lo que yo leo

Un blog sin pretensiones, sobre reseñas literarias para leer en 10 minutos; contiene comentarios sobre libros, recomendaciones, divagaciones y toda clase de digestiones literarias que un lector compulsivo ha aderezado a su gusto. Por supuesto, abierto a colaboraciones y opiniones. Casi es obligatorio equivocarse aunque, evidentemente, yo soy yo y tú, eres tú, por supuesto; pero ni yo soy tú ni tú eres yo, por lo tanto, todo lo que escribas es tu responsabilidad: cada uno es dueño de sus palabras y de sus silencios, sin embargo, tu libertad no te permite escribir nada ilegal o degradante para otros como tú y como yo. Es por eso que, al menos ese SILENCIO sí impera en este blog.


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lecturas de 2017: seguimos en la brecha


Un año más, como siempre por estas fechas, publico la relación de mis lecturas a lo largo de este ciclo que ahora acaba. Suele ser un ejercicio gratificante y agradable: volver hacia atras en el tiempo y ver en perspectiva el trabajo realizado (aunque, en este caso, la satisfacción es doble por cuanto que no no es negocio sino ocio). Repasar los títulos leidos: ver por donde ha ido discurriendo mi interés en este año que acaba; cuantificar, desde la distancia, el tiempo que he dedicado a la lectura y, por el contrario, el que he distraido en otras tareas, se guramente, menos placenteras.

Puedo observar varias circunstancias destacables:

1.- Advierto un peso más importante de la novela y literatura de ficción sobre el ensayo, seguramente debido a una mayor necesidad de evasión y distracción.

2.- También destaco una peso muy grande en mis lecturas de Stephen King. Seguramente, he sucumbido a la corriente  iniciada por el estreno de la película “It” y he redescubierto a este gran autor, releyendo alguna de sus obras. Aviso de que me falta alguna otra que aún tengo en la pila de la cabecera de mi mesita.

3.- La gran novedad ha sido que me he iniciado en la lectura de obras en su versión original en lengua inglesa. He escogido dos autores bien distintos, Paul Auster y John Grisham. Uno de ellos, Auster, porque es uno de mis autores favoritos y ha sido tocado por el don de contar: su prosa fluye interminable, como un riachuelo de agua clara que se pierde y dispersa en la maraña del campo. El otro, Grisham, por ser un autor superventas, de muy facil lectura y una calidad superior a la media. 

De entre todas mis lecturas, me sorprendió muy gratamente el libro de Laurent Binet “la séptima función del lenguaje”, por su originalidad, la fuerza y peso de la trama, su rigor y el gran trabajo de investigación. Creo que es una novela que se aleja del convencionalismo, el conformismo y la vanalidad imperante. Quizás por los mismos motivos, me impactaron, muy gratamente, también, las novelas de Margaret Atwood y Ain Rand. 

El cuento de la criada me gustó por el desasosegante futuro que nos presenta y la denuncia de la fragilidad en nuestra sociedad del sistema democrático, en constante equilibrio entre la pérdida de libertades, por un lado,  y la anarquía y el caos, por el otro, con el mismo resultado en ambos casos, siempre pierde la parte más débil, en este caso el papel de la mujer en la sociedad. 

“El manantial”, me gustó y me sorprendió gratamente, a pesar de las connotaciones politicas que trae aparejada esta autora, porque pone de manifiesto, tal y como se ha venido confirmando hoy en día,  tantos años despues, que existe una corriente social, política, institucional, que desmerece el esfuerzo individual primando un interés colectivo, global, aunque ello provoque la anulación de la facultad de autoafirmación de la persona. En cierto modo comparte el mismo pesimismo que la novela de Atwood y podemos extraer de ambas las mismas reflexiones.

Por último, al igual que todos los años, hago manifestación expresa de mi compromiso de continuar mi tarea con este blog. Aunque dicho compromiso se renueva tácitamente con cada entrada que elaboro, cada comentario que respondo y cada visita que recibo, no esta de más dejarlo por escrito para recordarme que no hay ganancia sin sacrificio.

Si es cierto que cada vez hay menos entradas; lejos queda esa efervescencia de los inicios. Pero yo soy un corredor de fondo y tras el arranque inicial no pienso dejar la carrera hasta la meta final. A pesar del esfuerzo y, sobre todo, la falta de tiempo, continuaré con el blog. Lo mismo que continuao con mis lecturas.

Muchas gracias a todos lo que me seguís, comentais y leeis.

Un saludo.

LECTURAS DE 2017

ENERO

.- “Día cero”, de David Baldacci

.- “Memoria total”, de David Baldacci

.- “Ocho millones de maneras de morir”, de Lawrence Block

.- “La séptima función del lenguaje”, de Laurent Binet

.- “Estado de transmisión”, de Chris Moriarty

FEBRERO

.- “El engaño populista”, de Axel Kaiser y Gloria Alvarez

.- “El círculo”, de David Eggers

.- “Remolcando a Jehova”, de James Morrow

.- “Hermano menor”, de Cory Doctorow

MARZO

.- “La economía del empobrecimiento común”, de Juan Ramón Rallo

.- “La canción de las sombras”, de John Connolly

.- “Parque Gorki”, de Martin Cruz Smith,

.- “El peso del corazón”, de Rosa Montero

ABRIL

.- “El otro lado”, de Michael Connelly

.- “El hombre marcado”, de Peter V. Brett

.- “La lanza del desierto”, de Peter V. Brett

.- “La voz de la espadas. La primera ley I”, de Joe Abercrombie

.- “Antes de que los cuelguen. La primera ley II”, de Joe Abercrombie

.- “El último argumento de los reyes. La primera ley III”, de Joe Abercrombie

MAYO

.- “La sed”, de Jo Nesbo.

.- “No hay cuervos”, de John Hart

.- “El rey de la mentira”, de John Hart

.- “El manantial”, de Ayn Rand

JUNIO

.- “El silencio del pantano”, de Juanjo Braulio

.- “Frente a la gran mentira”, de Antonio García Trevijano

.- “Nunca vuelvas atras”, de Lee Child

JULIO

.- “El cuento de la criada”, de Margaret Atwood

AGOSTO

.- “La Torre Oscura I. El Pistolero”, de Stephen King

.- “Porqué y cómo mataron a Calvo Sotelo”, de Luis Romero

.- “Safari sangriento”, de Deon Meyer

SEPTIEMBRE

.- “Efecto dominó”, de Olivier Norek

.- “Quien pierde, paga”, de Stephen King.

.- “It”, de Stephen King

OCTUBRE

.- “La larga marcha”, de Stephen King como Richard Bachman

.- “Bajo el hielo”, de Bernard Minier

.- “Eso no estaba en mi libro de historia”, de Francisco García del Junco

.- “El hombre que perseguía su sombra. Milleniun 05”, de David Lagercrantz

.- “The book of illusions”, de Paul Auster

NOVIEMBRE

.- “Regina beatissima ”, de Juan García Atienza

DICIEMBRE

.- “The brethren”, de John Grisham.

.- “4 3 2 1”, de Paul Auster

 

 

 

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“el cuento de la criada”, de margaret atwood: nadie nos condujo hasta aquí, nosotros mismos hemos permitido esto que ahora, al despertar, llamamos pesadilla.


“Pensamos que podíamos hace que todo fuera mejor. ¿Mejor?, repito en voz baja. ¿Cómo puede creer que esto es mejor? Mejor no significa nunca mejor para todos, comenta. Para algunos siempre es peor” M.A.

A mediados de los años 80 del siglo pasado, la escritora canadiense Margaret Atwood escribió un relato aterrador sobre nuestro inmediato futuro. En aquella época de incertidumbre y de cambio, que culminaría con el enorme acontecimiento de la caída del bloque soviético y la finalización “oficial” de la Guerra Fría, aparece esta novela relatando la transición de una sociedad americana democrática y abierta hacia un régimen pseudoreligioso, totalitario y fundamentalista que, con excusa del sempiterno enemigo exterior, instaura una sistema de represión de las libertades fundamentales cuyas víctimas son, esencial y principalmente, las mujeres (aunque discriminadas en función de su rango o categoría social).

H.P. Lovecraft dijo una vez, en su ensayo sobre el horror en la literatura, que el más intenso miedo de la humanidad es el miedo a lo desconocido. En mi opinión, la humanidad, tal como ahora la conocemos las personas producto cultural del extinto siglo XX, ha venido a matizar ese miedo a lo desconocido tornándolo, de un modo sutil, hacia un miedo a la incertidumbre.

Frente al optimismo y la felicidad propios de tiempos de bonanza y vacas gordas, en época de crisis y de cambio la sopecha suplanta todas las certezas y la falta de confianza trae consigo un miedo aterrador y paralizante a un incierto futuro.

La literatura distópica sirve como advertencia de las sombras de una realidad insatisfactoria y como conjuro del peligro probable que se cierne sobre el mundo y amenaza con mostrarse cierto y real.

Claramente encuadrado dentro de éste subgénero, la presente esta novela sirve como denuncia, en igual medida que como prevención, de los riesgos que puede correr toda sociedad de convertirse paulatinamente en una dictadura, con el apoyo involuntario de una ciudadania pasiva que va cediendo parcelas de libertad, dejandose arrebatar sin apenas percibirlo, derechos y libertades esenciales. Creo que fue Benjamin Franklin quien dijo que aquel que renuncia a su libertad por su seguridad no merece ninguna de ambas.

Evitando aventurar elementos de la trama, puedo decir que es muy interesante y significativo que el elmento debil de la sociedad que describe, las mujeres (aunque no todas), son relegadas a unas funciones básicas, ciertamente degradantes cuando no son voluntarias, como son la de procreación o la tareas del hogar; son clasificadas en función de sus “aptitudes”, son marcadas con un uniforme diferenciador; y su vida social o relacional es eliminada y permanentemente sujeta a la sospecha y el miedo a la delación.

La novela esta narrada en primera persona, a modo de un largo monologo narrativo, Al final de la novela nos enteramos que, en realidad, el relato en sí es una transcripción de unas cintas de audio. Por eso el estilo es directo, sencillo, a modo de confesión o reflexión personal, con dialogos transcritos por la propia narradora, en los que a menudo inserta glosas o comentarios con referencias retrospectias que nos trasladan a un tiempo anterior que siempre va comparando con el momento actual de la narración. Estas digresiones y saltos en el tiempo hacia un pasado relativamente cercano, donde las cosas eran muy distintas del presente de la protagonista, estan intercaladas de un modo sutil e inteligente que ayuda al lector a entender el porqué de esa situación y le alienta a seguir leyendo para ir encontrando las claves de esa sociedad extrañamente parecida a la nuestra.

El personaje consigue convencer al lector de la autenticidad y credibilidad de su historia, pues la justificación de la misma es coherente y lógica a tenor del devenir de los acontecimientos que va contando.

A mi juicio, la autora adopta esteretipos en la definición y desarrollo de los caracteres principales. Quizás intencionadamente, permite percibir a los distintos personajes algo rígidos, encasillados en un papel previamente asignado, con escasos matices en su definición y evolución. Ciertamente muy adecuado al tipo de sociedad rígida y controladora que denuncia en la novela.

Esta obra ha sido recientemente adaptada para el formato televisivo y se está emitiendo en estos momentos una serie de televisión que no he querido ver para no distorsionar mi reseña.

Como colofón, recomiendo esta novela, tanto por su enfoque innovador en cuanto a la concreta temática, la represión y cosificación de la mujer, tan actual en estos momentos, como por la aterradora posibilidad de que nuestra evolución como sociedad se dirija hacia ese horizonte de limitación de libertades y sumisión voluntaria de los ciudadanos en aras de un bien superior. Tal y como ya ocurrió una vez con el ascenso del nazismo y el comunismo, que contaron ambos con una amplio apoyo popular y acabaron, mal, muy mal, como todo el mundo sabe.

Un saludo.

MARGARET ATWOOD: (Ottawa, 1939) Escritora canadiense con una variada y prolífica obra: Ojo de gatoAlias Grace y Oryx y Crake, finalistas del premio Booker; El asesino ciego, premio Booker. Ha recibido también el Governor General’s Award, el Premio Montale, el Premio Príncipe de Asturias de la Letras, el Premio Crystal, el Premio Nelly Sachs, el Premio Giller y el National Arts Club Literary Award. Su novela El cuento de la criada se ha adaptado a la televisión como serie de TV.

SINOPSIS EDITORIAL: En la República de Gilead, el cuerpo de Defred sólo sirve para procrear, tal como imponen las férreas normas establecidas por la dictadura puritana que domina el país. Si Defred se rebela —o si, aceptando colaborar a regañadientes, no es capaz de concebir— le espera la muerte en ejecución pública o el destierro a unas Colonias en las que sucumbirá a la polución de los residuos tóxicos. Así, el régimen controla con mano de hierro hasta los más ínfimos detalles de la vida de las mujeres: su alimentación, su indumentaria, incluso su actividad sexual. Pero nadie, ni siquiera un gobierno despótico parapetado tras el supuesto mandato de un dios todopoderoso, puede gobernar el pensamiento de una persona. Y mucho menos su deseo.

El cuento de la criada

  • Título original: Tha Handmaid’s Tale
  • ISBN: 978-84-9838-801-5
  • Número de páginas: 416
  • Tipo de edición: Rústica con solapas
  • Editorial: Salamandra
  • Traducción: Elsa Mateo Blanco


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lecturas 2016: listas y más listas. el agua fluye, pero siempre es el mismo río.


“Ante ciertos libros, uno se pregunta: ¿quién los leerá? Y ante ciertas personas uno se pregunta: ¿qué leerán? Y al fin, libros y personas se encuentran”. André Gide.

Como cada año, presento una relación de mis lecturas de 2016. Viene siendo tradicional, por estas fechas, hablar de que no nos ha vuelto a tocar la lotería de Navidad. Támbién es un recurrente “dejá vu” las listas de lo mejor del año que va acabando y, más adelante, las listas de propósitos y deseos para el año que entra.

Siguiendo, pues, con esta tradición, ahí os dejo mi pequeña contribución a la galaxia de las listas. Vistas en su conjunto, puedo observar una vez más el predominio de la novela sobre el ensayo. La poesía o el teatro apenas aparece (mea culpa), aunque es más por falta de capacidad que de motivación. Ya lo he explicado recientemente.

Dentro de la novela veo, como otros años, un predominio de la novela negra (de intriga, suspense o thriller, como queramos llamarla). También me percato que he leído bastantes novelas de ciencia ficción, lo cual no es raro, pues es hacia ahí donde se orientan mis gustos. Es significativa la escasez de novelas de tipo histórico, teniendo en cuenta que mis apetencia por la Historia alcanza niveles de gula. Analizando esta cuestión, he llegado a la conclusión de que pudiera ser por cierta aversión a historias bastardas cuando los hechos reales superan con creces la imaginación de cualquier autor. En todo caso, mis fuentes suelen ser blogs, reseñas, webs y demás instrumentos digitales que tienen dificil acomodo en este blog.

Visto en perspectiva, echo de menos otro tipo de lecturas como pueden ser los autores clásicos o novela mainstream. A estas alturas, finalizado el año y dando comienzo uno nuevo, siempre afloran buenas intenciones, nuevos proyectos y propósitos de cambio y mejora. Tengo lecturas eternamente “pendientes” como la de autores, para mí desconocidos, o apenas explorados, pero siempre presentes: Pynchon, David Foster Wallace, Philip Roth, o Don deLillo. Siento que debo iniciarme en ellos con una especial disposición y, al final, nunca encuentro un buen momento. ¿Tiene sentido lo que digo?.

En todo caso, sigo en la brecha, con ilusión, con ganas, contando con el apoyo e la gente que me lee, gente que “le gusto”, gente que comparte, opina y colabora, a los que agradezco su permanente presencia callada y atenta. 

Un saludo.

LECTURAS DE 2016

.- “Porqué fracasan los paises“, de Daron Acemoglu y James A. Robinson.

.- “Matar a un ruiseñor“, de Harper Lee

.- “El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha” (versión de Andres Trapiello)

.- “Nos mienten“, de Eduardo Vaquerizo

.- “Reamde“, de Neal Stephenson

.- “España contraataca”, de Pablo Victoria

.- “Bajos fondos”, de Andrew Jachss

.- “Gente de barro“, de David Brin

.- “Los cazadores de la oscuridad“, de Donato Carrisi

.- “Flashfoward”, de Robert J. Sawyer

.- “Policía”, de Jo Nesbo

.- “El partido“, de Richard McGregor

.- “Justicia Auxiliar”, de Anne Leckie

.- “Carbono alterado”, de Richard morgan

.- “El año del diluvio“, de Margaret Atwood.

.- “Khimera”, de Cesar Perez Gellida

.- “El sindrome E“, de Frank Thilliez

 .- “La décima víctima”, de Rober Sheckley

.- “El día de pasado mañana”, de Robert H. Heinlein

.- “El libro del Día del Juicio Final”, de Connie Willis

.- “Relojes de hueso”, de David Mitchel

.- “Camino de servidumbre”, de Frederick Hayek

.- “El cristiano mágico“, de Terry Southern

.- “La verdad sobre el caso de Harry Quebert“, de Joel Dicker

.- “Hijos del dios binario”, de David B. Gil

.- “Los impunes”, de Richar Price

.- “El resplandor“, de Stephen King

.- “Dr. Sueño“, de Stephen King

.- “Steelheart”, de Brandon Sanderson

.- “La mano izquierda de Dios”, de Paul Hoffman

.- “Los viajeros de la noche”, de Helen Wecken

.- “El problema de los tres cuerpos”, de Liu Cixin

.- “El misterio de Salem´s Lot“, de Stepehn King

.– “La zona muerta”, de Stephen King

.- “El psicoanalista”, de John Katzenbach

.- “Cuesta abajo”, de Michael Connelly

.- “Joyland”, de Stephen King

.- “Fria venganza“, de Dan Simmons

.- “Moros y Cristianos”, de Jose Javier Esparza.


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¿por qué mario benedetti?, es culpa mía, lo siento: el único poeta que entiendo.


A estas altura, ya te habrás percatado, bloguero aventurero, de que este sitio solo reseña prosa. Escas0s poetas han pasado por este sitio. Que yo recuerde, quizás, aparte de Benedetti, Jorge Manrique. Pero éste no cuenta porque no es poeta sino cimiento de una cultura, literatura sólida u profunda que esculpe en roca pura los fundamentos de nuestra civilización española, europea y occidental . 

Alguna vez debo de haber justificado esta carencia en base a mis preferencias y prejuicios. Suelo pensar que no me gusta la poesía. Pero luego me acuerdo, precisamente, de Jorge Manrique, de Benedetti, de Luis Cernuda, de Lope de Vega, Becquer o Cesar Vallejo. Si me pongo a pensar seriamente, lo que descubro no es una cuestión de sensibilidad o atracción. No me gusta la poesía porque no la entiendo. Y precisamente por eso, me gustan algunos poemas y poesías de algunos autores concretos. Y precisamente por eso, creo yo, me gusta todo lo que he leído de Benedetti. A él si le entiendo. Esa es la explicación.

No es objeto de este blog hablar sobre mí. Aunque mucho dice de mí si soy yo quien opina y escribe. Hoy, como excepción, he dejado abierta una rendija un poco mayor. A veces, la poesía no solo se escribe en un papel en blanco sino también en una hoja de cuadrícula, Y esa es la que yo puedo sentir.

Y, como se dice, para muestra… Un saludo

 

Esta mañana desperté emocionado
con todas las cosas que tengo que hacer
antes que el reloj sonara.

Tengo responsabilidades que cumplir hoy. Soy importante.
Mi trabajo es escoger qué clase de día voy a tener.

Hoy puedo quejarme porque el día está lluvioso
o puedo dar gracias porque las plantas están siendo regadas.

Hoy me puedo sentir triste porque no tengo más dinero
o puedo estar contento porque mis finanzas me empujan
a planear mis compras con inteligencia.

Hoy puedo quejarme de mi salud
o puedo regocijarme de que estoy vivo.

Hoy puedo lamentarme de todo
lo que mis padres no me dieron mientras estaba creciendo
o puedo sentirme agradecido de que me permitieran haber nacido.

Hoy puedo llorar porque las rosas tienen espinas
o puedo celebrar que las espinas tienen rosas.

Hoy puedo autocompadecerme por no tener muchos amigos
o puedo emocionarme y embarcarme en la aventura de descubrir nuevas relaciones.

Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a trabajar
o puedo gritar de alegría porque tengo un trabajo.

Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a la escuela
o puedo abrir mi mente enérgicamente
y llenarla con nuevos y ricos conocimientos.

Hoy puedo murmurar amargamente porque tengo que hacer las labores del hogar
o puedo sentirme honrado porque tengo un techo para mi mente y cuerpo.

Hoy el día se presenta ante mí esperando a que yo le dé forma

y aquí estoy, soy el escultor.

Lo que suceda hoy depende de mí. Yo debo escoger qué tipo de día voy a tener.

Que tengas un gran día… a menos que tengas otros planes…. M.B


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las estadísticas del blog. al final solo queda uno


 

Hola, paso a publicar las estadísticas de este blog. 

Lo primero que veo es que podría meter a todos mis seguidores en un taxi. Lo malo es que me saldría algo cara la carrera puesto que estáis todos repartidos en distintos continentes.

Cada vez somos menos, así que espero que el descenso no haya sido por causa de defunción o asesinato (entonces si que se parecería a la novela de “los diez negritos”). Lo más probable es que sea ya el asesino, ¿os he matado de aburrimiento?. Perdón, en todo caso.  

Ante todo, tengo que daros las gracias a todos por compartir y participar conmigo en este blog, con paciencia y resignación. Yo mismo he sufrido muchas veces cierta frustración al acceder a un blog que me gusta y comprobar que apenas tiene actividad.

Lo cierto es que ha bajado mi actividad. Hasta ahora no he sido del todo consiente de ello: los números cantan.

Es mi intención seguir publicando y hacerlo de un modo regular y con una periodicidad más constante, la suficiente para mantener la atención, sin agobios (sobre todo por mi parte).

También es mi intención seguir publicando contenidos interesantes. De hecho, creo que mis lecturas son interesantes y pienso que es bueno compartir opiniones y sensaciones sobre las propias aficiones, para seguir fomentando el hábito e interés por la lectura.

Se acerca el Fin de Año y este va a ser uno de mis propósitos para 2016. Veremos si lo consigo. Seguro que con el apoyo y participación de los seguidores del blog.

Un saludo y buen Fin de Año.

 

 

Mira los fuegos artificiales lo que yo leo por bloguear en WordPress.com.. Échale un vistazo al 2015 informe anual.

Origen: Vea los #fireworks que cree mediante mi blog en #WordPressDotCom. Mira mi 2015 reporte anual.


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feliz navidad. solo eso.


 

 

 

 

 

 

navidad en la nieve muñeco de nieve

 

Aunque el whatsapp también existe, aprovecho para felicitar la Navidad desde este blog. Feliz Navidad, que no falte felicidad. Ponerle el color que queráis. Y mucho azúcar -emocional, que el otro es hipercalorico. 


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lecturas 2015: lee lo que yo leo y lo que no leo. enumeración y valoraciones


Always Remember To Fall Asleep With A Dream And Wake Up With A Purpose

Si algo tengo claro, es que el mundo va a seguir girando. Que el tiempo sigue su curso y que, pese a nuestras vanas quejas y lamentos, no se nos escurre de las manos, sino que, de vez en cuando, somos nosotros quienes nos distraemos y nos apartamos de su camino , momentáneamente. 

Así ha sido y así será.

Podemos argumentar en contra. Podemos oponernos racional o visceralmente. Da igual. No vamos a cambiar nada. Como no cambiamos el color de los objetos sólo con el guiño de nuestra mirada.

El mundo va a seguir girando… Es un hecho.

Y algunos nos lamentamos de que las cosas no deberían ser como son. Incluso cuando nuestra ansiedad no es más que una cuestión de percepción, interpretación y falta de criterio.

De todos modos, ya asoma el nuevo año 2016. Ahora toca hacer esas interminables listas sobre lo bueno que fue esto o aquello en el año que dejamos; sobre nuevos proyectos o quimeras para el año que afrontamos. Listas y más listas en las que sometemos a juicio lo inevitable o adormecemos nuestros remordimientos con proyectos futuros que también, este año, volveremos a incumplir.

Bueno, el hombre del siglo XXI no parecer ser muy distinto del del siglo XX. Únicamente hemos cambiado las listas manuscritas por las listas digitales. Unos y ceros, en cualquier caso.

Aquí os presento la mía. 

Veo que cada año, la lista de mis lecturas parece menguar. Me digo y me repito a mi mismo que la causa es la falta de tiempo. Perdón. No es esa la verdad. La falta de dedicación y el empleo de mi tiempo -el tiempo- a otros menesteres, ese es el motivo. Es cuestión de cambio de rutinas y de la adopción de otras aficiones imposibles de compatibilizar con la de la lectura (desgraciadamente carezco del don de la ubicuidad).

También las estadísticas me están diciendo que no publico entradas en el blog con la regularidad de antaño. Quizás padezco cierto pereza bloguera (flojera, desidia, apatía, dejadez, galbana, gandulería, haraganería, indiferencia, vagancia, pachorra. ¡Viva el corta y pega!).

A pesar de ello, me mantengo fiel a los compromisos adquiridos antaño, renovando mis votos:

SILENCIO, como abstención de palabra vana y estúpida, al menos bajo mi criterio, que cada uno perfectamente puede pensar y expresar su opinión sobre mis carencias intelectuales, mi pretenciosas opiniones y mis juicios equivocados.

OBEDIENCIA, como acatamiento a las normas de respeto y libertad autoimpuestas al crear este blog.

POBREZA, como independencia económica total, en tanto que no obtengo (ni yo ni nadie, espero), ni un duro en publicidad, ni patrocinios espurios. Eso sí, tampoco soy ingenuo, no quiero el que quiera acallar este blog pierda la posibilidad de intentarlo con una muy significativa (millonaria) cantidad: por favor, hacedmelo saber, estoy esperando.

CASTIDAD. Bueno, también tendréis que entender que mientras estoy escribiendo en el blog no estoy en otras cosas… 

“La columna de hierro”, de Taylor Caldwell.

Los héroes“, de Joe Abercrombie.

Mr. Mercedes“, de Stephen King.

“Sangre Guerrera”, de Christian Cameron.

“Africanus, el hijo del cónsul”, de Santiago Posteguillo.

“Legiones malditas”, de Santiago Posteguillo.

“El color de la magia”, de Santiago Posteguillo.

Linda, como en el asesinato de linda, de Leif G.W. Persson.

El murcielago“, de Jo Nesbo.

Quien mate al dragón“, de Leif, G.W. Persson.

“El leopardo”, de Jo Nesbo 

“A ciegas”, de Josh Malerman.

“Lágrimas en la lluvia”, de Rosa Montero.

El fantasma de Harlot“, de Norman Mailer.

“El invierno del lobo”, de John Connolly.

La suave superficie de la culata“, de Antonio Manzanera.

“Memento mori”, de Cesar Pérez Gellida.

“Un millón de gotas”, de Victor del Arbol.

“Alex” de Pierre Lemaitre.

“La Estrella Polar”, de Martin Cruz Smith.

“La economia no miente”, de Guy Sorman.

“La rebelión del Atlas”, de Ayn Rand.

“Cucarachas”, de Jo Nesbo.

“La mejor venganza”, de Joe Abercrombie.

“Lo que no te mata, te hace más fuerte”, de David Lagencrantz.

“Pilgrim”, de Terry Hayes.

“La agonía del asesino”, de James Sallis.

“Odiseo: el juramento”, de Valerio Massimo Manfredi.

“Limpieza de sangre”, Arturo Pérez Reverte.

“Las aventuras del capitán Alatriste”, de Arturo Pérez Reverte.

El cártel“, de Don Winslow.

“Arena en los zapatos”, de Juan Sasturain.

“Fulgor de muerte”, de Elmore Leonard.

“Personal”, de Lee Child.

“Luna peligrosa”, de Lee Child.

“El camino difícil”, de Lee Child.

“Mala suerte”, de Lee Child.

“Fantasmas”, de Jo Nesbo.

“Locke en 90 minutos”, de Paul Strathern

“Legión”, de Brandon Sanderson.

“Limbo”, de Bernard Wolfe.

Observo que hay mucha novela. Sobre todo novela negra y literatura de evasión, en el buen sentido. Los autores ya son conocidos y repetidos. Veo que es como si instintivamente no hubiera querido arriesgarme con otras lecturas o autores que pudieran arrebatarme los pocos momentos dedicados a la lectura. En cualquier caso. Os puedo decir que he disfrutado con cada una de ellas. Ahí están las reseñas (pocas), que lo reflejan.

Eso eso es todo. Con el nuevo año volveré con mis locos proyectos de lectura siempre incumplidos.

Un saludo.