lo que yo leo

Un blog sin pretensiones, sobre reseñas literarias para leer en 10 minutos; contiene comentarios sobre libros, recomendaciones, divagaciones y toda clase de digestiones literarias que un lector compulsivo ha aderezado a su gusto. Por supuesto, abierto a colaboraciones y opiniones. Casi es obligatorio equivocarse aunque, evidentemente, yo soy yo y tú, eres tú, por supuesto; pero ni yo soy tú ni tú eres yo, por lo tanto, todo lo que escribas es tu responsabilidad: cada uno es dueño de sus palabras y de sus silencios, sin embargo, tu libertad no te permite escribir nada ilegal o degradante para otros como tú y como yo. Es por eso que, al menos ese SILENCIO sí impera en este blog.


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lecturas de 2017: seguimos en la brecha


Un año más, como siempre por estas fechas, publico la relación de mis lecturas a lo largo de este ciclo que ahora acaba. Suele ser un ejercicio gratificante y agradable: volver hacia atras en el tiempo y ver en perspectiva el trabajo realizado (aunque, en este caso, la satisfacción es doble por cuanto que no no es negocio sino ocio). Repasar los títulos leidos: ver por donde ha ido discurriendo mi interés en este año que acaba; cuantificar, desde la distancia, el tiempo que he dedicado a la lectura y, por el contrario, el que he distraido en otras tareas, se guramente, menos placenteras.

Puedo observar varias circunstancias destacables:

1.- Advierto un peso más importante de la novela y literatura de ficción sobre el ensayo, seguramente debido a una mayor necesidad de evasión y distracción.

2.- También destaco una peso muy grande en mis lecturas de Stephen King. Seguramente, he sucumbido a la corriente  iniciada por el estreno de la película “It” y he redescubierto a este gran autor, releyendo alguna de sus obras. Aviso de que me falta alguna otra que aún tengo en la pila de la cabecera de mi mesita.

3.- La gran novedad ha sido que me he iniciado en la lectura de obras en su versión original en lengua inglesa. He escogido dos autores bien distintos, Paul Auster y John Grisham. Uno de ellos, Auster, porque es uno de mis autores favoritos y ha sido tocado por el don de contar: su prosa fluye interminable, como un riachuelo de agua clara que se pierde y dispersa en la maraña del campo. El otro, Grisham, por ser un autor superventas, de muy facil lectura y una calidad superior a la media. 

De entre todas mis lecturas, me sorprendió muy gratamente el libro de Laurent Binet “la séptima función del lenguaje”, por su originalidad, la fuerza y peso de la trama, su rigor y el gran trabajo de investigación. Creo que es una novela que se aleja del convencionalismo, el conformismo y la vanalidad imperante. Quizás por los mismos motivos, me impactaron, muy gratamente, también, las novelas de Margaret Atwood y Ain Rand. 

El cuento de la criada me gustó por el desasosegante futuro que nos presenta y la denuncia de la fragilidad en nuestra sociedad del sistema democrático, en constante equilibrio entre la pérdida de libertades, por un lado,  y la anarquía y el caos, por el otro, con el mismo resultado en ambos casos, siempre pierde la parte más débil, en este caso el papel de la mujer en la sociedad. 

“El manantial”, me gustó y me sorprendió gratamente, a pesar de las connotaciones politicas que trae aparejada esta autora, porque pone de manifiesto, tal y como se ha venido confirmando hoy en día,  tantos años despues, que existe una corriente social, política, institucional, que desmerece el esfuerzo individual primando un interés colectivo, global, aunque ello provoque la anulación de la facultad de autoafirmación de la persona. En cierto modo comparte el mismo pesimismo que la novela de Atwood y podemos extraer de ambas las mismas reflexiones.

Por último, al igual que todos los años, hago manifestación expresa de mi compromiso de continuar mi tarea con este blog. Aunque dicho compromiso se renueva tácitamente con cada entrada que elaboro, cada comentario que respondo y cada visita que recibo, no esta de más dejarlo por escrito para recordarme que no hay ganancia sin sacrificio.

Si es cierto que cada vez hay menos entradas; lejos queda esa efervescencia de los inicios. Pero yo soy un corredor de fondo y tras el arranque inicial no pienso dejar la carrera hasta la meta final. A pesar del esfuerzo y, sobre todo, la falta de tiempo, continuaré con el blog. Lo mismo que continuao con mis lecturas.

Muchas gracias a todos lo que me seguís, comentais y leeis.

Un saludo.

LECTURAS DE 2017

ENERO

.- “Día cero”, de David Baldacci

.- “Memoria total”, de David Baldacci

.- “Ocho millones de maneras de morir”, de Lawrence Block

.- “La séptima función del lenguaje”, de Laurent Binet

.- “Estado de transmisión”, de Chris Moriarty

FEBRERO

.- “El engaño populista”, de Axel Kaiser y Gloria Alvarez

.- “El círculo”, de David Eggers

.- “Remolcando a Jehova”, de James Morrow

.- “Hermano menor”, de Cory Doctorow

MARZO

.- “La economía del empobrecimiento común”, de Juan Ramón Rallo

.- “La canción de las sombras”, de John Connolly

.- “Parque Gorki”, de Martin Cruz Smith,

.- “El peso del corazón”, de Rosa Montero

ABRIL

.- “El otro lado”, de Michael Connelly

.- “El hombre marcado”, de Peter V. Brett

.- “La lanza del desierto”, de Peter V. Brett

.- “La voz de la espadas. La primera ley I”, de Joe Abercrombie

.- “Antes de que los cuelguen. La primera ley II”, de Joe Abercrombie

.- “El último argumento de los reyes. La primera ley III”, de Joe Abercrombie

MAYO

.- “La sed”, de Jo Nesbo.

.- “No hay cuervos”, de John Hart

.- “El rey de la mentira”, de John Hart

.- “El manantial”, de Ayn Rand

JUNIO

.- “El silencio del pantano”, de Juanjo Braulio

.- “Frente a la gran mentira”, de Antonio García Trevijano

.- “Nunca vuelvas atras”, de Lee Child

JULIO

.- “El cuento de la criada”, de Margaret Atwood

AGOSTO

.- “La Torre Oscura I. El Pistolero”, de Stephen King

.- “Porqué y cómo mataron a Calvo Sotelo”, de Luis Romero

.- “Safari sangriento”, de Deon Meyer

SEPTIEMBRE

.- “Efecto dominó”, de Olivier Norek

.- “Quien pierde, paga”, de Stephen King.

.- “It”, de Stephen King

OCTUBRE

.- “La larga marcha”, de Stephen King como Richard Bachman

.- “Bajo el hielo”, de Bernard Minier

.- “Eso no estaba en mi libro de historia”, de Francisco García del Junco

.- “El hombre que perseguía su sombra. Milleniun 05”, de David Lagercrantz

.- “The book of illusions”, de Paul Auster

NOVIEMBRE

.- “Regina beatissima ”, de Juan García Atienza

DICIEMBRE

.- “The brethren”, de John Grisham.

.- “4 3 2 1”, de Paul Auster

 

 

 

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“el fugitivo” de richard bachman (stephen king), no existe una meta al final de la carrera.


“En aquellos tiempos de asesinatos legales restringidos, guerras bacteriológicas en Egipto y América del Sur y leyes aberrantes como la del aborto de Nevada, el <tenga uno, mate uno>” S.K

Con un mercado editorial tan saturado de obras mediocres, muchas de ellas concebidas como un producto de consumo rápido y efímero, no es de extrañar que los lectores habituales, los sibaritas de la literatura, ávidos de obras de calidad frente al criterio simple de la cantidad, nos encontremos siempre buscando y rebuscando en nuestros cajones autores ya reconocidos y obras muchas veces manoseadas por varias relecturas.

Esto mismo me acaba de pasar con la novela “el fugitivo” de Stephen King. Con la ansiedad característica de un adicto a la literatura que acaba de terminar una obra y aún no ha encontrado esa otra que le haga retomar por unos días el ritmo de atención y disfrute al que ya esta acostumbrado (y que su cerebro exige como una necesidad esencial, casi física), acudo en busca de placer intelectual y también mero divertimento, a esas obras y a esos autores ya conocidos que de vez en cuando me gusta volver a disfrutar, como una especie de transición, una muleta, un descanso, entre una lectura nueva y otra.  

Y elegí a Stephen King y me leí su novela de un tirón, extasiado, maravillado, alucinado, feliz.

A pesar de los años transcurridos desde su primera publicación, allá por los años 80, esta novela sigue manteniendo su calidad. Sin dejar de ser una obra menor dentro de la enorme producción de Stephen King (antaño muy prolífica y de extrema calidad), esta novela consigue cumplir maravillosamente con el objetivo de entretener, divertir y hacer disfrutar a su lector.

Carece de complicaciones técnicas y rigor formal en el tratamiento del argumento. Su lenguaje es claro y sencillo y directo. No hay elemento alguno que distraiga al lector, como ciertas novelas que nos encontramos en la actualidad que nos exigen multitud de contorsiones intelectuales porque sus autores, al parecer, han considerado que la fórmula clásica de presentación, nudo y desenlace, no justifica suficientemente los 20 o 30 euros que cuestan. Aquí, si acaso, el único artificio formal que ayuda al ritmo trepidante de la obra es la composición de la misma en 100 capítulos cortos, numerados de forma regresiva como una cuenta atrás de final apoteósico, que permite una lectura muy rápida y adictiva.

En cuanto al argumento, también su sencillez abrumadora contribuye al pleno disfrute de la novela: Ben Richards es un humilde trabajador en paro que, en un futuro antiutópico, en una sociedad fracturada en dos clases sociales bien diferenciadas (los que lo tienen todo y los que no tienen nada) , se ve obligado a participar en un concurso televisivo para poder ganar dinero para adquirir medicinas para su hija de corta edad. Pero conseguir ese dinero no será fácil puesto que el premio final es proporcional al riesgo que esta en juego, su propia vida.  

Aunque la ambientación de la novela nos presenta una sociedad futura escindida en dos clases sociales, con graves problemas de contaminación ambiental (para los pobres, que habitan siempre las zonas más sucias y carecen de filtros nasales eficaces) y bajo un régimen político indefinido quizás no dictatorial pero sí autoritario y manipulador, la voluntad de Stephen King no es otra que, ya lo he dicho, entretener y divertir. El trasfondo de la novela se dirige a ese objetivo. Sí es cierto que existe una clara crítica al uso y abuso del control de los medios de comunicación y de los canales de información  como método de sometimiento y pacificación de la población. También encontramos una clara crítica a los programas de telerealidad que adormecen y distraen las conciencias de los ciudadanos. Pero la novela no tiene pretensiones de suplantar a “un mundo feliz” o a “1984” . La maestría de King consiste en emprender, desde el inicio, una carrera vertiginosa hacia el final y con breves y acertadas pinceladas mostrarnos el decorado y escenario donde transcurre la acción, logrando igualmente dibujar con precisión la caracterización de los personajes principales.

Para resumir: una novela muy recomendable, un best seller de calidad que consigue entretener sin pretensiones.

Esta novela la escribió su autor bajo el seudónimo de Richard Bachman junto con 1977 – Rabia (Rage), 1979 – La larga marcha (The Long Walk), 1981 – Carretera maldita (Roadwork), 1982 – El fugitivo (The Running Man), 1984 – Maleficio (Thinner), 1996 – Posesión (The Regulators), 2007 – Blaze (Blaze), todas ellas de muy excelente calidad, pese a ser una “marca blanca” del autor. Un saludo

  • Titulo: El Fugitivo
  • Titulo original: The Running Man
  • Autor: Stephen King (bajo el pseudónimo deRichard Bachman)
  • Traducción: Hernán Sabaté
  • Editorial: DeBols!llo
  • No de Págs.: 304
  • ISBN: 978-84-9793-014-7
  • Año de publicación: 1982
  • Año de edición: 2003