lo que yo leo

Un blog sin pretensiones, sobre reseñas literarias para leer en 10 minutos; contiene comentarios sobre libros, recomendaciones, divagaciones y toda clase de digestiones literarias que un lector compulsivo ha aderezado a su gusto. Por supuesto, abierto a colaboraciones y opiniones. Casi es obligatorio equivocarse aunque, evidentemente, yo soy yo y tú, eres tú, por supuesto; pero ni yo soy tú ni tú eres yo, por lo tanto, todo lo que escribas es tu responsabilidad: cada uno es dueño de sus palabras y de sus silencios, sin embargo, tu libertad no te permite escribir nada ilegal o degradante para otros como tú y como yo. Es por eso que, al menos ese SILENCIO sí impera en este blog.


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“vivir” de ayn rand: la imposibilidad del yo bajo la asfixia del nosotros


“Este dios que los hombres han deseado desde que existen, este dios que les dará la dicha, la paz y el orgullo. Este dios, ésta sola palabra: YO” A.R.

A veces una sola idea basta para sustentar una novela o un relato. Básicamente una sola idea que se desarrolla a lo largo de las páginas y expresa a la vez la voluntad y la intención del autor. En el caso de la novela (corta) que nos ocupa ocurre así sin ningún género de duda. Conociendo la trayectoria personal, literaria y filosófica de su autora, no tengo miedo a equivocarme. Si no fuera por la calidad literaria del relato y porque la autora eligió el vehículo de la novela para sembrar su idea, podríamos estar hablando de un panfleto político más que una parábola sobre las consecuencias (hoy diríamos fracaso) del comunismo (estalinista) alienante y totalitario.

Ayn Rand, cuyo verdadero nombre fue Alisa Zinóvievna Rosenbaum, nació en San Petersburgo el 02/02/1905. Proveniente de una familia acomodada, de origen judío, vivió de primera mano las consecuencias de la Revolución de Octubre (1917)  y el fortalecimiento del estalinismo tras la muerte de Lenin. En 1926 emigró a Estados Unidos donde se estableció definitivamente, renegando de país de origen y obteniendo la ciudadanía norteamericana con fecha 1931.

La novela “Vivir”, también conocida como “Himno” (traducción de “Anthem”) fue publicada en 1938. Tuvo como precedentes la novela “Nosotros” (1921), de Zamiatin, con la que comparte alguna de sus reflexiones, o “Un mundo feliz” (1932). Aunque con menos popularidad, contribuye con estas grandes novelas, así como “1984” (1948) de George Orwell, a la crítica contra el sistema colectivista ruso y el régimen estatalista y totalitario que se estaba implantando en la URSS desde los años 30 y, principalmente, durante la II Guerra Mundial.

Sobre la base de un argumento sencillo y lineal, en forma de relato autobiográfico, la novela, nos presenta una sociedad distópica ubicada en un futuro incierto e indeterminado, la cual ha sobrevivido a un conflicto global que la sumió en una era de decadencia económica, tecnológica y social, inconscientemente ignorante de la cultura que le precedió y gobernada por un Estado totalitario y omnipresente reglamentador de todos y cada uno de los aspectos de la vida, desde el nacimiento hasta la muerte, y conformador de la mentalidad de sus ciudadanos.

El protagonista, llamado Igualdad 7-2521, al igual que todos los demás ciudadanos, es apartado de sus padres biológicos, meros agentes de su procreación, y criado en la Casa de los Niños; es educado en la Casa de los Estudiantes y con su pubertad es asignado, siempre aleatoriamente y sin consultarle sus propias inclinaciones personales e intelectuales, a un gremio de trabajo, en su caso, la Casa de los Barrenderos, donde permanecerá trabajando en beneficio de la sociedad hasta el día en que sea incapaz de desarrollar su tarea de manera eficiente y se le interne en una residencia de mayores, hasta su fallecimiento.

Durante todo su vida, al ciudadano se le priva de la toda posibilidad de decisión individual. El concepto de comunidad llevado a la máxima expresión, de tal modo que la sociedad se asemeja a un enjambre de hormigas o de abejas formado por individuos indiferenciados cuya función social esta predeterminada y encaminada al fortalecimiento del sentimiento grupal y hacia el beneficio colectivo.

La novela toma forma de un relato autobiográfico retrospectivo en el que protagonista, nos relata su vida en esta comunidad, desde sus experiencias infantiles hasta el momento en el que se encuentra escribiendo su historia en el subterráneo túnel donde empezó a gestar su transgresión, el pecado de la individualidad, el ansia de la búsqueda de la propia identidad frente al otro.

El protagonista nos cuenta que en esta civilización todos las actividades de la vida se hacen colectivamente, nunca nadie tiene ocasión de estar solo; se determina el rango y función del individuo; se le prohíbe preguntar o interrogarse sobre el porqué de las cosas, la curiosidad es un pecado que no beneficia a la sociedad; al alcanzar la edad fértil se le asignará una pareja compatible para que procedan a la generación de un hijo, el cual nunca conocerá a sus padres ni estos a él. El individuo no existe como tal. Hasta el lenguaje que ha asimilado emplea el plural para referirse a la propia persona. Los afectos son prohibidos; la amistad está proscrita, no pueden manifestarse preferencia hacia cualquiera de sus hermanos.

Igualdad 7.2521 aprende desde la infancia a reprimir sus inquietudes individuales. Sintiéndose más capaz que el resto de sus “hermanos” no puede destacar sobre el resto. Debe anular su curiosidad y su deseo de aprender porque no se le ha sido asignada esa tarea. Hasta que un día descubre por casualidad los restos enterrados de una civilización anterior al Gran Renacimiento (la época en la que surge la presente civilización) y descubre la electricidad y la bombilla (mientras que en su cultura sólo se conocen las candelas) e investiga y desarrolla la generación de luz y decide presentar su hallazgo ante el Consejo de Sabios para aportar a la sociedad una mejora técnica en beneficio común. Pero su descubrimiento se tacha de herejía, heterodoxia y desviacionismo, de infracción del orden establecido, de amenaza para el statu quo asentado sobre la manufactura de las velas (cuya implantación respecto de las antorchas fue objeto de un complicado y arduo consenso mundial y que en ese momento ocupa activamente a la ciudadanía)

A partir de este momento el relato continúa desde la perspectiva del protagonista, que se convierte en narrador omnisciente.

Igualdad 7-2521 decide huir al bosque colindante a la ciudad cuyos límites nunca nadie ha traspasado. Le sigue una muchacha llamada Libertad 5-3000, a la que había conocido, también clandestinamente, durante sus tareas de limpieza en las zonas asignadas. Ambos van más allá del bosque y tras muchas jornadas caminando encuentran tras unas montañas una casa unifamiliar deshabitada, como resto abandonado de la anterior civilización, y en ella existe una gran biblioteca donde se zambulle obsesivamente Igualdad 7-2521 y hace el gran descubrimiento que será su  objetivo vital, alcanza a formular la palabra prohibida y a comprender su significado, el Yo. Se asigna un nombre, Prometeo, elige un nombre para su esposa y se compromete consigo mismo a propagar su nueva fe en el individuo.

El juicio sobre esta novela es positivo. Como obra de ficción, es amena y entretenida, está bien construida y tiene coherencia y consistencia en sí misma.

Hasta aquí, todo va bien, sin embargo, se suele someter a juicio crítico esta obra (y las demás de su autora) no por las cualidades estrictamente literarias sino por las connotaciones filosóficas y políticas que lleva asociado el nombre de Ayn Rand.

A partir de su obra de ficción puede rastrearse el germen de lo que luego cuajará como un sistema filosófico desarrollado por Ayn Rand que ella misma denominó objetivismo (por la imposibilidad de denominarlo “existencialismo” sin generar confusión) y que consiste básicamente en la concepción de la realidad como un absoluto objetivo independientemente de los sentimientos, o emociones de los hombres, cuya percepción se alcanza por medio de los sentidos, cuyo conocimiento se adquiere por medio de la razón y cuyo propósito moral es la búsqueda de la propia felicidad (“interés propio racional”). 

Este sistema filosófico propugna el individualismo extremo, el “egoísmo racional” en el que el hombre es un fin en sí mismo y no un medio para los fines de los otros, renegando del altruismo o del “egoísmo sin ego” en el que se produce una quiebra de la autoestima. Asume y se sustenta en el concepto negativo de libertad (la “libertad de” que diría Isaiah Berlin) de modo que la libertad individual tiene sus límites en la libertad de los demás.

Su adscripción al sistema capitalista puro, basado en la concepción del laissez-faire, laissez-passer, como único sistema económico moral, que reduce al Estado a su mínima expresión, le ha asociado, quizás incorrectamente, a ciertos sectores económicos conservadores (“neocon” o “ultraliberales”, según la terminología políticamente correcta) que se han visto cautivados por esta filosofía que, malinterpretada, ampara y sustenta su propios prejuicios morales. Para Ayn Rand, el derecho de propiedad es inherente al derecho fundamental a la vida puesto que nadie puede ser privado del derecho a sostener su vida por su propio esfuerzo. Pero la vida del hombre debe regirse por la razón y cada individuo debe proveer sus necesidades a través de la misma y de su propio esfuerzo: “La vida del hombre, como requiere su naturaleza, no es la vida de un salvaje insensato, de un rufián saqueador o de un místico gorrón, sino la vida de un ser pensante – no la vida por medio de fuerza o fraude, sino la vida por medio de logros – no la supervivencia a cualquier precio, pues sólo hay un precio que paga por la supervivencia del hombre: la razón”. La propia lógica de su razonamiento admite la cooperación voluntaria sobre la base de unos derechos individuales inalienables.

Para concluir, esta novela corta es muy recomendable. No es un alegato filosófico político, en la medida en que busquemos lo que queramos encontrar, o al menos no más que “1984”, “Rebelión en la granja” o “Un mundo feliz”. Si es un estupendo relato antiutópico con verdaderas cualidades literarias.

Un saludo.

Otras obras de la autora: WIKIPEDIA

Ficcion:

  • Los que vivimos (We the Living, 1936),
  • El manantial (The Fountainhead, 1943), 
  • La rebelión de Atlas (Atlas Shrugged, 1957), 
  • Noche del 16 de enero (Night of January 16th, 1934)
  • Himno, antes conocida como ¡Vivir! (Anthem, 1938),

Ensayos

  • El nuevo intelectual (For the New Intellectual: the Philosophy of Ayn Rand, 1961),
  • La virtud del egoísmo (The Virtue of Selfishness: a New Concept of Egoism, 1964), 
  • Capitalismo. El ideal desconocido (Capitalism: the Unknown Ideal, 1966), 
  • El manifiesto romántico (The Romantic Manifesto: a Philosophy of Literature, 1969), 
  • La nueva izquierda (The New Left: The Anti-Industrial Revolution, 1971)
  • Introducción a la epistemología objetivista (Introduction to Objectivist Epistemology, 1979), 
  • Filosofía: ¿quién la necesita? (Philosophy: Who Needs It, 1982), 

Imagen

  • Versión original: Etext de Anthem, de Ayn Rand,realizado por Project
  • Gutemberg. Disponible en: http://bit.ly/S4dyZ0
  • Traducción y edición digital: Adelaida Loukota, para el Centro de Estudio
  • del Capitalismo. Universidad Francisco Marroquín.
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“enquiridion” de epicteto, sabios consejos hurtados al paso del tiempo.


Desconociéndose el origen concreto de la filosofía, entendida como disciplina dirigida al conocimiento y explicación racional (no meramente mística o mitológica) del ser humano y su circunstancia, lo cierto es que desde muy antiguo junto con la conciencia de sí, el hombre pensante debió buscar, palpándose el cuerpo, el libro de instrucciones de uso. Y no hallándolo tuvo la osadía de desafiar al propio creador y componer por sí mismo tan ansiado instrumento con el que, al parecer, la humanidad no estaba dotada de serie.

Muchas vueltas ha dado la tierra al sol y muchos hombres han querido entregar a la posteridad su propia concepción de cómo pueda ser el recto vivir en la búsqueda del sentido y la felicidad personal, bien desde una postura estrictamente filosófica, bien desde una postura religiosa o, incluso, artística. Sin embargo más de dos mil quinientos años después del – teórico – nacimiento de la filosofía griega -es decir, occidental-, nadie como uno solo supo legarnos un pequeño manual, con unos pocos consejos muy atinados y nada alambicados, sobre como vivir una vida discreta y feliz. Me refiero a Epicteto y a su Enquiridion.

Enmarcado dentro de la doctrina de los estoicos, inmerso dentro de la corriente del materialismo filosófico -por ponerle alguna etiqueta orientativa que nos facilite ubicarlo en la biblioteca pública, este ciudadano (que no lo fue en su juventud, sino esclavo)  y de origen griego (que hoy no lo sería, sino turco), vivió (filosóficamente hablando), sin embargo, bajo los estertores de la dinastía romana Flavia y su último representante, Domiciano.

En coherencia con su pensamiento no dejó obra escrita, aunque luego fuesen transcritas sus enseñanzas por un alumno aplicado, por cuya causa podemos hoy agradecerle unas orientaciones prácticas que el tiempo no ha hecho desmerecer. Es de destacar la sencillez de su planteamiento  y su inmediata y directa aplicación a nuestra vida cotidiana.

Este no es un libro para ti si eres una persona que piensa que la vida es ya de por sí lo suficientemente complicada como para que nosotros nos la compliquemos más; que cada uno se comporta muchas veces como enemigo de sí mismo; y que la felicidad consiste en buscar la soluciones allí donde existen y no donde queremos encontrarlas; básicamente porque no lo necesitas. Por si acaso, si alguna vez pierdes el rumbo ojéalo un poco que son unas pocas páginas.

Qué mejor reseña que una selección de su pensamiento, he extractado unas pocas frases utilizando la traducción de Denes Martos (http://www.laeditorialvirtual.com.ar):

 

 

5. No son las cosas las que atormenta a los hombres sino los principios y las opiniones que los hombres se forman acerca de ellas.

 

8. No exijas que las cosas sucedan tal como lo deseas. Procura desearlas tal como suceden y todo ocurrirá según tus deseos.

 

30. Los deberes se miden universalmente por relaciones. ¿Alguien es un padre? Si lo es, esto implica que los hijos deberán en algún momento cuidar de él, deberán obedecerle en todo, escuchar pacientemente sus reconvenciones, sus correcciones. ¿Me dirás que es un mal padre? ¿Quién te dijo que la Naturaleza, cuando te dio un padre, se obligó a dártelo bueno?

 

Y esto no se refiere tan sólo a tu padre. ¿Es injusto tu hermano? Pues mantén tu situación respecto de él. No consideres lo que él hace sino lo que haces tú para mantener tu libre albedrío en un estado conforme a la Naturaleza. Nadie puede herirte si tú no lo consientes. Sólo te lastimarán si crees que has sido lastimado. De esta forma, por lo tanto, aplicando la idea a un vecino, a un ciudadano o a un general, podrás establecer los deberes correspondientes si te acostumbras a considerar las diferentes relaciones.

 

Si te comentan que alguien ha hablado mal de ti, no te tomes el trabajo de negar lo que ha dicho. Responde simplemente: “Es que no conoce mis otros defectos. De conocerlos, hubiera hablado mucho más y peor.”

 

35. Cuando hagas algo que, según tu mejor criterio, debe ser hecho, nunca tengas vergüenza de que te vean haciéndolo, aun cuando todo el mundo pueda formarse una idea equivocada de lo que haces. Porque, si no has de obrar rectamente, desiste de la acción misma; pero si tu obrar es recto, ¿por qué habrías de temer a quienes te juzgan en forma equivocada?

 

Un saludo. 

enquiridion-9788497164061

  • Nº de páginas: 142 págs.
  • Encuadernación: Tapa dura
  • Editoral: JOSE J. DE OLAÑETA
  • ISBN: 9788497164061


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“filosofía a mano armada” de tibor fisher: manual de instrucciones, cómo robar un banco con una pistola y una cátedra en filosofía.


“El robo de bancos, si se lleva adelante filosóficamente, no hace daño a nadie. Emocionamos. Entretenemos. Estimulamos la economía. Aceleramos los corazones. Provocamos pensamiento. Y además, incuestionablemente, es una mera ilusión. Uno se lleva el dinero, pero ¿dónde va a parar? A un banco. Como el agua, el dinero está atrapado en un ciclo, se mueve de banco en banco. Sólo lo sacamos fuera para que le dé un poco el aire fresco.” T.B.

Tibor Fischer nació en Stockport, Gran Bretaña, en 1959; periodista y escritor. Su primera novela, Bajo el culo del sapo, obtuvo en 1992 el Betty Trask Award y fue finalista en 1993 del Booker Prize. Sus otras obras son Filosofía a mano armada,  El coleccionista de coleccionistas,  Viaje al fondo de la habitación y Quién fuera Dios.

El presente libro es un ejemplo rotundo y contundente de como es posible el  humor inteligente en la literatura contemporánea sin chabacanerías ni recurso a la risa fácil, integrado en una trama entretenida e ingeniosa.

La novela relata las peripecias del profesor de filosofía, Eddie Feretro, que huye de Cambridge por ciertos problemas (legales) y recala en París, donde, por circunstancias conoce a un atracador de bancos “profesional”, Hubert, y decide dedicarse al negocio tras sopesar socráticamente las alternativas: Surge así la “Banda del Pensamiento” que alcanza notoriedad mediática por el espectacular desprecio de lo común en sus golpes.

Sin pretender desvelar el desenlace, puedo decir que, tras el paso por el mundo de la delincuencia organizada del profesor Eddie Feretro ni los métodos criminales ganaron en sofisticación ni hubo aportaciones significativas a la epistemología de la Filosofía Occidental en cuanto a orden y sistematización. Como colofón, un glosario con algunas Z de dudosa utilidad práctica.

El profesor Eddie Feretro nos recuerda a otro gran personaje, inadaptado,  dionisiaco, egoísta, compulsivo, manipulador, indolente, abúlico  y gandul que fue Ignatius J. Reilly (de “La conjura de los necios“). Genio del absurdo hasta la desesperación, su visión del mundo sufre una grave distorsión (que se manifiesta, a modo de tic, en su obsesión con la letra Z) que provoca repulsión a las personas lógicas, metódicas y racionales, pese a reforzar sus acciones con argumentos filosóficos de intachable ortodoxia.

Un saludo.

  • Fischer, Tibor, (aut.)
  • Absatz, Cecilia, (tr.)
  • Tusquets Editores
  • 1ª ed., 1ª imp.(06/2001)
  • 376 páginas; 19×13 cm
  • Idiomas: Español
  • ISBN: 8483107570 ISBN-13: 9788483107577


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“frankenstein, o el moderno prometeo” de Mary Shelley: un libro desconocido.


“¿No he de odiar, pues, a quienes me aborrecen? No tendré contemplaciones con mis enemigos, soy desgraciado y ellos han de compartir mi desgracia.” M.S

Si haces una pregunta “¿conoces el libro Frankenstein?” de inmediato la respuesta del interpelado es afirmativa. “¿Lo has leido?”, vuelves a preguntar y la respuesta es indefectiblemente NO. Porque esta extraordinaria novela ha tenido la desgracia que es aneja a muchas otras obras como “Moby Dick”, “Alicia en el País de las Maravillas”, “los viajes de Gulliver” , “Robinson Crusoe”  o “la Isla del Tesoro”: que todo el mundo ha oído hablar de ellas, que todo el mundo tiene una imagen mental del personaje y una vaga nebulosa sobre su contenido y que todo el mundo se conforma con la idea preconcebida de que son obras “menores” de la literatura, destinadas a un público infantil o juvenil, sin acercarse a su entretenida trama y a la hondura intelectual de su planteamiento, que alcanza la categoría de filosofía novelada.

Frankenstein además cuenta con un largo camino de adaptaciones televisivas y cinematográficas (Filmografía de Frankenstein) que la versionan y distorsionan hasta imponerse en la generalidad de las personas un nuevo arquetipo distinto al original, suficiente para que un lector holgazán, creyendo conocerlo, distraiga su interes y decline una invitación al goce intelectual que estos relatos “infantiles” nos ofrecen. Vuelvo a preguntar “¿Conoces Frankenstein?” claro, Boris Karlov ¿verdad?. Pues sí, pero NO, al menos no el mito literario.

Mary Shelley, su autora, nació y falleció en Londres (1797-1851); fue narradora, dramaturga, ensayista, filósofa y biógrafa; esposa del poeta romántico y filósofo Percy Bysshe Shelley e hija del igualmente filósofo político William Godwin y de la filósofa feminista Mary Wollstonecraft. Aunque su obra es variada y abundante se la conoce principalmente por una sola novela, Frankenstein. Lista de obras de Mary Shelley

La génesis del relato, según lo cuenta su autora, surge en una noche de tormenta en que tres amigos, Byron, Shelley y la propia Mari acuerdan elaborar cada uno un relato de terror, siendo Frankenstein el único de ellos que se llevó a término.

Estructura su novela sobre una narración de corte epistolar que se abre y se cierra con las cartas que dirige a su hermana un aventurero capitán de barco que le cuenta la historia que, a su vez, le comunica el propio Victor Frankenstein, y que incluye las cartas que él escribe y recibe y el relato que el propio monstruo le refiere.

En un primer libro o volumen nos presenta al personaje de Víctor Frankenstein y las circunstancias de la creación del monstruo. El segundo volumen se basa en el relato del propio monstruo sobre cómo aprendió el idioma de forma autodidacta, espiando a una pobre familia de refugiados franceses, y cómo aprendió, de lecturas ajenas, el funcionamiento de nuestra sociedad humana, su historia y sus diferentes  costumbres, sus religiones y sus variadas formas de gobierno. En esta parte reclama de su creador una compañera con la que conocer el amor correspondido. El último volumen relata la reacción del monstruo ante la promesa incumplida de su creador y la lucha entre ambos que culmina con la muerte del Dr. Frankenstein y el sacrificio de su criatura.

La intención inicial de la novela reflejada en su prólogo, una “apuesta” entre tres glorias de la literatura para redactar un cuento de terror,  ha condicionado la creación del prejuicio más generalizado sobre la misma, a la que se considera un relato de terror siendo en realidad una narración filosófica sobre la creación y la responsabilidad del creador con su obra y un relato de ficción fantástica que pretende describir las pasiones de la naturaleza humana, en palabras de la propia Mari Shelley.

De hecho, el título completo de la la obra alude explícitamente al El mito de Prometeo el cual creó al hombre de sus lágrimas y el barro de la tierra y le entregó el fuego en abierto desafío al dios Zeus, asumiendo el castigo de ser devoradas sus entrañas cada día por un águila enviada por el Dios Olímpico.

Sin embargo, no hay paralelismo alguno entre el relato y su supuesto paradigma pues, mientras que el Titán procuró el bienestar y el progreso de su creación, el Dr. Frankenstein abominó de su obra y la abandonó haciendo dejación de responsabilidad alguna sobre su suerte o destino.

Si en un principio tuvo el objetivo de “desparramar un torrente de luz sobre nuestro tenebroso mundo” su fin último no era otro que su ambición de ser el creador de una nueva especie de entes que se le antojaban felices y maravillosos. Un deseo de poder sobre el fruto de su propio orgullo, un anhelo de emular a Dios.

Su creación pronto aparece monstruosa a sus ojos y la ahuyenta y aleja de sí, la rechaza, la maldice y se desentiende de ella. Y los futuros acontecimientos confirmarán sus primeras impresiones: un ser monstruoso físicamente también encierra un alma torturada, egoísta y ciega de odio hacia todo hombre.

Alcanzada el tercio de la novela el monstruo aborda a su creador y le recrimina su abandono, su egoísmo y la dejación de su responsabilidad sobre su creación.

Es curioso cómo la primera aparición del monstruo en la novela, nos encontramos con un ser lúcido, inteligente, coherente y racional, que razona y argumenta su necesidad de afecto para generar afecto, su deseo de felicidad para corresponder con felicidad o, por el contrario, devolver odio al odio, rencor al rechazo, destrucción a la indiferencia.

El monstruo exige a su creador una compañera igual a sí mismo para compartir con ella su mutuo afecto, elemento necesario para poder existir.

A lo largo del relato el monstruo actúa demandando atención, afecto y amor, un sentimiento muy humano, siendo creado por un hombre. Frente a la negativa de su creador a aliviar su condición de ser único y excepcional le ataca en lo que más le duele: asesina a su hermano pequeño, a su mejor amigo y le incrimina en esos delitos. Finalmente, con la muerte irreversible de su creador afloran los sentimientos de culpa y arrepentimiento, junto con la convicción de que su vida esta ligada a la de su creador.

El monstruo cerado por el Dr. Frankenstein es un ser sensible, con capacidad intelectual y moral que sufre el dolor del rechazo, la incomprensión y el odio y que finalmente, responde al dolor con dolor, hasta la muerte, que es el final del sufrimiento

Es esta una extraordinaria obra literaria que debe figurar en la estantería de clásicos universales y ser expuesta de vez en cuando en el escaparate para que pueda ser más conocida y sirva para  gusto e instrucción de todos nosotros.

Un saludo

DATOS DEL LIBRO

  • Nº de páginas: 160 págs.
  • Traducción: Maria Engracia Pujals
  • Editoral: ANAYA
  • Lengua: ESPAÑOL
  • ISBN: 9788466785365