lo que yo leo

Un blog sin pretensiones, sobre reseñas literarias para leer en 10 minutos; contiene comentarios sobre libros, recomendaciones, divagaciones y toda clase de digestiones literarias que un lector compulsivo ha aderezado a su gusto. Por supuesto, abierto a colaboraciones y opiniones. Casi es obligatorio equivocarse aunque, evidentemente, yo soy yo y tú, eres tú, por supuesto; pero ni yo soy tú ni tú eres yo, por lo tanto, todo lo que escribas es tu responsabilidad: cada uno es dueño de sus palabras y de sus silencios, sin embargo, tu libertad no te permite escribir nada ilegal o degradante para otros como tú y como yo. Es por eso que, al menos ese SILENCIO sí impera en este blog.


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“la vieja familia. saga de los longevos 1”, de eva garcía sáenz: truco o trato.


“Estábamos ya llegando a Puente Viesgo cuando vimos aparecer la silueta cónica de la montaña. Monte Castillo dominaba todo el valle de Toranzo, por eso había sido el punto de oteo de las manadas de ciervos en tiempos de mi padre” E.G.S.

La categorización de las obras literias en géneros o subgéneros ayuda al lector, en primer lugar, a escoger sus lecturas; en segundo lugar, a entender y valorar lo que esta leyendo, contrastando su calidad con otras novelas parecidas y buscando los elementos definidores, esos que motivaron su elección. Sin embargo, algunas veces, la perfecta y ajustada adscripción a un género fomenta la pereza intelectual por el abandono de las obligadas rutinas de observar, cuestionar y razonar nuestras lecturas, además de otro interés como es la búsqueda del entretenimiento y el disfrute.

Cuando nos encontramos una novela ecléctica, ambigua, de dificil clasificación, que no se deja definir por corriente alguna, nada más que la mera narración de una historia, surgen dificultades al valorarla si las ideas preconcebidas del lector no son inmediatamente ratificadas sino refutadas por un texto que le deja huerfano de referencias y reconocimientos y le impide seguir por el sendero que le motivó a iniciar su lectura.

La novela “la vieja familia” a tenor de la sinopsis de la presente novela, podría enmarcarse dentro del género de la novela histórica, quizás igualmente más propio de un thriller histórico. Pero sin embargo no es ni lo uno ni lo otro. Se anuncia con un elemento fantástico, como es la edad del protagonista, el cual se remota a la Prehistoria, y se desarrolla en un museo arquelógico. Con estos mimbres la autora podria haber elaborado un relato mejor anclado a la trama de base. Por el contrario, su lectura nos lleva hacia una novela de corte romántico, realmente una historia de amor y desamor, de seducción, de relaciones románticas, con un transfondo histórico -bastante superficial- y enmarcada en una trama palgada de intrigas familiares, indisolubles relaciones tóxicas -como sólo una familia puede, a veces, fomentar ineludiblemente-, un sustrato científico muy bien documentado y engarzado en la trama y, como no podía faltar, un misterio irresuelto que acaba por solucionarse.

Lo cierto es que su lectura no me ha gustado. A pesar de que su ritmo es agil, propio de un best seller – que lo es, sin que ello signifique, por sí solo, carencias en su calidad-, los personajes responden a estereotipos, más como exigencias de propio género en el que se conduce que por su propio rol en la trama. Su marcada adscrición a la novela romántica, no enteramente dominante pero sí mayoritaria, oscurece todas las demás fortalezas de la novela, sobre todo los diálogos y la estructura del relato, un juego a voces en primera persona, alternadamente por ambos protagonistas, con aclaratorias regresiones al pasado remoto de uno de ellos. La ambientación histórica, si bien bastante documentada, al igual que la argumentación pseudo científica que justifica la extraordinaria longevidad de los protagonistas, en realidad aparece algo fría y banal, pues no deja de ser un exótico trampantojo que nos distrae de la verdadera esencia, netamente sentimentaloide, de la novela. Como siempre que emito una opinión discrepante o desfavorable, recomiendo la lectura personal para despejar dudas y formarse la propia opinión sobre el valor y calidad de la obra en cuestión. Un saludo

BIOGRAFIA: Eva García Saénz de Urturi, novelista española nacida en Vitoria en 1972. Su primera novela, objeto de esta reseña, fue editada vía Amazon, con una gran respuesta del público. La saga de los longevos: La vieja familia- saga de los longevos 1, 2012; Los hijos de Adán -saga de los longevos 2, 2014; El silencio de la ciudad blanca, 2016; Los ritos del agua -trilogia de la ciudad blanca 2, 2017

SINOPSIS EDITORIAL: ¿Qué harías si tu jefe, un experto arqueólogo, te confesara que nació hace 10.300 años? Iago del Castillo, un carismático longevo de 10.300 años al frente del Museo de Arqueología de Cantabria, se ve arrastrado, en contra de su voluntad, a dirigir una investigación genética: sus hermanos Nagorno —un conflictivo escita de casi 3.000 años— y Lyra —una huidiza celta de 2.500 años—, cansados de enterrar durante siglos a sus familias efímeras, están obsesionados con identificar su rara mutación y tener hijos longevos. Adriana, una joven y resuelta prehistoriadora, regresa a su Santander natal, contratada por el museo, dispuesta a rehacer su vida y aclarar el extraño suicidio de su madre, la psicóloga de cabecera de la alta sociedad cántabra, ocurrido quince años atrás. Iago y Adriana chocan desde el primer momento, aunque entre ellos surge una intensa atracción que ambos intentan ignorar. No imaginan que su pasado determina su destino. Cuando descubran la cruda realidad y reaccionen, las consecuencias de sus actos les dejarán marcados para siempre.

  • Nº de páginas: 592 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editorial: LA ESFERA DE LOS LIBROS
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788490609644

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“4 3 2 1”, de paul auster: cuando el yo es también la circunstancia.


“Dios no estaba en ninguna partes, dijo para sí, pero la vida estaba en todas partes, y la muerte estaba en todas partes, y los vivos y los muertos estaban unidos” P.A.

En la novela “Siddartha”, de Herman Hesse, reflexiona el barquero Vasudeva sobre las muchas voces que tiene el río y que habla con múltiples tonos, aunque permanezca siempre siendo el mismo río.

Con ésta novela, 4 3 2 1, Paul Auster ha querido romper con el principio de causalidad y nos regala una estupenda novela donde la anecdota biográfica del protagonista transcurre en cuatro sucesivas y paralelas narraciones donde la contingencia se impone a nuestro concepto lineal del tiempo y la biografía; donde el protagonista rescata del río de su vida cuatro diferentes meandros por donde discurren sus cuatro vidas posibles. Cuatro versiones distintas de una misma vida, donde el error de un nombre condiciona el resto de su existencia, donde tomar un camino u otro conduce, inevitablemente, aunque por extrañas y distintas bifurcaciones, al mismo destino.

Podría haber utilizado el autor el recurso de lo fantástico o la ciencia ficción para justificar el relato de las diferentes vidas de Archie Ferguson; podría haber recurrido fácil refugio de lo onírico o al de la locura. Sin embargo, mucho más audaz que todo eso, Paul Auster se abandona al simple -y estimulante- oficio de narrar. En un juego de matrioscas queda encerrada una historia que nos va contando, en cuatro versiones distintas cada capítulo Se encadenan las palabras en frases, las frases en párrafos y los párrafos en capítulos que se justifican por sí mismos. Y en el trayecto, el goce de la narración pausada, amena, florida de personajes y reflexiones, fecunda en destellos de ingenio, diálogos interesantes y una minuciosa disección psicológica de los personajes que releva una enorme perspicacia y un trabajo y estudio de las personas ciertamente admirable.

La obra relata, en efecto, cuatro realidades alternativas de la vida de su protagonista. Cuatro trayectorias vitales que comparten protagonista y personajes secundarios. En cada una de ellas explora el autor el “cómo hubiera sido si…” y nos presenta cada etapa de la vida del protagonista ofreciendo cuatro posibilidades en función de sucesos, comportamientos y avatares de su vida.

La genialidad de la novela radica en la libertad que deja Auster al protagonista para que explore su propia vida. Estamos leyendo, siempre en primera persona, las reflexiones del protagonista y siempre se nos representa con la misma voz, la misma expresión, el mismo razonamiento, aunque los caminos que toma sean ligeramente diferentes y sus ilusiones, aficiones, amores y desamores vayan alternándose, barajándose, diluyéndose en la propia historia y además en la historia del siglo XX en Norteamérica (la guerra y la posguerra, la lucha por los derechos civiles, el magnicidio, todos se encuentran ahí).

Esta larga novela, que algunos ya han calificado de “la gran novela americana”, es una gran obra de literatura, escrita por uno de los grandes escritores norteamericanos. Fácil de leer, atrayente y atractiva. Quizás exagere un poco al decir que me faltarían tantas páginas como ésta tiene para hacer una correcta alabanza de ella, pero la recomiendo encarecidamente. Después de tantos años sin publicar una novela, después de sus mejores éxitos – para mí sigue siendo insuperable la trilogía de Nueva York- tenemos una gran obra maestra que el tiempo sabrá poner en su sítio.

Un saludo.

BIOGRAFIA: Escritor norteamericano nacido New Jersey el 03/02/1947, de familia judía de clase media de ascendencia polaca.Estudió en la Universidad de Columbia, literatura francesa, italiana e inglesa. Trabajó como traductor, articulista e, incluso, en un petrolero; también ha escrito y dirigido películas de cine como “Smoke” (1995) y “Blue in the face” con Wayne Wang; “Lulú on the bridge”(1998) y “La vida interior de Martin Frost” (2007), en la que actúa su hija Sophia, la sha dirigido en solitario.Es un escritor muy reconocido internacionalmente

  • Premio Morton Dauwen Zabel 1990 (Academia Estadounidense de las Artes y las Letras)
  • Premio Médicis 1993 (Francia) a la mejor novela de un autor extranjero por Leviatán
  • Independent Spirit Award 1995 al mejor guion original por Smoke
  • Premio Literario Arzobispo Juan de San Clemente 2000 (Santiago de Compostela) porTombuctú
  • Caballero de la Orden de las Artes y las Letras (Francia, 1992)
  • Premio del Gremio de Libreros de Madrid 2003 al mejor libro del año por El libro de las ilusiones
  • Premio Qué Leer 2005 que otorgan los lectores de esta revista por La noche del oráculo
  • Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2006
  • Premio Leteo 2009 (León)
  • Doctorado Honoris Causa de la Universidad Nacional de General San Martín 2014

Sus obras principales, entre otras obras autobiogáficas, poesía, teatro y guiones cinematográficos, son:

  • La trilogía de Nueva York (The New York Trilogy): Ciudad de cristal (City of Glass, 1985), Fantasmas (Ghosts, 1986) y La habitación cerrada (The Locked Room, 1986). El palacio de la luna; La música del azar; Leviatán (Leviathan, 1992); El libro de las ilusiones (The Book of Illusions, 2002); 4 3 2 1 (4 3 2 1, 2017), trad. de Benito Gómez Ibáñez, Seix Barral, 2017

SINOPSIS EDITORIAL: El único hecho inmutable en la vida de Ferguson es que nació el 3 de marzo de 1947 en Newark, Nueva Jersey. A partir de ese momento, varios caminos se abrirán ante él y le llevarán a vivir cuatro vidas completamente distintas, a crecer y a explorar de formas diferentes el amor, la amistad, la familia, el arte, la política e incluso la muerte, con algunos de los acontecimientos que han marcado la segunda mitad del siglo XX americano como telón de fondo.

  • Nº de páginas: 960 págs.
  • Editorial: SEIX BARRAL
  • Traducción: Benito Gómez Ibañez
  • ISBN: 978843223289

 

 


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“It”, de Stephen King: los monstruos de la infancia también crecen con nosotros.


“Pero en realidad es la fe la que alimenta a los monstruos, ¿no? Me veo llevado irresistiblemente a esta conclusión: el alimento puede ser vida, pero la fuente de poder es la fe, no la comida. ¿Y quién más capaz de un acto de fe más absoluta que un niño?” S.K.

Poco se pude decir de Stephen King que no se haya dicho ya, sobre su vida, su infancia y su obra, incluso por él mismo, en su autobiografía “Mientras escribo ”, igualmente recomendable para adentrarse en su peculiar mundo literaria.

Aprovechando la novedad de la reciente adaptación cinematográfica de la novela “It”, me decidí a releer esa extraordinaria novela; quizás la mejor de toda su producción, con permiso de obras maestras como “El resplandor”, “Apocalipsis” o la monumental serie de “La torre oscura”

Cuando hablamos de King evocamos, sobre todo, a otros grandes genios del terror sobrenatural, como H.P. Lovecraft o Poe. Y definitivamente, lo encumbramos a las más altas cimas de la literatura contemporanea coincidiendo, hoy en día, en mi opinión, tanto la crítica literaria con la más fervorosa afición. Si bién no siempre fue tan bien considerado a nivel de crítica literaria, su extensa y prolífica obra ha ido consolidando un estilo que ha acabado por vencer las reticencias de la gente “experta y entendida”, ratificando el juicio y reconocimiento de un público que siempre le fue fiel y devoto.

Ciertamente, leyendo esta gran novela, no me cabe ninguna duda sobre la certeza de dichas afirmaciones.

A lo largo de más de 1200 páginas, el autor norteamericano evoca toda una época: su infancia durante los años 50 y 60. Y sabe recrear magníficamente la psicología infantil, los lazos que se forjan en esos años, los miedos infantiles, las ilusiones, los juegos, las certezas aún inmaduras y todo ese mundo que alguna vez vivimos y que ya pasó. Y lo hace extraordinariamente; Stephen King rescata del olvido el mundo de la infancia que yacía enterrado en el tiempo y sofocado por “las verdades” de la edad adulta.

La novela es un viaje iniciático, un afloramiento a la madured de sus protagonistas, y a la vez un retorno, un círculo que se cierra, una vuelta a la infancia perdida desde una edad adulta, carente de los valores esenciales de la vida que todo niño conoce. Conceptos puros, inmaculados, sin matices, íntegros que con el tiempo vamos cuestionado, adaptando, contemporizando y orillando en el río de las urgencias y necesidades cotidianas: la risa sincera, pura y límpia que da paso a una mueca irónica y a un humor más sofisticado pero no menos fatuo e insustancial.

Suele ser muy facil especular y argumentar a posteriori sobre las intenciones del autor y el significado de su obra. De hecho, lo hacemos continuamente. Volcamos en una obra literaria nuestras propias obsesiones, atribuimos significados que solo surgen de nuestra interpretación y construimos un entramado de vanalidades de nuestra propia cosecha, muchas veces para lustrar y enlucir nuestra limitada visión del mundo.

Por ello, me resulta muy facil, y divertido, analizar y razonar el significado oculto de esta obra literaria.

Stephen King ha querido expresar el cambio dramático que sufrimos en el paso de la niñez hacia la vida adulta. El daño que sufre nuestra concepción infantil del mundo, plagada de fantasías, cuando se estrella con la realidad adulta, ciega frente a toda creatividad infantil. El salto necesario que todo adulto tuvo que dar para vivir una vida feliz y plena y, en su caso, la necesaria vuelta a la infancia para cerrar la heridas mal cicatrizadas (acoso escolar, maltrato, discriminacion, pobreza, abusos, ignorancia) y poder alcanzar la paz con uno mismo.

Los personajes principales, tanto los protagonistas, como los antagonistas, padecieron una infancia triste y atormentada, por distintos motivos. Sus propias circunstancias personales les llevaron a juntarse y a actuar frente a “Eso”, que forjó el vínculo entre sus vidas. Tanto el grupo de Los perdedores como el grupo de Henry Bowers, no tuvo realmente elección al actuar como lo hicieron. Y todos ellos fueron empujados por el ambiente maligno en el que estaban inmersos: “Eso”, como metáfora de todos nuestros terrores infantiles, nuestras debilidades, nuestros miedos más recónditos. Un mal que adopta cualquier forma adaptándose a la persona individual.

El tema de la novela es cautivador, inteligente e interesante. El desarrollo de la misma es muy adictivo, a pesar de su enorme tamaño, logrando que el lector desee que no acabe nunca. La técnica narrativa también es magnífica. Stephen King emplea con una maestría casi visual el “flashback”, las constantes digresiones desde el pasado, momento actual de la novela durante el que transcurre la trama principal, hacia el presente, que es el futuro en el tiempo de la novela, pero narrado también en primera persona y presente, dejando que la trama vaya discurriendo como un pequeño hilo de agua que, finalmente, aumentando de caudal, desemboca en la gran catarata final.

También destaca en la novela la profundidad y maestría en el tratamiento de los distintos caractéres psicológicos de los personajes. Todos ellos distintos, perfectamente diferenciados, coherentes, plagados de matices y muy bien trabajados.

El tratamiento de los personajes me recuerda mucho a los de las películas “The goonies” y “Stand by me”´, coetaneas con esta novela: un grupo de niños implicados en una aventura común, en la que afloran sus miedos, sus flaquezas y debilidades y también la fortaleza de sus personalidades, pero de la que salen reforzados, crecidos, maduros.

En resumen, “It” es una obra maestra que aporta muchas cosas al lector. Una novela que recomiendo leer y releer. Un saludo.

ENLACES DE INTERES: Como hay gente mucho mejor fan de Stephen King que yo y mucho más trabajadora, no puedo dejar de recomendar la página Stephen King Wiki, donde se puede encontrar muchas referencias a la obra del autor. Tampoco puedo dejar pasar por alto la reseña que en dicha página se hace de esta obra, mucho más completa y trabajada que la mía (todo hay que decirlo) y en especial la parte final dedicada a las “curiosidades” sobre “It”, que son muchas y muy interesantes.

BIOGRAFIA: Escritor estadounidense (Portland, EEUU, 1947). Prototipo del escritor de literatura de terror. Superventas. Uno de los escritores cuyas obras han sido las más adaptada al cine: Los chicos del maíz (1978);  El misterio de Salem’s Lot (1975); La zona muerta(1979), Christine (1983), Ojos de Fuego(1980), Cujo (1981) y Pet Sematary (1981), El ciclo del hombre lobo (1984), La mitad oscura (1989), Misery (1989), Needful Things (Cosas indispensables, 1991), Eclipse total (Dolores Clairborne, 1992) y La milla verde (1996),  El Resplandor (1977) fue llevada a la gran pantalla por Stanley Kubrick en 1980,  La danza de la muerte (1978), Eso (It, 1986), Los Tommyknockers (1987) y La tormenta del siglo (1999). Su prolijidad (sí, existe esa palabra, lo he consultado en la RAE) le llevó incluso a publicar bajo pseudónimo de Richard Bachman, ascendiendo rápidamente, en igual medida, a las listas de superventas: Rabia (1977), La larga marcha (1979), Roadwork (1981) y El corredor (1982), que también fue llevada al cine posteriormente. Recientemente, pese a haber anunciado en el año 2000 su intención de abandonar la literatura, ha abordado la temática de la novela de suspense con Mr Mercedes (2014) con notable exito y acogida por parte del público. Por otro lado, en 2013 publicó la segunda parte de su novela más señera, El Resplandor, titulandola, Dr. Sueño (2013).

SINOPSIS EDITORIAL: ¿Quién o qué mutila y mata a los niños de un pequeño pueblo norteamericano? ¿Por qué llega cíclicamente el horror a Derry en forma de un payaso siniestro que va sembrando la destrucción a su paso? Esto es lo que se proponen averiguar los protagonistas de esta novela.

Tras veintisiete años de tranquilidad y lejanía una antigua promesa infantil les hace volver al lugar en el que vivieron su infancia y juventud como una terrible pesadilla. Regresan a Derry para enfrentarse con su pasado y enterrar definitivamente la amenaza que los amargó durante su niñez. Saben que pueden morir, pero son conscientes de que no conocerán la paz hasta que aquella cosa sea destruida para siempre.

Foto It (Eso)

  • Editorial: DEBOLSILLO
  • ISBN/ASIN: 9788497593793
  • Traductor: EDITH MARTA ZILLI NUNZIATI


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“la séptima función del lenguaje”, de laurent binet: el humor nunca estuvo reñido con la inteligencia, sólamente se dieron un tiempo.


La teoría de los <speech act> que establece que el habla es tambien un acto, es decir, que quien hbla actua al mismo tiempo que habla, implica un presupuesto que Derrida rebate: la intencionalidad. A saber: que las intenciones del hablante preexisten en el discurso y estan perfectamente clara para el loc utor como para el destinatario (admitiendo que el destinatario esté claramente identificado)” L.B.

Mal empieza la reseña de esta novela si me urge precisar que cualquier comentario sobre la misma debe repasar, necesariamente, un extenso glosario de términos filosóficos, lingüísticos y antropológicos tales como estructuralismo, posestructuralismo, semiología, semiótica y lenguaje.

Peor lo puedo llegar a poner si, además, me arrancara con un breve excurso (o no tan breve) sobre los personajes históricos que se pasean por la trama de la novela, con mayor o menor protagonismo, relacionados con el esplendor francés de mayo del año 1968 (ese Mayo del 68) y las tensiones (intelectuales) surgidas a raíz de la revuelta posestructuralista instigada por las revisiones de Derrida, Foucault, Deleuze; otros intelectuales y filósofos del panteón francés, Bernard Henry Levy, Lacan, Althouser; o con semiologos como Umberto Eco; lingüistas como Pierce, Jakobson, Austin o Searle; filosofos como Todorov, Kristeva; y políticos (que también salen), como De Gaulle, Giscard, Miterrand, Fabius, y un largo etcétera.

Afortunadamente para ambos (para tí, como lector, y para mí, como sufriente reseñador) mi absoluta ignorancia sobre el tema de la semiología, nos va a aliviar de la carga de adentrarnos en un tema tan árido y centrarnos exclusivamente en la calidad literaria de esta obra, sin mayores implicaciones ni referencias.

Sobre la base de una anécdota histórica, se construye una novela inteligente, ingeniosa y terriblemente divertida, en la que la realidad se fusiona con la ficción: la muerte por accidente del semiologo Roland Barthes, en circunstancias extrañas (elemento real de su biografía), enmascara una conspiración a escala global para acceder al secreto de la función performativa del lenguaje que permitiría a la casta política cercana a Miterrand perpetuarse en el poder utilizando una arma tan poderosa como el lenguaje.

El título de la novela hace referencia a la enumeración de las seis funciones del lenguaje realizada por Roman Jacobson (función representativa, expresiva, apelativa, metalingüística, estética y relacional), las cuales fueron ampliadas por el autor americano J L Austin con una función “performativa”, que consiste en la capacidad del lenguaje de convertirse en acciones y transformar la realidad, mediante algunas expresiones como, por ejemplo, “queda inagurado este pantano” u “os declaro marido y mujer”.

La busqueda de la clave de esta séptima función del lenguaje, que se sospecha portaba consigo Roland Barthes en el momento de su muerte, es la que llevan a cabo los dos protagonistas de la novela: un arisco inspector de polícía y un joven profesor de semiótica que, al modo de Sherlock Holmes y Watson, van intentando desentrañar una conspiración internacional en la que se mezcla un extraño círculo de polemistas, el servicio secreto búlgaro, un grupo de japoneses y una inumerable cohorte de intelectuales, faranduleros y políticos.

El estilo de la novela es ágil y desenfadado, con una enorme carga paródica y esperpéntica que hace recordar, sin pretender equipararlas, a la novela de J.Kennedy Toole, “La conjura de los necios”.

Las constantes alusiones a la semiótica, dado el hilo conductor de la trama, no se hacen pesadas en absoluto ni ahuyentarían a un potencial lector ajeno al asunto . Más bien, como es mi caso, pueden despertar la curiosidad intelectual y favorecer el que se indague un poco más en la cuestión, sobre todo intentando espurgar cuánto de ficción y cuánto de realidad hay en la obra. Si hacemos caso del autor, muchas de los parlamentos y diálogos de los personajes históricos son citas de sus propias obras, artículos y entrevistas. 

Poco más puedo decir sobre esta novela. Ciertamente, mi análisis se ha quedado corto, muy corto. Pero no así mi entusiasmo a la hora de recomendarla. Ya sentiría que mi incapacidad para desentrañar toda su belleza, ingenio y valor, fuera causa para desincentivar y desmotivar a otros sobre su lectura.

Un saludo

RESEÑA EDITORIAL: El 25 de marzo de 1980, Roland Barthes muere atropellado. Los servicios secretos franceses sospechan que ha sido asesinado y el inspector de policía Bayard, un hombre conservador y de derechas, es el encargado de la investigación. Junto con el joven Simon Herzog, profesor ayudante en la universidad y progresista de izquierdas, inicia una pesquisa que os llevará a interrogar a figuras como Foucalt, Lacan o Lévy… y a descubrir que el caso tiene una extraña dimensión mundial.

BIOGRAFÍA: Escritor francés, nacido el 19 de julio de 1972 en París. Es autor de la novela HHhH, premio Goncourt a la primera novela. Lo escueto de su biografía no hace justicia a la largueza de su talento como escritor. Esperaremos su tercera novela con ánsia y con cierta expectación. 

  • Traducción: de Adolfo García Ortega.
  • Editorial: Seix Barral.
  • 448 páginas.
  • ISBN: 9788432229619


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“el misterio de salem´s lot”, de stephen king: hay otra forma de oscuridad, ominosa y fría.


“En torno de todos ellos, la bestialidad de la noche alza el vuelo con sus alas tenebrosas. Ha llegado la hora de los vampiros.” S.K.

Se acaba el verano y empieza el otoño y, como dicta nuestra tradición (y el Corte Inglés), celebramos en mayor o menor medida esta transición. Bien desde una perspectiva pagana, religiosa, comercial, alternativa o tradicional, todos tenemos algo que decir de esta fiesta. Samhain, Santa Compaña, Equinoccio de Otoño, Solsticio de Otoño, Cornucopia, Fiesta de Avalon, Festival de Dionisio, Casa de la Cosecha. Marea de la Cosecha, Noche del Cazador, Acción de Gracias de las Brujas, Otoño, Misa de Santos, Marea de Santos, El día de los Muertos, Día de Todos los Santos. Calabazas, Esqueletos, Megalitos, Sangre, Castañas, Jengibre, Muertos y Vampiros. Simbolos todos ellos de la comunicación con los muertos. Cuando una puerta se abre, lo hace por los dos lados. Este es el mansaje final. Una delgada barrera separa nuestra realidad de la otra realidad inmaterial, espiritual y fantasmal, y para que todo siga igual, debemos para un peaje, un intercambio. Truco o trato.

Por seguir la tradición de miedo y horror (literarios), he emprendido la lectura de esta novela publicada en 1978 por un autor, ya conocido entonces por el éxisto de Carrie (1974), que se ha consagrado como el gran autor norteamericano contemporáneo de novelas de terror y misterio (ciertamente, poco hay que decir ya de Stepehn King).

La temática del vampiro ha sido abordada en la literatura desde hace mucho tiempo, principlamente por el romanticismo inglés de inicios del siglo XIX, por autores como Byron o Polidori, u otros, como Sheridan Le Fanu y, magistralmente, por un autor bastante posterior como Bram Stoker y su Drácula (1897), que refunde, refunda y redefine el arquetipo, marcando el camino a toda la iconografía que le seguirá, no siendo superado por ella, salvo excepciones notables, que al menos le igualan, como Matheson (Soy leyenda), George RR Martin (el sueño del Fevre), Anne Rice (Entrevista con el vampiro), Tim Powers (la fuerza de su mirada) y, la novela que nos ocupa, “El misterio de Salem´s Lot”.

A pesar de ser una novela temprana, ya se percibía en ella ciertas características propias de estilo de Stephen King que ha ido consolidando a lo largo de su extensa bibliografía. Yo destacaría, sobre todo, ese especial engranaje que crea entre la realidad cotidiana y el horror sobrenatural, de tal manera que ambos llegan a coexistir e interactuar en la trama de la novela, ganadose la aceptación, tanto del lector como de sus propios personajes, con una  sorprendente facilidad. El propio autor ha dicho en numerosas ocasiones que el terror en sus novelas y relatos no surge sorpresivamente sino que lo va sembrando a lo largo de la novela hasta que florece en un apoteosis de horror, terror y sangre, no menos espectacular por esperado y previsible.

El relato se desarrolla en el ambiente urbano de una pequeña población norteamericana, en medio de cualquier lugar, la típica población de paso, con su estación de gasolina, su iglesia, su tienda, su pensión, su puesto de policía, su cementerio y su pub. Se me olvidaba, también su enorme caserón abandonado.

No quiero anticipar la trama, aunque a estas alturas, pasados ya cuarenta años desde que fue escrita, es harto conocida la esencia de su ambiente, que se ha convertido en lugar común de toda novela de vampiros.

La novela se nos presenta como un relato retrospectivo de unos hechos ya ocurridos. Aunque la narración se inicia temporalmente en un punto intermedio entre el principio y el final de la acción relatada, el tratamiento de la historia va progresivamente creciendo en interés a medida en que el autor nos va presentando a los personajes protagonistas, definiendo y perfilando sus caractere sobre la marcha.

En un momento dado de la trama, el relato costumbrista (que puede aburrir a alguno) va tornándose un poco más oscuro. La propia incredulidad de los personajes frente a los hechos que se desarrollan va pareja al escepticismo del lector, que es consciente de lo irreal del asunto. Pero cuando “empieza el lío”, ahí queda definitivamente enganchado y, pese a preveer el final, es cuando decide continuar con la lectura.

Protegido por el propio texto impreso, a estas alturas ya he perdido mi capacidad de susto respecto del texto escrito. Puedo tranquilamente afirmar que no me asuta nada de lo que leo. Por eso no puedo, sinceramente, opinar sobre una cuestión para la que no estoy capacitado.

Por otro lado, fascinado como quedé con la novela “It”, todas las demás obras que he leído de Stephen King me parecen inferiores. Por eso no puedo decir que esta novela me haya cautivado. Sin embargo, si es una buena novela, mucho mejor que la mayoría y por ello totalmente recomendable. Creo yo que, sobre todo, para aquellos lectores aun no familiarizados con S. King. 

Me despido ya, como manda la tradición, en esta noche previa a la de Difuntos, citando al Tenorio:  “Clamé al cielo, y no me oyó.Mas, si sus puertas me cierra,de mis pasos en la Tierra responda el cielo, no yo”.

Un saludo.

 

 

 

SINOPSIS EDITORIAL: Veinte años atrás, por una apuesta infantil, Ben Mears entró en la casa de los Marsten. Y lo que vio entonces aún recorre sus pesadillas. Ahora, como escritor consagrado, vuelve a Salem’s Lot para exorcizar sus fantasmas. Salem’s Lot es un pueblo tranquilo y adormilado donde nunca pasa nada, excepto la antigua tragedia de la casa de los Marsten. Y el perro muerto colgado de la verja del cementerio. Y el misterioso hombre que se instaló en la casa de los Marsten. Y los niños que desaparecen, los animales que mueren desangrados. Y la espantosa presencia de Ellos, quienesquiera que sean Ellos.

BIOGRAFIA: Escritor estadounidense (Portland, EEUU, 1947). Prototipo del escritor de literatura de terror. Superventas. Uno de los escritores cuyas obras han sido las más adaptada al cine: Los chicos del maíz (1978);  El misterio de Salem’s Lot (1975); La zona muerta(1979), Christine (1983), Ojos de Fuego (1980), Cujo (1981) y Pet Sematary (1981), El ciclo del hombre lobo (1984), La mitad oscura (1989), Misery (1989), Needful Things (Cosas indispensables, 1991), Eclipse total (Dolores Clairborne, 1992) y La milla verde (1996),  El Resplandor (1977) fue llevada a la gran pantalla por Stanley Kubrick en 1980,  La danza de la muerte (1978), Eso (It, 1986), Los Tommyknockers (1987) y La tormenta del siglo (1999). Su prolijidad (sí, existe esa palabra, lo he consultado en la RAE) le llevó incluso a publicar bajo pseudónimo de Richard Bachman, ascendiendo rápidamente, en igual medida, a las listas de superventas: Rabia (1977), La larga marcha (1979), Roadwork (1981) y El corredor (1982), que también fue llevada al cine posteriormente. Recientemente, pese a haber anunciado en el año 2000 su intención de abandonar la literatura, ha abordado la temática de la novela de suspense con Mr Mercedes (2014) con notable exito y acogida por parte del público. Por otro lado, en 2013 publicó la segunda parte de su novela más señera, El Resplandor, titulandola, Dr. Sueño (2013).

logo Stephen King

  • Título: El misterio de Salem’s Lot
  • Autor (es): Stephen King
  • Traductor: MARTA ISABEL GUSTAVINO CASTRO
  • Sello: DEBOLSILLO
  • Formato, páginas: BOLSILLO, 528
  • ISBN: 9788497931021


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“la verdad sobre el caso de Harry Quebert”, de joel dicker: pero… las capas de la cebolla, también son cebolla, ¿verdad?


“La verdad no cambia nada de lo que puede uno sentir por otro. Es el gran drama de los sentimientos.” J.D

Dice el refrán que el tiempo lo cura todo y, ciertamente, lo que no cura, o sobrevive o muere.

Con la literatura esta pasando hoy en día que cada novedad editorial tiene un corto recorrido vital. Cada “best seller” deslumbrante que hace aparición es como una luciernaga en la oscuridad de la noche que tiene un tiempo muy corto de vida, de brillo y resplandor  y que, pronto, es sustituido por otra “nueva figura emergente en el panorama literario”, para ser sumido en el olvido del consumo voraz y acelerado. La avidez de la industria es tal que ya no solamente nos abruman con novedades y lanzamientos semanales sino que autores recientes, de apenas unos pocos años, son convertidos en “clásicos modernos” por el mero hecho de permanecer aún en el catálogo.

La irrupción en el mercado de las nuevas tecnologias, la edición digital, la lectura online, twitter, instagram, facebook, whatsapp, etc, han acrecentado esta sensación de fugacidad, esa cualidad de lo efímero que ha alterado, incluso, nuestros hábitos lectores: se reduce la cantidad de palabras que podemos leer, se reduce el tiempo de lectura a apenas unos párrafos esquematicos, se premia con el Nobel a un “poeta” moderno que no publica literatura sino música. Todo nos lleva a un consumo inmediato y a un abandono inmediato también. Nuestra memoria de corto alcance se satura con conceptos, argumentos y formas literarias en permanente cambio y mutación y nos encontramos, a veces, desorientados en esa selva literaria, bloqueados y sin saber que camino tomar.

Y siempre aparece al rescate un nuevo escritor, joven, triunfador, exitoso, que nos ayuda a salir de la confusión y nos ofrece la posibilidad de leer su novela. Y sentirnos agradecidos de haber encontrado un nuevo entretenimiento, producto de consumo de alivio intelectual, al igual que el resto de los dos millones de lectores que nos precedieron.

En el caso que nos ocupa, podría ser así con Jöel Dicker y la novela “la verdad sobre el caso Harry Quebert”, pero no lo es en absoluto. Sí, es un best seller. Sí, nos lo han vendido como una novedad literaria inesperada. Sí, todo el mundo habla de él y esta de moda. Pero, sí, sí, también es una buena novela. Esta vez, la gran mayoría de la gente que la ha leido (además de haberla comprado) y ha opinado sobre ella, ha acertado.

Cuatro años despues de su publicación en Francia, tres desde su aparición en España, es tiempos suficiente para poder apreciar, desde la distancia, si las críticas recibidas lo fueron por mera especulación comercial, por el seguidismo del momento o por una crítica autentica sobre la calidad de la novela. En mi opinión, las críticas favorables fueron acertadas. O al menos coinciden con mi propio criterio.

Me gusta de esta novela, sobre todo, el desarrollo de la trama en tres tiempos históricos. El presente de la acción, el pasado inmediato y un lejano y oscuro pasado que se pretende iluminar. La madeja que se va desenredando, poco a poco, por la tozuda y sistemática investigación del protagonista y cuyo desenlace se va desentrañando con una dosificación acertada de la información. El juego temporal posibilita contrastar y reunir todas las piezas de la intriga que cada personaje va ofreciendo al protagonista y, permitirno, así, junto a él, reconstruir una realidad distinta de la que cada uno creía haber obtenido por sí mismo.

Me ha gustado, en igual medida, el tratamiento de cada personaje. Los matices con los que el autor va recreando sus distintas personalidades, tan complejas como nosotros mismos, tan contradictorias, con sus miedos, sus bajezas, sus ilusiones, sus esperanzas y desesperanzas. Al igual que las capas de la cebolla, vamos descubriendo poco a poco que la verdad, no es una verdad absoluta (nunca lo es), sino que se compone de muchas otras verdades y mentiras, conscientes e inconscientes, que nos contamos a nosotros mismos y que contamos a los demás.

Respecto del tratamiento del lenguaje, también me ha gustado. Lejos de ser un estilo vulgar, rápido, fácil y típico de los best seller, mi opinión es que es auténtica literatura (si es que eso existe y yo alguna vez he sido capaz de reconocerla). Como toda obra traducida, deberíamos agradecer al traductor que el tono de la narración sea ágil, comprensible, moderadamente formal sin incurrir en extravagancias cultistas, con diálogos creibles y eficaces y, en general un estilo descriptivo, reflexivo e intimista cuando debe serlo y buen conductor de la acción y la intriga, aunque alejado de la clásica novela de suspense, que no lo es.

Para concluir, puedo añadir que despues de tres años, yo también recomiendo “la verdad sobre el caso Harry Quebert”. Los que hayais esperado hasta ahora para leerlo, por fín podis hacerlo con toda tranquilidad. Me lo agradecereis.

Un saludo. 

JOËL DICKER: Escritor suizo francoparlante, 16/06/1985 en Ginebra, parte francófona de Suiza, hijo de una bibliotecaria y un profesor de Francés. A los 19 años tomó clases de actuación en la escuela de Drama en el Cours Florent en París. Estudiór Derecho en la Université de Genève, graduándose en 2010.

En 2012 publicó “La verdad sobre el caso Harry Quebert”, novela que fue galardonada con el Premio Goncourt, el Gran Premio de Novela de la Academia Francesa y el Premio Lire a la mejor novela en lengua francesa.  Otras obras son 

Con 10 años de edad, Dicker fundó La Gazette des Animaux (La revista de los animales), una revista acerca de la naturaleza, y que dirigió por siete años. Gracias a su trabajo en esta revista, recibió el Prix Cunéo a la Protección de la Naturaleza, y fue nombrado “Editor en jefe más joven de Suiza” por el Tribune de Genève.

En Septiembre de 2012 se publicó La Vérité sur l’Affaire Harry Quebert (La verdad sobre el caso Harry Quebert), una novela que ha sido traducida a 33 idiomas y que ha sido reconocida con el Grand prix du roman de l’Académie française en 2012.

En Enero de 2012 publicó “Los últimos días de nuestros padres” y en 2016 “El libro de los Baltimore”. 

SINOPSIS EDITORIAL: Quién mató a Nola Kellergan es la gran incógnita a desvelar en esta incomparable historia policíaca cuya experiencia de lectura escapa a cualquier intento de descripción. Intentémoslo:
Una novela de suspense a tres tiempos -1975, 1998 y 2008- acerca del asesinato de una joven de quince años en la pequeña ciudad de Aurora, en New Hampshire.
En 2008, Marcus Goldman, un joven escritor, visita a su mentor -Harry Quebert, autor de una aclamada novela- y descubre que éste tuvo una relación secreta con Nola Kellergan. Poco después, Harry es arrestado y acusado de asesinato al encontrarse el cadáver de Nola enterrado en su jardín.
Marcus comienza a investigar y a escribir un libro sobre el caso. Mientras busca demostrar la inocencia de Harry, una trama de secretos sale a la luz. La verdad sólo llega al final de un largo, intrincado y apasionante recorrido.

La verdad sobre el caso Harry Quebert (Joël Dicker)-Trabalibros

  • Nº de páginas: 672 págs.
  • Traducción: Juan Cárlos Duran romero
  • Editorial: ALFAGUARA
  • ISBN: 9788420414065


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“1984”, de george orwell: nos merecemos el futuro que hemos osado invocar.


“La guerra es paz. La libertad es esclavitud. La ignorancia es fuerza.

El poder no es un medio; es un fin en si mismo

Quien controla el presente controla el pasado y quien controla el pasado controlará el futuro

Ya estamos suprimiendo los hábitos mentales que han sobrevivido de antes de la Revolución. Hemos cortado los vínculos que unían al hijo con el padre, al hombre con otro y al hombre con la mujer. Nadie se fía ya de su esposa, de su hijo, ni de un amigo. Pero en el futuro no habrán esposas ni amigos. Los niños se les quitarán a las madres al nacer, como se les quitan los huevos a la gallina cuando los pone. El instinto sexual será arrancado donde persista. La procreación consistirá en una formalidad anual como la renovación de la cartilla de racionamiento. Suprimiremos el orgasmo. Nuestros neurólogos trabajan en ello. No habrá lealtad; no existirá más felicidad que la que se debe al Partido, ni más amor que el amor al Gran Hermano” G.O

Los años 80 fueron años de recrudecimiento de la Guerra Fría y de la amenaza nuclear. Guerras, desastres naturales, revoluciones sangrientas, asesinatos y magnicidios, hubo de todo y de todo lo peorcito que podía haber.

Sin embargo, también fue la década del definitivo deshielo. Del agotamiento y consunción del modelo político y económico soviético; una utopía irrealizable que tuvo como consecuencia, junto con el gemelo régimen comunista chino, la eliminación de millones de personas, por la guerra, la inanición, el asesinato y la represión política.

Concretamente el año 1984, homónimo de la estupenda novela de George Orwell, fue el año de la publicación de otra extraordinaria novela, “La insoportable levedad del ser”, de Milan Kundera, crítica con el régimen comunista checo, pero con un toque filosófico existencialista que supo conectar con las inquitudes de aquella generación de personas a las que iba dirigida. También fue el lanzamiento de los discos icónicos de dos grandes estrellas del Pop y Rock: “Like a virgin” de Madonna y “Born in the USA” de Bruce Springsteen (tan solo por ello, merece la pena ser recordado ese año 1984). Cómo nó!, ese año fue el lanzamiento de la película basada en la novela, protagonizada magistralmente por John Hurt.

Ciertamente, a la vista de la innumerable información que existe sobre la obra de Orwell, mucho más erudita y precisa que la mía, esta reseña no pretende ser un estudio detallado sobre la novela. No me siento capacitado para ello, fuera de saber apreciar la perfección de su estructura, la genialidad de su innovación y la fuerza de su mensaje, a la vez que la amenidad de su argumento y el atractivo de su tratamiento literario. Tampoco pretende ponderar las virtudes de la obra literaria en sí. Ni siquiera incentivar su lectura. Poco puedo aportar en ese sentido que no haya sido ya intentado por otros, y que no haya conseguido la obra por sí misma.

Sin más, quizas, pretendo con esta reseña aportar una reflexión personal sobre el significado y valoración ética de la novela 1984. Ética, filosófica, que no ideológica o política.

Aunque las previsiones premonitorias de Orwell no se cumplieron, al menos no en los términos imaginados por el novelista, si es cierto que la sociedad occidental no ha solventado nunca ese precario equilibrio entre la libertad y la seguridad, inherente creo yo, a la condición humana: el riesgo de sucumbir al vértigo de la responsabilidad de una eleción libre y voluntaria o caer en el abandono complaciente de la dejación de nuestros derechos a cambio de un inmediato e ilusorio bienestar (“panem et circenses”). El conformismo y el sometimiento a la autoridad que fue estudiado por el psicologo Erich Fromm como mecanismo de huída de las personas frente al miedo que provoca la libertad.

La importancia y significación de la novela 1984 de Orwell, junto con la estupenda sátira “La rebelión en la granja”, radica en que desveló los mecanismos de la represión y manipulación del régimen totalitarista soviético (y con él, el de todo totalitarismo camuflado bajo el disfraz del patriotismo, del nacionalismo e, incluso, de la democracia) con el objetivo de influir no solo en la libertad de elegir de las personas sino, más allá aún, en la misma capacidad de pensar.

Orwell supo ver todos los instrumentos de control social de los que se sirve el poder para someter y sojuzgar al indefenso ciudadano individual: la generalidad de las medidas “excepcionales” en defensa de un hipotetico enemigo exterior y también de un enemigo interior, convenientemente aleatorio e indeterminado; la manipulación mediante la propaganda política y el sometimiento a consignas uniformadoras que diluyen el individuo y lo cohesionan en una masa informe siempre conducida y orientada al objetivo común; la permanente visibilidad y exposición al escrutinio general, que elimina no solo la discrepancia sino la mera voluntad de discrepar; la alteración del lenguaje se llega a la alteración de los mecanismos de pensamiento y con ello a la anulación de la voluntad de la persona y su conversión en un mero sujeto voluble y manipulable; la eliminación sistemática de toda costumbre y tradición, fundamento de la antigua sociedad que se pretende erradicar, y su sustitución por “lo nuevo”, “lo moderno”, “lo mejor”, sin otorgar al individuo el más mínimo derecho a elegir.

Tiene una gran vigencia en la actualidad el ejemplo orwelliano por cuanto que debemos ser muy cautos a la hora de someternos a la dictadura del lenguaje políticamente correcto que lo que hace es anular nuestra capacidad de pensamiento crítico en favor de campañas de acción controladas por intereses ajenos a los nuestros. Y se ha convertido en algo mucho más importante ahora que es dificil discernir donde se encuentra el peligro. Porque es obvio nuestro rechazo al genocidio, a la represión política, a la dictadura “visible”, pero nos encontramos expuestos a otras muchas influencias no detectables que, en defensa de valores como la “modernidad”, el “progreso”, “el bienestar de la mayoría”, ocultan una ofensa contra la libertad y contra la tolerancia. Independientemente del color político que las ampare.

La lectura de la novela de Orwell es imprescindible para percatarnos de las presiones invisibles a las que estamos sometidos. Yo la metería en la misma maleta que otras tantas obras universales como “la rebelión en la granja”, del mismo autor, “Un mundo feliz” de Aldoux Huxley, “Nosotros” de Zamiatin, “El proceso” de Kafka, “La naranja mecánica” de A. Burguess, “El cero al infinito” de A. Koestler y “Vivir” de Ayn Rand.

Un saludo.

BIOGRAFIA: Eric Arthur Blair (Motihari, Raj Británico, 25 de junio de 19031, Londres, Reino Unido, 21 de enero de 1950), conocido bajo el seudónimo de George Orwell. Fue un escritor, periodista y ensayista británico, muy activo y comprometido políticamente, hasta el extremo de participar en la Guerra Civil española enrolado en las Brigadas Internacionales. De su experiencia en la guerra y la represión interna dentro de las filas comunistas llegaría a decir: «La guerra de España y otros acontecimientos ocurridos en 1936-1937 cambiaron las cosas, y desde entonces supe dónde me encontraba. Cada línea en serio que he escrito desde 1936 ha sido escrita, directa o indirectamente, contra el totalitarismo y a favor del socialismo democrático como yo lo entiendo».

Destaca en su obra su faceta periodística, con libros como “Homenaje a Cataluña” (Homage to Catalonia), sobre la guerra civil española, o “El camino a Wigan Pie” (The Road to Wigan Pier), que describe las pobres condiciones de vida de los mineros en el norte de Inglaterra. Igualmente destacan sus novelas “Rebelión en la granja” (Animal Farm), como alegoría de la corrupción estalinista de los ideales socialistas de la Revolución rusa, y 1984”, una visión distópica de la sociedad fuura bajo un régimen totalitario muy parecido el régimen estalinista.

RESUMEN EDITORIAL: En el año 1984 Londres es una ciudad lúgubre en la que la Policía del Pensamiento controla de forma asfixiante la vida de los ciudadanos. Winston Smith es un peón de este engranaje perverso, su cometido es reescribir la historia para adaptarla a lo que el Partido considera la versión oficial de los hechos… hasta que decide replantearse la verdad del sistema que los gobierna y somete.

1984

  • Título: 1984.
  •  Título original: Nineteen Eighty-four.
  • Autor/a: George Orwell.
  • Editorial: Debolsillo.
  • Traducción: Miguel Temprano García.
  • Año: 2013 (1949).
  • Páginas: 329.
  • ISBN: 9788499890944.