lo que yo leo

Un blog sin pretensiones, sobre reseñas literarias para leer en 10 minutos; contiene comentarios sobre libros, recomendaciones, divagaciones y toda clase de digestiones literarias que un lector compulsivo ha aderezado a su gusto. Por supuesto, abierto a colaboraciones y opiniones. Casi es obligatorio equivocarse aunque, evidentemente, yo soy yo y tú, eres tú, por supuesto; pero ni yo soy tú ni tú eres yo, por lo tanto, todo lo que escribas es tu responsabilidad: cada uno es dueño de sus palabras y de sus silencios, sin embargo, tu libertad no te permite escribir nada ilegal o degradante para otros como tú y como yo. Es por eso que, al menos ese SILENCIO sí impera en este blog.


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“¿por qué fracasan los países?”, de daron acemoglu y james a. robinson: tenemos la receta, nos falta cogerle el punto en la cocina


“Para nuestra teoría, es crucial la relación entre prosperidad e instituciones políticas y económicas inclusivas. Las instituciones económicas inclusivas que hacen respetar los derechos de propiedad crean igualdad de oportunidades y fomentan la inversión en habilidades y nuevas tecnologías.” D.A y J.A.R.


La experiencia nos enseña que existen todo tipo de personas: los listos, los tontos, los trabajadores, los vagos … (vaya, en una sola frase he tirado a la basura todo mi condicionamiento sobre la corrección política en el lenguaje).

Y todos nosotros nos hemos encontrado alguna vez con esas personas que, siendo muy listos, muy tontos, muy trabajadores o muy vagos, tienen una desigual desenvoltura en su trabajo o en su vida social. Algunos que, pese a contar, aparentemente, con unas grandes cualidades humanas, no cesan de arruinar su vida laboral o personal, perdiendo el trabajo o rompiendo sus relaciones afectivas o familiares; esos que decimos que no acaba de consolidar sus expectativas, sus potencialidades, en definitiva, que tiene “mala suerte”. Pero normalmente no es cuestión de suerte, es cuestión de sus propias acciones, de su errónea actitud frente a los retos, de su concepción de la vida, de la elecciones que toma a cada momento en sus decisiones. A veces nos decimos que esas personas nunca cambiarán, aunque lo cierto es que todos cambiamos. Eso es facil, lo dificil es cambiar a mejor.


¿No puede pasar lo mismo con los países? ¿Cómo es posible que algunas sociedades evoluciones hacia una economía desarrollada y protectora, plena de bienestar para sus ciudadanos; y otros, en cambio, se vean avocados a la quiebra económica y política? Y ello pese a contar con recursos naturales y con unas condiciones óptimas, a priori, para el progreso y el desarrollo. Ahí también decimos que nunca llegarán a nada, porque ellos (“ellos”, claro), no son como nosotros.

El libro objeto de reseña no se dedica a las personas, sino a los paises. Sus autores pretenden responder a la pregunta que explicita su título: ¿por qué fracasan los países? La respuesta, aun cuando pueda parecer sencilla (osado que es uno), no lo es tanto. Ni siquiera el sentido común, que a veces nos basta para diagnosticar y predecir el devenir de un “bala perdida”, nos puede servir de guía para aventurar una respuesta.


Otros antes que ellos ya propusieron distintas soluciones a la cuestión planteada y Acemoglu y Robinson, rebaten una a una, con ejemplos claros y concretos, las distintas teorías propuestas por otros autores ciertamente reconocidos en el mundo científico. Podríamos pensar que es la geografía, ubicación, climatología, abundancia de recursos y materias primas, etc, la que determina los logros y desarrollo de los países; o la cultura; o las políticas, acertadas o desacertadas de sus líderes. Critican y rebaten las teorías formuladas en ese sentido por economistas como Paul Collier o Jeffrey Sachs, antropólogos como Jared Diamond o sociólogos como Max Weber.

Sin embargo, la tesis del ensayo que comentamos entiende que la clave radica en las instituciones, concretamente el carácter lo que denomina instituciones inclusivas o extractivas en función de su carácter “inclusivo” o “extractivo” en tanto que favorecedoras de la distribución de la riqueza entre sus ciudadanos o, por el contrario la adopción de políticas extractivas, esto es, esquilmadoras de la riqueza de cada país, en beneficio de una élite. Esto, unido a un desarrollo de la tecnología y al favorecimiento de lo que denominan la “destrucción creativa”, sienta las bases para un desarrollo económico sostenible que da lugar, en un periodo de tiempo posterior, al progreso económico y al bienestar de las naciones.


El concepto, obviamente, es un poco más complejo, aunque los autores lo desarrollan de un modo claro y sencillo, con amenidad y limpieza y ofreciendo numerosos ejemplos en su apoyo, con un repaso a países como Estados Unidos, Inglaterra, China, URSS, Sierra Leona, Etiopía o Congo y un recorrido por distintas épocas históricas, desde el Imperio Romano, la Conquista de América, la Independencia Americana, la Revolución Francesa, la I Guerra Mundial, la Primavera árabe, etc. Van desarrollando su tesis logrando que este libro pueda ser leído con facilidad por un lector profano en economía, en historia o sociología.


Considero que es un libro muy recomendable. Desarrolla, de un modo atractivo, una respuesta aceptable (al menos teóricamente), al interrogante que todos nos hacemos en estos tiempos de conflicto y cambio ¿cuál es la fórmula del éxito y del fracaso?.
Un saludo

 

 

 

DARON ACEMOGLU, 03/09/1967 es profesor de Economía en el MIT y ha recibido la medalla John Bates Clark en reconocimiento a su contribución al avance de la ciencia y la investigación.

JAMES A. ROBINSON, 1960, es politologo, economista y profesor de la Universidad de Hardvard. Experto en política y eonomía latinoamericana y africana.

Ambos son autores del libro “Economic Origins of Dictadorship and Democracy”

 

RESEÑA EDITORIAL: Que determina que un país sea rico o pobre? Como se explica que, en condiciones similares, en algunos paises haya hambrunas y en otros no? Que papel tiene la politica en estas cuestiones? Que algunas naciones sean mas prosperas que otras, se debe a cuestiones culturales?, a los efectos de la climatologia?, a su ubicacion geografica? No, en absoluto. Ninguna cuestion relativa a la prosperidad de un pais esta relacionada con estos factores, sino que proviene de otro mucho mas tangible: la politica economica que dictaminan sus dirigentes. Son los lideres de cada pais, afirman los reconocidos profesores Daron Acemoglu y James A. Robinson en este libro, quienes determinan con sus politicas la prosperidad de su territorio, y asi ha ocurrido en todos los periodos de la historia, como demuestran en este apasionante estudio.

  • Nº de páginas: 608 págs.
  • Editorial: DEUSTO S.A. EDICIONES
  • Traducción: Marta García Madera
  • ISBN: 9788423412662
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“el fantasma del rey leopoldo” de adam hochschild; cuando la maldad y codicia desangran un territorio sometido a la más horrenda, criminal y sistemática explotación.


“La creencia en una fuente sobrenatural del mal no es necesaria; el hombre por si mismo es muy capaz de cualquier maldad.” Joseph Conrad de “El corazón de las tinieblas”

En el centro de la ciudad de Bruselas, cercano a los edificios de la Unión Europea, se alza imponente el complejo monumental del Cincuentenario como expresión arquitectónica de la gloria y esplendor de Bélgica durante el corto periodo de 50 años de trayectoria como estado autónomo e independiente de los Paises Bajos. En esa misma ciudad se encuentra el impresionante Palais Royal, cuya configuración actual es producto de una espectacular remodelación y ampliación llevada a cabo bajo las órdenes del mismo rey Leopoldo II, como símbolo de la riqueza y fastuosidad del poder real. Toda la ciudad presenta muestras de reconocimiento hacia un monarca que legó a su pueblo monumentos y obras faraónicas financiadas con el marfil y el caucho provenientes de la lejana e ignota región africana del rio Congo.

Pocos ciudadanos se preguntaron entonces sobre la fuente de tales riquezas y el costo humano de las mismas. Pocos son hoy en día quienes cuestionan, al menos moralmente, el fundamento y legitimidad de dicha riqueza y, ni mucho menos, son conocedores de la cruzada emprendida por un puñado de hombres para revelar al mundo la atrocidad de la explotación colonial del Congo y poner fin a dicho infierno.

Se habla mucho de la leyenda negra del descubrimiento y colonización de America por parte de los españoles, de la esquilmación de las materias primas de aquellos territorios, que fluían como ríos de oro y plata hacia los desagües financieros de la dinastía de los Austrias. Sin embargo, sin pretender justificar aquellos hechos ni a aquellas personas, lo cierto es que el Reino de España no solamente se aprovechó de los recursos naturales y humanos de unos territorios recién descubiertos y conquistados sino que mantuvo durante siglos una especial responsabilidad hacia sus súbditos, a los que los integró en su propia organización administrativa y en su cultura, y llegó a atribuir, progresivamente, la categoría de ciudadanos.

Existen evidentes diferencias respecto de la voraz y sistemática explotación del Congo por parte del rey Leopoldo II, que si bien no fue la primera ni la última – como muy bien recoge el libro objeto de reseña al aludir a la colonia alemana de Camerun; o a los territorios franceses del Africa Ecuatoria;l o la Angola portuguesa- sí que destacó por una circunstancia excepcional: ha sido quizás el único supuesto de toda la historia en la que el dominio y administración colonial fue reivindicada por una sola persona como propietario único de dichos territorios, en lugar de por un estado nacional.

Este libro, “el fantasma del Rey Leopoldo” ofrece lo que promete su subtítulo: una historia de codicia, terror y heroísmo en el Africa colonial. Relata y sistematiza la información existente sobre la historia del Estado Libre del Congo, sus antecedentes, su formación, su administración, el régimen esclavista al que fue sometida su población y las maniobras políticas y mediáticas de su propietario frente a la campaña de denuncia del grupo de idealistas que consiguieron, finalmente, poner fin a la propiedad del rey Leopoldo y su forzar su cesión al estado belga, aunque no llegaron a mitigar la existencia miserable de sus habitantes.

El autor nos retrata al rey Leopoldo II en su faceta pública, desde su ascensión al trono en 1865 hasta su muerte en 1909, la cual fue hábilmente trabajada y maquillada por el Rey, ofreciendo una imagen de hombre de estado conciliador, altruista y filántropo, inspirado por los valores de la compasión y el progreso, que azuzó a la comunidad internacional para liberar a las tribus negras del África ecuatorial de la lacra de la esclavitud, ejercida fundamentalmente por los mercaderes esclavistas “árabes” que cíclicamente asolaban la región y diezmaban aldeas y poblados destinando al comercio de personas. Igualmente nos pinta al rey en su faceta privada, bajo el yugo de un matrimonio infeliz, concertado políticamente, y un total despego hacia sus tres hijas a las que pretendió, hasta el último momento, arrebatar el legítimo derecho a una herencia holgada producto de los negocios de su padre. Nos presenta también al rey Leopoldo como un hábil e inteligente intrigante político y un taimado empresario  que supo urdir una trama de sociedades y asociaciones internacionales con las que enmascarar sus turbios intereses económicos en la región africana del Congo bajo el disfraz de la ayuda humanitaria y la promoción del comercio, el progreso y la civilización.

En efecto, en 1876 el Rey Leopoldo organiza la Conferencia Geográfica de Bruselas, a la que invitó a los principales geógrafos y exploradores de Europa, activistas humanitarios como el Presidente de la Sociedad Antiesclavista Británica, al Presidente de la Sociedad Misionera de la Iglesia, a directivos empresariales, a militares de la Royal Navy que habían intervenido en misiones antiesclavistas en el Indico, y a todos ellos los implicó en un proyecto internacional para “abrir la civilización” a las zonas oscuras de Africa y promover la exploración de regiones aún ignotas. Con su iniciativa se creó la Asociación Internacional Africana, formada por distintos comités nacionales en los países intervinientes, la cual poco a poco fue perdiendo el impulso original, volviéndose prácticamente inoperativa, si bien Leopoldo supo aprovechar su imagen internacional y la legitimidad de sus orígenes para sustituirla por la casi homónima Asociación Internacional del Congo creada en 1879.

Previamente, en 1878, había conseguido atraer a su causa al afamado explorador Henry Morton Stanley, junto con el cual pergeño una estrategia para la creación de una “confederación de repúblicas negras libres” mediante la firma de tratados con los jefes africanos, en virtud de los cuales conferían a la Asociación Internacional del Congo toda la soberanía política de sus territorios así como derechos ilimitados de explotación de recursos en régimen de monopolio.

Faltaba el reconocimiento internacional, que llegó con la Conferencia de Berlín de 1885 convocada por Bismark, a instancias de Leopoldo, que supo mantenerse al margen aun cuando su figura estuvo siempre presente en las deliberaciones y ponencias. Acudieron a la misma todas las potencias coloniales y países con intereses en la región. A raíz de la misma, Leopoldo consiguió mediante sutiles y hábiles maniobras políticas, jugando con los intereses contrapuestos de Reino Unido, Francia y Portugal y la promesa de la apertura al libre comercio internacional, el reconocimiento pleno de sus derechos particulares sobre la región del Congo bajo la bandera de la Asociación Internacional del Congo. El 29 de Mayo de 1885 el rey promulgó un decreto por el que denominó al nuevo país Estado Independiente del Congo del que se proclamó rey soberano con la aprobación del Parlamento belga.

Dividido administrativamente en una zona de libre comercio (administrada por empresas concesionarias del Estado en régimen de monopolio temporal) y una zona de dominio privado (administrada por los propios funcionarios del Estado), posteriormente se creó una tercera zona de dominio de la Corona (cuyos beneficios se reservaba, con carácter privado y  en exclusiva el propio monarca. Primero el marfil y luego el caucho, el régimen de explotación que establecía cupos obligatorios a los pobladores e incentivos a los miembros de la Fuerza Publica trajo como consecuencia la esclavitud y represión de los pobladores, a los que se torturaba o sometía mediante la coacción en la persona de sus esposas o hijos, que a menudo eran tomados como rehenes.

Las cifras son aterradoras, la investigación por testimonio de los misioneros, por los diarios personales de miembros de la Fuerza Pública, por la contabilidad de las armas y cartuchos consumidos, las estadísticas poblacionales arrojan un descenso de población de en torno a diez millones de personas. Asesinatos directos, razzias de castigo, amputaciones de manos como prueba de las contabilidad de las muertes, hambrunas agotamiento y abandono de gran cantidad de población a la que se les privada de sus labores de cultivo, trayendo la escasez y carestía.

Con las primeras denuncias del historiador americano George Washinton William, y la labor del periodista Morel y el entonces cónsul británico en el Congo, Roger Casement, que supieron implicar a la comunidad internacional, se fue haciendo evidente que la magnitud del horror congoleño. Finalmente el Rey Leopoldo fue incapaz de acallar las críticas constantes con los métodos de presión y desprestigio de las voces críticas  que hasta ese momento le habían funcionado y negoció la cesión del dominio sobre el Estado Libre del Congo a favor del Estado belga. Realizó un negocio estupendo pues consiguió la asunción por parte de Belgica de la deuda del Estado del Congo de 110 millones de francos, la subvención de los proyectos de construcción promovidos en Bélgica por valor de 45.5 millones de francos y un pago a su favor de 50 millones de francos. En noviembre de 1908 se consumó la cesión . 

Cuenta Gustave Stinglhamber, secretario personal del Rey que cuando acude en Agosto de 1908 a las oficinas del Estado Libre del Congo, ubicadas en un edificio trasero de las instalaciones del Palacio Real, se sorprendió de encontrar la calefacción encendida; preguntando al portero del edificio, éste le comenta que “estamos quemando los archivos del Estado”. Estuvieron ardiendo durante 8 días. “Les voy a dar mi Congo, dijo el Rey, pero no tienen derecho a saber que he hecho allí”.

LOS PROTAGONISTAS:

George Washington Williams, misionero americano, de raza negra, nacido en 1849 y fallecido en 1891, fue la primera persona que denunció la situación de la población del Congo bajo el régimen esclavista del rey belga Leopoldo II. Escribió una ” Carta abierta a Su Serena Majestad Leopoldo II, Rey de los Belgas y Soberano del Estado Independiente del Congo” que luego repitió al presidente Harrison, de Estados Unidos, “Un informe sobre el Estado y el País del Congo para el presidente de la República de los Estados Unidos de América”,  donde denunciaba los hechos y instó a la comunidad internacional a investigar los. tuvo la desgracia de fallecer al poco de su visita al Congo en el barco de regreso da Estados Unidos.

Roger Casement, diplomático británico, de origen irlandes,  nacido cerca de Dublín, el 1 de septiembre de 1864 y fallecido en Londres, el 3 de agosto de 1916, ejecutado en la horca por sus actividades en favor del independentismo irlandes. En su misión diplomática como cónsul británico en el Congo, redactó un informe para el Foreing Office que desataron las críticas internacionales contra el régimen explotador del Estado Libre del Congo. Fue íntimo amigo de Joseph Conrad y colaboró con E D Morel en la denuncia de aquel régimen genocida creando ambos en 1904 la Asociación para la Reforma del Congo para difundir los hechos denunciados y presionar a las instancias internacionales y a los ciudadanos europeos para que incitaran el cambio de la situación.

Edmund Dene Morel, escritor y periodista británico de origen frances, nacido en 1873 y fallecido en 1924. Desde su puesto de trabajo en la delegación de Amberes de la empresa naviera Elder Dempster, la cual tenía la exclusiva del tráfico mercantil con el Congo, se percató de la falsedad de las cifras oficiales respecto de los datos que él mismo contabilizaba, llegando a la deducción de que dicha desfase comercial únicamente se sustentaba en un estado esclavista. Abandonó su trabajo y se dedicó en exclusiva a la denuncia de estos hechos y al activismo militante a traves de la Asociación para la Reforma del Congo.

BIBLIOGRAFIA. ENSAYOS:

Adam Hochschild, es un escritor norteamericano nacido en 1942. Ha escrito otro libro sobre el movimiento antiesclavista del Imperio Británico titulado Enterrad las Cadenas Ediciones Península, 2006. El presente ensayo ganó el premio Duff Cooper en Inglaterra y fue finalista en el del National Book Critics Circle de Estados Unidos.

Peter Forbath,  (1931′-1998) periodista norteamericano, historiador y novelista . Fue corresponsal de la revista Time y trabajó destinado en Africa (fue expulsado de Uganda por informar sobre el aprovisionamiento de armas a la guerrilla congoleña) Europa (en la crisis checoslovaca) y Oriente (intervino como informador en la Guerra de los Seis Dias) . Autor de la novela “Congo Luso” y el libro de ensayo “Rio Congo”, reseñado en este blog.

BIBLIOGRAFIA, NOVELA:

Joseph Conrad, escritor polaco, nacido en Berdyczów, actual Ucrania, el 3 de diciembre de 1857 y fallecido en Bishopsbourne, Inglaterra, el 3 de agosto de 1924). Considerado como uno de los mejores novelistas en lengua inglesa, que fue su lengua literaria. Destaca en su obra una fuerte influencia autobiografica, sobre todo por sus experiencias en la marina mercante.

Su obra más famosa quizás sea El corazón de las tinieblas sobre su experiencia, novelada, en el Rio Congo durante la explotación del Estado Libre del Congo por parte del monarca belga Leopoldo II. Argumenta con perspicacia el autor Adam Hochschild que la mala conciencia occidental y quizás la voluntad inconsciente de rechazar los hechos ocurridos ha llevado a interpretar y a analizar esta novela desde una perspectiva distorsionada, más como un análisis psicológico de la degradación humana, o bajo una perspectiva filosófica, antropológica o mitológica, desde el pos-modernismo  el pos-colonialismo y el pos-estructuralismo, que desde un punto de vista estrictamente histórico, haciendo oídos sordos a los hechos reales que relata: el Congo del Rey Leopoldo de 1890.

Mario Vargas Llosa, escritor peruano nacionalizado español, publicó en 2010, justo después de la concesión del Premio Nobel de Literatura, la novela “el sueño del celta”, donde relata en clave de ficción la vida y obra de Roger de Casement. Aun cuando su calidad literaria no está a la altura de otras obras maestras del autor, a los efectos que nos ocupan esta novela se sujeta fielmente a los hechos históricos y es un buen instrumento para conocer la labor de Roger de Casement en defensa de los derechos humanos antes de su promulgación internacional y en defensa de la independencia y autonomía de los pueblos respecto de sus metrópolis coloniales.

Un saludo

  • Editor: Ediciones Península (19 de octubre de 2007)
  • Colección: Gran Atalaya (peninsula)
  • Idioma: Español
  • ISBN-10: 848307799X
  • ISBN-13: 978-8483077993
  • Traductor: José Luis Gil Aristu


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“payasos y monstruos” de Albert Sanchez Piñol: los monstruos del poder absoluto en Africa.


“Lider del Acero”, “Milagro Único”, “Señor de Todas las Bestias de la Tierra y Peces del Mar”, A.S.P.

Albert Sánchez Piñol (Barcelona, 1965) escritor y antropólogo español. Ha escrito una novela ganadora del Premio Ojo Crítico 2003,  La piel fría (inicialmente publicada en catalán), así como otra extraordinaria novela ambientada en Africa en los albores de la primera Guerra mundial titulada Pandora en el Congo (2005), a mitad de camino entre la novela de aventuras y la temática fantástica al estilo Lovecraft (dicho sea sin pretender que este atroz reduccionismo, curiosamente certero pero también breve y apresurado,  empañe  su estupenda calidad literaria).

La obra “Payasos y monstruos” pone de manifiesto dos de las facetas de la vida personal de escritor, por un lado su contacto y conocimiento de Africa (es, según su biografía, miembro del Centro de Estudios Africanos)  y por otro sus estudios de antropología. Tanto una como otra se encuentran presentes en el relato biográfico de los distintos dictadores Africanos que recoge el libro.

Sin consistir en un sesudo ensayo socio-político sobre las causas y consecuencias de su ascenso al poder o su significación política y económica en su particularismo concreto o a nivel “global”, sí es un libro interesante para documentarse de una manera superficial pero suficiente sobre el elenco de dictadorzuelos y personajillos que convirtieron sus respectivos paises en una dictadura bananera más propio de una película de cine mudo. De ahí el título tan descriptivo de Payasos (absurdos e hilarantes) y Monstruos (genocidas, torturadores, y psicopatas). Sin embargo, debido a las graves consecuencias que su actuación trajo para sus propios subditos las sonrisas dejan paso a la indignación y el bochorno.

Muchas veces nos preguntamos cómo es posible el atraso del continente africano, aquí podemos encontrar una respuesta y la semilla de la responsabilidad de nuestros propios estados occidentales.

El libro se compone de los siguientes capítulos:

Uganda: Amin Dada, El espectáculo del poder o el poder del espectáculo;  República Centroafricana: Bokassa. El emperador del mal gusto;  Malaui: El Dr. Banda y Mr Hyde;  República Democrática del Congo: Mobutu Sese Seko y la cueva de los ladrones;  Guinea:  Sekou Touré. El gran fabulador; Guinea Ecuatorial: Macías Nguema. El hombre de los mil nombres;Guinea Ecuatorial: Obiang Nguema. Dictador de última generación.

Es un libro de fácil lectura, y muy interesante, ideal como aperitivo para introducirse aún más en la historia de los regímenes africanos.

Un saludo

Portada de Payasos y monstruos
Páginas: 200

Publicación: 01/06/2006

Temática: Historia y biografías

ISBN: 9788403097094

 Editorial: Aguilar


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“corazón de ulises” de Javier Reverte: no solo un viaje, no solo un libro sobre viajes


“En todo largo periplo hay un momento en que percibes que el viaje ha comenzado de veras, y no suele suceder al principio, sino cuando sientes que tu alma ha escapado definitivamente a la rutina” J.R.

¿Cuántas “Grecias” existen? La Grecia contemporánea, con sus ruinas (las de mármol viejo y las cavernosas entelequias financieras), con sus infinitas islas apretadas en un mar de límpidas y transparentes aguas; la de la costa escarpada poblada de hileras de casitas cual hormigas blancas. Y también la Grecia clásica, mítica referencia cuyo recuerdo pervive en los cantos de poetas e historiadores y que vio nacer las primeras artes, las primeras ciencias, el germen de nuestra civilización occidental.

Javier Reverte con su libro el “corazón de Ulises” nos invita a un viaje por ambas realidades y, gracias a su prosa amable y evocadora, nos ofrece un recorrido por otra Grecia distinta,  la Grecia imaginada, la que imaginamos sin haberla conocido y la que muchos otros imaginaron e intentaron recrear.

Siguiendo la ruta señalada por Homero en la “Odisea” recorremos la geografía física y humana de la Grecia antigua cuya correspondencia moderna encontramos dispersa en nuestro mediterráneo oriental, Creta, Chipre, Anatolia. Con el estilo que le caracteriza, cada paisaje, cada lugar nos abre una ventana a la historia y Javier Reverte nos revela la anécdota y el acontecimiento. Es un maravilloso libro de viajes pero no solamente un libro de viajes, es también un viaje erudito por el que descubrimos las huellas dejadas por Byron, Henry Miller, Lawrence Durrell y Ulises antes que ellos.

El “corazón de Ulises” de Javier Reverte me aficionó a la literatura viajera y me enseñó también otra manera de viajar, me incitó a conocer y a aprender durante el camino. Gracias a Javier Reverte me animé a conocer a Kapuscinski, Chatwin, Forbath (http://wp.me/p2Dojb-2W), Richard Burton que convirtieron mis viajes de salón de lo más gratificantes. Este es un libro muy recomendable,  muy ameno, fácil de leer y elemento imprescindible en nuestro equipaje griego.

Javier Martinez Reverte es un periodista y escritor español, madrileño, para más señas, nacido en 1944. Su obra es prolífica y diversa, aunque predominan los libros sobre temática viajera, aunque no solo.

Ha escrito, entre otros: El río de la desolación. Un viaje por el Amazonas. (2004, Amazonas . Corazón de Ulises. (2006, GreciaTurquía y Egipto). En mares salvajes. Un viaje al Ártico. (2011). Memorias y biografías: Dios, el diablo y la aventura. (2001, Pedro Páez).

Quiero destacar principalmente su Trilogía de África, compuesta por  El sueño de África: En busca de los mitos blancos del continente negro. (1998); Vagabundo en África. (2000); Los caminos perdidos de África. (2002). El sueño de África, es otro gran libro sobre un recorrido legendario, el del Río Congo (y Tanzania, Kenia, Uganda, etc) que cuenta con un  guía excepcional, Josep Conrad, también convertido en mito y leyenda del horror africano: la aspereza de un paisaje profundo un fecundo, que enloquece y animaliza al hombre civilizado. También nos relata Javier Reverte su periplo sobre los pasos de otros hombres (que el camino se hace al andar, y andar hollando surcos ya pisados)  amenizando el viaje con su conversación culta y erudita sobre la historia y el mito. Este es otro de mis libros favoritos de viajes que no puedo dejar de recomendar.

  • EDITORIAL: Editorial Aguilar
  • LUGAR Y AÑO DE EDICIÓN: Madrid, 1999. 1ª Edición
  • Nº DE PÁGINAS: 522
  • GÉNERO: narrativa de viajes.
  • ISBN: 9788401379581


“el rio congo” de Peter Forbath: una merienda de negros, la hipocresía homicida y explotadora


Desde la bruma de la leyenda hasta el horror y la infamia del corazón de las tinieblas.

El subtitulo del libro reseñado resume en una frase las pretensiones de ése trabajo: relatar a modo de ensayo histórico el descubrimiento, exploración y explotación del río más dramático de la tierra.

Un buen título, un buen titular; sin embargo lo esencial del libro y su objetivo primordial, según mi opinión, es la crónica del perturbador choque a lo largo del siglo XIX entre la civilización occidental (europea) y la cultura africana en la cuenca del río Congo, y la dramática y nefasta influencia de esa civilización presuntamente bienintencionada, iluminadora y civilizadora  que supuso el exterminio, la esclavitud, la esquilmación y la degradación de una población y una cultura bajo la bandera hipócrita del filantropismo y el progreso humano.

Peter Forbath,  (1931′-1998) periodista norteamericano, ocasional historiador y novelista (qué diría él). Fue corresponsal de la revista Time y trabajó destinado en Africa (fue expulsado de Uganda por informar sobre el aprovisionamiento de armas a la guerrilla congoleña) Europa (en la crisis checoslovaca) y Oriente (intervino como informador en la Guerra de los Seis Dias) . Autor de la novela “Congo Luso”.

Este ensayo histórico nos ofrece con bastante amenidad y desenvoltura periodística la crónica histórica y geográfica del Rio Congo. Está estructurado en cuatro partes:

LOS VIAJES, relato de las leyendas sobre la dinastía del Preste Juan en la ignota y mítica región de Etiopía que animaron a los viajeros portugueses.

EL DESCUBRIMIENTO, los primeros contactos de los portugueses con los nativos africanos y la cristianización del Reino del Kongo, cuyo Rey, Don Alfonso fue finalmente traicionado por el Rey Don Manuel de Portugal, abandonado su reino a la voracidad de los esclavistas y a las luchas internas entre los defensores del credo cristiano y los paganos.

LAS EXPLORACIONES, donde recoge las expediciones geográficas de los grandes exploradores del Africa y la gestas impresionante en favor del conocimiento humano de todos aquellos entusiastas y temerarios que fueron dando a conocer el dibujo del mapa mudo del  Africa Central.

LA EXPLOTACION, donde se hace notar la profesión de periodista de Forbath en denuncia de la mayor infamia cometida en nombre de la ilustración y la filantropía durante el Estado Libre del Congo.

Culmina el libro con un EPILOGO del profesor, experto en Africa, Jose Luis Cortés Lopez como addenda referida al periodo 1965-2002 completando la última crónica del desastre humano del Congo de Mobutu.

El libro no es un compendio de la historia de esa región africana sino solamente un breve apunte de la cronología de su descubrimiento por parte de los exploradores de la Edad Contemporanea; tampoco es un tratado etnográfico sobre las costumbres y tradiciones de aquella población sino únicamente respecto de su cristianización, siempre desde una visión eurocéntrica.

Lo que verdaderamente es este libro es una denuncia de la sistemática explotación de la región del Congo por parte de los países colonizadores europeos y, principalmente, el detalle de la labor genocida, esclavista y criminal del Rey Leopoldo II de Belgica, que se instituyó señor y soberano del Estado Libre del Congo que nunca fue Estado, ni libre ni pertenenciente a la población congoleña . El Rey Leopoldo se emparenta con la familia de los dictadores-exterminadores a la que pertenencen Mao, Hitler, Stalin y  Pol Pot, con la particularidad de que, mientras en el país europeo ejercía como un jefe de estado democrático sujeto al imperio de la ley, en su parcela africana ejerció como déspota absoluto sin límite o control alguno salvo el de su desaforada ambición.

Ya he dicho que es un libro muy  interesante, ameno y facil de leer, con un estilo claro y con la adecuada proporción entre las fuentes y datos hitóricos que proporciona y su formato divulgativo. Si acaso, es palpable el error cometido al prescindir totalmente de un apoyo cartográfico con el que seguir los progresos de las distintas expediciones y ubicar en un mapa las distintas regiones y localidades mencionadas.

Dejo apuntadas en esta reseña cuatro notas sobre el descubrimiento y exploración del recorrido del rio Congo, sobre su descripción geográfica y una pequeña relación bibliográfica donde consultar con mayor extensión este tema tan apasionante y desconocido.

BREVE NOTICIA DE SU DESCUBRIMIENTO Y EXPLORACIÓN

En 1485 el portugués Diogo Cão descubrió la desembocadura del río Congo, al que llamó río Zaire según la denominación que los propios nativos le atribuían. Debido a la dificultad de remontar su curso y la oposición de ciertas tribus nativas, una expedición promovida por el Almirantazgo británico en 1816 y comandada por el capitán J. Tuckey fracasó estrepitosamente, lo que retrajo futuros intentos. Otro inglés, Camerón, lo intentó en 1873 adentrándose aún más en el territorio. El famoso Henry Morton Stanley a cargo de una expedición patrocinada  por los periódicos N.Y. Herald y Daily Telegraph, que pretendía atravesar Africa Central de costa a Costa, llegó a salvar el escollo de las cataratas Livingstone hasta el lago denominado Stanley Pool (lago Malebo) y pudo demostrar en 1877 que a partir de dicha zona el río era navegable. El italiano Brazza, fundador de Brazzaville (actual República del Congo) como agente al servicio de Francia, alcanzó en 1875 el Rio Congo desde Gabón, colonia francesa, animando a su gobierno a colonizar la región y despertando la disputa internacional sobre la zona, lo que daría lugar al reparto entre las potencias de la influencia sobre la desembocadura del Rio Congo.

INFORMACIÓN GEOGRÁFICA más detallada en Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/R%C3%ADo_Congo

El río Congo (también conocido como Zaire) es el mayor río de África central, el segundo río más largo de África después del río Nilo, el segundo río más caudaloso después del río Amazonas. Su curso cruza dos veces el Ecuador, motivo por el cual despistó por mucho tiempo a los osados aventureros y exploradores que le intentaron recorrer desde los distintos afluentes de lo que era un mismo río.

SUCINTA BIBLIOGRAFÍA

Aparte de la referencia, ineludible, a la novela “El corazón de las tinieblas” de Joseph Conrad o “El sueño del celta” de Mario Vargas Llosa (algo decepcionante y, desde luego, no de lo del escritor español – léase peruano por lugar de origen-  aunque sí tuvo la fortuna de ser la primera después de la concesión del premio Nobel), así como la propia novela de Forbath “El Congo Luso”, dejo aquí algunas referencias algo más acordes con el género del libro objeto de reseña. Un saludo

El río Congo

  • Autor: PETER FORBATH
  • ISBN/ASIN: 9788475065083
  • Editorial: TURNER
  • Fecha de publicación: 1977
  • Fecha de edición: 2002
  • Traducción: Esther Muñiz 
  • Epilogo: Jose Luis Cortes Lopez
  • Número de páginas: 488