lo que yo leo

Un blog sin pretensiones, sobre reseñas literarias para leer en 10 minutos; contiene comentarios sobre libros, recomendaciones, divagaciones y toda clase de digestiones literarias que un lector compulsivo ha aderezado a su gusto. Por supuesto, abierto a colaboraciones y opiniones. Casi es obligatorio equivocarse aunque, evidentemente, yo soy yo y tú, eres tú, por supuesto; pero ni yo soy tú ni tú eres yo, por lo tanto, todo lo que escribas es tu responsabilidad: cada uno es dueño de sus palabras y de sus silencios, sin embargo, tu libertad no te permite escribir nada ilegal o degradante para otros como tú y como yo. Es por eso que, al menos ese SILENCIO sí impera en este blog.


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“el resplandor” y “dr. sueño”, de stephen king: no me preguntes si quiero más a papá que a mamá.


“Huye. Rápido. Y no olvides que te quiero”. S.K

“La vida era una rueda, su único objetivo era girar, y siempre retornaba al lugar de donde había partido.” S.K.

Han pasado ya 36 años. Casi los que tiene ahora, en la novela “Dr. Sueño” (publicada en 2013), el protagonista Dan Torrance, que también fuera el Danny de “El resplandor” (publicada en 1977).

Durante todo el tiempo transcurrido entre una y otra novela, podríamos decir que un ávido lector ha permanecido en suspenso desde la traumática y extraordinaria experiencia que hizo madurar a aquel niño de 8 años, reservado e inocente, hasta la actual existencia de ese mismo personaje ya maduro, atormentado por errores pasados que, recurrentes e indelebles, persiguen sus noches de abstinencia.

Nuestro querido lector ha podido disfrutar de ambas novelas sin apenas transición. Una seguida de otra. Pasando con solo dedo el lapso temporal que tardó el autor en escribirlas, con la misma facilidad que ese mismo dedo pasaba las hoja del libro.

Y con ello ha seguido con su mirada el rápido proceso de madurez de Danny Torrance y su conversión en el Dan Torrance adulto. El tránsito de una niñez excepcionalmente perceptiva de la compleja psicología humana, capaz de discernir los miedos y anhelos que se ocultan, incluso, detras de nosotros mismos, hasta una mayoría de edad autoreprimida, negadora y culpable.

La primera reflexión que aflora en la mente de nuestro amigo lector es, en realidad, la más tópica y fácil de todas. El deseo de comparar si la segunda parte de la novela logra superar a la primera en cuanto a calidad literaria. Quizas recuerda este lector que solo la segunda parte de El Quijote pudo vencer el manido refrán de que segundas partes no fueron buenas. Y contra toda opinión contraria, este lector complaciente y complacido no puede menos que concluir que no es que sea buena o mala, sino distinta.

El resplandor, como su título anunciaba, supuso un autentico destello de genialidad en el panorama literario de la época y para la carrera literaria de su autor. La perspectiva temporal permite al curioso lector tener por cierta esta afirmación tan categórica. Conocido el resto de la bibliografía del autor, se puede notar la presencia de los recursos estilísticos, argumentales y temáticos de Stephen King, que, a lo largo de toda ella, fue puliendo y enriqueciendo hasta llegar a cimas tan altas como “IT”, “Apocalipsis”, “La zona muerta” y otras muchas de sus obras maestras.

La novela discurre “in crescendo” hasta su final apocaliptico, ofreciendonos en una técnica impresionista inversa, pequeñas pinceladas de los personajes que, a medida que nos vamos adentrando en su complejo mundo interior, van tomando cuerpo hasta formar un dibujo preciso de la compleja mente de cada protagonista. King sabe captar nuestra atención de una forma arrebatadora y sublime. Nos atrapa y engancha en este viaje infernal hacia el caos y la locura y nos hace partícipes de esa extraña anormalidad que asumimos como obvia y real: El tema de los poderes paranormales, que no son sino una maldición que siempre conlleva responsabilidades dificiles de aceptar; el personaje infantil, tan categóricamente maduro; el mal claramente focalizado en un lugar maldito.

Indiscutiblemente, el resplandor es un clásico sublime que el paso del tiempo ha consolidado.

Dr. Sueño, su segunda parte, es otra cosa. Y este lector que nos acompaña durante toda la reseña se atreve a manifestar que es tanto otra cosa como que, ni siquiera podríamos decir que es segunda parte.

Por supuesto, el protagonista el Dan Torrance. Y también aparece el Overlook (ay, ay, que no quiero decir mucho más).

Pero son novelas distintas. Distinto estilo, distinta velocidad de escritura, siendo ésta última más “moderna” y, con ello, más banal e irreflexiva en cuanto al argumento, más espectacular (por lo movida), más caleidoscopica en cuanto a los personajes.

Nuestro lector se siente cómodo leyendo a Stephen King pero no por ello deja de observar cierto agotamiento, cierta pérdida de brillantez y genialidad que le acompañaron antaño y ahora solamente queda una patina (a la que seguramente aspira la mitad del universo de las letras) que no hace desmerecer, sin embargo, la dignidad de una buena novela.

King juega con el hecho de que la ficción es mucho más maleable que la realidad, también menos tozuda y, muchas veces, más racional y coherente. Por eso su ficción parece tan real, tan adaptable, tan presente. En este caso, el argumento no es importante, no al menos tanto como todos los temas viejos temas de King, como son el alcoholismo, el maltrado y violencia infantil, el derecho a morir con dignidad, la amistad y el Mal, ese depredador voraz que se nutre de la debilidad humana.

Dr.Sueño ofrece una historia entretenida, siempre bien escrita, con sus dosis de acción (que no existían en “el resplandor”) y certero escrutinio de la condición humana.

En resumen, que disfruteis como nuestro lector ha disfrutado y no dejeis de acercaros a la lectura conjunta de estas dos grandes obras. Stephen King siempre merece la pena.

Un saludo.

BIOGRAFIA: Escritor estadounidense (Portland, EEUU, 1947). Prototipo del escritor de literatura de terror. Superventas. Uno de los escritores cuyas obras han sido las más adaptada al cine: Los chicos del maíz (1978);  El misterio de Salem’s Lot (1975); La zona muerta(1979), Christine (1983), Ojos de Fuego (1980), Cujo (1981) y Pet Sematary (1981), El ciclo del hombre lobo (1984), La mitad oscura (1989), Misery (1989), Needful Things (Cosas indispensables, 1991), Eclipse total (Dolores Clairborne, 1992) y La milla verde (1996),  El Resplandor (1977) fue llevada a la gran pantalla por Stanley Kubrick en 1980,  La danza de la muerte (1978), Eso (It, 1986), Los Tommyknockers (1987) y La tormenta del siglo (1999). Su prolijidad (sí, existe esa palabra, lo he consultado en la RAE) le llevó incluso a publicar bajo pseudónimo de Richard Bachman, ascendiendo rápidamente, en igual medida, a las listas de superventas: Rabia (1977), La larga marcha (1979), Roadwork (1981) y El corredor (1982), que también fue llevada al cine posteriormente. Recientemente, pese a haber anunciado en el año 2000 su intención de abandonar la literatura, ha abordado la temática de la novela de suspense con Mr Mercedes (2014) con notable exito y acogida por parte del público. Por otro lado, en 2013 publicó la segunda parte de su novela más señera, El Resplandor, titulandola, Dr. Sueño (2013).

EL RESPLANDOR

SINOPSIS EDITORIAL: REDRUM. Esa es la palabra que Danny había visto en el espejo. Y aunque no sabía leer, entendió que era un mensaje de horror. Danny tenía cinco años. Y a esa edad pocos niños saben que los espejos invierten las imágenes y menos aún saben diferenciar entre realidad y fantasía. Pero Danny tenía pruebas de que sus fantasías relacionadas con el resplandor del espejo acabarían cumpliéndose: REDRUM… MURDER, asesinato. Pero su padre necesitaba aquel trabajo en el hotel. Danny sabía que su madre pensaba en el divorcio y que su padre se obsesionaba con algo muy malo, tan malo como la muerte y el suicidio. Sí, su padre necesitaba aceptar la propuesta de cuidar de aquel hotel de lujo de más de cien habitaciones, aislado por la nieve durante seis meses. Hasta el deshielo iban a estar solos. ¿Solos?..
  • Editorial: DeBolsillo
  • Año de publicación: 1977 (2003 en la edición de bolsillo)
  • Traductor: Marta I. Guastavino
  • Páginas: 656
  • ISBN: 9788497593809

 

 DOCTOR SUEÑO
SINOPSIS EDITORIAL: Danny Torrance, aquel niño que recorría en triciclo las siniestras habitaciones del Hotel Overlook, es ahora un adulto con muchos problemas.
Ha aprendido a controlar en parte sus visiones y trabaja en un asilo de ancianos donde los ayuda a morir en paz cuando llega el momento. Por eso le llaman Doctor Sueño. Pero su don le pone en contacto con otros que comparten «el resplandor» y para salvar a una niña, tendrá que luchar contra los seres malignos más repugnantes.
  • Editorial: DEBOLSILLO
  • Año edición: 2016
  • Traductor: JOSE OSCAR HERNANDEZ SENDIN
  • Nº de páginas: 608 págs.
  • ISBN: 9788490622858
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¿por qué mario benedetti?, es culpa mía, lo siento: el único poeta que entiendo.


A estas altura, ya te habrás percatado, bloguero aventurero, de que este sitio solo reseña prosa. Escas0s poetas han pasado por este sitio. Que yo recuerde, quizás, aparte de Benedetti, Jorge Manrique. Pero éste no cuenta porque no es poeta sino cimiento de una cultura, literatura sólida u profunda que esculpe en roca pura los fundamentos de nuestra civilización española, europea y occidental . 

Alguna vez debo de haber justificado esta carencia en base a mis preferencias y prejuicios. Suelo pensar que no me gusta la poesía. Pero luego me acuerdo, precisamente, de Jorge Manrique, de Benedetti, de Luis Cernuda, de Lope de Vega, Becquer o Cesar Vallejo. Si me pongo a pensar seriamente, lo que descubro no es una cuestión de sensibilidad o atracción. No me gusta la poesía porque no la entiendo. Y precisamente por eso, me gustan algunos poemas y poesías de algunos autores concretos. Y precisamente por eso, creo yo, me gusta todo lo que he leído de Benedetti. A él si le entiendo. Esa es la explicación.

No es objeto de este blog hablar sobre mí. Aunque mucho dice de mí si soy yo quien opina y escribe. Hoy, como excepción, he dejado abierta una rendija un poco mayor. A veces, la poesía no solo se escribe en un papel en blanco sino también en una hoja de cuadrícula, Y esa es la que yo puedo sentir.

Y, como se dice, para muestra… Un saludo

 

Esta mañana desperté emocionado
con todas las cosas que tengo que hacer
antes que el reloj sonara.

Tengo responsabilidades que cumplir hoy. Soy importante.
Mi trabajo es escoger qué clase de día voy a tener.

Hoy puedo quejarme porque el día está lluvioso
o puedo dar gracias porque las plantas están siendo regadas.

Hoy me puedo sentir triste porque no tengo más dinero
o puedo estar contento porque mis finanzas me empujan
a planear mis compras con inteligencia.

Hoy puedo quejarme de mi salud
o puedo regocijarme de que estoy vivo.

Hoy puedo lamentarme de todo
lo que mis padres no me dieron mientras estaba creciendo
o puedo sentirme agradecido de que me permitieran haber nacido.

Hoy puedo llorar porque las rosas tienen espinas
o puedo celebrar que las espinas tienen rosas.

Hoy puedo autocompadecerme por no tener muchos amigos
o puedo emocionarme y embarcarme en la aventura de descubrir nuevas relaciones.

Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a trabajar
o puedo gritar de alegría porque tengo un trabajo.

Hoy puedo quejarme porque tengo que ir a la escuela
o puedo abrir mi mente enérgicamente
y llenarla con nuevos y ricos conocimientos.

Hoy puedo murmurar amargamente porque tengo que hacer las labores del hogar
o puedo sentirme honrado porque tengo un techo para mi mente y cuerpo.

Hoy el día se presenta ante mí esperando a que yo le dé forma

y aquí estoy, soy el escultor.

Lo que suceda hoy depende de mí. Yo debo escoger qué tipo de día voy a tener.

Que tengas un gran día… a menos que tengas otros planes…. M.B


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“fria venganza”, de dan simmons: ni frio ni calor


El enano arrastraba un maletín de abogado, lo puso sobre la barra y preguntó por tí. Ruby sabe que has salido, claro, pero no le dice nada. Le dice que no ha oido hablar de tí. El enano se va. Ruby me lo cuenta. Anoche viene el mismo enano de la gabardina, pero esta vez estoy yo en el bar. Yo tampoco he oido hablar nunca de ti. Intento sacarle su nombre, pero el enano se va y de seja entera la cerveza. Esta noche no le he visto. ¿Es amigo tuyo? D.S.

Eres un corredor de maratón con cierto reconocimiento en el ámbito deportivo. Has ganado varias carreras internacionales. Estas esperando eventos importantes en tu calendario y quieres mantener alto tu nivel competitivo. Entonces te apuntas a una carrera menor. ¿Qué tal una carrera de diez kilometros en las fiestas de tu ciudad natal?. Bien. 3, 2, 1… Acabas la carrera con muy buena marca. No es un record mundial, ni tampoco tu record personal. No ganas la carrera, pero tampoco era tu objetivo. No es tu distancia, pero te has desenvuelto dignamente.

¿Estamos en un blog sobre literatura? Por supuesto. Además, estamos hablando sobre la novela “Fria venganza” de Dan Simmons. ¿no te habías dado cuenta?

Podemos enmarcarla, sin duda, dentro del subgénero del “hard boiled” o novela negra, norteamericana, en cuanto a su temática y estilo. Su autor, Dan Simmons, suele encontrarse adscrito dentro de la novela de ciencia ficción o de la novela fantástica. Sin embargo, con esta obra, aborda una temática y estilo diferentes. No siendo ajeno a la incursión en otros géneros o a la mezcla de géneros en otras de sus obras, en este caso se ha decantado por un estilo puro. Podriamos decir que “de formulario”.

Su personaje principal es un duro detective privado, ahora excarcelario, frio y sistemático ejecutor de una venganza personal que llevó a cabo sin importarle las consecuencias. Pasado su periodo de reclusion, gracias a los contactos conseguidos entre rejas, inicia una investigación dentro del submundo criminal formado por una mixtura de intereses y relaciones no muy bien avenidas: las familias rivales de la mafia, el supermacismo ario, los hermanos negros, los hermanos musulmanes, los mafias policiales, etc. Fiel a una moral propia, que no es la imperante en la sociedad, no deja de tener cierto código ético donde el bien y el mal tienen su sitio y, a veces, el se encarga de corregir y equilibrar. Aunque las formalidaes y convenciones legales casi nunca acepten los medios empelados. Ni el resultado.

El estilo es ágil y directo. Sus frases, cortas y desnudas. Abundan los diálogos. Se prima la acción sobre la descripción: apenas leves pinceladas sobre el ambiente urbano, sobre los personajes o las situaciones.

La trama es lineal, sin grandes acrobacias argumentales, pero tampoco es del todo previsible sino que mantiene la atención hasta el final. Todo ello da como resultado una novela entretenida, fácil de leer y de consumir.

Como hemos dicho, sigue las pautas marcadas por los grandes maestros del género como Donald Westlake, al que hace una referencia expresa en su dedicatoria. Es curioso cómo, incluso, la misma dedicatoria alude al pseudonimo de Richard Stark como si fuera el autentico nombre del escrito y no viceversa. Quizás dando a entender que la verdadera esencia de Donald Westlake radica en las novelas firmada como Richard Stark , protagonizadas por el duro Parker, con el que guarda muchas semejanzas éste personaje de Dan Simmons.

Como conclusión, podemos decir que la novela sigue las pautas marcadas por el canon clásico de la novela negra: en cuanto a la temática y ambientación, en cuanto a la trama, caracterización de los personajes y estilo. Toda su esencia bebe de esas fuentes y, por lo mismo, su propia inmovilidad y su riguroso seguimiento del género le hace perder cierta brillantez en tanto que no es una novela inovadora ni especialmente distinguible. Esta bien. No es una joya, Es prescindible. Para leer en un par de días (literalmente).

Un saludo.

BIOGRAFIA: Escritor norteamericano nacido en 1948. Ejerción de profesor de literatura y redacción durante dieciocho años, además de dirigir programas de enseñanza para jóvenes superdotados. Desde 1982 se dedica profesionalmente a la literatura. Es reconocido como autor de ciencia ficción y fantasía, aunque ha cultivado los subgñeneros de terror, suspense, novela histórica y novela policiaca. Los Cantos de Hyperion (Hyperion (1989) – Premio Hugo 1990, Premio Locus 1990 (Science Fiction); La caída de Hyperion (1990) – Premio Locus 1991; Endymion (1996); El Ascenso de Endymion (1997) La canción de Kali (1985) – Premio Mundial de Fantasía 1986 (Novela). Los vampiros de la mente (1989) – Premio Locus 1989 (Terror), Premio Bram Stoker. Un verano tenebroso (1991) – Premio Locus 1992 (Terror). Children of the Night (1992) – Premio Locus 1993 (Terror). Ilión (2003) – Premio Locus 2004. Olympo (2005). La soledad de Charles Dickens(2009). Black Hills (2010). Flashback (2011). The Fifth Heart (2015)

SINOPSIS EDITORIAL: En su búsqueda del desaparecido contable de los Farino, una familia de la mafia, Kurtz se mezcla con la gente equivocada, aunque por buenas razones. Solo cuarenta y ocho horas después de salir de la cárcel, ya tiene a dos asesinos de poca monta sorprendentemente eficaces siguiendo su rastro, a una preciosa pero indomable mujer en su cama, a un legendario asesino a sueldo llegado desde Dinamarca pisándole los talones, y los restos de su tormentoso pasado desmoronándose a su alrededor. En su travesía por las sombras de ese caótico submundo, Kurtz se topa con mercenarios, tarados, traidores y psicópatas. El desenlace será lo más devastador de todo

fria venganza-dan simmons-9788498006025

  • Nº de páginas: 320 págs.
  • Editorial: LA FACTORIA DE IDEAS
  • Traducción: Daniel Luque Santos
  • ISBN: 9788498006025


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el año del diluvio


“Adan Uno decía que el teclado moral humano es limitado: no hay nada que puedas tocar con él que no se haya tocado antes. Y, mis queridos amigos, lamento decirlo, pero tiene las notas más graves” M.A.

Se suele etiquetar a la novela “el año del diluvio”, de Margaret Atwood, como novela postapocalíptica, como una metáfora distópica sobre un futuro probable. Siendo su autora una prestigiosa novelista no adscrita (¿encasillada?) al subgénero de la literatura de ciencia ficción, esta obra ha tenido, si cabe, una mayor proyección mediática y un mayoritario reconocimiento crítico por acceder a esta categoría desde el campo de la literatura “seria”.

Si a esto añadimos que Margaret Atwood se ha significado como una persona muy involucrada en el activismo político en defensa de los derechos medioambientales, nos encontramos, por magia del la comercialización, con una novela “de denuncia”, con una gran carga filosófica y con un mensaje beligerante y crítico con nuestra sociedad imperante.

Todo lo anterior es cierto y, en mi opinión, ni reduce el valor literario de esta estupenda novela, ni tampoco le aporta mayor credibilidad o valor fuera de sus cualidades estrictamente literarias, sólo ayuda a su difusión y a su venta. La intención del autor es intrascendente, a mi juicio, si es el lector quien sabe extraer de sí mismo lo que la novela le propone y ayuda a materializar en forma de pensamiento, o concienciacion, o ideología, incluso. Dice el dicho que “todo está en los libros” pero ahí no hay nada que antes no hubiera estado dentro de nosotros mismos.

Fuera de divagaciones, la novela cuyo comentario nos ocupa tiene muchas lecturas superpuestas; unas son más superficiales, más accesibles, como es la que la simple historia relatada nos ofrece. Otras, como la carga crítica antes aludida, es un poco menos aparente. Y otras, seguramente que existen, son totalmente invisibles para mí. Pero, en fin, como se trata de disfrutar, la novela realmente entrega con creces lo que se la exige: diversión, entretenimiento y disfrute intelectual.

El relato se desarrolla en un mundo devastado por una catástrofe medioambiental, sin cohesión, altamente desigual, polarizado en dos sociedades en colindancia. Una, preeminente, como un resto de una sociedad rica y próspera que aún conserva los viejos roles y valores basados en la prosperidad material y el consumo como estatus, bajo el control de grandes corporaciones farmacéuticas (subrogadas del antiguo poder estatal), sustentadas en su fuerza militar. Otra, miserable, donde impera el hambre, la supervivencia por la mera subsistencia, la dominación por la fuerza física, la anarquía y la sumisión, la cual existe, aparentemente, por mera tolerancia y benevolencia de los poderosos que se encargan, de vez en cuando, de hacer notar su superioridad.

En un mundo sin electricidad, sin tecnología, sin cohesión social, ni transporte, ni recursos energéticos. ¿quién crees tú que sobreviviría? Obviamente no el más acomodado, en el sentido de el más dependiente de las comodidades modernas.

Nuestra sociedad da por supuestas muchas cosas, como que la energía que sale de un enchufe pude ser para siempre así como que el agua mana de un grifo eternamente. Sin embargo, puestos a prueba por un desastre natural, tal como un terremoto o un tsunami, sólo aquellos que se prepararon para lo peor sobrevivirían. Sólo aquellos cuya existencia no se apegó a lo insustancial. Sólo aquellos que se negaron a depender de otros en los aspectos básicos de la subsistencia.

Conocimientos tan esenciales para nuestra supervivencia en materias como agricultura, nutrición, primeros auxilios, los hemos dejado para la Wikipedia. La especialización en el trabajo y la optimización de recursos humanos nos ha convertido en personas dependientes, ignorantes funcionales altamente especializados, pero inutiles en las ramas ajenas a nuestra función.

Esto es el progreso. Nuestra calidad de vida, en general, ha aumentado desde la Época Prehistórica. Pero también nuestra sociedad ha evolucionado hacia una vulnerabilidad frente a las fuerzas de la naturaleza o, incluso, a la devastación provocada por el abuso tecnológico, militar, urbanístico, o energético. Finalmente deberíamos darnos cuenta, a nivel global, como especie habitante del planeta, que somos, en última instancia, seres vivos inmersos en un entorno biológico del que dependemos, a pesar de nuestro progreso y avance tecnológico.

A la larga, únicamente sobrevivirán los que mejor se acomodan al entorno, los que sabe integrarse en un medio natural para extraer de él los productos esenciales, sin sobreexplotación, sin superflua sobreabundancia.

Al modo de los suprevivencialistas americanos, o preparacionistas, como quizás prefieran que se les denomine, la religión de “los Jardineros de Dios” conserva dentro de sus ritos y modo de vida, unos hábitos sostenibles, rescatados de antiguos conocimientos de botánica, jardinería, biología, medicina natural, etc, para sobrevivir en un mundo terminal.

La novela es también una novela de personajes; personajes femeninos, me atrevería decir. Además de las dos protagonistas femeninas, todas las otras mujeres deben sobrevivir en un mundo doblemente cruel, por el entorno y por la dominación machista. Es el relato de la supervivencia del carácter y de los mecanismos que algunos tenemos que adoptar para enfrentarnos a la realidad e intentar salir de ella, sino indemne, al menos por nuestros propios medios: bien por la vía de la oposición frontal, bien por la vía de la aceptación, del optimismo o de la culpa y, aunque parezca paradójico, por la vía de la sumisión voluntaria

La narración discurre en alternancia entre la descripción de la situación presente y episodios en flashback, también aderezada con digresiones, más o menos divertidas y moralizantes sobre el santoral de los Jardineros de Dios. Aunque personalmente no entiendo la conveniencia de incluir esta parte, en algunos casos prescindible, la novela se mantiene en un nivel bastante alto, por lo que es muy recomendable.

Un saludo.


BIOGRAFIA: Poeta, escritora, profesora de literatura inglesa, critica literaria, nacida en Canadá en 1939. Su extensa obra literaria, tanto en novela como en poesía, se caracteriza por una defensa activa tanto del papel de la mujer en la sociedad como, en otro orden de cosas, por un activismo político en el ámbito de la conservación medioambiental.

Ha recibido numerosos premios: Arthur C. Clarke Award for Science Fiction y Commonwealth Literary Prize, por El cuento de la criada; Premio Booker por El asesino ciego; Premio Príncipe de Asturias de las Letras (25 de junio del 2008); PEN Pinter Prize (2016)

Su obras más representativas son: La mujer comestible (1969), Asesinato en la oscuridad (1983), El cuento de la criada (1985), Ojo de gato (1988), El asesino ciego (2000), Oryx y Crake (2003), El año del diluvio (2009), Pagar con la misma moneda (2009), Nada se acaba (2015).

SINOPSIS EDITORIAL: Margaret Atwood, una de los novelistas más prestigiosos de la narrativa mundial de hoy en día, plasma en El Año del Diluvio, su última novela, una visión postapocalíptica del mundo tras una catástrofe global. Como en su novela anterior, Oryx y Crake (algunos de cuyos personajes reaparecen en la presente obra), Atwood describe el horror de un mundo en el que la humanidad, en aras del progreso científico y tecnológico, no sólo altera el medio ambiente sino que se autodestruye. Siempre crítica con los problemas del mundo actual, la autora describe, en esta novela de anticipación especulativa, la catástrofe planetaria resultante del descontrolado abuso de las industrias farmacéuticas y de los poderes políticos y económicos que desoyen los alegatos de las ciencias ecológicas. Narrada desde el punto de vista de dos mujeres, la joven Ren y Toby, El año del Diluvio cuenta la epopeya de quienes sobreviven al desastre y, libres de la decadencia moral en que la lucha de sectas y religiones había sumido a la humanidad, emprenden una nueva vida.

el año del diluvio-margaret atwood-9788402421180

  • Nº de páginas: 592 págs.
  • Editorial: BRUGUERA
  • Traducción: Javier Guerrero
  • ISBN: 9788402421180