lo que yo leo

Un blog sin pretensiones, sobre reseñas literarias para leer en 10 minutos; contiene comentarios sobre libros, recomendaciones, divagaciones y toda clase de digestiones literarias que un lector compulsivo ha aderezado a su gusto. Por supuesto, abierto a colaboraciones y opiniones. Casi es obligatorio equivocarse aunque, evidentemente, yo soy yo y tú, eres tú, por supuesto; pero ni yo soy tú ni tú eres yo, por lo tanto, todo lo que escribas es tu responsabilidad: cada uno es dueño de sus palabras y de sus silencios, sin embargo, tu libertad no te permite escribir nada ilegal o degradante para otros como tú y como yo. Es por eso que, al menos ese SILENCIO sí impera en este blog.

“la verdad sobre el caso de Harry Quebert”, de joel dicker: pero… las capas de la cebolla, también son cebolla, ¿verdad?

4 comentarios


“La verdad no cambia nada de lo que puede uno sentir por otro. Es el gran drama de los sentimientos.” J.D

Dice el refrán que el tiempo lo cura todo y, ciertamente, lo que no cura, o sobrevive o muere.

Con la literatura esta pasando hoy en día que cada novedad editorial tiene un corto recorrido vital. Cada “best seller” deslumbrante que hace aparición es como una luciernaga en la oscuridad de la noche que tiene un tiempo muy corto de vida, de brillo y resplandor  y que, pronto, es sustituido por otra “nueva figura emergente en el panorama literario”, para ser sumido en el olvido del consumo voraz y acelerado. La avidez de la industria es tal que ya no solamente nos abruman con novedades y lanzamientos semanales sino que autores recientes, de apenas unos pocos años, son convertidos en “clásicos modernos” por el mero hecho de permanecer aún en el catálogo.

La irrupción en el mercado de las nuevas tecnologias, la edición digital, la lectura online, twitter, instagram, facebook, whatsapp, etc, han acrecentado esta sensación de fugacidad, esa cualidad de lo efímero que ha alterado, incluso, nuestros hábitos lectores: se reduce la cantidad de palabras que podemos leer, se reduce el tiempo de lectura a apenas unos párrafos esquematicos, se premia con el Nobel a un “poeta” moderno que no publica literatura sino música. Todo nos lleva a un consumo inmediato y a un abandono inmediato también. Nuestra memoria de corto alcance se satura con conceptos, argumentos y formas literarias en permanente cambio y mutación y nos encontramos, a veces, desorientados en esa selva literaria, bloqueados y sin saber que camino tomar.

Y siempre aparece al rescate un nuevo escritor, joven, triunfador, exitoso, que nos ayuda a salir de la confusión y nos ofrece la posibilidad de leer su novela. Y sentirnos agradecidos de haber encontrado un nuevo entretenimiento, producto de consumo de alivio intelectual, al igual que el resto de los dos millones de lectores que nos precedieron.

En el caso que nos ocupa, podría ser así con Jöel Dicker y la novela “la verdad sobre el caso Harry Quebert”, pero no lo es en absoluto. Sí, es un best seller. Sí, nos lo han vendido como una novedad literaria inesperada. Sí, todo el mundo habla de él y esta de moda. Pero, sí, sí, también es una buena novela. Esta vez, la gran mayoría de la gente que la ha leido (además de haberla comprado) y ha opinado sobre ella, ha acertado.

Cuatro años despues de su publicación en Francia, tres desde su aparición en España, es tiempos suficiente para poder apreciar, desde la distancia, si las críticas recibidas lo fueron por mera especulación comercial, por el seguidismo del momento o por una crítica autentica sobre la calidad de la novela. En mi opinión, las críticas favorables fueron acertadas. O al menos coinciden con mi propio criterio.

Me gusta de esta novela, sobre todo, el desarrollo de la trama en tres tiempos históricos. El presente de la acción, el pasado inmediato y un lejano y oscuro pasado que se pretende iluminar. La madeja que se va desenredando, poco a poco, por la tozuda y sistemática investigación del protagonista y cuyo desenlace se va desentrañando con una dosificación acertada de la información. El juego temporal posibilita contrastar y reunir todas las piezas de la intriga que cada personaje va ofreciendo al protagonista y, permitirno, así, junto a él, reconstruir una realidad distinta de la que cada uno creía haber obtenido por sí mismo.

Me ha gustado, en igual medida, el tratamiento de cada personaje. Los matices con los que el autor va recreando sus distintas personalidades, tan complejas como nosotros mismos, tan contradictorias, con sus miedos, sus bajezas, sus ilusiones, sus esperanzas y desesperanzas. Al igual que las capas de la cebolla, vamos descubriendo poco a poco que la verdad, no es una verdad absoluta (nunca lo es), sino que se compone de muchas otras verdades y mentiras, conscientes e inconscientes, que nos contamos a nosotros mismos y que contamos a los demás.

Respecto del tratamiento del lenguaje, también me ha gustado. Lejos de ser un estilo vulgar, rápido, fácil y típico de los best seller, mi opinión es que es auténtica literatura (si es que eso existe y yo alguna vez he sido capaz de reconocerla). Como toda obra traducida, deberíamos agradecer al traductor que el tono de la narración sea ágil, comprensible, moderadamente formal sin incurrir en extravagancias cultistas, con diálogos creibles y eficaces y, en general un estilo descriptivo, reflexivo e intimista cuando debe serlo y buen conductor de la acción y la intriga, aunque alejado de la clásica novela de suspense, que no lo es.

Para concluir, puedo añadir que despues de tres años, yo también recomiendo “la verdad sobre el caso Harry Quebert”. Los que hayais esperado hasta ahora para leerlo, por fín podis hacerlo con toda tranquilidad. Me lo agradecereis.

Un saludo. 

JOËL DICKER: Escritor suizo francoparlante, 16/06/1985 en Ginebra, parte francófona de Suiza, hijo de una bibliotecaria y un profesor de Francés. A los 19 años tomó clases de actuación en la escuela de Drama en el Cours Florent en París. Estudiór Derecho en la Université de Genève, graduándose en 2010.

En 2012 publicó “La verdad sobre el caso Harry Quebert”, novela que fue galardonada con el Premio Goncourt, el Gran Premio de Novela de la Academia Francesa y el Premio Lire a la mejor novela en lengua francesa.  Otras obras son 

Con 10 años de edad, Dicker fundó La Gazette des Animaux (La revista de los animales), una revista acerca de la naturaleza, y que dirigió por siete años. Gracias a su trabajo en esta revista, recibió el Prix Cunéo a la Protección de la Naturaleza, y fue nombrado “Editor en jefe más joven de Suiza” por el Tribune de Genève.

En Septiembre de 2012 se publicó La Vérité sur l’Affaire Harry Quebert (La verdad sobre el caso Harry Quebert), una novela que ha sido traducida a 33 idiomas y que ha sido reconocida con el Grand prix du roman de l’Académie française en 2012.

En Enero de 2012 publicó “Los últimos días de nuestros padres” y en 2016 “El libro de los Baltimore”. 

SINOPSIS EDITORIAL: Quién mató a Nola Kellergan es la gran incógnita a desvelar en esta incomparable historia policíaca cuya experiencia de lectura escapa a cualquier intento de descripción. Intentémoslo:
Una novela de suspense a tres tiempos -1975, 1998 y 2008- acerca del asesinato de una joven de quince años en la pequeña ciudad de Aurora, en New Hampshire.
En 2008, Marcus Goldman, un joven escritor, visita a su mentor -Harry Quebert, autor de una aclamada novela- y descubre que éste tuvo una relación secreta con Nola Kellergan. Poco después, Harry es arrestado y acusado de asesinato al encontrarse el cadáver de Nola enterrado en su jardín.
Marcus comienza a investigar y a escribir un libro sobre el caso. Mientras busca demostrar la inocencia de Harry, una trama de secretos sale a la luz. La verdad sólo llega al final de un largo, intrincado y apasionante recorrido.

La verdad sobre el caso Harry Quebert (Joël Dicker)-Trabalibros

  • Nº de páginas: 672 págs.
  • Traducción: Juan Cárlos Duran romero
  • Editorial: ALFAGUARA
  • ISBN: 9788420414065
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Autor: loqueyoleo

En un mundo mudo y lleno de ruido y furia, resuena el silencio de las palabras olvidadas entre las páginas de un libro: despierta, comparte y lee.

4 pensamientos en ““la verdad sobre el caso de Harry Quebert”, de joel dicker: pero… las capas de la cebolla, también son cebolla, ¿verdad?

  1. Yo la verdad es que no estoy esperando para leerlo, simplemente no le ha llegado el turno. Me alegra que una vez pasado el “boom”, siga gustando. Es muy buena señal. A ver cuando lo leo.

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  2. Pingback: Joël Dicker contra Google > Poemas del Alma

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