lo que yo leo

Un blog sin pretensiones, sobre reseñas literarias para leer en 10 minutos; contiene comentarios sobre libros, recomendaciones, divagaciones y toda clase de digestiones literarias que un lector compulsivo ha aderezado a su gusto. Por supuesto, abierto a colaboraciones y opiniones. Casi es obligatorio equivocarse aunque, evidentemente, yo soy yo y tú, eres tú, por supuesto; pero ni yo soy tú ni tú eres yo, por lo tanto, todo lo que escribas es tu responsabilidad: cada uno es dueño de sus palabras y de sus silencios, sin embargo, tu libertad no te permite escribir nada ilegal o degradante para otros como tú y como yo. Es por eso que, al menos ese SILENCIO sí impera en este blog.


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“la estrella del diablo” de jo nesbo, finalizado el verano de la alegría nos adentramos en el otoño de la decepción.


“Harry se imaginó a los peces gato cuando el agua desaparecía y ellos se quedaban allí en el lodo, moviendo la cola, abriendo la boca e intentando acostumbrarse a respirar aire.

—Necesito una respuesta, Harry. Tengo que saber si estás dentro o fuera.

Ahogarse con aire. Puede que la muerte del pez gato no fuera peor que la de otros” J.N

Observo un lento y progresivo hastío por mi parte respecto de las sagas literarias dentro del género de la novela negra. Ya me ocurrió con anteriores autores como Connolly, Rankin (del que acabo de leer “sobre su tumba”), Connelly e, incluso, Mankell (sin ser éste de los peores, ni mucho menos, a pesar de ser el pionero).

Entiendo que el género tiene sus reglas y que seguir más o menos la senda marcada por las formas canónicas puede, de alguna manera, encorsetar la creatividad.

También entiendo que los lectores somo seres ávidos de novedad y entretenimiento y que ser crítico con una obra literaria es muy fácil según alcance el rigor que nos exigimos respecto de la misma, desde el simple “no me gustó” al más complejo análisis literario de su estructura, lenguaje o contextualización.

Y por eso siempre siento cierto reparo al emitir una opinión negativa sobre alguna obra o sobre algún autor, cuando, incapaz de crear obra alguna que se precie, bien pudiera ser yo también incapaz de saber apreciar las cualidades ajenas y, mucho menos, despreciarlas o criticarlas alegremente sin haber entendido nada.

Pero aun así, no dejo de tener opinión, al menos una, y tampoco renuncio o mi derecho inalienable a expresarla y compartirla, sometiéndome al mismo rigor de la crítica que yo ejerzo.

Con ello, llegamos al meollo de la cuestión que nos ocupa: ¡abandono!, ¡me rindo!, voy a dejar de leer más novelas de sagas kilométricas que no son más que un matiz y variante de cada novela anterior. Adiós a Rebus, Adios a Parker, Adios a Hole, Adios a Wallander y a algún otro que me dejo por el camino (a Scarpetta ya la dí plantón hace años, por los mismo motivos y alguno más, pero eso es otra historia).

Ya estoy cansado del mismo estereotipo: el detective inteligente que es a la vez una persona atormentada e inadaptada, cuya inteligencia innata no viene acompañada de las habilidades sociales necesarias para que su trato con las demás personas y sus jefes inmediatos sea pacífica o cordial. Aunque el personaje es atractivo y el lector llega a empatizar con él, la profusión de autores que parecen haber tomado como modelo a la misma persona me hace dudar a veces sobre si estoy leyendo a uno o a otro: siempre los mismos impedimentos burocráticos a la hora de resolver el crimen, el escollo de la incompetencia de sus jefes que es preciso salvar infringiendo las normas y/o acomodándolas a la ética personal. También me llega aya a aburrir la desolada vida personal de los protagonistas, su abandono, la desesperación de ver rotos sus lazos familiares que desemboca -y alimenta- su dependencia del alcohol, socialmente tolerado, o las “pastillas”, un poco menos aceptado pero dentro del margen de lo habitual. Incluso me llegan a cansar las constantes referencias musicales sobre las preferencias del protagonista, que pretenden reforzar su carácter original y “outsider” pero que a veces nos ofrecen un retrato acartonado de un personaje que quiere parecerse real.

Para concluir, puedo decir que me queda el consuelo de otros autores que apenas han sido explorados por mí ,cuya obra no constituye terreno devastado por la voracidad sistemática de un lector compulsivo. Estoy pensando en propuestas tan interesantes como la de  Qui Xiaolong, Diane Wei Liang, Dolores Redondo, Nieves Abarca y Vicente Garrido, Leif G W Persson, y sobre todo los clásicos Chandler, Chester Himes, Higsmith, etc, a los que siempre puedo volver y siempre como la primera vez.   

Respecto de la reseña del libro que nos ocupa, una vez dicho lo anterior, vuelvo a repetir reflexiones ya vertidas con anterioridad en otras reseñas anteriores. Si es la primera vez que lees una novela de Harry Hole, creo que es una buena novela de género.

Para aquella persona que ya haya leído varias novelas del mismo autor y personaje, poco puede sorprenderse sobre el estilo y cadencia narrativa de Jo Nesbo; con un lenguaje siempre ameno y de fácil lectura, sin construcciones complejas, narrado en primera persona y una línea temporal clara, sin apenas regresiones ni introspecciones excesivas y con una trama principal interesante y unas tramas secundarias algo redundantes (sobre la vida personal de Harry Hole y sus problemas con el alcohol y la jerarquía policial).  

De todos modos, la mejor manera de salir de dudas es leerla y formarse su propia opinión. Lo digo siempre y no pretendo hacer parodia de mí persona, pero cada vez me parezco más a mí mismo. Un saludo

SINOPSIS EDITORIAL:

En un verano excepcionalmente caluroso en Oslo, el cuerpo de una joven aparece en el suelo de su apartamento, en medio de un charco de sangre. Tiene amputado un dedo de la mano izquierda, y bajo un párpado le han colocado un pequeño diamante rojo con la forma de una estrella de cinco puntas: el símbolo de las tinieblas, el emblema del diablo. Cinco días después del tétrico hallazgo, un hombre denuncia la desaparición de su esposa. Otro dedo cercenado aparece en escena: lleva un anillo con un diamante rojo engarzado, tallado como una estrella de cinco puntas. Tendrán que pasar cinco días más para que aparezca el tercer cadáver… y se repita el ritual. Son demasiadas coincidencias, y todo apunta a que un asesino en serie está actuando en la ciudad.

Harry Hole es un policía poco convencional y sus métodos para resolver un enigma, poco ortodoxos. El alcohol y una situación personal muy complicada le han hecho tocar fondo, y está a punto de perder el trabajo. No tiene vacaciones, por lo que el jefe Moller le asigna el caso y le impone como compañero a Tom Waaler, un tipo corrupto, implicado en el tráfico de armas y de alguna manera responsable de la muerte de Hellen Gjelten, compañera y amiga de Hole, en el transcurso de una investigación. Harry está decidido a demostrar que sus sospechas sobre Waaler están fundadas, e incluso empieza a preguntarse si no estará relacionado con los crímenes. Los demonios reales y los imaginarios se mezclan en la mente del policía, que se tiene que enfrentar a un criminal sanguinario y a un enemigo implacable dentro del departamento. Sólo tiene una cosa clara: la estrella de cinco puntas es la clave para resolver el misterio.

Estrella_diablo

  • 480 páginas
  • ISBN: 9788498678338
  • Tamaño: 14 x 21,3 cm
  • Presentación: Rústica
  • Idioma de la edición: Español
  • Traductor: Carmen Montes Cano
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