lo que yo leo

Un blog sin pretensiones, sobre reseñas literarias para leer en 10 minutos; contiene comentarios sobre libros, recomendaciones, divagaciones y toda clase de digestiones literarias que un lector compulsivo ha aderezado a su gusto. Por supuesto, abierto a colaboraciones y opiniones. Casi es obligatorio equivocarse aunque, evidentemente, yo soy yo y tú, eres tú, por supuesto; pero ni yo soy tú ni tú eres yo, por lo tanto, todo lo que escribas es tu responsabilidad: cada uno es dueño de sus palabras y de sus silencios, sin embargo, tu libertad no te permite escribir nada ilegal o degradante para otros como tú y como yo. Es por eso que, al menos ese SILENCIO sí impera en este blog.


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“el guardián invisible” de dolores redondo, los lazos familiares que enraizan en la zona umbría nos ofrecen su fruto de magia, mística y horror.


Pero los elizondarras se habían mantenido firmes junto a la iglesia, luchando en aquel codo del río Baztán que les había dado y quitado todo a su antojo, como avisándoles de que aquél no era lugar para los hombres, de que esa tierra en mitad de un valle pertenecía a los espíritus de los montes, a los demonios de las fuentes, a las lamias y al basajaun. D.R.

 Nos encontramos con el “guardián invisible” una hábil y sutil combinación entre lo que es una novela costumbrista, de marcado ambiente local, que describe la vida y costumbres de un pequeño valle de la comunidad foral de Navarra; una novela psicológica, donde profundiza con especial habilidad en la personalidad de los personajes principales y cómo se conforman los roles familiares que van definiendo y condicionando las relaciones personales entre los distintos miembros de una familia; una novela antropológica que introduce en la trama, sin fricciones argumentales, un elemento mitológico ligado a la región donde ésta transcurre; y finalmente, una novela policial, como eje definitorio de toda la narración, cuyo desarrollo va tomando cuerpo a lo largo de la novela, atrayendo al lector hasta culminar en un final algo predecible pero no mal ejecutado de ninguna manera.

Después de tanta saturación por culpa de la novela negra nórdica (recientemente), que nos obliga muchas veces a ser muy, muy, muy, selectivos (o a no serlo en absoluto y leer indiscriminadamente toda obra que lleve tal etiqueta), la aparición de esta otra novela más apegada a nuestras raíces culturales, a los protocolos policiales que estamos acostumbrados a ver en nuestra Administración, a las mezquindades y miserias de la vida cotidiana que tanto padecemos nosotros mismos, incluso al hecho criminal, que sabemos reconocer como “nuestro” y que se concilia mejor con nuestra percepción del bien y del mal en nuestra sociedad y el conocimiento y aceptación de lo real y lo posible, nos encontramos una novela que, en efectos, se adapta a nuestro entorno porque surge de ese mismo entorno social y cultural, de ese mismo paisaje natural, agreste, salvaje y casi inexplorado que aún guarda para nosotros, los restos de un miedo ancestral a lo desconocido que se confunde con una neblina difusa de historias, mitologías y leyendas de origen remoto e incierto, pero antiguo y rural, que choca con nuestra actual mirada contemporánea, urbanita y tecnológica.

Si además  esa novela tiene suficiente calidad literaria y artística, con un argumento atractivo y bien construido que aporta el  imprescindible ingrediente de misterio e intriga que satisface el gusto del lector, podemos decir que es una muy, muy, muy buena novela negra.

Al parecer, el boca a boca ha coincidido con la crítica y los críticos y, tal y como ya pasó con otra estupenda novela de Vicente Garrido y Nieves Abarca, “los crímenes exquisitos”, su éxito parece venir ya dado por su calidad previa y no al revés como a veces sucede.

Además, cuenta como protagonista a una mujer, al igual que esta otra novela de “los crímenes exquisitos”, que le da un especial atractivo por cuanto que observamos un esfuerzo, muy bien resuelto, por definir y reivindicar a la mujer trabajadora en nuestra sociedad; a la mujer con poder de decisión y capaz de asumir responsabilidades tanto laborales como personales, con sus propios conflictos, (independientemente de que lo hagamos bien o mal, como nos pasa a todos). Esto se refuerza con los personajes secundarios, principalmente femeninos, que nos acercan de un modo muy convincente a esa sociedad matriarcal navarra tan peculiar.

Concluyendo, recomiendo esta novela, con gran énfasis, porque es una muy buena novela, que además sabe extraer de nosotros  reflexiones sobre nuestra propia sociedad, sin perder ni olvidar el compromiso básico con el lector, divertir y deleitar.

Un saludo.

Dolores Redondo, escritora donostiarra nacida en 1969. Estudió Derecho y ha escrito una primera novela titulada “los privilegios del angel” antes de iniciar la serie denominada “la Trilogía de Batzan” compuesta por “el guardián invisible”, “el legado de huesos” y “ofrenda a la tormenta”, aun sin publicar. 

SINOPSIS EDITORIAL:

“Ainhoa Elizasu fue la segunda víctima del basajaun, aunque entonces la prensa todavía no lo llamaba así. Fue un poco más tarde cuando trascendió que alrededor de los cadáveres aparecían pelos de animal, restos de piel y rastros dudosamente humanos, unidos a una especie de fúnebre ceremonia de purificación. Una fuerza maligna, telúrica y ancestral parecía haber marcado los cuerpos de aquellas casi niñas con la ropa rasgada, el vello púbico rasurado y las manos dispuestas en actitud virginal.”

el guardian invisible-dolores redondo-9788423341986

  • Nº de páginas: 440 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editoral: DESTINO
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788423341986
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“los genocidas”, de thomas m. disch: la agonía de una civilización terminal sustentada por la persuasión de una biblia y la fuerza de una pistola.


“El descenso a la raíz fue rápido y eficiente. El tamaño del agujero aseguraba que no pasara más de una persona a la vez; pero el miedo aseguraba que esa persona lo hiciera con la mayor celeridad posible” T.M.D.

Dicen que el hombre, sometido a una situación extrema, es cuando muestra lo mejor y lo peor de sí mismo. Como si el riesgo de su propia extinción despojara al individuo de todo disfraz cultural y convencional y aflorara su naturaleza primigenia como un instintivo mecanismo de defensa y supervivencia.

Dicen igualmente que el comportamiento de una comunidad formada por una masa informe de individuos no es el mismo como colectivo que el que pudiera ser considerando singularmente a los individuos que la conforman.

La novela objeto de esta reseña no es un ensayo etiológico ni un texto antropológico o psicológico, aunque nos retrata el comportamiento y circunstancias de una sociedad en degradación victima de una agresión extrema e insuperable que la lleva a la extinción y los procesos psicológicos y actitudes de distintos individuos que la forman. Los restos de un mundo después del Apocalipsis y las pequeñas y míseras tribulaciones de los pocos sobrevivientes al desastre.

Toma como punto de partida una inexplicada invasión alienígena, en un escenario en el cual las ciudades de la tierra han sido calcinadas por unas extrañas máquinas voladoras llamadas “los incineradores” y la superficie terrestre ha sido literalmente invadida por una plaga de gigantescas plantas de casi un centenar de metros cuyos grandes hojas acaparan la luz del sol y sus raíces agotan los recursos hídricos del planeta, provocando la extinción inexorable de la flora y la fauna. La tierra se ha convertido en una parcela de cultivo extraterrestre y una fuente de recursos y suministros en la que el género humano no tiene cabida como especie.

La raza humana sufre asolada por el hambre, quedando relegada a pequeñas y atrincheradas comunidades agrícolas,o en grupúsculos de nómadas depredadores que asaltan sorpresivamente las granjas en busca del necesario sustento. 

Existe una pequeña comunidad dirigida por un anciano llamado Anderson, quien de un modo inteligente ha conseguido mantener a su grupo a salvo de las plantas, de los incineradores y de los nómadas. Con una férrea disciplina, somete a los miembros de su comunidad tanto espiritualmente, imbuido de una fanática fe religiosa apoyada por la única Biblia que poseen, como coactivamente, utilizando como símbolo de autoridad un revolver Magnum Python.

Su sucesores naturales al mando del grupo son su hijo mayor,  Neil, buen trabajador, pero de escasa inteligencia, y el hijo menor Buddy, inteligente pero díscolo y reacio al sometimiento que le exige la autoridad paterna. Sin embargo, el conflicto en la novela surge con la aparición de Jeremiah Orville.

En un fallido ataque a la comuna de Anderson, es hecho prisionero y posteriormente incorporado a la comunidad al apreciar sus cualidades; sin embargo alberga en su interior un resentimiento oculto y un afán de venganza  contra Anderson por el asesinato de su novia.

Huyendo de la persecución de los incineradores se adentran en una cueva que va a dar a las raíces de las plantas. Logran introducirse en ellas y se mantienen vivos en su interior durante la temporada invernal, a oscuras, errando desconcertados en el sistema de drenaje de las plantas descubren el sistema de drenaje de las plantas. Finalmente llega la primavera y con ella la recogida de la cosecha alienígena… y no digo más  

La idea que se desprende de la novela es que una sociedad en regresión desborda sus límites y barreras normativas dejando vía libre a la insolidaridad, la rapiña, las luchas tribales por la hegemonía de los recursos escasos y a la intolerancia, religiosa y política, como elemento de cohesión como defensa frente a la anarquía. Sin apenas referentes espaciales y temporales, perdida igualmente la perspectiva respecto del hábitat cotidiano, los distintos personajes van sufriendo una transformación psicológica en diferentes rumbos: surge el amor, la locura, la ambición, el abandono a los apetitos, la envidia, la responsabilidad.

Sin embargo, las anteriores reflexiones no son sino un intento por mi parte de extraer de la novela lo mejor que puede ofrecer, que es el germen de unas ideas que lamentablemente apenas desarrolla.

A nivel argumental detecto algunas inconsistencias del relato como la existencia de un lámpara de combustible inagotable (¿en los años 70?, imposible) que los protagonistas utilizan en el interior de las raices de las plantas y que nunca parece tener fin. Por otro lado, el abandono de fábricas y ciudades, según el relato, habría provocado una carencia de combustibles fósiles y de cualquier fuente de generación de electricidad que no sea la fuerza motriz.

También me parece, en cierto modo, un error del autor al no aportar en ningún momento indicación alguna de quienes sean los alienígenas invasores ni cómo la humanidad ha llegado al estado en el que arranca la novela. Sí es cierto que perdería originalidad si incidiera en una temática que ya han tratado otras muchas novelas, pero la ausencia de explicación deja huérfano a de coherencia y comprensión a todo el relato.

No puedo sino comparar esta novela con “el día de los trífidos” de Wyndham, publicada en 1951, y concluir que “los genocidas” no alcanza ese nivel de calidad, ofreciendo, por comparación, un resultado más pobre y decepcionante.  

Contraportada:

Las ciudades de todo el mundo han sido reducidas a cenizas y unas plantas alienígenas han conquistado la Tierra. Estas plantas, capaces de superar los ciento ochenta metros de altura, se han adueñado del suelo de todo el mundo y están acabando con las reservas de los Grandes Lagos. En la zona norte de Minnesota, Anderson, un viejo granjero armado con una Biblia en una mano y una pistola en la otra, dirige a la población de una pequeña aldea en una desesperada batalla diaria por continuar su precaria existencia. Entonces entra en escena Jeremiah Orville, un extranjero errante cegado por una peculiar y secreta sed de venganza, convirtiendo la lucha por sobrevivir en una tarea sobrecogedora.

Editorial: La Factoría de Ideas 
Páginas : 217
ISBN : 978-84-9800-741-1
Traductor: Ariel Bignami


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“nuestra especie” de Marvin Harris: por qué somos como somos


“En un principio era el pie. Hace cuatro millones de años, antes de adquirir el uso de la palabra o la razón, nuestros antepasados ya caminaban erguidos sobre dos pies” M.H

Marvin Harris 1927-2001; Antropólogo norteamericano, nacido en Nueva York en 1927, y fallecido en Florida en 2001. Fue un autor prolífico que aunó una labor teórica y científica con una abundante obra divulgativa y que contribuyó a acercar a un público profano una materia tan técnica como la antropología (díganselo a Levi-Strauss).

Dentro de esa bibliografía divulgativa destacan auténticos “best sellers” de gran interés: 1974 Vacas, cerdos, guerras y brujas. Los enigmas de las culturas. Edición española en Alianza; 1977 Caníbales y reyes: Los orígenes de las culturas, ediciones españolas en Argós Vergara y Alianza; 1985 Bueno para comer, edición española en Alianza en 1989; 1985 Jefes, cabecillas, abusones, edición española en Alianza, 1993;1987 Muerte, sexo y fertilidad, edición española en Alianza, 1991;1990 Nuestra especie, edición española en Alianza 1994.

En este contexto el libro reseñado, “Nuestra Especie” en un compendio, excepcional y minucioso, que realiza Marvin Harris sobre el análisis y disección de los comportamientos, actitudes, creencias y logros de la especie humana a lo largo de la evolución natural desde el australopitecus hasta el hombre moderno, desde una perspectiva evolutiva y también desde un punto de vista social o cultural.

Presentado en capítulos cortos, su contenido es interesante sobre todo para las personas ajenas al mundo de la antropología pero interesados en las ciencias sociales como la historia, sociología, etnología, psicología, todas ellas emparentadas e interrelacionadas.

En cada capítulo nos relata cómo el ser humano tal y como lo conocemos ha ido evolucionando culturalmente instigado por su voluntad de satisfacción de sus instintos básicos y cómo a partir de  un momento dado en que la selección natural determinó la configuración de nuestra especie con el homo sapiens (no distinto al hombre moderno en cuanto a sus características físicas) ha sido la selección cultural la que ha ido proporcionándonos las herramientas y comportamientos  que conforman nuestra cultura actual.

Algunas de las entradas más interesantes son:

HERRAMIENTAS, ¿PARA QUÉ? – EL CEREBRO EMPIEZA A PENSAR – EL DESPEGUE LINGÜÍSTICO – ¿POR QUÉ COMEMOS DE MÁS? – .EL PLACER SEXUAL- ¿CUÁNTOS HIJOS? – EL PORQUÉ DE LA HOMOSEXUALIDAD.-  CUANDO LAS MUJERES MANDAN EN CASA – ¿POR QUÉ ANSIAMOS PRESTIGIO? – DEL GRAN HOMBRE AL JEFE.-SACRIFICIOS HUMANOS.- LOS DIOSES QUE NO COMÍAN SERES HUMANOS. – LOS DIOSES QUE COMÍAN SERES HUMANOS. – ¿SE REPITIÓ LA HISTORIA? -¿SOBREVIVIRÁ NUESTRA ESPECIE?

Marvin Harris fue el principal defensor del “Materialismo Cultural”, que propugna la prevalencia de las condiciones materiales como causa de las diferencias culturales. Según ésta teoría, cada cultura se compone de infraestructura (prácticas de supervivencia y reproducción), estructura (elementos organizativos como la familia, la organización económica o política, la educación) y superestructura (elementos  religiosos o ideológicos) siendo la primera de ellas la que atiende a las necesidades básicas de alimentación y reproducción. En caso de conflicto entre ellas, siempre prevalecerá cualquier innovación o diferencia cultural tendente a satisfacer esas necesidades básicas.

Posiblemente Marvin Harris sea, junto con Nigel Barley, el antropólogo más famoso y conocido para un público no especializado.

Un saludo

  • Alianza Editorial
  • Colección El libro de bolsillo
  • Traducción, Gonzalo Gil, Joaquin Calvo e Isabel Helmann
  • 536 págs.
  • I.S.B.N.: 978-84-206-3952-9