lo que yo leo

Un blog sin pretensiones, sobre reseñas literarias para leer en 10 minutos; contiene comentarios sobre libros, recomendaciones, divagaciones y toda clase de digestiones literarias que un lector compulsivo ha aderezado a su gusto. Por supuesto, abierto a colaboraciones y opiniones. Casi es obligatorio equivocarse aunque, evidentemente, yo soy yo y tú, eres tú, por supuesto; pero ni yo soy tú ni tú eres yo, por lo tanto, todo lo que escribas es tu responsabilidad: cada uno es dueño de sus palabras y de sus silencios, sin embargo, tu libertad no te permite escribir nada ilegal o degradante para otros como tú y como yo. Es por eso que, al menos ese SILENCIO sí impera en este blog.


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“accelerando” de charles stross: sobre cómo una buena idea se hace aburrida cuando la estiras.


“Humanos: un modelo de autoconciencia emocional realmente brillante- dice Aineko suspirando teatralmente- Como no tenéis ninguna presión evolutiva para ser más listos, sois todo lo estúpidos que os permite vuestra condición de especie inteligente” C. S

 

Sin duda, el autor de la presente novela, Charles Stross, forma parte de ese grupo de escritores –en general, sin adscripción a géneros o subgéneros- que conciben sus obras como un vehículo o instrumento de comunicación de “su” idea; esa teoría, filosofía o concepción vital, intelectual o moral que cada uno de nosotros vamos formando y que a su vez nos conforma y no define, y sobre la que, más o menos coherentemente, vamos trabajando a lo largo de nuestra existencia.

Digo esto porque se percibe en su novela una claudicación de la estética literaria respecto del contenido puro de las ideas que pretende transmitir o exponer. O al menos, no ha alcanzado a reflejar tales ideas con un estilo literario ameno, sugerente y estéticamente bello.

La propia estructura de la novela está compuesta de tres partes diferenciadas, apenas conectadas entre sí por las referencias a ciertos personajes comunes; con un estilo muy distinto en cuanto al desarrollo y tratamiento de estos personajes; y desgraciadamente, en mi opinión,  con una desigual tensión narrativa que provoca por momentos aburrimiento y una falta de atención en el lector.

Observo en esta novela una primacía de las ideas y los conceptos en el más puro estilo “hard” de la ciencia ficción, con cierto parentesco en cuanto a la temática, con la novela “Ciudad Pemutación” de Greg Egan . El autor envuelve en su historia el concepto de singularidad tecnológica y transhumanismo, partiendo de una sociedad futura, aun cercana en el tiempo, en el que la creciente avalancha de datos que son procesados en el planeta parece desbordar la capacidad humana y la propia capacidad física del planeta que se utiliza, como todo el sistema solar, en combustible para la nebulosa de datos en que se ha convertido, dando lugar a la aparición de otras formas de vida humanas, la digitalización del individuo, la existencia de copias simultaneas de los originales, que llevan una vida y experiencia propia. El concepto de identidad parece desdibujarse, así como el de experiencia, realidad, conciencia…

En fin, creo que si atendemos a las propuestas que subyacen en el texto, la novela es estupenda, pero que si se busca el entretenimiento, la diversión y el mero disfrute de la lectura, puede hacerse algo pesada y aburrida si se carece del bagaje técnico necesario para entender muchos de los términos y conceptos a los que se refiere explícitamente y otros que son meramente aludidos y que, principalmente a mí, se nos escapan.

Lo mejor de la novela es su primera parte, que protagoniza Manfred Macx, un generoso altruista que ofrece totalmente gratuitas todas las patentes de sus ideas, que cree en el intercambio de ideas y en el sacrosanto derecho del ciudadano a no pagar impuestos.

Lo peor es la aridez y la falta de concesiones del autor a la literatura fácil, lo cual, mejor pensado, es otro rasgo de calidad y buen hacer, pese a la manifiesta capacidad de algunos –yo- para saber apreciarlo.

Un saludo

 

 Charles Stross, escritor británico, nacido en Leeds, 1964, licenciado en Farmacia e Informática. Ha hecho incursiones en el género de ciencia ficción, principalmente, con Cielo de singularidad (2003), Amanecer de hierro (2004), Accelerando (2005, premio Locus), La casa de cristal (2006, premios Prometheus y Kurd Lasswitz), Halting State(2007), Saturn’s Children (2008) y Rule 34 (2011). También ha publicado obras en el género de terror, con  la serie de La Lavandería, compuesta por las novelas The Atrocity Archives (2004, incluye la novela corta “The Concrete Jungle”, premio Hugo), The Jennifer Morgue (2006), The Fuller Memorandum(2010) y The Apocalypse Codex (2012). Igualmente ha escrito obras dentro del género de la

Fantasía, con su serie de Los Príncipes Mercaderes, que incluye The Family Trade (2004), The Hidden Family (2005), The Clan Corporate (2006), The Merchant’s War (2007),The Revolution Business (2009) y The Trade of Queens (2010); los primeros tres libros ganaron el premio Sidewise de historia alternativa. Su ficción corta está recopilada en las colecciones Toast (2002) y Wireless(2009, incluye las novela cortas “Missile Gap”, premio Locus, y “Palimpsest”, premio Hugo).

SINOPSIS EDITORIAL: Manfred Macx es un emprendedor altruista: su trabajo consiste en hacer ricos a los demás. Para ello se especializa en estar conectado al flujo de información constante que es la característica principal de la sociedad del futuro próximo, y de él extrae originales ideas que pueden cambiar el mundo, y a menudo lo hacen. Pero Macx es algo más: con sus implantes y su filosofía, está dos pasos por delante de la ola tecnológica. Y puede ver claramente que se aproxima la singularidad. En las primeras décadas del siglo XXI, el mundo se convulsiona en la agonía de un parto superlativo: poco a poco, se acerca el momento en que la mayor parte de la capacidad de procesamiento será artificial, no nacida, y entonces la humanidad habrá quedado obsoleta.

  • Título: Acelerando;
  •  Autor: Charles Stross;
  • Título original: Accelerando;
  • Traductor: Carlos Pavón;
  • Colección: Bibliópolis Fantástica nº 68;
  • Páginas: 352;
  •  ISBN: 978-84-15157-05-2
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“ciudad permutación”, de greg egan: las múltiples posibilidades de una realidad virtual inmarcesible.


“Creo que las Copias son inteligentes. Simplemente no diría que son o no son <la misma persona> que la persona en que se basaron. No hay respuesta correcta y equivocada ante eso; es una cuestión de semántica, no una cuestión de verdad” E.G.

 Cuán dura se hace la ciencia ficción dura. Y la novela “Ciudad Permutación” es una muestra extrema de esta corriente literaria. Puede calificarse como una obra soberbia y sobresaliente y a la vez árida, rocosa y exuberante.

Elijo estos adjetivos porque ciertamente esta novela derrocha un ingenio e imaginación que desbordan entre sus páginas y, sin embargo, se muestra grandiosa y munificente en la exposición técnica haciéndose difícil de entender por la complejidad de su temática. Su lectura puede suponer un gran esfuerzo intelectual para personas carentes de una formación más que mediana en el campo de la informática, la química, la biología, las matemáticas o la física –como es mi caso-  y se puede encontrar el lector profano braceando interminablemente entre conceptos abstrusos hasta la extenuación. Tras su alarde técnico discurre subyacente una inquietud metafísica sobre el concepto de la propia identidad, la conciencia, el sentido de la vida y la trascendencia, que en nada ayuda a favorecer la amenidad y el divertimento.

No creo que sea una novela de puro entretenimiento desde el momento en el que sacrifica la forma al concepto y a pesar de ello recomiendo su lectura precisamente por todas estas razones, porque creo que si puedes superarla no te dejará indiferente…

Sucintamente y con las limitaciones y carencias que mi propia formación condiciona –esto es lo que en mi pueblo se llama supina ignorancia- me atreveré a realizar un somero resumen de la trama: En el año 2045 la tecnología permite la creación de “Copias” de las personas mediante un scaneado de sus mentes que, a modo de programa informático, pueden “lanzar” en un ordenador y “vivir” una vida independiente -y a veces paralela- respecto del modelo original, con conciencia propia pero sin las limitaciones físicas del cuerpo humano. Esta técnica supera a la criogenización de los cuerpos como medio de trascendencia en tanto que permite la continuación de la conciencia personal a pesar de la degradación física e, incluso, gobernar y administrar el propio patrimonio con plenos derechos de titularidad, a través de instrucciones (debidamente autentificadas mediante un código de encriptación) cursadas desde el interior del soporte informático a apoderados en el mundo real.

Paul Durham, el protagonista de la novela, lleva más allá el concepto al desarrollar y demostrar la “teoría del polvo”, en virtud de la cual, mediante la realización de una Copia de la Copia, la conciencia individual deja de estar ubicada en un lugar físico y de depender del hardware pudiendo ser fragmentada y posteriormente autoejecutda, sin perder su esencia. Ello permite la creación de un entorno libre de las ataduras de los soportes informáticos, sujetos a catástrofes, manipulación o errores de sistema,  donde las Copias pueden desarrollar una existencia eviterna equivalente a la inmortalidad en una realidad virtual propia.

Paul recaba fondos económicos de un grupo de millonarios – más bien de sus Copias- para financiar el proyecto que se llamará “Ciudad Permutación”. Así mismo, contrata a María Deluca, joven informática, para que en el entorno del Autoverso, un simulador informático de un universo autocontenido que se rige por unos parámetros y leyes físicas propios, distintos del mundo real,  investigue y desarrolle una molécula con capacidad para generar la vida, a fin de llevarla a término en Ciudad Permutación. Siete mil años después, debido al desfase y ralentización temporal que se sufre en el mundo virtual respecto del mundo real, Paul “despierta” a la Copia de Maria por una distorsión provocada por el universo virtual creado en el Autoverso gracias a su molécula original: habiéndose generado la Vida, ésta ha evolucionado durante un tempo subjetivo de tres mil millones de años, hasta la creación de una raza inteligente, totalmente ajena al mundo físico humano, cuya lógica ontológica ni reconoce ni admite la creación exógena, llegando a un punto en el que la conformación de una mitología excluyente del ser humano anula la capacidad de manipulación y configuración de los habitantes de Ciudad Permutación haciendo incompatible la existencia de ambos mundos.

 Formalmente la novela se estructura en un Prólogo, que transcurre en Sidney en el año 2045 y que nos presenta al personaje de Paul; una Primera parte, titulada “la configuración del Jardín del Eden” que transcurre igualmente en Sydney, en el mundo real, donde aparecen otros personajes de la trama; y una Segunda parte titulada “Ciudad Permutación” donde la trama se desarrolla totalmente  en el mudo virtual.

Entiendo que la labor del traductor, Pedro Jorge Romero, ha sido esencial para incorporar de un modo sutil y no traumático la terminología informática, química, biológica o matemática que manejan los protagonistas y los neologismos creados por el autor para describir las innovaciones tecnológicas propuestas en la novela como, por ejemplo, el “ojo de camello”, que es un  software de clasificación automática de correos electrónicos que lee su contenido y filtra el interés del usuario; o la existencia de avatares virtuales con modificación e inhibición gestual, para no mostrar las emociones al interlocutor, muy útil en las entrevistas de trabajo; o, igualmente la inducción de música directamente al sistema nervioso, etc. En general el estilo literario se resiente con la profusión de un contenido tan especializado.

Por otro lado es de destacar a un nivel conceptual, cómo, por exigencias de la trama, se  produce una alteración de las relaciones de poder entre las personas equiparando la capacidad económica a una mayor velocidad de conexión y una menor ralentización de las “Copias” de tal modo que a mayor riqueza mayor equiparación entre el tiempo real y el tiempo subjetivo; o cómo la existencia de las Copias genera una regulación legal que les confiere una capacidad jurídica para en el desarrollo de la actividad mercantil y gestión de su patrimonio superior a las de las personas del mundo real desde el momento en que la muerte puede significar únicamente la destrucción física del cuerpo pero no la desaparición de la personalidad.

Igualmente la novela propone a través de sus personajes distintos planteamientos sobre el concepto y definición de la subjetividad y la conciencia: la coexistencia ambivalente de la inteligencia personal en un cuerpo físico y una Copia informática suscita un interrogante sobre qué es la personalidad, de tal modo que, por ejemplo el personaje de Peer (antes llamado Daniel), habita como polizón en el Elíseo como único miembro de un concepto autodenominado Nación Solipsista que ha renunciado a su cuerpo físico (víctima de un accidente de escalada) y a toda confraternización con otras Copias, reestructurándose eterna y periódicamente para mantener una felicidad artificial basadas en la programación de objetivos aleatorios (aprender carpintería y tornear a mano doscientas mil piezas de madera, clasificación entomológica de todos los insectos, aprenderse de memoria bibliotecas enteras, etc) con el único nexo de unión entre sus múltiples conciencias mutiladas emocionalmente en forma de archivo de recuerdos y emociones.

Otro personaje es miembro de la Iglesia del Dios Que No Representa Ninguna Diferencia, cuya opción por la fe se basa, precisamente en que la existencia o nó de Dios no representa ninguna diferencia.

Verdaderamente es una novela difícil que tiene distintos niveles de lectura (alguno de los cuales seguramente pasen desapercibidos para un lector apresurado) y que maneja conceptos técnicos que requieren un conocimiento especializado. Sin embargo los planteamientos filosóficos que formula son atractivos e interesantes. En su conjunto, es tan recomendable como escalar el Everest o cruzar a nado el Amazonas: requiere esfuerzo, voluntad, no es imposible y la satisfacción se encuentra al final, no hay atajos. Un saludo 

 Egan Greg, es un escritor australiano nacido en Perth en 1961, licenciado en matemáticas y programador informático de profesión, hasta su dedicación exclusiva a la literatura. Ha escrito tanto novela: An Unusual Angle (1983); Cuarentena (1992) Quarantine; Ciudad Permutación (1994) Permutation City; El instante Aleph (1995) Distress; Diáspora (1997) Diaspora; Teranesia (1999) Teranesia; Schild’s Ladder (2002); Incandescence (2008); Zendegi (2010); The Clockwork Rocket (serie Orthogonal, libro primero) (2011); como colecciones de relatos: Axiomático (1995) Axiomatic; Our Lady of Chernobyl (1995); Luminous (1998); Oceánico (2000) Oceanic and Other Stories; Reasons to be Cheerful and Other Stories (2003); Singleton and Other Stories (2006); Dark Integers and Other Stories (2008)  

  • Título original: Permutation CityTraducción:
  •  Pedro Jorge Romero1.’ edición: noviembre 1998
  • © 1994 by Greg Egan
  • © Ediciones B, S.A., 1998
  • Bailén, 84 – 08009 Barcelona (España)
  • Printed in Spain
  • ISBN: 84-406-8567-X
  • Depósito legal: B. 36.897-1998