lo que yo leo

Un blog sin pretensiones, sobre reseñas literarias para leer en 10 minutos; contiene comentarios sobre libros, recomendaciones, divagaciones y toda clase de digestiones literarias que un lector compulsivo ha aderezado a su gusto. Por supuesto, abierto a colaboraciones y opiniones. Casi es obligatorio equivocarse aunque, evidentemente, yo soy yo y tú, eres tú, por supuesto; pero ni yo soy tú ni tú eres yo, por lo tanto, todo lo que escribas es tu responsabilidad: cada uno es dueño de sus palabras y de sus silencios, sin embargo, tu libertad no te permite escribir nada ilegal o degradante para otros como tú y como yo. Es por eso que, al menos ese SILENCIO sí impera en este blog.


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“la larga marcha”, de stephen king (como richard bachman): ¿se puede hacer más con menos?


“Cuanto más tiempo llevas sin hablar, más dificil se hace romper el silencio” S.K.

Stephen King es un autor extraordinario que conjuga a la perfección su exhuberante imaginación con una gran capacidad creativa, lo que da lugar a una rebosante producción con una calidad literaria fuera de lo común.

Con el paso del tiempo, su obra inicial va adquiriendo un peso cada vez mayor en la consideración de la crítica “seria”, pese a ser un autor encasillado en el subgénero del terror o del terror fantástico. Sus últimas obras, sin embargo, aunque van decayendo en calidad, bajo mi criterio personal, mantienen nivel aceptable respecto del resto de su producción, explorando, incluso, nuevos géneros hasta ahora no abordados por este autor, como por ejemplo su reciente serie de novela de suspense, la trilogía “Mr. Mercedes”.

Pocos autores pueden alardear de haber conseguido el éxito comercial tanto bajo su propio nombre como también bajo pseudónimo; y pocos lo han conseguido simultanear, como cuando Stephen King se aventuró a publicar bajo el nombre de Richard Bachman, quizás en un intento de no acaparar el mercado, dada la prolijidad de entonces. Sorprendentemente, o quizás no tanto, la obra publicada bajo Richard Bachman se convirtió en un problema para el autor cuando su éxito comercial le obligaba a darse a conocer, no pudiendo hacerlo sin desvelar la simulación. Finalmente, un sagaz fan amenazó con descubrirlo y el autor tuvo que “”matar a su pseudónimo. Aún así, también consiguió Stephen King llegar a publicar después de muerto.

La novela que nos ocupa, dentro de la bibliografía escrita bajo la marca Richard Bachman, reune las características de ese pequeño grupo de novelas de King:

En cuanto a la temática, se aleja del género de terror y se adentra en la novela distópica, no especialmente ubicada temporalmente en el futuro sino en una realidad paralela, alternativa.

El tratamiento de los personajes es, como siempre, un certero retrato psicológico bien definido por medio de unos diálogos creibles y bien estructurdos así como pequeñas pinceladas descriptivas que, capa a capa, van construyendo al personaje.

La trama es casi vanal; un recorrido, nunca mejor dicho, lineal con un final más o menos previsible pero cuya importancia no radica tanto en el “qué” como en el “cómo”.

La temática de fondo, es más dura y crítica que las de sus novelas de terror. Existe un trasfondo “politico”, una alegoria sobre un régimen dictatorial, represor, manipulador y típicamente adicto a los golpes de imagen, a las campañas mediáticas y, en general, a la alienación circense, al modo del antiguo imperio romano.

Esta novela es muy recomendable. Se lee facilmente. Sorprende, sobre todo, cómo es capaz el autor de construir una historia que engancha desde el principio y mantener el interés hasta el final con tan pocos elementos. Por algo se le reconoce a Stephen King su genialidad. A pesar de que mi poca falta de criterio respecto a Stephen King (debo reconocer que soy un admirador acrítico y totalmente parcial, ya rendido de antemano a su prosa), recomiendo la lectura de esta novela encarecidamente.

Un saludo

BIOGRAFIA: Bajo este pseudónimo de Richard Bachman, el escritor nacido en Portland, EEUU en 1947, Stephen King cosechó un notable éxito con novelas como  1977- Rabia (Rage), 197- La larga marcha (The Long Walk), 1981- Carretera maldita (Roadwork), 1982- El fugitivo (The Running Man), 1984- Maleficio (Thinner), 1996- Posesión (The Regulators), 2007- Blaze (Blaze).  

RESEÑA EDITORIAL: Una inquietante novela futurista donde la realidad supera a la fantasía más terrorífica. El escenario: una sociedad ultraconservadora que ha llevado al paroxismo sus rasgos más perversos, dominada por un estado policial. El acontecimiento: la más extraordinaria competición deportiva, una agotadora marcha a pie donde un resbalón puede ser el último. Los competidores: cien adolescentes elegidos por sorteo y decididos a pasar sobre los cadáveres de sus compañeros para llegar a la meta. El premio: fama y fortuna para el ganador, es decir, para el único superviviente… Solo uno será el triunfador. Los 99 restantes morirá

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  • Traductor: HERNAN SABATE VARGAS
  • Sello: DEBOLSILLO
  • Fecha publicación: 05/2013
  • Páginas: 352
  • ISBN: 9788490326213
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“It”, de Stephen King: los monstruos de la infancia también crecen con nosotros.


“Pero en realidad es la fe la que alimenta a los monstruos, ¿no? Me veo llevado irresistiblemente a esta conclusión: el alimento puede ser vida, pero la fuente de poder es la fe, no la comida. ¿Y quién más capaz de un acto de fe más absoluta que un niño?” S.K.

Poco se pude decir de Stephen King que no se haya dicho ya, sobre su vida, su infancia y su obra, incluso por él mismo, en su autobiografía “Mientras escribo ”, igualmente recomendable para adentrarse en su peculiar mundo literaria.

Aprovechando la novedad de la reciente adaptación cinematográfica de la novela “It”, me decidí a releer esa extraordinaria novela; quizás la mejor de toda su producción, con permiso de obras maestras como “El resplandor”, “Apocalipsis” o la monumental serie de “La torre oscura”

Cuando hablamos de King evocamos, sobre todo, a otros grandes genios del terror sobrenatural, como H.P. Lovecraft o Poe. Y definitivamente, lo encumbramos a las más altas cimas de la literatura contemporanea coincidiendo, hoy en día, en mi opinión, tanto la crítica literaria con la más fervorosa afición. Si bién no siempre fue tan bien considerado a nivel de crítica literaria, su extensa y prolífica obra ha ido consolidando un estilo que ha acabado por vencer las reticencias de la gente “experta y entendida”, ratificando el juicio y reconocimiento de un público que siempre le fue fiel y devoto.

Ciertamente, leyendo esta gran novela, no me cabe ninguna duda sobre la certeza de dichas afirmaciones.

A lo largo de más de 1200 páginas, el autor norteamericano evoca toda una época: su infancia durante los años 50 y 60. Y sabe recrear magníficamente la psicología infantil, los lazos que se forjan en esos años, los miedos infantiles, las ilusiones, los juegos, las certezas aún inmaduras y todo ese mundo que alguna vez vivimos y que ya pasó. Y lo hace extraordinariamente; Stephen King rescata del olvido el mundo de la infancia que yacía enterrado en el tiempo y sofocado por “las verdades” de la edad adulta.

La novela es un viaje iniciático, un afloramiento a la madured de sus protagonistas, y a la vez un retorno, un círculo que se cierra, una vuelta a la infancia perdida desde una edad adulta, carente de los valores esenciales de la vida que todo niño conoce. Conceptos puros, inmaculados, sin matices, íntegros que con el tiempo vamos cuestionado, adaptando, contemporizando y orillando en el río de las urgencias y necesidades cotidianas: la risa sincera, pura y límpia que da paso a una mueca irónica y a un humor más sofisticado pero no menos fatuo e insustancial.

Suele ser muy facil especular y argumentar a posteriori sobre las intenciones del autor y el significado de su obra. De hecho, lo hacemos continuamente. Volcamos en una obra literaria nuestras propias obsesiones, atribuimos significados que solo surgen de nuestra interpretación y construimos un entramado de vanalidades de nuestra propia cosecha, muchas veces para lustrar y enlucir nuestra limitada visión del mundo.

Por ello, me resulta muy facil, y divertido, analizar y razonar el significado oculto de esta obra literaria.

Stephen King ha querido expresar el cambio dramático que sufrimos en el paso de la niñez hacia la vida adulta. El daño que sufre nuestra concepción infantil del mundo, plagada de fantasías, cuando se estrella con la realidad adulta, ciega frente a toda creatividad infantil. El salto necesario que todo adulto tuvo que dar para vivir una vida feliz y plena y, en su caso, la necesaria vuelta a la infancia para cerrar la heridas mal cicatrizadas (acoso escolar, maltrato, discriminacion, pobreza, abusos, ignorancia) y poder alcanzar la paz con uno mismo.

Los personajes principales, tanto los protagonistas, como los antagonistas, padecieron una infancia triste y atormentada, por distintos motivos. Sus propias circunstancias personales les llevaron a juntarse y a actuar frente a “Eso”, que forjó el vínculo entre sus vidas. Tanto el grupo de Los perdedores como el grupo de Henry Bowers, no tuvo realmente elección al actuar como lo hicieron. Y todos ellos fueron empujados por el ambiente maligno en el que estaban inmersos: “Eso”, como metáfora de todos nuestros terrores infantiles, nuestras debilidades, nuestros miedos más recónditos. Un mal que adopta cualquier forma adaptándose a la persona individual.

El tema de la novela es cautivador, inteligente e interesante. El desarrollo de la misma es muy adictivo, a pesar de su enorme tamaño, logrando que el lector desee que no acabe nunca. La técnica narrativa también es magnífica. Stephen King emplea con una maestría casi visual el “flashback”, las constantes digresiones desde el pasado, momento actual de la novela durante el que transcurre la trama principal, hacia el presente, que es el futuro en el tiempo de la novela, pero narrado también en primera persona y presente, dejando que la trama vaya discurriendo como un pequeño hilo de agua que, finalmente, aumentando de caudal, desemboca en la gran catarata final.

También destaca en la novela la profundidad y maestría en el tratamiento de los distintos caractéres psicológicos de los personajes. Todos ellos distintos, perfectamente diferenciados, coherentes, plagados de matices y muy bien trabajados.

El tratamiento de los personajes me recuerda mucho a los de las películas “The goonies” y “Stand by me”´, coetaneas con esta novela: un grupo de niños implicados en una aventura común, en la que afloran sus miedos, sus flaquezas y debilidades y también la fortaleza de sus personalidades, pero de la que salen reforzados, crecidos, maduros.

En resumen, “It” es una obra maestra que aporta muchas cosas al lector. Una novela que recomiendo leer y releer. Un saludo.

ENLACES DE INTERES: Como hay gente mucho mejor fan de Stephen King que yo y mucho más trabajadora, no puedo dejar de recomendar la página Stephen King Wiki, donde se puede encontrar muchas referencias a la obra del autor. Tampoco puedo dejar pasar por alto la reseña que en dicha página se hace de esta obra, mucho más completa y trabajada que la mía (todo hay que decirlo) y en especial la parte final dedicada a las “curiosidades” sobre “It”, que son muchas y muy interesantes.

BIOGRAFIA: Escritor estadounidense (Portland, EEUU, 1947). Prototipo del escritor de literatura de terror. Superventas. Uno de los escritores cuyas obras han sido las más adaptada al cine: Los chicos del maíz (1978);  El misterio de Salem’s Lot (1975); La zona muerta(1979), Christine (1983), Ojos de Fuego(1980), Cujo (1981) y Pet Sematary (1981), El ciclo del hombre lobo (1984), La mitad oscura (1989), Misery (1989), Needful Things (Cosas indispensables, 1991), Eclipse total (Dolores Clairborne, 1992) y La milla verde (1996),  El Resplandor (1977) fue llevada a la gran pantalla por Stanley Kubrick en 1980,  La danza de la muerte (1978), Eso (It, 1986), Los Tommyknockers (1987) y La tormenta del siglo (1999). Su prolijidad (sí, existe esa palabra, lo he consultado en la RAE) le llevó incluso a publicar bajo pseudónimo de Richard Bachman, ascendiendo rápidamente, en igual medida, a las listas de superventas: Rabia (1977), La larga marcha (1979), Roadwork (1981) y El corredor (1982), que también fue llevada al cine posteriormente. Recientemente, pese a haber anunciado en el año 2000 su intención de abandonar la literatura, ha abordado la temática de la novela de suspense con Mr Mercedes (2014) con notable exito y acogida por parte del público. Por otro lado, en 2013 publicó la segunda parte de su novela más señera, El Resplandor, titulandola, Dr. Sueño (2013).

SINOPSIS EDITORIAL: ¿Quién o qué mutila y mata a los niños de un pequeño pueblo norteamericano? ¿Por qué llega cíclicamente el horror a Derry en forma de un payaso siniestro que va sembrando la destrucción a su paso? Esto es lo que se proponen averiguar los protagonistas de esta novela.

Tras veintisiete años de tranquilidad y lejanía una antigua promesa infantil les hace volver al lugar en el que vivieron su infancia y juventud como una terrible pesadilla. Regresan a Derry para enfrentarse con su pasado y enterrar definitivamente la amenaza que los amargó durante su niñez. Saben que pueden morir, pero son conscientes de que no conocerán la paz hasta que aquella cosa sea destruida para siempre.

Foto It (Eso)

  • Editorial: DEBOLSILLO
  • ISBN/ASIN: 9788497593793
  • Traductor: EDITH MARTA ZILLI NUNZIATI


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“el resplandor” y “dr. sueño”, de stephen king: no me preguntes si quiero más a papá que a mamá.


“Huye. Rápido. Y no olvides que te quiero”. S.K

“La vida era una rueda, su único objetivo era girar, y siempre retornaba al lugar de donde había partido.” S.K.

Han pasado ya 36 años. Casi los que tiene ahora, en la novela “Dr. Sueño” (publicada en 2013), el protagonista Dan Torrance, que también fuera el Danny de “El resplandor” (publicada en 1977).

Durante todo el tiempo transcurrido entre una y otra novela, podríamos decir que un ávido lector ha permanecido en suspenso desde la traumática y extraordinaria experiencia que hizo madurar a aquel niño de 8 años, reservado e inocente, hasta la actual existencia de ese mismo personaje ya maduro, atormentado por errores pasados que, recurrentes e indelebles, persiguen sus noches de abstinencia.

Nuestro querido lector ha podido disfrutar de ambas novelas sin apenas transición. Una seguida de otra. Pasando con solo dedo el lapso temporal que tardó el autor en escribirlas, con la misma facilidad que ese mismo dedo pasaba las hoja del libro.

Y con ello ha seguido con su mirada el rápido proceso de madurez de Danny Torrance y su conversión en el Dan Torrance adulto. El tránsito de una niñez excepcionalmente perceptiva de la compleja psicología humana, capaz de discernir los miedos y anhelos que se ocultan, incluso, detras de nosotros mismos, hasta una mayoría de edad autoreprimida, negadora y culpable.

La primera reflexión que aflora en la mente de nuestro amigo lector es, en realidad, la más tópica y fácil de todas. El deseo de comparar si la segunda parte de la novela logra superar a la primera en cuanto a calidad literaria. Quizas recuerda este lector que solo la segunda parte de El Quijote pudo vencer el manido refrán de que segundas partes no fueron buenas. Y contra toda opinión contraria, este lector complaciente y complacido no puede menos que concluir que no es que sea buena o mala, sino distinta.

El resplandor, como su título anunciaba, supuso un autentico destello de genialidad en el panorama literario de la época y para la carrera literaria de su autor. La perspectiva temporal permite al curioso lector tener por cierta esta afirmación tan categórica. Conocido el resto de la bibliografía del autor, se puede notar la presencia de los recursos estilísticos, argumentales y temáticos de Stephen King, que, a lo largo de toda ella, fue puliendo y enriqueciendo hasta llegar a cimas tan altas como “IT”, “Apocalipsis”, “La zona muerta” y otras muchas de sus obras maestras.

La novela discurre “in crescendo” hasta su final apocaliptico, ofreciendonos en una técnica impresionista inversa, pequeñas pinceladas de los personajes que, a medida que nos vamos adentrando en su complejo mundo interior, van tomando cuerpo hasta formar un dibujo preciso de la compleja mente de cada protagonista. King sabe captar nuestra atención de una forma arrebatadora y sublime. Nos atrapa y engancha en este viaje infernal hacia el caos y la locura y nos hace partícipes de esa extraña anormalidad que asumimos como obvia y real: El tema de los poderes paranormales, que no son sino una maldición que siempre conlleva responsabilidades dificiles de aceptar; el personaje infantil, tan categóricamente maduro; el mal claramente focalizado en un lugar maldito.

Indiscutiblemente, el resplandor es un clásico sublime que el paso del tiempo ha consolidado.

Dr. Sueño, su segunda parte, es otra cosa. Y este lector que nos acompaña durante toda la reseña se atreve a manifestar que es tanto otra cosa como que, ni siquiera podríamos decir que es segunda parte.

Por supuesto, el protagonista el Dan Torrance. Y también aparece el Overlook (ay, ay, que no quiero decir mucho más).

Pero son novelas distintas. Distinto estilo, distinta velocidad de escritura, siendo ésta última más “moderna” y, con ello, más banal e irreflexiva en cuanto al argumento, más espectacular (por lo movida), más caleidoscopica en cuanto a los personajes.

Nuestro lector se siente cómodo leyendo a Stephen King pero no por ello deja de observar cierto agotamiento, cierta pérdida de brillantez y genialidad que le acompañaron antaño y ahora solamente queda una patina (a la que seguramente aspira la mitad del universo de las letras) que no hace desmerecer, sin embargo, la dignidad de una buena novela.

King juega con el hecho de que la ficción es mucho más maleable que la realidad, también menos tozuda y, muchas veces, más racional y coherente. Por eso su ficción parece tan real, tan adaptable, tan presente. En este caso, el argumento no es importante, no al menos tanto como todos los temas viejos temas de King, como son el alcoholismo, el maltrado y violencia infantil, el derecho a morir con dignidad, la amistad y el Mal, ese depredador voraz que se nutre de la debilidad humana.

Dr.Sueño ofrece una historia entretenida, siempre bien escrita, con sus dosis de acción (que no existían en “el resplandor”) y certero escrutinio de la condición humana.

En resumen, que disfruteis como nuestro lector ha disfrutado y no dejeis de acercaros a la lectura conjunta de estas dos grandes obras. Stephen King siempre merece la pena.

Un saludo.

BIOGRAFIA: Escritor estadounidense (Portland, EEUU, 1947). Prototipo del escritor de literatura de terror. Superventas. Uno de los escritores cuyas obras han sido las más adaptada al cine: Los chicos del maíz (1978);  El misterio de Salem’s Lot (1975); La zona muerta(1979), Christine (1983), Ojos de Fuego (1980), Cujo (1981) y Pet Sematary (1981), El ciclo del hombre lobo (1984), La mitad oscura (1989), Misery (1989), Needful Things (Cosas indispensables, 1991), Eclipse total (Dolores Clairborne, 1992) y La milla verde (1996),  El Resplandor (1977) fue llevada a la gran pantalla por Stanley Kubrick en 1980,  La danza de la muerte (1978), Eso (It, 1986), Los Tommyknockers (1987) y La tormenta del siglo (1999). Su prolijidad (sí, existe esa palabra, lo he consultado en la RAE) le llevó incluso a publicar bajo pseudónimo de Richard Bachman, ascendiendo rápidamente, en igual medida, a las listas de superventas: Rabia (1977), La larga marcha (1979), Roadwork (1981) y El corredor (1982), que también fue llevada al cine posteriormente. Recientemente, pese a haber anunciado en el año 2000 su intención de abandonar la literatura, ha abordado la temática de la novela de suspense con Mr Mercedes (2014) con notable exito y acogida por parte del público. Por otro lado, en 2013 publicó la segunda parte de su novela más señera, El Resplandor, titulandola, Dr. Sueño (2013).

EL RESPLANDOR

SINOPSIS EDITORIAL: REDRUM. Esa es la palabra que Danny había visto en el espejo. Y aunque no sabía leer, entendió que era un mensaje de horror. Danny tenía cinco años. Y a esa edad pocos niños saben que los espejos invierten las imágenes y menos aún saben diferenciar entre realidad y fantasía. Pero Danny tenía pruebas de que sus fantasías relacionadas con el resplandor del espejo acabarían cumpliéndose: REDRUM… MURDER, asesinato. Pero su padre necesitaba aquel trabajo en el hotel. Danny sabía que su madre pensaba en el divorcio y que su padre se obsesionaba con algo muy malo, tan malo como la muerte y el suicidio. Sí, su padre necesitaba aceptar la propuesta de cuidar de aquel hotel de lujo de más de cien habitaciones, aislado por la nieve durante seis meses. Hasta el deshielo iban a estar solos. ¿Solos?..
  • Editorial: DeBolsillo
  • Año de publicación: 1977 (2003 en la edición de bolsillo)
  • Traductor: Marta I. Guastavino
  • Páginas: 656
  • ISBN: 9788497593809

 

 DOCTOR SUEÑO
SINOPSIS EDITORIAL: Danny Torrance, aquel niño que recorría en triciclo las siniestras habitaciones del Hotel Overlook, es ahora un adulto con muchos problemas.
Ha aprendido a controlar en parte sus visiones y trabaja en un asilo de ancianos donde los ayuda a morir en paz cuando llega el momento. Por eso le llaman Doctor Sueño. Pero su don le pone en contacto con otros que comparten «el resplandor» y para salvar a una niña, tendrá que luchar contra los seres malignos más repugnantes.
  • Editorial: DEBOLSILLO
  • Año edición: 2016
  • Traductor: JOSE OSCAR HERNANDEZ SENDIN
  • Nº de páginas: 608 págs.
  • ISBN: 9788490622858


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“el misterio de salem´s lot”, de stephen king: hay otra forma de oscuridad, ominosa y fría.


“En torno de todos ellos, la bestialidad de la noche alza el vuelo con sus alas tenebrosas. Ha llegado la hora de los vampiros.” S.K.

Se acaba el verano y empieza el otoño y, como dicta nuestra tradición (y el Corte Inglés), celebramos en mayor o menor medida esta transición. Bien desde una perspectiva pagana, religiosa, comercial, alternativa o tradicional, todos tenemos algo que decir de esta fiesta. Samhain, Santa Compaña, Equinoccio de Otoño, Solsticio de Otoño, Cornucopia, Fiesta de Avalon, Festival de Dionisio, Casa de la Cosecha. Marea de la Cosecha, Noche del Cazador, Acción de Gracias de las Brujas, Otoño, Misa de Santos, Marea de Santos, El día de los Muertos, Día de Todos los Santos. Calabazas, Esqueletos, Megalitos, Sangre, Castañas, Jengibre, Muertos y Vampiros. Simbolos todos ellos de la comunicación con los muertos. Cuando una puerta se abre, lo hace por los dos lados. Este es el mansaje final. Una delgada barrera separa nuestra realidad de la otra realidad inmaterial, espiritual y fantasmal, y para que todo siga igual, debemos para un peaje, un intercambio. Truco o trato.

Por seguir la tradición de miedo y horror (literarios), he emprendido la lectura de esta novela publicada en 1978 por un autor, ya conocido entonces por el éxisto de Carrie (1974), que se ha consagrado como el gran autor norteamericano contemporáneo de novelas de terror y misterio (ciertamente, poco hay que decir ya de Stepehn King).

La temática del vampiro ha sido abordada en la literatura desde hace mucho tiempo, principlamente por el romanticismo inglés de inicios del siglo XIX, por autores como Byron o Polidori, u otros, como Sheridan Le Fanu y, magistralmente, por un autor bastante posterior como Bram Stoker y su Drácula (1897), que refunde, refunda y redefine el arquetipo, marcando el camino a toda la iconografía que le seguirá, no siendo superado por ella, salvo excepciones notables, que al menos le igualan, como Matheson (Soy leyenda), George RR Martin (el sueño del Fevre), Anne Rice (Entrevista con el vampiro), Tim Powers (la fuerza de su mirada) y, la novela que nos ocupa, “El misterio de Salem´s Lot”.

A pesar de ser una novela temprana, ya se percibía en ella ciertas características propias de estilo de Stephen King que ha ido consolidando a lo largo de su extensa bibliografía. Yo destacaría, sobre todo, ese especial engranaje que crea entre la realidad cotidiana y el horror sobrenatural, de tal manera que ambos llegan a coexistir e interactuar en la trama de la novela, ganadose la aceptación, tanto del lector como de sus propios personajes, con una  sorprendente facilidad. El propio autor ha dicho en numerosas ocasiones que el terror en sus novelas y relatos no surge sorpresivamente sino que lo va sembrando a lo largo de la novela hasta que florece en un apoteosis de horror, terror y sangre, no menos espectacular por esperado y previsible.

El relato se desarrolla en el ambiente urbano de una pequeña población norteamericana, en medio de cualquier lugar, la típica población de paso, con su estación de gasolina, su iglesia, su tienda, su pensión, su puesto de policía, su cementerio y su pub. Se me olvidaba, también su enorme caserón abandonado.

No quiero anticipar la trama, aunque a estas alturas, pasados ya cuarenta años desde que fue escrita, es harto conocida la esencia de su ambiente, que se ha convertido en lugar común de toda novela de vampiros.

La novela se nos presenta como un relato retrospectivo de unos hechos ya ocurridos. Aunque la narración se inicia temporalmente en un punto intermedio entre el principio y el final de la acción relatada, el tratamiento de la historia va progresivamente creciendo en interés a medida en que el autor nos va presentando a los personajes protagonistas, definiendo y perfilando sus caractere sobre la marcha.

En un momento dado de la trama, el relato costumbrista (que puede aburrir a alguno) va tornándose un poco más oscuro. La propia incredulidad de los personajes frente a los hechos que se desarrollan va pareja al escepticismo del lector, que es consciente de lo irreal del asunto. Pero cuando “empieza el lío”, ahí queda definitivamente enganchado y, pese a preveer el final, es cuando decide continuar con la lectura.

Protegido por el propio texto impreso, a estas alturas ya he perdido mi capacidad de susto respecto del texto escrito. Puedo tranquilamente afirmar que no me asuta nada de lo que leo. Por eso no puedo, sinceramente, opinar sobre una cuestión para la que no estoy capacitado.

Por otro lado, fascinado como quedé con la novela “It”, todas las demás obras que he leído de Stephen King me parecen inferiores. Por eso no puedo decir que esta novela me haya cautivado. Sin embargo, si es una buena novela, mucho mejor que la mayoría y por ello totalmente recomendable. Creo yo que, sobre todo, para aquellos lectores aun no familiarizados con S. King. 

Me despido ya, como manda la tradición, en esta noche previa a la de Difuntos, citando al Tenorio:  “Clamé al cielo, y no me oyó.Mas, si sus puertas me cierra,de mis pasos en la Tierra responda el cielo, no yo”.

Un saludo.

 

 

 

SINOPSIS EDITORIAL: Veinte años atrás, por una apuesta infantil, Ben Mears entró en la casa de los Marsten. Y lo que vio entonces aún recorre sus pesadillas. Ahora, como escritor consagrado, vuelve a Salem’s Lot para exorcizar sus fantasmas. Salem’s Lot es un pueblo tranquilo y adormilado donde nunca pasa nada, excepto la antigua tragedia de la casa de los Marsten. Y el perro muerto colgado de la verja del cementerio. Y el misterioso hombre que se instaló en la casa de los Marsten. Y los niños que desaparecen, los animales que mueren desangrados. Y la espantosa presencia de Ellos, quienesquiera que sean Ellos.

BIOGRAFIA: Escritor estadounidense (Portland, EEUU, 1947). Prototipo del escritor de literatura de terror. Superventas. Uno de los escritores cuyas obras han sido las más adaptada al cine: Los chicos del maíz (1978);  El misterio de Salem’s Lot (1975); La zona muerta(1979), Christine (1983), Ojos de Fuego (1980), Cujo (1981) y Pet Sematary (1981), El ciclo del hombre lobo (1984), La mitad oscura (1989), Misery (1989), Needful Things (Cosas indispensables, 1991), Eclipse total (Dolores Clairborne, 1992) y La milla verde (1996),  El Resplandor (1977) fue llevada a la gran pantalla por Stanley Kubrick en 1980,  La danza de la muerte (1978), Eso (It, 1986), Los Tommyknockers (1987) y La tormenta del siglo (1999). Su prolijidad (sí, existe esa palabra, lo he consultado en la RAE) le llevó incluso a publicar bajo pseudónimo de Richard Bachman, ascendiendo rápidamente, en igual medida, a las listas de superventas: Rabia (1977), La larga marcha (1979), Roadwork (1981) y El corredor (1982), que también fue llevada al cine posteriormente. Recientemente, pese a haber anunciado en el año 2000 su intención de abandonar la literatura, ha abordado la temática de la novela de suspense con Mr Mercedes (2014) con notable exito y acogida por parte del público. Por otro lado, en 2013 publicó la segunda parte de su novela más señera, El Resplandor, titulandola, Dr. Sueño (2013).

logo Stephen King

  • Título: El misterio de Salem’s Lot
  • Autor (es): Stephen King
  • Traductor: MARTA ISABEL GUSTAVINO CASTRO
  • Sello: DEBOLSILLO
  • Formato, páginas: BOLSILLO, 528
  • ISBN: 9788497931021


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“mr. mercedes”, de stephen king: principiante


“Entre semana, una tarde tras otra, Hodges se alimenta a base de esa mierda a todo color, sentado en el La-Z-Boy con el revólver de su padre —el que llevaba como policía cuando hacía la ronda— a su lado en la mesa. Siempre lo coge unas cuantas veces y mira el ánima del cañón. Inspecciona esa oscuridad redonda. En un par de ocasiones se la ha introducido entre los labios, solo por ver qué se siente al tener un arma cargada apoyada en la lengua y apuntada hacia el paladar. Acostumbrándose a ello, supone” S.K.

Cuando ya no tienes nada que demostrar, cuando ya lo has alcanzado todo en tu profesión y tu nombre siempre tiene una sección propia en todas las librerías del mundo, parecería como si ya no quedaran retos por superar (llegado el momento, obtener un imposible Premio Nobel, o similar, una vez conseguido un polémico National Book Award). Sin embargo, siempre hay un poco más allá al que puedes llegar, que te resulte extremadamente difícil y que, precisamente tu maestría, tu fama y tu nombre empañen el esfuerzo, anegado bajo las expectativas creadas. Así podríamos empezar a analizar la primera incursión de Stephen King en el subgénero de la novela negra.

¿Quién, lector, no ha oído nunca hablar de Stephen King? Nadie, nadie en absoluto. Nadie mayor de catorce años mínimamente aficionado a la lectura. Esto es un logro que ha ganado el propio autor con una impresionante trayectoria jalonada de estupendas novelas que superan, a mi juicio, el encorsetado etiquetado y clasificado de los subgeneros literarios y alcanzan la categoría de obras maestras de la literatura.

Esa gloria, ese esplendor, ha resultado últimamente empañado por las mayores exigencias de sus lectores  y los mediocres resultados (desde la perspectiva de las grandes esperanzas puestas en un resurgir) obtenidos con novelas como “22/11/63” o “Dr. Sueño” , las cuales, pese a su extraordinario nivel literario, no parecen alimentar suficientemente la hoguera donde se consuma el Fenix y vuelva a renacer con toda su fuerza creadora.

Este último empujón (¿mediático?, ¿comercial?) ha consistido en la incursión del autor, por primera vez, dentro del subgénero de la novela negra o la novela de intriga, Mr. Mercedes.

Su valoración puede llevarse a cabo de dos formas, básicamente: tomándola en consideración al resto de la obra del autor, contextualizandola dentro del estilo de Stephen King y sus mecanismos creadores; o analizándola de una manera independiente, ubicándola en el género al que pertenece, buscando las claves del mismo y su resolución literaria. También es cierto que se puede reseñar haciendo un tótum revolútum e ir añadiendo de aquí y de allá impresiones sobre la misma y que cada uno se sirva lo que quiera…

Como novela entretenida, con un argumento bien construido, bien elaborado y bien desarrollado, me parece una buena novela negra. No creo que sea una novela magnífica pero, ciertamente, es mejor que muchas en tanto que no es previsible ni aburrida. Su estilo es directo y claro, como suele serlo Stephen King, sin construcciones excesivamente “literias” ni barroquismos estilísticos. Los pesonajes son “creibles”, muy bien definidos en su actuación y motivaciones, muy bien caracterizados psicológicamente, coherentes en sí mismos. La mejor labor de King en la novela es su personaje principal y lo secundarios. Algo que siempre supo hacer magistralmente.

Teniendo en cuenta que es la primera de una prevista trilogía, creo que su resultado hace ansiar la continuación para verificar si el estímulo inicial puede ofrecernos una nueva obra maestra. Siempre, siempre, siempre, vamos a exigir el máximo a Stephen King, porque ya nos lo ha dado más de una vez. 

Un saludo.

 

 

Título: Mr. Mercedes
Autor: Stephen King
Traductor: Carlos Milla Soler
Año: 2014
Editorial: Plaza&Janés
Páginas: 496

 

SINOPSIS EDITORIAL: Justo antes del amanecer, en una decadente ciudad americana, cientos de parados esperan la apertura de la oficina de empleo para reclamar uno de los mil puestos de trabajo que se han anunciado. Han hecho cola durante toda la noche. De pronto, invisible hasta que lo tienen prácticamente encima, un Mercedes surge de la fría niebla de la madrugada. Su conductor atropella y aplasta a todos los que encuentra a su alcance. Acto seguido, el coche da marcha atrás y vuelve a arremeter contra ellos. El asesino huye dejando atrás ocho muertos y quince heridos. Meses después, Bill Hodges, un policía jubilado, que sigue obsesionado con este caso sin resolver, recibe una carta anónima de alguien que se declara culpable de la masacre. Brady Hartsfield vive con su madre alcohólica en la casa donde nació. Disfrutó tanto de aquella sensación de muerte debajo de los neumáticos del Mercedes, que ahora quiere recuperarla. Mr MERCEDES es la historia de una guerra entre el Bien y el Mal. Un retrato inolvidable de la mente de un asesino obsesionado y demente.


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“apocalipsis” de stephen king, otra vez el bien y el mal siguen su juego en el corazón del hombre


 

“Decidiste entonces que querer a la gente podía llegar a causar dolor, y llegaste a la conclusión de que era más seguro vivir sólo para ti misma. Y eso fue lo que hiciste una y otra vez.” S.K. 

Verdaderamente sólo Stephen King puede conseguir reeditar un libro superventas de casi 1200 páginas añadiéndole alegremente otras casi 400 y conseguir la misma adhesión entusiasta que con el libro inicial. En efecto, este nuevo libro, “Apocalipsis” (1990) es la versión extendida de el libro original  “La danza de la muerte” (1978), el “Director´s Cut en el ámbito literario.

El propio autor se ocupa de aclarar en un ingenioso prólogo (dividido en dos partes, la primera “para leer antes de la compra” y la segunda “para leer despues de comprar el libro”) que la génesis original de la novela fue concebida con un mayor número de páginas, pero por recomendaciones editoriales el libro fue trasquilado, podado, entresacado, desbrozado, afeitado, retocado y maquillado para disminuir su número de páginas y reducirlo a un volumen más liviano y accesible para el lector medio.

Esta nueva versión, sin ser un nuevo libro, contiene unas 400 páginas más en las que, según opinión del autor, la novela gana en profundidad y en calidad literaria, sin distorsionar la orientación inicial, únicamente corrigiendo, estilísticamente, las cicatrices que quedaron tras la drástica disminución de páginas y actualizando el tiempo interno de la novela a los años 90, con inclusión de las necesarias correcciones respecto de referencias culturales. Según Stephen King, los protagonistas quedan así mejor definidos por sus propias acciones, que son más detalladas que en la versión original.

Recuerdo un verano en el que me dediqué a leer todos los libros de Stephen King que pude conseguir de la biblioteca de una vecina, también lectora compulsiva. Apilados uno encima de otro al lado de mi mesita de noche alcanzaban perfectamente el metro de altura: It, la Larga Marcha, el Fugitivo, los Tommynockers, Cementerio de animales, Misery, Dolores Clairborne, La danza de la Muerte, El pasillo de la Muerte, Carrie, El Misterio de Salem´s Lot, La Zona Muerta, Maleficio, etc. Con esto quiero decir que en modo alguno me han dado miedo los “tochos” de más de mil páginas, ni aunque le añadan otras tantas, como es el caso que nos ocupa.

Sin embargo, esta nueva lectura, que es la primera, estrictamente hablando, no me ha gustado tanto como la lectura inicial de la La Danza de la Muerte. Obviamente los años pasados desde mi lectura anterior han añadido cierta niebla espesa al cielo de mi memoria y las sensaciones que ahora tengo seguramente no se correspondan con las percepciones de antaño.

Al afrontar esta reseña, al igual que la lectura que la ha motivado, no puedo dejar a un lado el hecho de que yo ya había leído el libro anterior y por lo tanto la comparación entre ambas obras ha sido inevitable.

Como muy bien aclara Stephen King en su prólogo, la acción de Apocalipsis, respecto de La danza de la muerte, se ha alargado: los personajes intervienen  más y hacen más cosas dentro del esquema inicial. Esto ha dado como resultado que el ritmo de la acción sea más pausado y un intervalo más largo entre la presentación intercalada de cada personaje y un ritmo narrativo más lento. 

Por el contrario, ha ganado en profundidad sobre todo en la presentación de estos personajes y en una mayor claridad respecto de sus motivaciones y circunstancias. En este sentido yo creo que se nota que el libro inicial, la Danza de la Muerte, era el resultado de los descartes de una obra de mayor envergadura.

Con todo, y puestos a comparar, puedo decir que la obra inicial me gustó más, me divirtió más, su lectura me resultó más ágil, más frenética, al menos esa es mi impresión actual. Pero para un lector novicio que se acerca a esta lectura por primera vez, yo le recomendaría sin duda alguna el libro de “Apocalipsis”.  Ya he dicho que sólo Stephen King puede escribir una obra de 1536 páginas que te deje enganchado desde la primera a la última y que sólo interrumpas su lectura por necesidades fisiológicas ineludibles (comer y dormir, básicamente).

La acción que se desarrolla en esta novela contienen ese aíre postapocalíptico que su propio título indica. Sin ser una clásica novela distópica, ni una novela de terror puro, ni siquiera ciencia ficción o fantasía, comparte y conjuga estos elementos en el más clásico estilo de Stephen King.

Transcurre en un marco temporal contemporáneo, con una descripción realista, con un estilo claro y sencillo, una cronología que avanza y retrocede temporalmente para explicar los antecedentes de cada personaje, sin perder por ello el ritmo necesario para mantener el interés. Stephen King sabe, además, presentarnos lo cotidiano teñido de un velo de surrealismo fantástico, mágico y extraño que tanto el lector como los propios personajes aceptan dentro de la coherencia del relato.

Se estructura la novela en tres partes, donde se nos explica los orígenes y antecedentes de los personajes,  el desarrollo de la formación de ambas fuerzas contrapuestas y el desenlace final –y ahí me quedo.

La novela trata sobre la propagación en Estados Unidos de una epidemia vírica provocada por un experimento biológico militar descontrolado, conocido como Capitán Trotamundos, cuyo contagio es casi instantáneo, con un porcentaje del 99% sobre la población, y una tasa de mortalidad del 100% de los infectados.

Pese a los intentos iníciales de las estructuras gubernamentales de mantener aislado el foco de infección, mediante la práctica de una ley marcial sumarísima en las poblaciones afectadas y con el control total de la información. El país entero se colapsa a los pocos meses, volviendo inhóspitas y desoladas las poblaciones, inútiles las comunicaciones e imposible el transporte  por lunas carreteras obstruidas con los restos las fantasmales caravanas de vehículos de aquellos a los que la muerte les acometió cuando pretendían abandonar a estampida las ciudades y esos otros que intentaban refugiarse en esas mismas ciudades huyendo del horror de las poblaciones del extrarradio.

Ante el desconcierto inicial, los pocos sobrevivientes del país van a ser atraídos por unos sueños recurrentes que polarizarán a la población en dos focos opuestos, unos hacia un pueblo de Colorado liderado por una anciana negra de más de 100 años llamada Madre Abigail, que representa a las fuerzas del Bien y otros hacia Las Vegas, donde un ser oscuro y extraño llamado Randall Flagg agrupará a los elementos más extraños y marginales, encuadrados en las filas del Mal.

Por contraste con el buen hacer literario del autor, las adaptaciones cinematográficas de muchas de sus novelas no han sabido trasladar a la pantalla la mágia, y la fascinación del terror de Stephen King. En 1994 la cadena de televisión ABC realizó una adaptación en formato de miniserie llamada “Apocalipsis”  que fue protagonizada por actores hoy muy conocidos como Gary Sinise, Molly Ringwald, Rob Lowe,Miguel Ferrer, Laura San Giacomo, Ossie Davis y Ed Harris, pero que no tuvo mucha aceptación por parte de público y crítica.

Concluyo con una entusiasta recomendación. No siendo de sus mejores novelas (ya me he decantado en varias ocasiones a favor de la magistral “It”) es una novela estupenda. Y hasta l más mediocre de las obras de King es mucho mejor que otros productos literarios que nos intentan colocar como émulos del genio del terror contemporáneo.

Un saludo

 

 

Sinopsis Editorial: Una novela de tonos apocalípticos en la que el Bien lucha contra el Mal. Un virus se escapa de un laboratorio secreto del Gobierno norteamericano, en Texas. Como consecuencia de ello, muere más del 99 por ciento de la población mundial. Los supervivientes se alinean en dos bandos: el del Bien, liderado por Mamá Abigail, una anciana de 104 años, y el del Mal, capitaneado por Randall Flagg, el Hombre Oscuro. Al enfrentarse ambas fuerzas en una lucha épica que tiene lugar en el desierto de Nevada, el futuro del inundo pende de un hilo. Apocalipsis es el título dado en España a la versión “completa y sin cortar” de la novela The Stand que apareció en 1990. Previamente, había aparecido publicada la versión “recortada” (correspondiente con la versión de The Stand publicada en 1978) bajo el título de La danza de la muerte.

 

  1. Título original: The stand
  2. Traductor: Eduardo Goligorskyia Pous
  3. Páginas: 1536
  4. Publicación: 1990 (1990)
  5. Editorial: Emece Editores
  6. Categoría: Terror
  7. ISBN: 9500406666


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“el fugitivo” de richard bachman (stephen king), no existe una meta al final de la carrera.


“En aquellos tiempos de asesinatos legales restringidos, guerras bacteriológicas en Egipto y América del Sur y leyes aberrantes como la del aborto de Nevada, el <tenga uno, mate uno>” S.K

Con un mercado editorial tan saturado de obras mediocres, muchas de ellas concebidas como un producto de consumo rápido y efímero, no es de extrañar que los lectores habituales, los sibaritas de la literatura, ávidos de obras de calidad frente al criterio simple de la cantidad, nos encontremos siempre buscando y rebuscando en nuestros cajones autores ya reconocidos y obras muchas veces manoseadas por varias relecturas.

Esto mismo me acaba de pasar con la novela “el fugitivo” de Stephen King. Con la ansiedad característica de un adicto a la literatura que acaba de terminar una obra y aún no ha encontrado esa otra que le haga retomar por unos días el ritmo de atención y disfrute al que ya esta acostumbrado (y que su cerebro exige como una necesidad esencial, casi física), acudo en busca de placer intelectual y también mero divertimento, a esas obras y a esos autores ya conocidos que de vez en cuando me gusta volver a disfrutar, como una especie de transición, una muleta, un descanso, entre una lectura nueva y otra.  

Y elegí a Stephen King y me leí su novela de un tirón, extasiado, maravillado, alucinado, feliz.

A pesar de los años transcurridos desde su primera publicación, allá por los años 80, esta novela sigue manteniendo su calidad. Sin dejar de ser una obra menor dentro de la enorme producción de Stephen King (antaño muy prolífica y de extrema calidad), esta novela consigue cumplir maravillosamente con el objetivo de entretener, divertir y hacer disfrutar a su lector.

Carece de complicaciones técnicas y rigor formal en el tratamiento del argumento. Su lenguaje es claro y sencillo y directo. No hay elemento alguno que distraiga al lector, como ciertas novelas que nos encontramos en la actualidad que nos exigen multitud de contorsiones intelectuales porque sus autores, al parecer, han considerado que la fórmula clásica de presentación, nudo y desenlace, no justifica suficientemente los 20 o 30 euros que cuestan. Aquí, si acaso, el único artificio formal que ayuda al ritmo trepidante de la obra es la composición de la misma en 100 capítulos cortos, numerados de forma regresiva como una cuenta atrás de final apoteósico, que permite una lectura muy rápida y adictiva.

En cuanto al argumento, también su sencillez abrumadora contribuye al pleno disfrute de la novela: Ben Richards es un humilde trabajador en paro que, en un futuro antiutópico, en una sociedad fracturada en dos clases sociales bien diferenciadas (los que lo tienen todo y los que no tienen nada) , se ve obligado a participar en un concurso televisivo para poder ganar dinero para adquirir medicinas para su hija de corta edad. Pero conseguir ese dinero no será fácil puesto que el premio final es proporcional al riesgo que esta en juego, su propia vida.  

Aunque la ambientación de la novela nos presenta una sociedad futura escindida en dos clases sociales, con graves problemas de contaminación ambiental (para los pobres, que habitan siempre las zonas más sucias y carecen de filtros nasales eficaces) y bajo un régimen político indefinido quizás no dictatorial pero sí autoritario y manipulador, la voluntad de Stephen King no es otra que, ya lo he dicho, entretener y divertir. El trasfondo de la novela se dirige a ese objetivo. Sí es cierto que existe una clara crítica al uso y abuso del control de los medios de comunicación y de los canales de información  como método de sometimiento y pacificación de la población. También encontramos una clara crítica a los programas de telerealidad que adormecen y distraen las conciencias de los ciudadanos. Pero la novela no tiene pretensiones de suplantar a “un mundo feliz” o a “1984” . La maestría de King consiste en emprender, desde el inicio, una carrera vertiginosa hacia el final y con breves y acertadas pinceladas mostrarnos el decorado y escenario donde transcurre la acción, logrando igualmente dibujar con precisión la caracterización de los personajes principales.

Para resumir: una novela muy recomendable, un best seller de calidad que consigue entretener sin pretensiones.

Esta novela la escribió su autor bajo el seudónimo de Richard Bachman junto con 1977 – Rabia (Rage), 1979 – La larga marcha (The Long Walk), 1981 – Carretera maldita (Roadwork), 1982 – El fugitivo (The Running Man), 1984 – Maleficio (Thinner), 1996 – Posesión (The Regulators), 2007 – Blaze (Blaze), todas ellas de muy excelente calidad, pese a ser una “marca blanca” del autor. Un saludo

  • Titulo: El Fugitivo
  • Titulo original: The Running Man
  • Autor: Stephen King (bajo el pseudónimo deRichard Bachman)
  • Traducción: Hernán Sabaté
  • Editorial: DeBols!llo
  • No de Págs.: 304
  • ISBN: 978-84-9793-014-7
  • Año de publicación: 1982
  • Año de edición: 2003