lo que yo leo

Un blog sin pretensiones, sobre reseñas literarias para leer en 10 minutos; contiene comentarios sobre libros, recomendaciones, divagaciones y toda clase de digestiones literarias que un lector compulsivo ha aderezado a su gusto. Por supuesto, abierto a colaboraciones y opiniones. Casi es obligatorio equivocarse aunque, evidentemente, yo soy yo y tú, eres tú, por supuesto; pero ni yo soy tú ni tú eres yo, por lo tanto, todo lo que escribas es tu responsabilidad: cada uno es dueño de sus palabras y de sus silencios, sin embargo, tu libertad no te permite escribir nada ilegal o degradante para otros como tú y como yo. Es por eso que, al menos ese SILENCIO sí impera en este blog.


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lecturas de 2017: seguimos en la brecha


Un año más, como siempre por estas fechas, publico la relación de mis lecturas a lo largo de este ciclo que ahora acaba. Suele ser un ejercicio gratificante y agradable: volver hacia atras en el tiempo y ver en perspectiva el trabajo realizado (aunque, en este caso, la satisfacción es doble por cuanto que no no es negocio sino ocio). Repasar los títulos leidos: ver por donde ha ido discurriendo mi interés en este año que acaba; cuantificar, desde la distancia, el tiempo que he dedicado a la lectura y, por el contrario, el que he distraido en otras tareas, se guramente, menos placenteras.

Puedo observar varias circunstancias destacables:

1.- Advierto un peso más importante de la novela y literatura de ficción sobre el ensayo, seguramente debido a una mayor necesidad de evasión y distracción.

2.- También destaco una peso muy grande en mis lecturas de Stephen King. Seguramente, he sucumbido a la corriente  iniciada por el estreno de la película “It” y he redescubierto a este gran autor, releyendo alguna de sus obras. Aviso de que me falta alguna otra que aún tengo en la pila de la cabecera de mi mesita.

3.- La gran novedad ha sido que me he iniciado en la lectura de obras en su versión original en lengua inglesa. He escogido dos autores bien distintos, Paul Auster y John Grisham. Uno de ellos, Auster, porque es uno de mis autores favoritos y ha sido tocado por el don de contar: su prosa fluye interminable, como un riachuelo de agua clara que se pierde y dispersa en la maraña del campo. El otro, Grisham, por ser un autor superventas, de muy facil lectura y una calidad superior a la media. 

De entre todas mis lecturas, me sorprendió muy gratamente el libro de Laurent Binet “la séptima función del lenguaje”, por su originalidad, la fuerza y peso de la trama, su rigor y el gran trabajo de investigación. Creo que es una novela que se aleja del convencionalismo, el conformismo y la vanalidad imperante. Quizás por los mismos motivos, me impactaron, muy gratamente, también, las novelas de Margaret Atwood y Ain Rand. 

El cuento de la criada me gustó por el desasosegante futuro que nos presenta y la denuncia de la fragilidad en nuestra sociedad del sistema democrático, en constante equilibrio entre la pérdida de libertades, por un lado,  y la anarquía y el caos, por el otro, con el mismo resultado en ambos casos, siempre pierde la parte más débil, en este caso el papel de la mujer en la sociedad. 

“El manantial”, me gustó y me sorprendió gratamente, a pesar de las connotaciones politicas que trae aparejada esta autora, porque pone de manifiesto, tal y como se ha venido confirmando hoy en día,  tantos años despues, que existe una corriente social, política, institucional, que desmerece el esfuerzo individual primando un interés colectivo, global, aunque ello provoque la anulación de la facultad de autoafirmación de la persona. En cierto modo comparte el mismo pesimismo que la novela de Atwood y podemos extraer de ambas las mismas reflexiones.

Por último, al igual que todos los años, hago manifestación expresa de mi compromiso de continuar mi tarea con este blog. Aunque dicho compromiso se renueva tácitamente con cada entrada que elaboro, cada comentario que respondo y cada visita que recibo, no esta de más dejarlo por escrito para recordarme que no hay ganancia sin sacrificio.

Si es cierto que cada vez hay menos entradas; lejos queda esa efervescencia de los inicios. Pero yo soy un corredor de fondo y tras el arranque inicial no pienso dejar la carrera hasta la meta final. A pesar del esfuerzo y, sobre todo, la falta de tiempo, continuaré con el blog. Lo mismo que continuao con mis lecturas.

Muchas gracias a todos lo que me seguís, comentais y leeis.

Un saludo.

LECTURAS DE 2017

ENERO

.- “Día cero”, de David Baldacci

.- “Memoria total”, de David Baldacci

.- “Ocho millones de maneras de morir”, de Lawrence Block

.- “La séptima función del lenguaje”, de Laurent Binet

.- “Estado de transmisión”, de Chris Moriarty

FEBRERO

.- “El engaño populista”, de Axel Kaiser y Gloria Alvarez

.- “El círculo”, de David Eggers

.- “Remolcando a Jehova”, de James Morrow

.- “Hermano menor”, de Cory Doctorow

MARZO

.- “La economía del empobrecimiento común”, de Juan Ramón Rallo

.- “La canción de las sombras”, de John Connolly

.- “Parque Gorki”, de Martin Cruz Smith,

.- “El peso del corazón”, de Rosa Montero

ABRIL

.- “El otro lado”, de Michael Connelly

.- “El hombre marcado”, de Peter V. Brett

.- “La lanza del desierto”, de Peter V. Brett

.- “La voz de la espadas. La primera ley I”, de Joe Abercrombie

.- “Antes de que los cuelguen. La primera ley II”, de Joe Abercrombie

.- “El último argumento de los reyes. La primera ley III”, de Joe Abercrombie

MAYO

.- “La sed”, de Jo Nesbo.

.- “No hay cuervos”, de John Hart

.- “El rey de la mentira”, de John Hart

.- “El manantial”, de Ayn Rand

JUNIO

.- “El silencio del pantano”, de Juanjo Braulio

.- “Frente a la gran mentira”, de Antonio García Trevijano

.- “Nunca vuelvas atras”, de Lee Child

JULIO

.- “El cuento de la criada”, de Margaret Atwood

AGOSTO

.- “La Torre Oscura I. El Pistolero”, de Stephen King

.- “Porqué y cómo mataron a Calvo Sotelo”, de Luis Romero

.- “Safari sangriento”, de Deon Meyer

SEPTIEMBRE

.- “Efecto dominó”, de Olivier Norek

.- “Quien pierde, paga”, de Stephen King.

.- “It”, de Stephen King

OCTUBRE

.- “La larga marcha”, de Stephen King como Richard Bachman

.- “Bajo el hielo”, de Bernard Minier

.- “Eso no estaba en mi libro de historia”, de Francisco García del Junco

.- “El hombre que perseguía su sombra. Milleniun 05”, de David Lagercrantz

.- “The book of illusions”, de Paul Auster

NOVIEMBRE

.- “Regina beatissima ”, de Juan García Atienza

DICIEMBRE

.- “The brethren”, de John Grisham.

.- “4 3 2 1”, de Paul Auster

 

 

 

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“el murcielago”, de jo nesbo: sicut erat in principio, et nunc, et semper, in secula seculorum.


“Andrew nació antes de la guerra, cuando la política de las autoridades consistía en «protegernos» como si fuésemos una especie animal en peligro de extinción. En consecuencia teníamos menos oportunidades de poseer tierras y buscar empleo. Pero la ley más estrambótica era la que permitía a las autoridades quitarle su hijo a una madre aborigen si existía la sospecha de que el padre no era aborigen.” J.N

 

Abusando del refranero, cual avispado escudero manchego, puedo empezar esta reseña advirtiendo que no puedes decir “de este agua no beberé, ni este cura no es mi padre”. Y no por mi afición al vino ni mi poca afición a las cosas de la iglesia, sino porque, de tener yo rabo, ya me lo hubiera pisado unas cuantas veces.

A raíz de mis reseñas anteriores de otras novelas de Jo Nesbo, concretamente “la estrella del  diablo” y “el muñeco de nieve“, hice profesión de fe declarando aborrecer de toda otra novela de este autor y mi intención de abandonar la adicción a las sagas literarias interminables. Y ahora me encuentro no solo reseñando esta “última” de “el murciélago” sino que me encaminé decidido a leer “el leopardo” y “las cucarachas”, que ya estoy acabando.

Por suerte acudió en mi ayuda un maestro maldito llamado Baudelaire, que nos dijo una vez que en la Declaración Universal de los Derechos Humanos se habían olvidado el derecho a marcharse y el derecho a contradecirse. Bien pensado, pudieran ser estos dos derechos “no humanos” el ejercicio y expresión de la plena y última de la libertad del hombre que se cuestiona y se replica a sí mismo, sin someterse no ya a la dictadura e imposición ajena, sino a la propia, a las cadenas forjadas con nuestros pensamientos y opiniones pasadas.

En aquel momento estaba cansado ya de las reiteraciones y los trucos de artificio con que los autores prolongan una serie de novelas acudiendo a los mismos guiños y señales fáciles para un lector, también fácil, que busca reconocerlos y se deja guiar mansamente por un camino muchas veces recorrido. Alguna decepción me había llevado con autores como Connolly, que han agotado la frescura inicial y nos ofrecen los tópicos y estereotipos presentados como seña de identidad de su marca, en una constante autofagocitosis que nos deja un producto degradado por el abuso y la saturación, sin nada nuevo que ofrecer más que un argumento previsible, en algunos casos, o tramposo, en otros.

Ahora, por el contrario, puedo alegar en mi defensa que, gracias a esa constante que se presenta en algunas editoriales españolas de no arriesgar en la presentación de autores nuevos y esperar a su consolidación el mercado extranjero para ofrecer sus productos en España, ocurrió que se publicó esta primera novela de la saga de Harry Hole mucho después de que hubiéramos tenido acceso, en español, a las seis o siete novelas posteriores. De tal modo que hemos podido disfrutar a la vez de la primera y de la última, pudiendo establecer comparaciones y pudiendo observar la evolución del autor y de su personaje. Y por ello puedo decir, (mea culpa, mea culpa), que me ha vuelto el gusto y que me ha gustado esta “nueva” novela de Jo Nesbo.  

Me ha gustado precisamente por su “novedad” y por lo exótico de su planteamiento, un detective noruego investigando en nuestras antípodas australianas, teniendo como “partenaire”  un detective aborigen australiano.   

Me ha gustado por apreciar en la construcción del personaje de Harry Hole una coherencia con el resto de su biografía posterior. Ese halo de fatalismo que le acompaña, esa constante sensación de dolor por el sentimiento de pérdida, de desengaño que se acentúa en las novelas posteriores, que nos explican y aclaran muchas cosas sobre su personalidad. Es de destacar la complejidad de los personajes secundarios, bien trabajados y, en modo alguno, secundarios o superfluos.  

También me ha gustado por la ambientación y el contexto histórico, esa faceta desconocida de la sociedad australiana, los graves errores cometidos por el proteccionismo estatal hacia los habitantes aborígenes que les privó del derecho a preservar su cultura y sus orígenes al otorgarles una protección encorsetada que eliminó su derecho a contradecirse a sí mismos, su derecho a evolucionar naturalmente, su derecho a marcharse.

Jo Nesbo nos presenta todos estos elementos y los une a una trama interesante que poco a poco va deshaciéndose hasta la solución final. Sin excesivos giros argumentales, ni conejos en la chistera. A mi juicio una de las mejores novela de la serie. Bienvenido, Jo Nesbo.

Un saludo  

SINOPSIS EDITORIAL: Harry Hole es enviado a Sydney desde Oslo para que investigue el asesinato de una mujer noruega, Inger Holter, cuyo cadáver ha sido encontrado entre oscuras rocas, al pie de un acantilado. La policía sospecha que fue violada antes de morir, pero no se ha hallado rastro alguno de ADN. Harry Hole tendrá como compañero de investigación a Andrew Kengsinton, detective aborigen australiano. Ambos sospechan del novio de Inger, Evans White, atractivo camello conocido por la policía. Sin embargo, Harry comienza a vislumbrar que el caso es más complejo de lo que a priori pudiera parecer, y poco después el equipo de investigación relaciona una serie de desapariciones y asesinatos sin resolver que sugieren que un asesino en serie anda suelto. Harry Hole es un joven y brillante detective, pero esconde un oscuro secreto. Durante su estancia en Sydney se enamorará perdidamente de Birgita Enquist, a quien le confesará lo que oculta su pasado y qué le aleja de su país… Todo lo que te puede destruir lo llevas dentro.

Jo Nesbø (nacido el 29 de marzo de 1960 en Oslo), Noruega, Líder y cantante del grupo musical de rock noruego Di Derre. Escritor de novela negra cuya primera obra apareció en 1997 publicó su primera novela negra Flaggermusmannen, que inaugura la serie del inspector Harry Hole, y que fue galardonada con el premio Riverton a la mejor novela negra noruega y el premio Glassnøkkelen a la mejor novela negra de los países nórdicos. Después, siguieron otras, The BatThe CockroachesThe RedbreastNemesisThe Devil’s StarThe RedeemerThe SnowmanThe LeopardPhantomPolic

 

  • Título: El murciélago (Harry Hole 1)
  • Autor (es): Jo Nesbo
  • Traductor: MARIANO GONZALEZ CAMPO / BENTE TEIGEN GUNDERSEN
  • Sello: RESERVOIR BOOKS
  • Fecha publicación: 03/2015
  • Formato, páginas: TAPA BLANDA CON SOLAPA, 384
  • ISBN: 9788416195008


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“la estrella del diablo” de jo nesbo, finalizado el verano de la alegría nos adentramos en el otoño de la decepción.


“Harry se imaginó a los peces gato cuando el agua desaparecía y ellos se quedaban allí en el lodo, moviendo la cola, abriendo la boca e intentando acostumbrarse a respirar aire.

—Necesito una respuesta, Harry. Tengo que saber si estás dentro o fuera.

Ahogarse con aire. Puede que la muerte del pez gato no fuera peor que la de otros” J.N

Observo un lento y progresivo hastío por mi parte respecto de las sagas literarias dentro del género de la novela negra. Ya me ocurrió con anteriores autores como Connolly, Rankin (del que acabo de leer “sobre su tumba”), Connelly e, incluso, Mankell (sin ser éste de los peores, ni mucho menos, a pesar de ser el pionero).

Entiendo que el género tiene sus reglas y que seguir más o menos la senda marcada por las formas canónicas puede, de alguna manera, encorsetar la creatividad.

También entiendo que los lectores somo seres ávidos de novedad y entretenimiento y que ser crítico con una obra literaria es muy fácil según alcance el rigor que nos exigimos respecto de la misma, desde el simple “no me gustó” al más complejo análisis literario de su estructura, lenguaje o contextualización.

Y por eso siempre siento cierto reparo al emitir una opinión negativa sobre alguna obra o sobre algún autor, cuando, incapaz de crear obra alguna que se precie, bien pudiera ser yo también incapaz de saber apreciar las cualidades ajenas y, mucho menos, despreciarlas o criticarlas alegremente sin haber entendido nada.

Pero aun así, no dejo de tener opinión, al menos una, y tampoco renuncio o mi derecho inalienable a expresarla y compartirla, sometiéndome al mismo rigor de la crítica que yo ejerzo.

Con ello, llegamos al meollo de la cuestión que nos ocupa: ¡abandono!, ¡me rindo!, voy a dejar de leer más novelas de sagas kilométricas que no son más que un matiz y variante de cada novela anterior. Adiós a Rebus, Adios a Parker, Adios a Hole, Adios a Wallander y a algún otro que me dejo por el camino (a Scarpetta ya la dí plantón hace años, por los mismo motivos y alguno más, pero eso es otra historia).

Ya estoy cansado del mismo estereotipo: el detective inteligente que es a la vez una persona atormentada e inadaptada, cuya inteligencia innata no viene acompañada de las habilidades sociales necesarias para que su trato con las demás personas y sus jefes inmediatos sea pacífica o cordial. Aunque el personaje es atractivo y el lector llega a empatizar con él, la profusión de autores que parecen haber tomado como modelo a la misma persona me hace dudar a veces sobre si estoy leyendo a uno o a otro: siempre los mismos impedimentos burocráticos a la hora de resolver el crimen, el escollo de la incompetencia de sus jefes que es preciso salvar infringiendo las normas y/o acomodándolas a la ética personal. También me llega aya a aburrir la desolada vida personal de los protagonistas, su abandono, la desesperación de ver rotos sus lazos familiares que desemboca -y alimenta- su dependencia del alcohol, socialmente tolerado, o las “pastillas”, un poco menos aceptado pero dentro del margen de lo habitual. Incluso me llegan a cansar las constantes referencias musicales sobre las preferencias del protagonista, que pretenden reforzar su carácter original y “outsider” pero que a veces nos ofrecen un retrato acartonado de un personaje que quiere parecerse real.

Para concluir, puedo decir que me queda el consuelo de otros autores que apenas han sido explorados por mí ,cuya obra no constituye terreno devastado por la voracidad sistemática de un lector compulsivo. Estoy pensando en propuestas tan interesantes como la de  Qui Xiaolong, Diane Wei Liang, Dolores Redondo, Nieves Abarca y Vicente Garrido, Leif G W Persson, y sobre todo los clásicos Chandler, Chester Himes, Higsmith, etc, a los que siempre puedo volver y siempre como la primera vez.   

Respecto de la reseña del libro que nos ocupa, una vez dicho lo anterior, vuelvo a repetir reflexiones ya vertidas con anterioridad en otras reseñas anteriores. Si es la primera vez que lees una novela de Harry Hole, creo que es una buena novela de género.

Para aquella persona que ya haya leído varias novelas del mismo autor y personaje, poco puede sorprenderse sobre el estilo y cadencia narrativa de Jo Nesbo; con un lenguaje siempre ameno y de fácil lectura, sin construcciones complejas, narrado en primera persona y una línea temporal clara, sin apenas regresiones ni introspecciones excesivas y con una trama principal interesante y unas tramas secundarias algo redundantes (sobre la vida personal de Harry Hole y sus problemas con el alcohol y la jerarquía policial).  

De todos modos, la mejor manera de salir de dudas es leerla y formarse su propia opinión. Lo digo siempre y no pretendo hacer parodia de mí persona, pero cada vez me parezco más a mí mismo. Un saludo

SINOPSIS EDITORIAL:

En un verano excepcionalmente caluroso en Oslo, el cuerpo de una joven aparece en el suelo de su apartamento, en medio de un charco de sangre. Tiene amputado un dedo de la mano izquierda, y bajo un párpado le han colocado un pequeño diamante rojo con la forma de una estrella de cinco puntas: el símbolo de las tinieblas, el emblema del diablo. Cinco días después del tétrico hallazgo, un hombre denuncia la desaparición de su esposa. Otro dedo cercenado aparece en escena: lleva un anillo con un diamante rojo engarzado, tallado como una estrella de cinco puntas. Tendrán que pasar cinco días más para que aparezca el tercer cadáver… y se repita el ritual. Son demasiadas coincidencias, y todo apunta a que un asesino en serie está actuando en la ciudad.

Harry Hole es un policía poco convencional y sus métodos para resolver un enigma, poco ortodoxos. El alcohol y una situación personal muy complicada le han hecho tocar fondo, y está a punto de perder el trabajo. No tiene vacaciones, por lo que el jefe Moller le asigna el caso y le impone como compañero a Tom Waaler, un tipo corrupto, implicado en el tráfico de armas y de alguna manera responsable de la muerte de Hellen Gjelten, compañera y amiga de Hole, en el transcurso de una investigación. Harry está decidido a demostrar que sus sospechas sobre Waaler están fundadas, e incluso empieza a preguntarse si no estará relacionado con los crímenes. Los demonios reales y los imaginarios se mezclan en la mente del policía, que se tiene que enfrentar a un criminal sanguinario y a un enemigo implacable dentro del departamento. Sólo tiene una cosa clara: la estrella de cinco puntas es la clave para resolver el misterio.

Estrella_diablo

  • 480 páginas
  • ISBN: 9788498678338
  • Tamaño: 14 x 21,3 cm
  • Presentación: Rústica
  • Idioma de la edición: Español
  • Traductor: Carmen Montes Cano


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“el muñeco de nieve”, de jo nesbo. tensando un poco más el fino hilo de la novela negra escandinava.


“Enfermera, ¿qué es más malvado? ¿Quitarle la vida a una persona que quiere vivir o la muerte a una persona que quiere morir” J.N

Parece que últimamente todas mis reseñas (y casi mis lecturas)  giran alrededor del tema de la novela negra que se escribe en los países nórdicos. Aún me quedan en el tintero un par de entregas sobre este tema (entre ellas la reseña sobre otro trabajo de un escritor escandinavo). Tanta saturación respecto de la misma temática puede provocar un hastío, un empacho intelectual que acabe como reactivo, en una aversión sistemática a todo lo que tenga algo que ver con la literatura que nos llega del frío norte europeo. Pero por otro lado creo que permite vislumbrar, desde cierta perspectiva general, en el conjunto de autores, una tendencia, una corriente, una orientación que la lectura aislada de alguna de las novelas quizás me hubiera impedido percatarme de ello. Me refiero al abandono de la postura crítica frente a los logros del alabado estado de bienestar y la adscripción a la novela criminal neta.

Es cierto que los autores que leemos pueden tener un estilo muy diferente, pertenecer a distintas generaciones y beber de fuentes distintas, cuya influencia se refleje de distinta forma en sus obras. Pero concretamente con esta novela de Jo Nesbo he percibido un cambio sutil: el autor se ha apartado ya del camino emprendido en novelas como “Petirrojo”. Además del hecho criminal concreto que caracteriza a toda novela negra o policíaca, el autor iniciaba magistralmente un acercamiento a la historia reciente de Noruega, país natal del autor y donde se ubica la acción, alternando el plano temporal coetáneo de la novela y los antecedentes históricos de las motivaciones del personaje, concretamente la Segunda Guerra Mundial, ofreciéndonos un apunte de lo que significó dicha contienda para los ciudadanos noruegos, las secuelas de la ocupación nazi y la posterior Guerra Fría y la influencia sobre toda una generación de noruegos que finalmente vieron emerger de sus aguas el oro negro que les ha permitido una independencia económica y varias negativas a integrarse de pleno en la CEE y en la posterior Unión Europea, no así respecto de su inequívoca adhesión atlántica (NATO)

Donde aquella novela destacaba, en contraste con la que es objeto de esta reseña, era, principalmente, por la carga de crítica social que contenía o quizás el trasfondo sociológico de una sociedad en transformación, pareja al resto de la Europa del norte, en el quicio entre el deseo de integración y la voluntad de independencia.. Obviamente no alcanza a la figura de escritores como Faulkner, Camus, Milan Kundera o Norman Mailer (ni creo que sea esa la intención de su autor) ni tampoco es representativa de la literatura de la contracultura, pero sí se servía del cauce formal de la novela negra para expresar algo más: los rescoldos de las secuelas de la guerra en un país que había alcanzado, aparentemente, cincuenta años después, la estabilidad social aparejada al progreso económico. Todo ello sin perder de vista el objetivo principal de la novela, narrar una historia de tintes criminales y la consiguiente investigación policial.

A mi juicio, la novela “el muñeco de nieve” carece de esta trascendencia, sin que por ello, ciertamente, se resienta en lo más mínimo su gran valor como novela negra. La trama es interesante; el argumento no tiene fallos apreciables de coherencia, aunque cojea un poco su verosimilitud; el protagonista que da continuidad a la saga, Harry Hole, aparece perfectamente definido y caracterizado como tal, y es reconocible para los seguidores de este autor y personaje. Es una muy buena novela negra, atractiva y entretenida, que es la esencia del género.

Creo yo que la enormidad de autores y argumentos, cada cual más rebuscado, obliga de algún modo a aquellos a encontrar elementos diferenciadores respecto del resto de sus colegas, que no dejan de ser competidores directos dentro del mercado editorial. Esta es la circunstancia a que aludía al principio. Creo detectar un abandono de la crítica social y una búsqueda de originalidad casi que a cualquier precio, con tal de ofrecer algo distinto (que no mejor).

Afortunadamente, vuelvo a reiterar, Jo Nesbo aún no ha roto el hilo que ya está suficientemente tenso. Esta novela, aunque no es la mejor del autor sí es mejor que muchas (y aún mucho mejor que la mayoría) y tiene atractivo suficiente como para seguir siendo fiel a la saga de Harry Hole. Las dos únicas pegas que le reprocho no necesariamente pueden ser compartidas por el resto de lectores a quienes gustan las novelas de Jo Nesbo. Una es la excesiva truculencia de los asesinatos, lo rebuscado de la técnica asesina. Yo creo que un simple asesinato por celos o por dinero (los de toda la vida) aún pueden ofrecer novelas muy interesantes.La otra pega es que propone excesivas soluciones fáciles al enigma de la identidad del asesino en un intento de retorcer aún más la trama y esto le quita credibilidad, espontaneidad y frescura, pareciendo una técnica algo artificiosa. Pero si lo que buscas es sangre e intriga, la tienes a raudales. Un saludo 

SINOPSIS EDITORIAL: Pronto caerán las primeras nieves. Y entonces él reaparecerá. Y cuando la nieve se haya fundido, se habrá llevado a alguien más. Un chico se despierta y descubre que su madre ha desaparecido. La busca por toda casa; no hay ni rastro de ella. Pero al mirar hacia el jardín, ve que su bufanda favorita cuelga del cuello de un muñeco de nieve. Y cuando Harry Hole y su equipo empiezan a investigar, descubren que un número alarmantemente alto de esposas y madres han ido desapareciendo en los últimos años. Todo parece indicar que este no es un caso aislado. Poco después desaparece una segunda mujer y las peores sospechas de Harry parecen confirmarse: se enfrenta a un asesino en serie que opera en su ciudad

Jo Nesbø (nacido el 29 de marzo de 1960 en Oslo), Noruega, Líder y cantante del grupo musical de rock noruego Di Derre. Escritor de novela negra cuya primera obra apareció en 1997 publicó su primera novela negra Flaggermusmannen, que inaugura la serie del inspector Harry Hole, y que fue galardonada con el premio Riverton a la mejor novela negra noruega y el premio Glassnøkkelen a la mejor novela negra de los países nórdicos.

  • Autor: NESBO, JO
  • Editorial: RBA
  • Año de edición: 2013
  • Traducción: Carmen Montes y Ada Bermúdez
  • ISBN: 9788490067628