lo que yo leo

Un blog sin pretensiones, sobre reseñas literarias para leer en 10 minutos; contiene comentarios sobre libros, recomendaciones, divagaciones y toda clase de digestiones literarias que un lector compulsivo ha aderezado a su gusto. Por supuesto, abierto a colaboraciones y opiniones. Casi es obligatorio equivocarse aunque, evidentemente, yo soy yo y tú, eres tú, por supuesto; pero ni yo soy tú ni tú eres yo, por lo tanto, todo lo que escribas es tu responsabilidad: cada uno es dueño de sus palabras y de sus silencios, sin embargo, tu libertad no te permite escribir nada ilegal o degradante para otros como tú y como yo. Es por eso que, al menos ese SILENCIO sí impera en este blog.


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“a ciegas”, de josh malerman: cu-cu, ahora mes ves, ahora no me ves.


“Los niños preguntaron si se encontraba bien. Ella respondió que sí. Pero saben cuándo les miente. Malorie los ha adiestrado de manera que las palabras no sean necesarias. En ese momento no llora, pero lo ha hecho. Lágrimas silenciosas tras la venda. Silenciosas para ella. Pero los niños son capaces de arrancar sonidos del silencio. J.M.

Ya dejó escrito el solitario de Providence, el maestro Lovecraft, que “La emoción más antigua y más intensa de la humanidad es el miedo, y el más antiguo y más intenso de los miedos es el miedo a lo desconocido.” Y nada hay más desconocido para nosotros que aquello que no podemos ver.

De eso trata la novela que ahora reseñamos, escrita por el debutante Josh Malerman. Su título, “a ciegas”, es bastante explícito sobre la trama: en un futuro distópico, una amenaza indeterminada ha exterminado a la mayoría de la población. No se sabe exactamente en qué consiste, los síntomas son una locura suicida. El contagio viene directamente por la mirada. La gente enloquece, se automutila y se suicida. Los pocos sobrevivientes optan por llevar constantemente una venda en los ojos. Malorie tiene dos niños pequeños y pretende llevarlos a una zona habitada por otras personas, pero tienen que desplazarse con los ojos vendados y su destino esta a muchos kilómetros de su hogar. No puedo aportar más detalles sin riesgo de desvelar en exceso el argumento.

El título original “Bird box” alude a una jaula de pájaros que uno de los personajes colocaba a la entrada de la puerta de su casa para detectar la aproximación de presencias desconocidas.

Esta novela se encuadra dentro del subgénero del terror psicológico. Se estructura el discurso en dos líneas temporales paralelas. Una en el tiempo presente, donde se revelan las vivencias de la protagonista, inmersa en la vorágine de la infección, y su lucha para contactar con otros supervivientes, desplazándose “a ciegas” por el territorio. Otra, retrospectiva, cinco años atrás, cuando llegaron las primeras noticias de la infección y la realidad comenzó a oscurecerse radicalmente hasta desaparecer de la vista todo vestigio de lo que una vez fue una vida normal.

El autor ha sabido trasladar al texto la angustia y desesperación de sus personajes. Su vocabulario es claro, preciso, sencillo, muy descriptivo. Con frases igualmente sencillas, cortas y certeras, imprime velocidad a la lectura a la vez que se va desbocando el corazón del lector, ansioso por ver el desenlace que se aventura trágico. Está muy lograda el efecto que provoca en el lector la incertidumbre, de los personajes, ese miedo a lo desconocido, que se agrava con el terror que provoca la imposibilidad de utilizar la vista para anticipar el peligro y la certeza ilusoria de la inminencia de un riesgo en cada sonido, en cada anomalía en cada silencio de la oscuridad circundante.

También es un acierto, a mi juicio, el plasmar en la novela las distintas actitudes que las personas adoptamos ante una crisis, ejemplificando sutilmente en cada personaje el desconcierto, el miedo, el bloqueo, la negación, la determinación racional, el esfuerzo, el espíritu de supervivencia, el egoísmo, la apatía, la indolencia, la inocencia, la simple adaptación o la irracionalidad.

Personalmente, no soy muy aficionado al género de terror puesto que pocas veces me encuentro con obras que consigan de verdad infundir el miedo que pretenden. Mientras que el cine o la televisión cuentan con mejores técnicas para provocar el pánico y la angustia (algunas un poco tramposas como el abuso de la banda sonora), esta novela lo ha conseguido. La técnica consiste en la brevedad de la novela, el lenguaje empleado, la sencillez y, a la vez, la genialidad de la historia y la confianza en que el propio lector aporte sus propios miedos y sensaciones, que le son devueltas en una dosificación perfecta.

En suma, una primera novela muy recomendable.

Un saludo.

Josh Malerman, es un autor americano, cantante y compositor de la banda de rock The High Strung, el cual,  is an American author and the lead singer ha escrito varias novelas no publicadas, antes de su debut en el mercado editorial con la novela “a ciegas” cuyo título original es “Bird Box”. (Bendita Wikipedia)

SINOPSIS EDITORIAL: No abras los ojos. Hay algo ahí fuera. Algo espantoso, que hace que la gente enloquezca y se suicide ante su sola visión. Nadie sabe qué es ni de dónde viene. Cinco años después de que diera comienzo la pesadilla, los pocos supervivientes que quedan viven refugiados en el interior de casas y edificios, protegidos por puertas cerradas y ventanas con las cortinas echadas.

  • Título: A ciegas
  • Autor: Josh Malerman
  • Editorial: Minotauro
  • Traducción: Miguel Antón
  • Año: 2015
  • ISBN: 978-84-450-0234-6
  • Nº de páginas: 288
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“¿por qué fracasan los países?”, de daron acemoglu y james a. robinson: tenemos la receta, nos falta cogerle el punto en la cocina


“Para nuestra teoría, es crucial la relación entre prosperidad e instituciones políticas y económicas inclusivas. Las instituciones económicas inclusivas que hacen respetar los derechos de propiedad crean igualdad de oportunidades y fomentan la inversión en habilidades y nuevas tecnologías.” D.A y J.A.R.


La experiencia nos enseña que existen todo tipo de personas: los listos, los tontos, los trabajadores, los vagos … (vaya, en una sola frase he tirado a la basura todo mi condicionamiento sobre la corrección política en el lenguaje).

Y todos nosotros nos hemos encontrado alguna vez con esas personas que, siendo muy listos, muy tontos, muy trabajadores o muy vagos, tienen una desigual desenvoltura en su trabajo o en su vida social. Algunos que, pese a contar, aparentemente, con unas grandes cualidades humanas, no cesan de arruinar su vida laboral o personal, perdiendo el trabajo o rompiendo sus relaciones afectivas o familiares; esos que decimos que no acaba de consolidar sus expectativas, sus potencialidades, en definitiva, que tiene “mala suerte”. Pero normalmente no es cuestión de suerte, es cuestión de sus propias acciones, de su errónea actitud frente a los retos, de su concepción de la vida, de la elecciones que toma a cada momento en sus decisiones. A veces nos decimos que esas personas nunca cambiarán, aunque lo cierto es que todos cambiamos. Eso es facil, lo dificil es cambiar a mejor.


¿No puede pasar lo mismo con los países? ¿Cómo es posible que algunas sociedades evoluciones hacia una economía desarrollada y protectora, plena de bienestar para sus ciudadanos; y otros, en cambio, se vean avocados a la quiebra económica y política? Y ello pese a contar con recursos naturales y con unas condiciones óptimas, a priori, para el progreso y el desarrollo. Ahí también decimos que nunca llegarán a nada, porque ellos (“ellos”, claro), no son como nosotros.

El libro objeto de reseña no se dedica a las personas, sino a los paises. Sus autores pretenden responder a la pregunta que explicita su título: ¿por qué fracasan los países? La respuesta, aun cuando pueda parecer sencilla (osado que es uno), no lo es tanto. Ni siquiera el sentido común, que a veces nos basta para diagnosticar y predecir el devenir de un “bala perdida”, nos puede servir de guía para aventurar una respuesta.


Otros antes que ellos ya propusieron distintas soluciones a la cuestión planteada y Acemoglu y Robinson, rebaten una a una, con ejemplos claros y concretos, las distintas teorías propuestas por otros autores ciertamente reconocidos en el mundo científico. Podríamos pensar que es la geografía, ubicación, climatología, abundancia de recursos y materias primas, etc, la que determina los logros y desarrollo de los países; o la cultura; o las políticas, acertadas o desacertadas de sus líderes. Critican y rebaten las teorías formuladas en ese sentido por economistas como Paul Collier o Jeffrey Sachs, antropólogos como Jared Diamond o sociólogos como Max Weber.

Sin embargo, la tesis del ensayo que comentamos entiende que la clave radica en las instituciones, concretamente el carácter lo que denomina instituciones inclusivas o extractivas en función de su carácter “inclusivo” o “extractivo” en tanto que favorecedoras de la distribución de la riqueza entre sus ciudadanos o, por el contrario la adopción de políticas extractivas, esto es, esquilmadoras de la riqueza de cada país, en beneficio de una élite. Esto, unido a un desarrollo de la tecnología y al favorecimiento de lo que denominan la “destrucción creativa”, sienta las bases para un desarrollo económico sostenible que da lugar, en un periodo de tiempo posterior, al progreso económico y al bienestar de las naciones.


El concepto, obviamente, es un poco más complejo, aunque los autores lo desarrollan de un modo claro y sencillo, con amenidad y limpieza y ofreciendo numerosos ejemplos en su apoyo, con un repaso a países como Estados Unidos, Inglaterra, China, URSS, Sierra Leona, Etiopía o Congo y un recorrido por distintas épocas históricas, desde el Imperio Romano, la Conquista de América, la Independencia Americana, la Revolución Francesa, la I Guerra Mundial, la Primavera árabe, etc. Van desarrollando su tesis logrando que este libro pueda ser leído con facilidad por un lector profano en economía, en historia o sociología.


Considero que es un libro muy recomendable. Desarrolla, de un modo atractivo, una respuesta aceptable (al menos teóricamente), al interrogante que todos nos hacemos en estos tiempos de conflicto y cambio ¿cuál es la fórmula del éxito y del fracaso?.
Un saludo

 

 

 

DARON ACEMOGLU, 03/09/1967 es profesor de Economía en el MIT y ha recibido la medalla John Bates Clark en reconocimiento a su contribución al avance de la ciencia y la investigación.

JAMES A. ROBINSON, 1960, es politologo, economista y profesor de la Universidad de Hardvard. Experto en política y eonomía latinoamericana y africana.

Ambos son autores del libro “Economic Origins of Dictadorship and Democracy”

 

RESEÑA EDITORIAL: Que determina que un país sea rico o pobre? Como se explica que, en condiciones similares, en algunos paises haya hambrunas y en otros no? Que papel tiene la politica en estas cuestiones? Que algunas naciones sean mas prosperas que otras, se debe a cuestiones culturales?, a los efectos de la climatologia?, a su ubicacion geografica? No, en absoluto. Ninguna cuestion relativa a la prosperidad de un pais esta relacionada con estos factores, sino que proviene de otro mucho mas tangible: la politica economica que dictaminan sus dirigentes. Son los lideres de cada pais, afirman los reconocidos profesores Daron Acemoglu y James A. Robinson en este libro, quienes determinan con sus politicas la prosperidad de su territorio, y asi ha ocurrido en todos los periodos de la historia, como demuestran en este apasionante estudio.

  • Nº de páginas: 608 págs.
  • Editorial: DEUSTO S.A. EDICIONES
  • Traducción: Marta García Madera
  • ISBN: 9788423412662