lo que yo leo

Un blog sin pretensiones, sobre reseñas literarias para leer en 10 minutos; contiene comentarios sobre libros, recomendaciones, divagaciones y toda clase de digestiones literarias que un lector compulsivo ha aderezado a su gusto. Por supuesto, abierto a colaboraciones y opiniones. Casi es obligatorio equivocarse aunque, evidentemente, yo soy yo y tú, eres tú, por supuesto; pero ni yo soy tú ni tú eres yo, por lo tanto, todo lo que escribas es tu responsabilidad: cada uno es dueño de sus palabras y de sus silencios, sin embargo, tu libertad no te permite escribir nada ilegal o degradante para otros como tú y como yo. Es por eso que, al menos ese SILENCIO sí impera en este blog.


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“el partido”, de richard mcgregor: el capitalismo “made in china”


“The remarkable and largely overlooked truth about China is that it is still governed on Soviet hardware.” R.M 

Producto de su inteligencia, rendida a su genialidad, Napoleón Bonaparte alumbró una frase sobre China que ha venido citándose desde entonces en cualquier análisis de la realidad de dicho país: cuando China despierte, el mundo temblará.

En cierto modo, China ya ha despertado y el mundo no ha temblado. Al menos no por su despertar sino, ahora, por su recaída en el sueño y la recesión.

Mirándolo en perspectiva, una civilización milenaria que ha aportado a la humanidad gran base de su conocimiento material y espiritual, se encuentra hoy sometida a un proceso de cambio y adaptación desde un régimen político surgido a mediados del siglo pasado, apena 70 años, que es una nimiedad en comparación con su trayectoria y su importancia. Sin embargo la realidad es la que manda y, lejos ya las gestas y logros antiguos, la importancia e influencia actual del régimen chino y su comportamiento económico es determinante para el desarrollo y evolución de la economía global.

El libro objeto de reseña, nos acerca un poco más a la realidad de un régimen dictatorial y sus esfuerzos de conjugar y conciliar dos concepciones políticas y económicas tan dispares como el comunismo y el capitalismo. En realidad el capitalismo con los viejos modos totalitarios maoístas. Y también las maniobras de supervivencia de un aparato político elitista, represor y totalitario, el Partido Comunista Chino, y sus mecanismos de influencia y control sobre la estructura económica del país.

Pese a las expectativas sembradas por subtitulo de la obra, “El mundo secreto de los gobernantes comunistas chinos”, verdaderamente no responde exactamente a lo que se publicita. No es que sea un mal libro, sino que su contenido, al menos a mi parecer, no es tan profundo y sistemático como promete. Abarca distintos aspectos de la estructura económica China  y expone las facciones dentro del partido y sus distintas tendencias respecto del papel que debe adoptar la economía China en la globalizada economía de mercado capitalista. También saca a la luz el alto grado de nepotismo que impregna al régimen comunista chino, donde las distintas familias se reparten el pastel en los distintos sectores de la economía (financiero, tecnológico, energético, etc) intrigando para perpetuarse en el mismo indefinidamente a costa del sufrimiento pasivo de la inane población.   

En resumen, aunque no esencial para profundizar en la realidad política, social y económica de la China actual, si es un libro interesante y ameno que merece la pena leer.

Un saludo

 

SINOPSIS EDITORIAL: El Partido es la esclarecedora investigación de Richard McGregor sobre el Partido Comunista Chino, y el papel fundamental que desempeña en este país desde hace casi un siglo. Muchos libros han examinado el ascenso económico de China, su historial de derechos humanos y la turbulenta historia de sus relaciones internacionales, pero ninguno ha abordado la cuestión central para la comprensión de todos estos temas: cómo funciona el gobierno en el poder comunista. Un retrato magistral y perspicaz.

Richard McGregor, escritor y periodista australiano nacido en 1958. Ha sido el corresponsal jefe en la sección política del periódico The Australian, para Japón y China. También trabajó para “The International Herald Tribune”, la “BBC” y el “Far Eastern Economic Review. Ha trabajado como periodista en Taiwan, Sidney, Melbourne y Camberra. Actualmente es el former bureau chief del “Finacial Times”. Ha recibido varios premios, en 2008 y 2010 el “Society of Publishers in Asia” (SOPA), y el “Editorial Excellence Award” por el reportaje de las revueltas de Xinjiang.

el partido: los secretos de los lideres chinos-richard mcgregor-9788475069470

  • Nº de páginas: 375 págs.
  • Traducción: Laura Vidal
  • Editorial: TURNER
  • ISBN: 9788475069470

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“¿por qué fracasan los países?”, de daron acemoglu y james a. robinson: tenemos la receta, nos falta cogerle el punto en la cocina


“Para nuestra teoría, es crucial la relación entre prosperidad e instituciones políticas y económicas inclusivas. Las instituciones económicas inclusivas que hacen respetar los derechos de propiedad crean igualdad de oportunidades y fomentan la inversión en habilidades y nuevas tecnologías.” D.A y J.A.R.


La experiencia nos enseña que existen todo tipo de personas: los listos, los tontos, los trabajadores, los vagos … (vaya, en una sola frase he tirado a la basura todo mi condicionamiento sobre la corrección política en el lenguaje).

Y todos nosotros nos hemos encontrado alguna vez con esas personas que, siendo muy listos, muy tontos, muy trabajadores o muy vagos, tienen una desigual desenvoltura en su trabajo o en su vida social. Algunos que, pese a contar, aparentemente, con unas grandes cualidades humanas, no cesan de arruinar su vida laboral o personal, perdiendo el trabajo o rompiendo sus relaciones afectivas o familiares; esos que decimos que no acaba de consolidar sus expectativas, sus potencialidades, en definitiva, que tiene “mala suerte”. Pero normalmente no es cuestión de suerte, es cuestión de sus propias acciones, de su errónea actitud frente a los retos, de su concepción de la vida, de la elecciones que toma a cada momento en sus decisiones. A veces nos decimos que esas personas nunca cambiarán, aunque lo cierto es que todos cambiamos. Eso es facil, lo dificil es cambiar a mejor.


¿No puede pasar lo mismo con los países? ¿Cómo es posible que algunas sociedades evoluciones hacia una economía desarrollada y protectora, plena de bienestar para sus ciudadanos; y otros, en cambio, se vean avocados a la quiebra económica y política? Y ello pese a contar con recursos naturales y con unas condiciones óptimas, a priori, para el progreso y el desarrollo. Ahí también decimos que nunca llegarán a nada, porque ellos (“ellos”, claro), no son como nosotros.

El libro objeto de reseña no se dedica a las personas, sino a los paises. Sus autores pretenden responder a la pregunta que explicita su título: ¿por qué fracasan los países? La respuesta, aun cuando pueda parecer sencilla (osado que es uno), no lo es tanto. Ni siquiera el sentido común, que a veces nos basta para diagnosticar y predecir el devenir de un “bala perdida”, nos puede servir de guía para aventurar una respuesta.


Otros antes que ellos ya propusieron distintas soluciones a la cuestión planteada y Acemoglu y Robinson, rebaten una a una, con ejemplos claros y concretos, las distintas teorías propuestas por otros autores ciertamente reconocidos en el mundo científico. Podríamos pensar que es la geografía, ubicación, climatología, abundancia de recursos y materias primas, etc, la que determina los logros y desarrollo de los países; o la cultura; o las políticas, acertadas o desacertadas de sus líderes. Critican y rebaten las teorías formuladas en ese sentido por economistas como Paul Collier o Jeffrey Sachs, antropólogos como Jared Diamond o sociólogos como Max Weber.

Sin embargo, la tesis del ensayo que comentamos entiende que la clave radica en las instituciones, concretamente el carácter lo que denomina instituciones inclusivas o extractivas en función de su carácter “inclusivo” o “extractivo” en tanto que favorecedoras de la distribución de la riqueza entre sus ciudadanos o, por el contrario la adopción de políticas extractivas, esto es, esquilmadoras de la riqueza de cada país, en beneficio de una élite. Esto, unido a un desarrollo de la tecnología y al favorecimiento de lo que denominan la “destrucción creativa”, sienta las bases para un desarrollo económico sostenible que da lugar, en un periodo de tiempo posterior, al progreso económico y al bienestar de las naciones.


El concepto, obviamente, es un poco más complejo, aunque los autores lo desarrollan de un modo claro y sencillo, con amenidad y limpieza y ofreciendo numerosos ejemplos en su apoyo, con un repaso a países como Estados Unidos, Inglaterra, China, URSS, Sierra Leona, Etiopía o Congo y un recorrido por distintas épocas históricas, desde el Imperio Romano, la Conquista de América, la Independencia Americana, la Revolución Francesa, la I Guerra Mundial, la Primavera árabe, etc. Van desarrollando su tesis logrando que este libro pueda ser leído con facilidad por un lector profano en economía, en historia o sociología.


Considero que es un libro muy recomendable. Desarrolla, de un modo atractivo, una respuesta aceptable (al menos teóricamente), al interrogante que todos nos hacemos en estos tiempos de conflicto y cambio ¿cuál es la fórmula del éxito y del fracaso?.
Un saludo

 

 

 

DARON ACEMOGLU, 03/09/1967 es profesor de Economía en el MIT y ha recibido la medalla John Bates Clark en reconocimiento a su contribución al avance de la ciencia y la investigación.

JAMES A. ROBINSON, 1960, es politologo, economista y profesor de la Universidad de Hardvard. Experto en política y eonomía latinoamericana y africana.

Ambos son autores del libro “Economic Origins of Dictadorship and Democracy”

 

RESEÑA EDITORIAL: Que determina que un país sea rico o pobre? Como se explica que, en condiciones similares, en algunos paises haya hambrunas y en otros no? Que papel tiene la politica en estas cuestiones? Que algunas naciones sean mas prosperas que otras, se debe a cuestiones culturales?, a los efectos de la climatologia?, a su ubicacion geografica? No, en absoluto. Ninguna cuestion relativa a la prosperidad de un pais esta relacionada con estos factores, sino que proviene de otro mucho mas tangible: la politica economica que dictaminan sus dirigentes. Son los lideres de cada pais, afirman los reconocidos profesores Daron Acemoglu y James A. Robinson en este libro, quienes determinan con sus politicas la prosperidad de su territorio, y asi ha ocurrido en todos los periodos de la historia, como demuestran en este apasionante estudio.

  • Nº de páginas: 608 págs.
  • Editorial: DEUSTO S.A. EDICIONES
  • Traducción: Marta García Madera
  • ISBN: 9788423412662


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“vivir” de ayn rand: la imposibilidad del yo bajo la asfixia del nosotros


“Este dios que los hombres han deseado desde que existen, este dios que les dará la dicha, la paz y el orgullo. Este dios, ésta sola palabra: YO” A.R.

A veces una sola idea basta para sustentar una novela o un relato. Básicamente una sola idea que se desarrolla a lo largo de las páginas y expresa a la vez la voluntad y la intención del autor. En el caso de la novela (corta) que nos ocupa ocurre así sin ningún género de duda. Conociendo la trayectoria personal, literaria y filosófica de su autora, no tengo miedo a equivocarme. Si no fuera por la calidad literaria del relato y porque la autora eligió el vehículo de la novela para sembrar su idea, podríamos estar hablando de un panfleto político más que una parábola sobre las consecuencias (hoy diríamos fracaso) del comunismo (estalinista) alienante y totalitario.

Ayn Rand, cuyo verdadero nombre fue Alisa Zinóvievna Rosenbaum, nació en San Petersburgo el 02/02/1905. Proveniente de una familia acomodada, de origen judío, vivió de primera mano las consecuencias de la Revolución de Octubre (1917)  y el fortalecimiento del estalinismo tras la muerte de Lenin. En 1926 emigró a Estados Unidos donde se estableció definitivamente, renegando de país de origen y obteniendo la ciudadanía norteamericana con fecha 1931.

La novela “Vivir”, también conocida como “Himno” (traducción de “Anthem”) fue publicada en 1938. Tuvo como precedentes la novela “Nosotros” (1921), de Zamiatin, con la que comparte alguna de sus reflexiones, o “Un mundo feliz” (1932). Aunque con menos popularidad, contribuye con estas grandes novelas, así como “1984” (1948) de George Orwell, a la crítica contra el sistema colectivista ruso y el régimen estatalista y totalitario que se estaba implantando en la URSS desde los años 30 y, principalmente, durante la II Guerra Mundial.

Sobre la base de un argumento sencillo y lineal, en forma de relato autobiográfico, la novela, nos presenta una sociedad distópica ubicada en un futuro incierto e indeterminado, la cual ha sobrevivido a un conflicto global que la sumió en una era de decadencia económica, tecnológica y social, inconscientemente ignorante de la cultura que le precedió y gobernada por un Estado totalitario y omnipresente reglamentador de todos y cada uno de los aspectos de la vida, desde el nacimiento hasta la muerte, y conformador de la mentalidad de sus ciudadanos.

El protagonista, llamado Igualdad 7-2521, al igual que todos los demás ciudadanos, es apartado de sus padres biológicos, meros agentes de su procreación, y criado en la Casa de los Niños; es educado en la Casa de los Estudiantes y con su pubertad es asignado, siempre aleatoriamente y sin consultarle sus propias inclinaciones personales e intelectuales, a un gremio de trabajo, en su caso, la Casa de los Barrenderos, donde permanecerá trabajando en beneficio de la sociedad hasta el día en que sea incapaz de desarrollar su tarea de manera eficiente y se le interne en una residencia de mayores, hasta su fallecimiento.

Durante todo su vida, al ciudadano se le priva de la toda posibilidad de decisión individual. El concepto de comunidad llevado a la máxima expresión, de tal modo que la sociedad se asemeja a un enjambre de hormigas o de abejas formado por individuos indiferenciados cuya función social esta predeterminada y encaminada al fortalecimiento del sentimiento grupal y hacia el beneficio colectivo.

La novela toma forma de un relato autobiográfico retrospectivo en el que protagonista, nos relata su vida en esta comunidad, desde sus experiencias infantiles hasta el momento en el que se encuentra escribiendo su historia en el subterráneo túnel donde empezó a gestar su transgresión, el pecado de la individualidad, el ansia de la búsqueda de la propia identidad frente al otro.

El protagonista nos cuenta que en esta civilización todos las actividades de la vida se hacen colectivamente, nunca nadie tiene ocasión de estar solo; se determina el rango y función del individuo; se le prohíbe preguntar o interrogarse sobre el porqué de las cosas, la curiosidad es un pecado que no beneficia a la sociedad; al alcanzar la edad fértil se le asignará una pareja compatible para que procedan a la generación de un hijo, el cual nunca conocerá a sus padres ni estos a él. El individuo no existe como tal. Hasta el lenguaje que ha asimilado emplea el plural para referirse a la propia persona. Los afectos son prohibidos; la amistad está proscrita, no pueden manifestarse preferencia hacia cualquiera de sus hermanos.

Igualdad 7.2521 aprende desde la infancia a reprimir sus inquietudes individuales. Sintiéndose más capaz que el resto de sus “hermanos” no puede destacar sobre el resto. Debe anular su curiosidad y su deseo de aprender porque no se le ha sido asignada esa tarea. Hasta que un día descubre por casualidad los restos enterrados de una civilización anterior al Gran Renacimiento (la época en la que surge la presente civilización) y descubre la electricidad y la bombilla (mientras que en su cultura sólo se conocen las candelas) e investiga y desarrolla la generación de luz y decide presentar su hallazgo ante el Consejo de Sabios para aportar a la sociedad una mejora técnica en beneficio común. Pero su descubrimiento se tacha de herejía, heterodoxia y desviacionismo, de infracción del orden establecido, de amenaza para el statu quo asentado sobre la manufactura de las velas (cuya implantación respecto de las antorchas fue objeto de un complicado y arduo consenso mundial y que en ese momento ocupa activamente a la ciudadanía)

A partir de este momento el relato continúa desde la perspectiva del protagonista, que se convierte en narrador omnisciente.

Igualdad 7-2521 decide huir al bosque colindante a la ciudad cuyos límites nunca nadie ha traspasado. Le sigue una muchacha llamada Libertad 5-3000, a la que había conocido, también clandestinamente, durante sus tareas de limpieza en las zonas asignadas. Ambos van más allá del bosque y tras muchas jornadas caminando encuentran tras unas montañas una casa unifamiliar deshabitada, como resto abandonado de la anterior civilización, y en ella existe una gran biblioteca donde se zambulle obsesivamente Igualdad 7-2521 y hace el gran descubrimiento que será su  objetivo vital, alcanza a formular la palabra prohibida y a comprender su significado, el Yo. Se asigna un nombre, Prometeo, elige un nombre para su esposa y se compromete consigo mismo a propagar su nueva fe en el individuo.

El juicio sobre esta novela es positivo. Como obra de ficción, es amena y entretenida, está bien construida y tiene coherencia y consistencia en sí misma.

Hasta aquí, todo va bien, sin embargo, se suele someter a juicio crítico esta obra (y las demás de su autora) no por las cualidades estrictamente literarias sino por las connotaciones filosóficas y políticas que lleva asociado el nombre de Ayn Rand.

A partir de su obra de ficción puede rastrearse el germen de lo que luego cuajará como un sistema filosófico desarrollado por Ayn Rand que ella misma denominó objetivismo (por la imposibilidad de denominarlo “existencialismo” sin generar confusión) y que consiste básicamente en la concepción de la realidad como un absoluto objetivo independientemente de los sentimientos, o emociones de los hombres, cuya percepción se alcanza por medio de los sentidos, cuyo conocimiento se adquiere por medio de la razón y cuyo propósito moral es la búsqueda de la propia felicidad (“interés propio racional”). 

Este sistema filosófico propugna el individualismo extremo, el “egoísmo racional” en el que el hombre es un fin en sí mismo y no un medio para los fines de los otros, renegando del altruismo o del “egoísmo sin ego” en el que se produce una quiebra de la autoestima. Asume y se sustenta en el concepto negativo de libertad (la “libertad de” que diría Isaiah Berlin) de modo que la libertad individual tiene sus límites en la libertad de los demás.

Su adscripción al sistema capitalista puro, basado en la concepción del laissez-faire, laissez-passer, como único sistema económico moral, que reduce al Estado a su mínima expresión, le ha asociado, quizás incorrectamente, a ciertos sectores económicos conservadores (“neocon” o “ultraliberales”, según la terminología políticamente correcta) que se han visto cautivados por esta filosofía que, malinterpretada, ampara y sustenta su propios prejuicios morales. Para Ayn Rand, el derecho de propiedad es inherente al derecho fundamental a la vida puesto que nadie puede ser privado del derecho a sostener su vida por su propio esfuerzo. Pero la vida del hombre debe regirse por la razón y cada individuo debe proveer sus necesidades a través de la misma y de su propio esfuerzo: “La vida del hombre, como requiere su naturaleza, no es la vida de un salvaje insensato, de un rufián saqueador o de un místico gorrón, sino la vida de un ser pensante – no la vida por medio de fuerza o fraude, sino la vida por medio de logros – no la supervivencia a cualquier precio, pues sólo hay un precio que paga por la supervivencia del hombre: la razón”. La propia lógica de su razonamiento admite la cooperación voluntaria sobre la base de unos derechos individuales inalienables.

Para concluir, esta novela corta es muy recomendable. No es un alegato filosófico político, en la medida en que busquemos lo que queramos encontrar, o al menos no más que “1984”, “Rebelión en la granja” o “Un mundo feliz”. Si es un estupendo relato antiutópico con verdaderas cualidades literarias.

Un saludo.

Otras obras de la autora: WIKIPEDIA

Ficcion:

  • Los que vivimos (We the Living, 1936),
  • El manantial (The Fountainhead, 1943), 
  • La rebelión de Atlas (Atlas Shrugged, 1957), 
  • Noche del 16 de enero (Night of January 16th, 1934)
  • Himno, antes conocida como ¡Vivir! (Anthem, 1938),

Ensayos

  • El nuevo intelectual (For the New Intellectual: the Philosophy of Ayn Rand, 1961),
  • La virtud del egoísmo (The Virtue of Selfishness: a New Concept of Egoism, 1964), 
  • Capitalismo. El ideal desconocido (Capitalism: the Unknown Ideal, 1966), 
  • El manifiesto romántico (The Romantic Manifesto: a Philosophy of Literature, 1969), 
  • La nueva izquierda (The New Left: The Anti-Industrial Revolution, 1971)
  • Introducción a la epistemología objetivista (Introduction to Objectivist Epistemology, 1979), 
  • Filosofía: ¿quién la necesita? (Philosophy: Who Needs It, 1982), 

Imagen

  • Versión original: Etext de Anthem, de Ayn Rand,realizado por Project
  • Gutemberg. Disponible en: http://bit.ly/S4dyZ0
  • Traducción y edición digital: Adelaida Loukota, para el Centro de Estudio
  • del Capitalismo. Universidad Francisco Marroquín.


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“rebelarse vende” de Andrew Potter y Joseph Heath; la contrracultura, un desafío fallido.


“Simplemente no han entendido la verdadera naturaleza de la sociedad de consumo. Identifican consumismo con conformismo. Por eso no se dan cuenta de que es la rebeldía y no el conformismo lo que controla el funcionamiento del mercado desde hace décadas”  A.P y J.H

En el seno de toda cultura subyacen tensiones y distorsiones provocadas por corrientes divergentes representativas del sentir de grupos individuales que pugnan por oponerse a la asimilación del criterio mayoritariamente aceptado, son las subculturas que, aunque voces discordantes, se integran dentro del sentir y pensar general y ayudan a su progreso y crecimiento. Las llamamos contraculturas cuando su razón de ser es la oposición frontal a la cultura dominante, cuyos postulados rechazan abiertamente, aspirando a su extinción y sustitución. Siguiendo a Britto García (“El imperio contracultural”) el proceso adaptativo de la cultura adopta tres estilos, evolución cuando responde al cambio y acepta la modificación de un modo inocuo y rápido; revolución, cuando la cultura no percibe oportunamente los nuevos desafíos y su respuesta es traumática y tardía, arrasando instituciones e ideologías ya obsoletas; y decadencia cuando se falsean los mecanismos de prevención y respuesta frente a los ataques de las subculturas y contraculturas y se colapsa su sistema inmunitario cerrando la posibilidad de cualquier cambio o adaptación, lo que conlleva a su propia extinción.

Bajo un título nada ambiguo, el presente ensayo parte de la tesis de que la contracultura (referido al movimiento americano de los años 60) comparte los mismos valores ideológicos que el sistema capitalista; de que, si bien la contracultura implica un enfrentamiento con los sectores más conservadores de la sociedad, dicho enfrentamiento no es más que un intento de alteración de las pautas del  consumo  conformista y masificado y su sustitución por otro tipo de consumo inconformista y rebelde –pero consumo al fin y al cabo-; de que el yuppie de los 80 es la conversión natural del hippie de los 60.

Los autores del ensayo afirman que, lejos de haber conseguido sus objetivos, la destrucción del sistema capitalista, la contracultura surge como un revulsivo que lo aleja de la inercia de estancamiento y reactiva su expansión hacia la espiral consumista que vivimos hoy en día.  Inmersa en el proceso adaptativo antes señalado, la sociedad de consumo ha sabido fagocitar un movimiento contracultura que si bien nace con un bagaje ideológico eminentemente rupturista, la errónea concepción del diagnostico de los mecanismos sociológicos de la sociedad de masas les lleva a conclusiones equivocadas y a actuaciones abiertamente contrarias a sus pretensiones iniciales.

Según los ideólogos del movimiento contracultural analizados (principalmente la obra de Guy Deborg y su libro “la sociedad del espectáculo”) se concibe la sociedad capitalista como una ilusión efímera que carece de fundamento en la realidad; la esencia del individuo como persona humana, es transformada por medio de la propaganda y la publicidad en un producto fungible e intercambiable, un sujeto que pasa a convertirse en objeto y es una mercancía más del comercio capitalista. La ideología capitalista se sustenta en un conjunto de símbolos y representaciones que conforman el “espectáculo” de la realidad y la cultura dominante no es más que un trasunto de dicha ideología. El individuo se encuentra reprimido y es preciso realizar un acto transgresor que rompa esas barreras, le libere y le conecte con su verdad esencial. Siguiendo este razonamiento el movimiento contracultural en su oposición al sistema aboga por un rechazo total de la cultura que exige un cambio de la mentalidad del individuo y que conlleva a primar la política cultural sobre, por ejemplo, la búsqueda de la justicia distributiva, con lo que yerra en la elección de estrategias de reforma y cambio radical.

Para A. Poter y J. Heath el error del movimiento contracultural consistió básicamente en desconocer que “no existe un sistema único, integral, que lo abarque todo” que la cultura y el sistema no existen como hechos aislados sino que existen millones de personas con sus propias concepciones éticas y morales que forman parte de numerosas y muy diversas instituciones que se agrupan provisionalmente y cooperan entre sí para la satisfacción de objetivos comunes y que la rebeldía cultural es inútil y contraproducente: el fomento del hedonismo y la búsqueda del placer como mecanismo para superar la represión del individuo alienado y sometido bajo el sistema capitalista consolidó aún más el propio régimen dado que las ansias de cambio radical nutren la espiral de consumo basada en una constante innovación y sustitución.

La solución, según los autores, pasa por la participación activa en el proceso democrático de ejercicio de opinión, debate y propuestas de cambios legislativos que han venido dando lugar al presente estado de bienestar social, más que en autoexcluirse del sistema por medio de meros golpes de efecto radical contra las normas sociales convencionales en la idea, equivocada, de que la violación de las costumbres tiene una carga denotativa de carácter político siendo en realidad una intento de subversión superficial de las reglas de protocolo y urbanidad.

El ensayo se estructura en un dos partes, divididas a su vez en capítulos, en las que la primera va desgranando los fundamentos de su tesis y en la segunda va ejemplificando su argumentación. El estilo es directo, y de lectura ligera y fácil. Cuenta además con el atractivo de ilustrar sus argumentos con el análisis de películas sobradamente conocidas, como “American Beauty”, “The Matrix”, “El club de la lucha” así como novelas o libros igualmente de amplia divulgación como “Corre Conejo” –John Updike- o “No Logo” –Naomi Klein- que aproximan al lector a una realidad que puede reconocer y, por lo tanto, le permite seguir fácilmente la argumentación expuesta.

Sin desmerecer el esfuerzo interpretativo de nuestra sociedad de masas que han realizados los autores del ensayo y la  redacción clara, legible y accesible de su trabajo entiendo que éste carece, sin embargo de una amplia visión global del fenómeno contracultural en el contexto de la crisis de la modernidad occidental y su superación por la corriente filosófica, ideológica y cultural denominada postmodernismo. En efecto, esta obra se ciñe en su análisis, al ámbito geográfico o territorial del movimiento contracultural americano de los años 60, con el antecedente beatnik de los 50 y la eclosión libertaria de mayo del 68.

Igualmente, además de esta visión demasiado localista, demasiado americana, aborda de un modo muy sucinto la definición conceptual del movimiento contracultural, la génesis de sus postulados ideológicos, sus mecanismos de implantación, y el contenido de sus propuestas rupturistas en el ámbito, por ejemplo, de la antipsiquiatría, la orgía psicodélica, la extravagancia de cultos marginales, la revolución sexual, el feminismo radical, el movimiento homosexual, el ecologismo, el pacifismo militante, la integración racial y el imperialismo de la moda.

Aunque no es objeto del ensayo también observo una falta de mención hacia dos logros esenciales de la contracultura de los que nos beneficiamos hoy en día, como cultura y sociedad, y que los autores apenas señalan. Pese al evidente fracaso del movimiento contracultural en revertir la sociedad capitalista, supuso un renacimiento cultural en la literatura, música, pintura y arquitectura, un revulsivo en las artes que abrió nuevos caminos y nuevas formas de expresión totalmente enriquecedoras. Igualmente, entiendo que el movimiento contracultural nos aportó una actitud crítica frente a los errores de la sociedad capitalista, el consumismo, la contaminación medioambiental, en suma, nos legó una actitud crítica frente a los valores estereotipados del sistema imperante.

El acierto de este trabajo, a mi juicio, consiste en un brillante análisis del consumismo competitivo y la definición del concepto de “bienes posicionales”, esto es, todos aquellos bienes de consumo cuyo valor intrínseco de utilidad o funcionalidad es relegado por su propietario, el consumidor, en favor del estatus o prestigio social que le confiere su pertenencia por comparación con el resto de consumidores a los que está vedada su adquisición por tener un nivel adquisitivo o social inferior. Esta distorsión genera una sociedad permanentemente insatisfecha cuyos esfuerzos se difuminan orientan en direcciones equivocadas y se sustentan en valores personales, a mi juicio, inconsistenes que lejos de promocionar al individuo, le debilitan y cosifican. 

Ambos autores son canadienses, Joseph Heath, es Profesor de filosofía en la Universidad de Toronto; es autor de los libros “Dinero sucio”, “La sociedad eficiente: por qué Canadá está tan cerca de la utopía como es posible” y “Rebelarse vende: el negocio de la contracultura”

Andrew Potter es periodista y profesor de filosofía en las universidades de Trent y de Quebec en Montreal.

Un saludo.

 BIBLIOGRAFIA CONSULTADA

.- Racionero, Luis; Filosofías del Underground.

 .- Savater, Fernando; Heterodoxias y contracultura.

.- Britto García, Luis; “El imperio contracultural: del rock al potmodernismo”

BIBLIOGRAFIA SUGERIDA

.- Baudrillard, Jean; “El crimen perfecto”

.- Debord, Guy; “La sociedad del espectáculo”

.- Frank, Thomas; “La conquista de lo cool” 

INDICE
INTRODUCCION
PRIMERA PARTE
1.- EL NACIMIENTO DE LA CONTRACULTURA
2.- FREUD EN CALIFORNIA
3.- SER NORMAL
4.- ME ODIO A MI MISMO Y QUIERO COMPRAR
5.-  LA REBELDIA RADICAL
SEGUNDA PARTE
6.- UNIFORMES Y UNIFORMIDAD
7.- CUANDO EL TREPA QUIERE SER COOL
8.- COCACOLONIZACION
9.- GRACIAS, INDIA
10.- CONCLUSION

 

FICHA TÉCNICA
Título: Rebelarse vende: El negocio de la contracultura
Autor: Andrew Potter Joseph Heath
Traducción: Gabriela Bustelo
Colección: Taurus Pensamiento
Páginas: 424
Publicación: 11/05/2005
ISBN: 9788430605866
EAN: 9788430605866


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“leyes de mercado” (novela), de richard morgan: el capitalismo extremo se mancha las manos de sangre, que novedad.


“La balcanización y las matanzas en el extranjero, y el mercado libre que se alimenta del resultado; y aquí, una economía en el umbral de su pobreza y enfrentamiento de gladiadores en las carreteras. ¿Es esto el progreso? R.M.

Un alto ejecutivo de una gran corporación multinacional inicia su jornada diaria, sale de su casa perfectamente trajeado, se despide de su mujer con un beso en el jardín, se introduce en su coche de importación personalizado y marcha hacia la oficina, accede a la autopista de circunvalación y se transforma en un guerrero de la carretera, un gladiador sobre ruedas que lucha por su vida y por su posición laboral en un combate sangriento al volante de su automovil. El resultado final puede ser la muerte… y es legal, no solo legal, sino  legítimo y “necesario”: la competencia empresarial se dilucida en duelos entre los ejecutivos de las respectivas empresas, los negocios, la altas finanzas, la lucha por los contratos mercantiles, se resuelven en la carretera al mando de vehículos de alta gama adaptados y personalizados para un enfrentamiento mortal.

El escenario de esta novela se desarrolla en un un futuro próximo; un mundo sin fronteras en el que los antiguos países no son sino zonas de influencia de mercado; donde las grandes empresas de alcance global operan a su antojo e interfieren en la política y desarrollo local quitando y poniendo dictadores títere, promoviendo guerras, vendiendo armamento al mejor postor a cambio de un porcentaje sobre el PIB nacional; donde la ONU es una especie de ONG clandestina dedicada a la denuncia y defensa de las infracciones de los derechos humanos, al margen de los gobiernos occidentales (meras figuras retóricas, decorativas e intercambiables,  mantenidas por los consejos directivos de las grandes corporaciones como reliquias de un pasado no tan lejano).

Esta sociedad, drásticamente fragmentada y escindida entre la City (empresarial, próspera, ordenada, opulenta y tranquila) y las zonas acordonadas (depauperadas, indigentes, conflictivas, violentas, criminalizadas, segregadas, marginadas) resuelve las diferencias  “comerciales” y “laborales” como antiguamente, en los siglos oscuros de la Edad Media, se resolvían las deudas de honor, con un duelo entre adalides, modernos gladiadores que se medían en el asfalto cabalgando sus raudos corceles mecánicos modificados para matar.

Ubicada en el ámbito de una novela de ciencia ficción aunque vestida con los ropajes de un thriller empresarial, dinámico, ágil y entretenido, la presente obra admite una clara interpretación de crítica social frente al mercantilismo sin escrúpulos y la existencia de guetos en las ciudades que son focos de marginalidad, delincuencia y miseria, donde la ley no alcanza porque se ha implantado un fenómeno autonormativo que se dota así mismo de sus propias reglas de juego.

Destaca en cuanto a su calidad literaria el acierto en articular mediante un relato bien desarrollado, con una creciente intriga y suspense, con subtramas bien construidas y adecuadamente entrelazadas (la relación de amistad entre ambos conductores, los devaneos amorosos del protagonista y su crisis matrimonial, la difícil relación con el suegro) un interesante debate diléctico entre los roles de los diferentes personajes respecto de la actitud moral frente a la rapacidad económica, la beligerancia ante la opresión y la injusticia y (desgraciadamente un aspecto nada ficticio, ni antiutópico en nuestros días)   la impotencia del individuo para hacer valer de un modo eficaz su protesta . Y todo ello sin perder su carácter de producto de entretenimiento .

Novela interesante y perfectamente digerible. Me recuerda al excelente F. Phol de novelas como “el abogado gladiador”, “mercaderes del espacio” o “la guerra de los mercaderes” con su carga de crítica frente al sistema económico imperant,e pero sin su sentido del humor y con un exceso de reality sangriento al que estamos más que acostumbrados gracias al cine (o a los telediarios). Recomendable.

Richard Morgan, escritor y guionista de comics, nacido en Londres en 1965, ha escrito Sólo el acero, 2012; Black Man, 2007;  Leyes de mercado, 2006 ; Carbono alterado, 2002.

TEXTO CONTRAPORTADA:

La forja de uno de los líderes que controlan el mundo.
Una reelaboración a lo Michael Moore de los temas orwellianos
con una estética entre Mad Max y La hoguera de las vanidades.
Zektivs: las nuevas estrellas mediáticas cuyas proezas en la 
carretera se siguen sin aliento en todos los rincones del mundo.
Son los modernos gladiadores de las multinacionales, 
hombres y mujeres dispuestos a jugarse la vida para defender 
un contrato en duelos sobre el asfalto.
Richard Morgan extrapola a partir de los vientos neoliberales 
que azotan la sociedad contemporánea y recrea un futuro próximo 
donde la globalización ha llegado a sus últimas consecuencias. 
Hipnótica e inapelable, Leyes de mercado se proclama en 
ambición y resultados la primera gran novela de ciencia
ficción del nuevo milenio.

Un saludo.

Leyes de Mercado

  • Richard Morgan, Leyes de mercado (Market Forces, 2004)
  • Gigamesh Ficción, núm. 38
  • Colección dirigida por Alejo Cuervo
  • Traducción de Jesús Gómez
  • Prólogo de Fernando Ángel Moreno
  • Ilustración de portada de Juan Miguel Aguilera
  • ISBN 978–84–96208–36–0
  • 432 págs.