas, 1987; Cena en el palacio de la discordia, 1985; Las puertas de Anubis, 1983 Esencia Oscura, 1979

SINOPSIS EDITORIAL: La obra cumbre de la fantasía histórica moderna. Una recreación apasionante del romanticismo inglés tras la que ni vampiros ni poetas han vuelto a ser los mismos.
El doctor Michael Crawford se hospeda en una posada inglesa de camino hacia su boda. Ebrio en medio de una tormenta y temeroso de perder el anillo con el que desposará a su prometida, lo coloca en el dedo de una estatua para recogerlo más tarde. Durante la noche despierta sobresaltado y recuerda dónde lo ha dejado; cuando sale a buscarlo descubre que la estatua no está. Aunque aún no lo sabe, Crawford ya se ha casado… La fuerza de su mirada es la obra más elaborada y satisfactoria de Powers. Conjuga de forma impecable la ambientación histórica, biografías apócrifas de Byron, Shelley y Keats, y una increíble reelaboración de los mitos fantásticos más arraigados en la cultura popular. Nephelim, lamias y otros seres de longevidad extraordinaria pueblan una novela única y maravillosa en la que se mezclan acción, erotismo, drama y humor

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  •  La Fuerza de su mirada
  • ISBN:  978–84–96208–00–1
  • Traducción: Albert Solé
  • 480 páginas
  • Año 2014
  • Ediciones Gigamesh


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“drácula” de bram stoker: la conjunción del mito y el miedo, un clásico que no muere (en más de un sentido).


“¡No necesitamos pruebas, no necesitamos que nadie nos crea! “B.S

Drácula, meramente su nombre evoca connotaciones culturales fuertemente arraigadas en nuestra sociedad. Drácula, el no-muerto, el vampiro, la esencia del mal, la personificación del terror y del miedo. Aunque data de finales del siglo XIX, a lo largo del siglo XX y ahora en pleno siglo XXI ha mantenido su vigencia y actualidad, inherente a su condición de clásico del género de terror  y de la literatura en general, siendo objeto de múltiples análisis e interpretaciones tanto desde el ámbito de la política, la economía, la filosofía o la historia.

Pero no nos engañemos, si algo queda del mito del vampiro, el icono del terror sobrenatural, la encarnación del mal que perturba la quietud de nuestros sueños, no se lo debemos a un personaje literario sino su sosías cinematográfico. Al igual que Bram Stoker se documentó con la figura de Vlad Tepes y dio forma a un vago trasunto literario,   su novela fue igualmente adoptada por el cine y reinterpretada hasta la distorsión; la figura que dio forma la palabra escrita ha sido consagrada por la imagen cinematográfica que es la que finalmente ha consagrado el prototipo sobre el que se construye el mito; la imagen que todos tenemos formada sobre Drácula se la debemos al canon fijado por el cine no a la novela.

Desde época temprana la obra literaria ha servido de inspiración para la creación de obras de maestras del cine como Nosferatu (Murnau, 1922) o Drácula (1931, de Tod Brownning con Bela Lugosi), o Drácula (1958) de Terence Fisher (con Christopher Lee como Drácula y Peter Cushing como Van Helsing) y, la última gran adaptación, Drácula de Bram Stoker, de Francis Ford Coppola, de 1992 (con Gary Oldman y Anthony Hopskins). Cada una aporta su propia versión de la novela, más o menos infiel, junto con otras doscientas adaptaciones tanto cinematográficas como televisivas que han conseguido configurar nuestros prejuicios sobre la novela hasta el punto de suplantar al original y convertirla en una obra totalmente desconocida, pese a tener íntimamente la percepción de conocerla o de haberla leído. Esto mismo ha pasado con otros clásicos de la literatura como “Frankenstein, o el moderno Prometeo” de Mary Shelley, “Alicia en el país de las maravillas” de Lewis Carroll o, el Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Mancha” de Miguel de Cervantes que encabezan hoy en día el grupo de los desconocidos más populares de la literatura.

Su argumento, básicamente, trata sobre la existencia de un ser maléfico e infernal, el conde Drácula, que habita un lúgubre castillo en Los Cárpatos, y que esta dotado del poder de la inmortalidad que le confiere la sangre de sus victimas humanas. Habiendo sembrado el terror durante cientos de años entre las gentes terriblemente atrasadas y supersticiosas de su Transilvania natal decide cambiar su residencia al Londres victoriano en búsqueda del anonimato y la prosperidad que le ofrece la populosa ciudad, metrópoli de su tiempo. El azar o la  predestinación le liga al joven pasante de abogado Jonathan Harker, quien acude a su castillo para gestionar la venta de unas propiedades en Londres y que permanece cautivo en el mismo hasta que consigue escapar. En su estancia en Inglaterra, el conde vampiriza a la joven Lucy Westenra, íntima amiga de la prometida de Jonathan Harker, Mina Murray y ésta, junto con los tres pretendientes de Lucy, el americano Quincey Morris, Lord Arthur Holmwood, quien finalmente desposará con ella y el Dr. Jon Seward, amigo a su vez de un excéntrico y carismático científico holandes, el Dr. Van Helsing, descubriendo la terrible naturaleza del conde y sus planes demoníacos, iniciarán una persecución del vampiro que les llevará al mismo lugar donde empezó todo, en el Castillo del paso del Borgo sito en los Cárpatos.

A nivel formal destaca su estructura como relato epistolar, compuesto por la superposición de las cartas y diarios de los distintos personajes, ordenadas más o menos cronológicamente, los cuales van narrando en primera persona su impresión de los hechos y que, dentro de la trama argumental, son transcritos en forma de relato único a modo de dossier o informe, incorporando al mismo recortes periodísticos, telegramas, notas, etc. El autor, en una nota introductoria, acude a la ficción del “manuscrito encontrado” tan grata a nosotros como por ejemplo la recopilación que efectúa Cervantes de la traducción de “El Quijote” realizada por el sabio Cide Hamete Benengeli, con el fin de dotar a la novela de un aire de verosimilitud, comentando su relación de amistad con los protagonistas.

Con este fin también emplea una serie de técnicas como son  las rigurosas alusiones a datos geográficos o históricos, la contemporaneidad del tiempo novelado y el tiempo del autor, etc, consiguiendo que el efecto de conjunto, sin alejarse del relato novelado, participe, de un modo ecléctico y a veces contradictorio, del artículo periodístico, el ensayo etnográfico y el relato costumbrista.

En efecto, Bram Stoker documentó la novela de una manera extraordinaria, tardando hasta siete años en su confección final, cuidando la precisión geográfica de sus localizaciones, o los datos históricos referenciales, así como la recopilación de las supersticiones del folcklore rumano.

Igualmente, con dicho objetivo, desarrolla la novela en un tiempo contemporáneo al autor y son continuas las referencias de  Bram Stoker a las innovaciones y adelantos científicos y técnicos del momento como fueron la máquina de escribir portátil, el fonógrafo, el gramófono, la lancha a vapor o las técnicas de transfusión de sangre o el hipnotismo, así como también constantes alusiones a las ideas o corrientes filosóficas candentes en aquel momento y por ello muy novedosas como por ejemplo la antropología criminal de Lombroso.

La valoración global de la novela es muy favorable pues su lectura es amena y, pese a contar con el hándicap de su popularidad, mantiene la intriga y el interés hasta el último momento con una mezcla de folletín decimonónico, novela de intriga y cuento de terror gótico.

Su vigencia en la actualidad, como obra clásica de la literatura, dentro y fuera del género de terror, se pone en evidencia por la multitud de obras que han recibido su influencia directa. Pero no radica quizás tanto en su carácter innovador, puesto que existen antecedentes de novelas “de vampiros” como por ejemplo “Carmilla” de Sheridan Le Fanu, o la obra de Polidori “el Vampiro” sino porque Drácula es una novela sobre la dualidad y el antagonismo: las supersticiones centenarias frente a la racionalidad moderna; la enfermedad y la muerte frente a la vida; la sumisión frente a la libertad; las sombras frente a la luz; y en suma, la eterna lucha de Bien contra el Mal en la que el ser humano, hombre o mujer, dejando de ser un mero instrumento, rompe el equilibrio auxiliado por su libre albedrío.

Abraham “Bram” Stoker, nació en Clontarf, Irlanda, en el año 1847 y falleció en Londres, Inglaterra, en 1912, a la edad de 64 años. Pese a su graduación en matemáticas, con matrícula de honor, se dedicó a la abogacía, al periodismo, a la crítica literaria. Su obra más famosa, Drácula, verdaderamente anuló y eclipsó a las demás. Dentro del género de literatura de terror escribió “La joya de las siete estrellas“, “La madriguera del gusano blanco“.

Vlad III (nacido como Vlad Drăculea; Sighișoara, noviembre de 1431 – Bucarest, diciembre de 1476), más conocido como Vlad el Empalador (en rumano: Vlad Țepeș), fue Príncipe de Valaquia (hoy el sur de Rumania) entre 1456 y 1462. Fue un gran luchador en contra del expansionismo otomano que amenazaba a su país y al resto de Europa, y también era famoso por su manera de castigar a los enemigos y traidores. Vlad era ortodoxo, aunque con posterioridad se convirtió al catolicismo.

  • Título: Drácula
  • Autor: Bram Stoker
  • Páginas: 681 (con introducción, apéndices y notas)
  • Editorial: Valdemar 2005
  • Colección: Gótica nº 59
  • Traducción, Prólogo y Notas: Oscar Palmer Yañez
  • ISBN: 84-7702-512-6