lo que yo leo

Un blog sin pretensiones, sobre reseñas literarias para leer en 10 minutos; contiene comentarios sobre libros, recomendaciones, divagaciones y toda clase de digestiones literarias que un lector compulsivo ha aderezado a su gusto. Por supuesto, abierto a colaboraciones y opiniones. Casi es obligatorio equivocarse aunque, evidentemente, yo soy yo y tú, eres tú, por supuesto; pero ni yo soy tú ni tú eres yo, por lo tanto, todo lo que escribas es tu responsabilidad: cada uno es dueño de sus palabras y de sus silencios, sin embargo, tu libertad no te permite escribir nada ilegal o degradante para otros como tú y como yo. Es por eso que, al menos ese SILENCIO sí impera en este blog.


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“el círculo”, de dave eggers: cariño, cuando al “yo” y al “nosotros” les separa solo un “like” de distancia, vamos directos a la extinción.


“No tardarían en encontrarse de nuevo, en un mundo donde todos pudieran conocer a los demás de forma verdadera y completa, sin secretos, sin verguenza y sin que hiciera falta pedir permiso para ver, sin que nadie acaparara su vida de forma egoista, ni un solo recodo, ni un solo momento de ella.” D.E.

Parece que aún no hemos superado el debate surgido a primeros del siglo XIX entre ludistas y maquinistas respecto de la introducción en la industria de las máquinas, entonces, y los robots, hoy en día.

Como tampoco parece que hayamos cerrado, ni mucho menos, la discusión sobre los efectos de la Era Digital en nuestras conductas y comportamientos. Sobre todo, respecto de la masiva inmersión de nuestra sociedad en el fenómeno de las redes sociales.

Hoy, como ayer, los fundamentos sociales, éticos y legales, se ven alterados por la aparición de innovaciones tecnológicas cuya inmediata ventaja económica o sus innegables utilidades para nuestro bienestar, nos ocultan sus efectos a largo plazo en nuestras costumbres, conductas y actitudes. Paulatinamente, esos cambios en el modo de comunicarse y relacionarse conducen a un cambio de mentalidad. En suma, a un cambio en nuestra sociedad.

Al igual que la aparición del automovil alteró la configuración de nuestras ciudades, los antiguos modelos económicos y la manera de comunicarse y relacionarse entre las personas; los avances tecnológicos digitales; la apararición de internet; el acceso mayoritario a la telefonía digital, indudablemente nos ha cambiado.

Para bién, ha acercado a las personas, ha posibilitado de una manera insospechada en tiempos de Gutenberg el acceso a la información científica y cultural y la colaboración a nivel global en la busqueda y compartición de conocimiento.

Para mal, en cuanto a la precipitación y falta de discriminación en su uso, o abuso, en menores de edad, o incluso adultos, no precavidos ni educados correctamente en su utilización.

El libro objeto de la presente reseña tiene como tema de fondo el efecto de las nuevas redes sociales en las relaciones humanas y la tensión entre el derecho de privacidad y el derecho a la información en una sociedad permanentemente conectada.

¿Alguna vez te has parado a pensar sobre qué necesidad o utilidad pueda tener, para tí, que una aplicación de tu teléfono movil inteligente, por ejemplo la linterna, te requiera permisos de utilización para acceso a tus mensajes, a tus contactos, a tus operaciones financieras por movil, a tu ubicación, al registro de llamadas, etc?

Con la excusa de la gratuidad y, además, contando con la ignorancia y comodidad del usuario, se apropian de información muy sensible de la persona que, es de suponer, será empleada luego, previa su mercantilización al mejor postor, para confeccionar patrones de conducta con los que seguir manipulandonos y reconducirnos como dóciles corderitos.

En la novela, bajo el lema de “la privacidad es un robo” o, “los secretos son mentiras”, la protagonista, que no deja de ser una víctima de ocultos intereses superiores, va siendo encaminada hacia un compromiso de total transparencia en su vida privada mediante la implantanción de una cámara siempre operativa que va enviando a la nube todos y cada uno de los minutos de su existencia, en tiempo real.

Obviamente, el ser humano es un ser social, pero nuestra esencia sociable no puede llevarse hasta el extremos de extinguir nuestra propia intimidad, pues en este caso, se extingue con ella el individuo. Lo colectivo, lo público, se nutre de individuos, de aportaciones individuales que cada uno va sumando a un proyecto mucho mayor. Pero los intereses del grupo no pueden construirse sobre la base de la pérdida de la esencia individual.

A nivel formal, la novela es correcta. Narrada en tercera persona, desde la perspectiva del personaje principal, cuenta con un equilibrio entre lo descriptivo y los diálogos, entre la acción y las reflexiones que va desgranando la protagonista. El tratamiento de los demás personajes, sin ser sobresaliente, también es correcto. Cada uno, aunque limitadamente, tiene sus matices y son perfectamente reconocibles. Se puede apreciar la evolucion personal de la protagonista y la influencia que ejercen sobre ella de los otros personajes principales. Quizás, supeditada la forma al contenido, el resto de personajes secundarios deberían tener un poco más de recorrido, no ofreciendo unos tipos tan esquemáticos. Pero en general, es correcta.

Como anecdota, debo decir que esta novela, también, cuenta con una adaptación cinematografica (interpretada por Tom Hanks, que por cierto también interviene en la adaptación cinematográfica de otra novela de Eggers, “el holograma del rey”). En este caso, la película no ha tomado de la novela el debate tan importante y serio, a nivel sociológico o filosófico, que implica esta lucha maniquea entre el individuo y la sociedad. Se limita a recoger esquemáticamente los fundamentos y refleiones de la novela; a utilizar la literalidad de dos o tres esloganes y construir con ellos un argumento muy superficial, sobre la base de unas interpretaciones sin alma, apresuradas, sin convencimiento. En todo caso, no es mi tema.

La novela es muy recomendable, no tanto por sus cualidades literarias o estilísticas, de la que puedo extraer reproche u objeción algunos, como por la extraordinaria importancia del tema tratado por su capacidad para suscitar un debate y reflexión muy actuales. Una estupenda novela. Muy recomendable.

BIOGRAFIA DAVE EGGERS: Escritor norteamericano nacido en 1970 en Boston. Estudió Periodismo. Creó la revista satírica  Might, en la que también colaboraba. Más tarde, fundó una editorial en la que se editaban varias revistas. Desde el año 2004, es profesor de la Graduate School of journalism de la Universidad de California en Berkeley. Ha recibido premios como el Heinz, el Prix Médicis o el Los Ángeles Times Book Prize, entre otros.
Sus novelas más destacables son Qué es el qué, Los monstruos, Un holograma para el rey  y El círculo.

SINOPSIS: El día que Mae Holland es contratada para trabajar en el Círculo, la empresa de internet más influyente del mundo, sabe que se le ha concedido la oportunidad de su vida. A través de un innovador sistema operativo, el Círculo unifica direcciones de email, perfiles de redes sociales, operaciones bancarias y contraseñas de usuarios dando lugar a una única identidad virtual y veraz, en pos de una nueva era de civilidad y transparencia. Mae está entusiasmada con la modernidad y la actividad de la compañía, las espaciosas oficinas de diseño, las cafeterías acristaladas y las acogedoras instalaciones del campus. Cada día se celebran fiestas, conciertos al aire libre y actividades deportivas. Hay clubs de todo tipo, e incluso puede visitarse un exclusivo acuario de peces exóticos de la fosa de las Marianas. Mae se siente afortunada de formar parte del centro del mundo, a pesar de que se aleje cada vez más de su vida fuera del campus y de que su rol dentro del Círculo acabe siendo del dominio público.

Apaguen sus móviles

  • Editorial: LITERATURA RANDOM HOUSE
  • Traductor: JAVIER CALVO PERALES
  • Fecha publicación: 10/2014
  • Páginas: 448
  • ISBN: 9788439729570
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“el cuento de la criada”, de margaret atwood: nadie nos condujo hasta aquí, nosotros mismos hemos permitido esto que ahora, al despertar, llamamos pesadilla.


“Pensamos que podíamos hace que todo fuera mejor. ¿Mejor?, repito en voz baja. ¿Cómo puede creer que esto es mejor? Mejor no significa nunca mejor para todos, comenta. Para algunos siempre es peor” M.A.

A mediados de los años 80 del siglo pasado, la escritora canadiense Margaret Atwood escribió un relato aterrador sobre nuestro inmediato futuro. En aquella época de incertidumbre y de cambio, que culminaría con el enorme acontecimiento de la caída del bloque soviético y la finalización “oficial” de la Guerra Fría, aparece esta novela relatando la transición de una sociedad americana democrática y abierta hacia un régimen pseudoreligioso, totalitario y fundamentalista que, con excusa del sempiterno enemigo exterior, instaura una sistema de represión de las libertades fundamentales cuyas víctimas son, esencial y principalmente, las mujeres (aunque discriminadas en función de su rango o categoría social).

H.P. Lovecraft dijo una vez, en su ensayo sobre el horror en la literatura, que el más intenso miedo de la humanidad es el miedo a lo desconocido. En mi opinión, la humanidad, tal como ahora la conocemos las personas producto cultural del extinto siglo XX, ha venido a matizar ese miedo a lo desconocido tornándolo, de un modo sutil, hacia un miedo a la incertidumbre.

Frente al optimismo y la felicidad propios de tiempos de bonanza y vacas gordas, en época de crisis y de cambio la sopecha suplanta todas las certezas y la falta de confianza trae consigo un miedo aterrador y paralizante a un incierto futuro.

La literatura distópica sirve como advertencia de las sombras de una realidad insatisfactoria y como conjuro del peligro probable que se cierne sobre el mundo y amenaza con mostrarse cierto y real.

Claramente encuadrado dentro de éste subgénero, la presente esta novela sirve como denuncia, en igual medida que como prevención, de los riesgos que puede correr toda sociedad de convertirse paulatinamente en una dictadura, con el apoyo involuntario de una ciudadania pasiva que va cediendo parcelas de libertad, dejandose arrebatar sin apenas percibirlo, derechos y libertades esenciales. Creo que fue Benjamin Franklin quien dijo que aquel que renuncia a su libertad por su seguridad no merece ninguna de ambas.

Evitando aventurar elementos de la trama, puedo decir que es muy interesante y significativo que el elmento debil de la sociedad que describe, las mujeres (aunque no todas), son relegadas a unas funciones básicas, ciertamente degradantes cuando no son voluntarias, como son la de procreación o la tareas del hogar; son clasificadas en función de sus “aptitudes”, son marcadas con un uniforme diferenciador; y su vida social o relacional es eliminada y permanentemente sujeta a la sospecha y el miedo a la delación.

La novela esta narrada en primera persona, a modo de un largo monologo narrativo, Al final de la novela nos enteramos que, en realidad, el relato en sí es una transcripción de unas cintas de audio. Por eso el estilo es directo, sencillo, a modo de confesión o reflexión personal, con dialogos transcritos por la propia narradora, en los que a menudo inserta glosas o comentarios con referencias retrospectias que nos trasladan a un tiempo anterior que siempre va comparando con el momento actual de la narración. Estas digresiones y saltos en el tiempo hacia un pasado relativamente cercano, donde las cosas eran muy distintas del presente de la protagonista, estan intercaladas de un modo sutil e inteligente que ayuda al lector a entender el porqué de esa situación y le alienta a seguir leyendo para ir encontrando las claves de esa sociedad extrañamente parecida a la nuestra.

El personaje consigue convencer al lector de la autenticidad y credibilidad de su historia, pues la justificación de la misma es coherente y lógica a tenor del devenir de los acontecimientos que va contando.

A mi juicio, la autora adopta esteretipos en la definición y desarrollo de los caracteres principales. Quizás intencionadamente, permite percibir a los distintos personajes algo rígidos, encasillados en un papel previamente asignado, con escasos matices en su definición y evolución. Ciertamente muy adecuado al tipo de sociedad rígida y controladora que denuncia en la novela.

Esta obra ha sido recientemente adaptada para el formato televisivo y se está emitiendo en estos momentos una serie de televisión que no he querido ver para no distorsionar mi reseña.

Como colofón, recomiendo esta novela, tanto por su enfoque innovador en cuanto a la concreta temática, la represión y cosificación de la mujer, tan actual en estos momentos, como por la aterradora posibilidad de que nuestra evolución como sociedad se dirija hacia ese horizonte de limitación de libertades y sumisión voluntaria de los ciudadanos en aras de un bien superior. Tal y como ya ocurrió una vez con el ascenso del nazismo y el comunismo, que contaron ambos con una amplio apoyo popular y acabaron, mal, muy mal, como todo el mundo sabe.

Un saludo.

MARGARET ATWOOD: (Ottawa, 1939) Escritora canadiense con una variada y prolífica obra: Ojo de gatoAlias Grace y Oryx y Crake, finalistas del premio Booker; El asesino ciego, premio Booker. Ha recibido también el Governor General’s Award, el Premio Montale, el Premio Príncipe de Asturias de la Letras, el Premio Crystal, el Premio Nelly Sachs, el Premio Giller y el National Arts Club Literary Award. Su novela El cuento de la criada se ha adaptado a la televisión como serie de TV.

SINOPSIS EDITORIAL: En la República de Gilead, el cuerpo de Defred sólo sirve para procrear, tal como imponen las férreas normas establecidas por la dictadura puritana que domina el país. Si Defred se rebela —o si, aceptando colaborar a regañadientes, no es capaz de concebir— le espera la muerte en ejecución pública o el destierro a unas Colonias en las que sucumbirá a la polución de los residuos tóxicos. Así, el régimen controla con mano de hierro hasta los más ínfimos detalles de la vida de las mujeres: su alimentación, su indumentaria, incluso su actividad sexual. Pero nadie, ni siquiera un gobierno despótico parapetado tras el supuesto mandato de un dios todopoderoso, puede gobernar el pensamiento de una persona. Y mucho menos su deseo.

El cuento de la criada

  • Título original: Tha Handmaid’s Tale
  • ISBN: 978-84-9838-801-5
  • Número de páginas: 416
  • Tipo de edición: Rústica con solapas
  • Editorial: Salamandra
  • Traducción: Elsa Mateo Blanco


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el año del diluvio


“Adan Uno decía que el teclado moral humano es limitado: no hay nada que puedas tocar con él que no se haya tocado antes. Y, mis queridos amigos, lamento decirlo, pero tiene las notas más graves” M.A.

Se suele etiquetar a la novela “el año del diluvio”, de Margaret Atwood, como novela postapocalíptica, como una metáfora distópica sobre un futuro probable. Siendo su autora una prestigiosa novelista no adscrita (¿encasillada?) al subgénero de la literatura de ciencia ficción, esta obra ha tenido, si cabe, una mayor proyección mediática y un mayoritario reconocimiento crítico por acceder a esta categoría desde el campo de la literatura “seria”.

Si a esto añadimos que Margaret Atwood se ha significado como una persona muy involucrada en el activismo político en defensa de los derechos medioambientales, nos encontramos, por magia del la comercialización, con una novela “de denuncia”, con una gran carga filosófica y con un mensaje beligerante y crítico con nuestra sociedad imperante.

Todo lo anterior es cierto y, en mi opinión, ni reduce el valor literario de esta estupenda novela, ni tampoco le aporta mayor credibilidad o valor fuera de sus cualidades estrictamente literarias, sólo ayuda a su difusión y a su venta. La intención del autor es intrascendente, a mi juicio, si es el lector quien sabe extraer de sí mismo lo que la novela le propone y ayuda a materializar en forma de pensamiento, o concienciacion, o ideología, incluso. Dice el dicho que “todo está en los libros” pero ahí no hay nada que antes no hubiera estado dentro de nosotros mismos.

Fuera de divagaciones, la novela cuyo comentario nos ocupa tiene muchas lecturas superpuestas; unas son más superficiales, más accesibles, como es la que la simple historia relatada nos ofrece. Otras, como la carga crítica antes aludida, es un poco menos aparente. Y otras, seguramente que existen, son totalmente invisibles para mí. Pero, en fin, como se trata de disfrutar, la novela realmente entrega con creces lo que se la exige: diversión, entretenimiento y disfrute intelectual.

El relato se desarrolla en un mundo devastado por una catástrofe medioambiental, sin cohesión, altamente desigual, polarizado en dos sociedades en colindancia. Una, preeminente, como un resto de una sociedad rica y próspera que aún conserva los viejos roles y valores basados en la prosperidad material y el consumo como estatus, bajo el control de grandes corporaciones farmacéuticas (subrogadas del antiguo poder estatal), sustentadas en su fuerza militar. Otra, miserable, donde impera el hambre, la supervivencia por la mera subsistencia, la dominación por la fuerza física, la anarquía y la sumisión, la cual existe, aparentemente, por mera tolerancia y benevolencia de los poderosos que se encargan, de vez en cuando, de hacer notar su superioridad.

En un mundo sin electricidad, sin tecnología, sin cohesión social, ni transporte, ni recursos energéticos. ¿quién crees tú que sobreviviría? Obviamente no el más acomodado, en el sentido de el más dependiente de las comodidades modernas.

Nuestra sociedad da por supuestas muchas cosas, como que la energía que sale de un enchufe pude ser para siempre así como que el agua mana de un grifo eternamente. Sin embargo, puestos a prueba por un desastre natural, tal como un terremoto o un tsunami, sólo aquellos que se prepararon para lo peor sobrevivirían. Sólo aquellos cuya existencia no se apegó a lo insustancial. Sólo aquellos que se negaron a depender de otros en los aspectos básicos de la subsistencia.

Conocimientos tan esenciales para nuestra supervivencia en materias como agricultura, nutrición, primeros auxilios, los hemos dejado para la Wikipedia. La especialización en el trabajo y la optimización de recursos humanos nos ha convertido en personas dependientes, ignorantes funcionales altamente especializados, pero inutiles en las ramas ajenas a nuestra función.

Esto es el progreso. Nuestra calidad de vida, en general, ha aumentado desde la Época Prehistórica. Pero también nuestra sociedad ha evolucionado hacia una vulnerabilidad frente a las fuerzas de la naturaleza o, incluso, a la devastación provocada por el abuso tecnológico, militar, urbanístico, o energético. Finalmente deberíamos darnos cuenta, a nivel global, como especie habitante del planeta, que somos, en última instancia, seres vivos inmersos en un entorno biológico del que dependemos, a pesar de nuestro progreso y avance tecnológico.

A la larga, únicamente sobrevivirán los que mejor se acomodan al entorno, los que sabe integrarse en un medio natural para extraer de él los productos esenciales, sin sobreexplotación, sin superflua sobreabundancia.

Al modo de los suprevivencialistas americanos, o preparacionistas, como quizás prefieran que se les denomine, la religión de “los Jardineros de Dios” conserva dentro de sus ritos y modo de vida, unos hábitos sostenibles, rescatados de antiguos conocimientos de botánica, jardinería, biología, medicina natural, etc, para sobrevivir en un mundo terminal.

La novela es también una novela de personajes; personajes femeninos, me atrevería decir. Además de las dos protagonistas femeninas, todas las otras mujeres deben sobrevivir en un mundo doblemente cruel, por el entorno y por la dominación machista. Es el relato de la supervivencia del carácter y de los mecanismos que algunos tenemos que adoptar para enfrentarnos a la realidad e intentar salir de ella, sino indemne, al menos por nuestros propios medios: bien por la vía de la oposición frontal, bien por la vía de la aceptación, del optimismo o de la culpa y, aunque parezca paradójico, por la vía de la sumisión voluntaria

La narración discurre en alternancia entre la descripción de la situación presente y episodios en flashback, también aderezada con digresiones, más o menos divertidas y moralizantes sobre el santoral de los Jardineros de Dios. Aunque personalmente no entiendo la conveniencia de incluir esta parte, en algunos casos prescindible, la novela se mantiene en un nivel bastante alto, por lo que es muy recomendable.

Un saludo.


BIOGRAFIA: Poeta, escritora, profesora de literatura inglesa, critica literaria, nacida en Canadá en 1939. Su extensa obra literaria, tanto en novela como en poesía, se caracteriza por una defensa activa tanto del papel de la mujer en la sociedad como, en otro orden de cosas, por un activismo político en el ámbito de la conservación medioambiental.

Ha recibido numerosos premios: Arthur C. Clarke Award for Science Fiction y Commonwealth Literary Prize, por El cuento de la criada; Premio Booker por El asesino ciego; Premio Príncipe de Asturias de las Letras (25 de junio del 2008); PEN Pinter Prize (2016)

Su obras más representativas son: La mujer comestible (1969), Asesinato en la oscuridad (1983), El cuento de la criada (1985), Ojo de gato (1988), El asesino ciego (2000), Oryx y Crake (2003), El año del diluvio (2009), Pagar con la misma moneda (2009), Nada se acaba (2015).

SINOPSIS EDITORIAL: Margaret Atwood, una de los novelistas más prestigiosos de la narrativa mundial de hoy en día, plasma en El Año del Diluvio, su última novela, una visión postapocalíptica del mundo tras una catástrofe global. Como en su novela anterior, Oryx y Crake (algunos de cuyos personajes reaparecen en la presente obra), Atwood describe el horror de un mundo en el que la humanidad, en aras del progreso científico y tecnológico, no sólo altera el medio ambiente sino que se autodestruye. Siempre crítica con los problemas del mundo actual, la autora describe, en esta novela de anticipación especulativa, la catástrofe planetaria resultante del descontrolado abuso de las industrias farmacéuticas y de los poderes políticos y económicos que desoyen los alegatos de las ciencias ecológicas. Narrada desde el punto de vista de dos mujeres, la joven Ren y Toby, El año del Diluvio cuenta la epopeya de quienes sobreviven al desastre y, libres de la decadencia moral en que la lucha de sectas y religiones había sumido a la humanidad, emprenden una nueva vida.

el año del diluvio-margaret atwood-9788402421180

  • Nº de páginas: 592 págs.
  • Editorial: BRUGUERA
  • Traducción: Javier Guerrero
  • ISBN: 9788402421180


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“gente de barro”, de david brin. cuando el “yo” es multitud.


“Cada paso en el progreso humano nos presenta un desafío, Vic. Algunos se hunden en los excesos. Otros rechazan temerosamente el cambio. Y un sorprendente número combina lo nuevo con lo antiguo y el sentido común, yendo más allá de todas las expectativas” D.B.

Muchas veces he expresado ya en este blog mi opinión sobre la literatura como un extraordinario vehículo de expresión y difusión de todas aquellas propuestas intelectuales que inciten, estimulen, promuevan, argumenten y desarrollen teorías admonitorias sobre el cambio de paradigma.

Destaco, de entre todos los subgéneros de la novela, la novela negra y la novela de ciencia ficción como los ejemplos más representativos del poder de la literatura en general para transformar nuestro pensamiento y, con ello, para alterar el mundo real tal y como hoy lo conocemos y dar el paso desde la realidad imaginada –paradójicamente- a la realidad material.

Nuestra mente cuenta historias, constantemente. Nuestro pensamiento existe a través de la palabras, verbalizadas o no. Y la literatura construye argumentos y siembra ideas que toman forma en nuestro pensar y que luego pueden materializarse y convertirse en una nueva realidad que antes solo era imaginada. De alguna manera, para que algo se real, físico, material, previamente ha tenido que ser ideado y concebido como posible.

La literatura de ciencia ficción nos abre los ojos y nos acerca a muchas de esas propuestas que, a modo de tormenta de ideas, son vertidas en nuestra mente, algunas absurdas, otras irrealizables y, otras, germen del progreso humano intelectual y científico.

También, la literatura, como no, pone en evidencia nuestras propias carencias. Relata la realidad tal como es –percibida-, critica nuestros errores, nos apercibe sobre otros muchos por venir e intenta estimular nuestra capacidad de reacción y también las posibilidades de autosuperación.

Autores tan importantes como Jonathan Swif, Cervantes, H.G. Wells u Orwell, supieron parodiar nuestra realidad hasta extremos de lo absurdo o lo irreal. Y nos hicieron, en primer lugar, abrir la mente a nuestra propia realidad y, en segundo lugar, abrirla a la posibilidad de la existencia de una realidad distinta, aún por venir, pero indudablemente realizable.

Otros autores, igualmente, tal como Julio Verne, Asimov, Stephenson, o el propio David Brin –cómo no-, supieron anticipar e idear realidades científicas y técnicas que hoy no son sino parte de nuestra vida cotidiana y, por ende, inconsciente, inadvertida e invisible.

Todos ellos ofrecieron su genio creador y lo pusieron al servicio de una idea, que luego fue retomada por otros, desarrollada y hecha realidad. Eso es el progreso científico, intelectual, humano, en suma.

Y junto a la expresión literaria de su idea, cada uno de aquellos autores hoy reconocidos como precursores, clásicos, o genios, nos ofreció también una serie dilemas éticos cuya solución corresponde a la posteridad.

Toda esta extensa introducción viene a reivindicar esas novelas que además de ser un excelente producto literario, trasciende de la mera utilidad lúdica para ofrecer igualmente un estímulo intelectual.

A la novela “Gente de barro” la incluyo en esa categoría.

En un plano estrictamente formal, es una obra, correctamente escrita, amena, con una estructura lineal, con distintas voces narrativas que en realidad son las distintas réplicas del mismo protagonista y con una trama entretenida, interesante, muy ágil y trepidante (salvo ciertos parlamentos del protagonista) coherente y a mi juicio, novedosa y original. Cuenta con todos los elementos para ser una excelente novela.

Y sin embargo, sin que ello signifique objeción alguna por mi parte a las excelencias de esta novela, no es su aspecto formal lo que me ha cautivado sino los interrogantes que suscitan los temas planteados.

En efecto, la trama gira en torno a la tecnología de las copiadoras-horno que permiten a las personas hacer copias de barro de sí mismas, llamadas “ídem” o “golem”, las cuales, tienen un periodo de vigencia de un día y comparten con su arquetipo, original o “archi” la conciencia y la personalidad de éste, quien recupera e interioriza los recuerdos y experiencias de su golem sólo cuando son descargados en su cerebro al fin del periodo de vigencia.

Existen varias categorías de “golem” según se les encomiende funciones meramente utilitarias (trabajo pesado, tareas rutinarias) u otras más especializadas como proceso de datos, actividades militares o, incluso, experiencias sexuales, asignándoles a cada uno distintos colores, desde el verde hasta el naranja, gris, marfil o ébano.

Son muy diversos los temas que el autor trata en la novela, sustentados en la trama sobre la clonación, la creación de réplicas de uno mismo con conciencia y autonomía individual. Al igual que novelas como Frankenstein o la archifamosa “blade runner” (“sueñan los androides…”) de P.K.Dick, esta novela versa sobre la identidad, la personalidad, la inmortalidad a través de la prolongación de la conciencia, las enfermedades mentales, el valor moral del ser humano, los derechos legales de las réplicas, la responsabilidad moral y jurídica, la interpretación mistico-religiosa o laico-racionalista de la esencia del ser humano, el sentido de la existencia, etc.

Me ha sorprendido muy gratamente esta novela, de la que apenas había tenido noticias, empañada por otras más mediáticas del autor. La recomiendo absolutamente.

Un saludo.

SINOPSIS EDITORIAL: Gente de Barro narra las peripecias del detective Albert Morris y sus múltiples duplicados de barro en esa nueva sociedad. En el idemburgo se están haciendo copias pirata de una famosa cortesana, Gineen Wammaker, y Morris debe impedirlo. Un trabajo que no parece excesivamente difícil, pero que le llevará a descubrir una intrincada red de conspiraciones en esa sociedad del futuro donde los ídem carecen de derechos y de todo tipo de consideración.

DAVID BRIN: Astrónomo, físico y escritor de ciencia ficción, David Brin estudió Astronomía en la CALTEC, completando su formación en la Universidad de San Diego. Brin ha ganado premios tan imporantes a lo largo de su carrera como el Hugo, el Nébula o el John W. Campbell.

Su novela El cartero (1985) fue llevada al cine por Kevin Costner. Dentro de su carrera literaria ha realizado libros para franquicias como Star Trek o para continuar la saga de La fundación, de Isaac Asimov. De entre su obra habría que destacar series como La elevación de los pupilos, novelas como El efecto práctica y antologías como El río del tiempo. (fuente, lecturalia)

GENTE DE BARRO ha obtenido números e importantes premios literarios. Premio John W. Campbell, 2003, (Nominación); Premio Arthur C. Clarke, 2003, (Nominación); Premio Hugo, 2003, Mejor Novela (Nominación); Premio Locus, 2003, Mejor Novela de Ciencia Ficción (Puesto: 2)

GENTE DE BARRO

  • Título original: Kiln People
  • Año de publicación: 2002
  • Editorial: Ediciones B
  • Colección: Nova, ciencia-ficción nº 166
  • Traducción: Rafael Marín
  • Edición: 2003
  • ISBN: 978-84-666-1302-6


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“nos mienten”, de eduardo vaquerizo. el futuro tal como fue.


“Nora da gracias a que aquella zona sea tan hostil a los sistemas de seguridad invasiva. La policía y las corporaciones han intentado con poco éxito mantener las afueras vigiladas. Los vecinos están todos organizados y regularmente hacen batidas en busca de minicámaras, drones, arañas y demás dispositivos robóticos. Con la práctica, en las afueras se ha creado un ejército de auténticos expertos en sabotear los intentos de vigilancia de los poderosos.” E.V

La novela de ciencia ficción, al igual que la novela negra, en su estilo, es el perfecto vehículo para transmitir una idea y hacerlo de manera accesible, atractiva y con una amplia repercusión y aceptación por parte del lector (en cierto modo desprevenido).

Si bien hubo un tiempo en el que yo creía que la literatura debía ser neutral y aséptica, pronto me percaté que esa debería de ser la función de la historia y no de la literatura. Toda obra literaria es, en esencia, una obra comprometida cuya doble misión es entretener y, en mayor o menor medida, estructurar en un relato una idea u opinión de su autor.

La presente novela se encuadra dentro de este tipo de literatura “de denuncia”, que de ningún modo es un subgénero menor si nos atenemos a tan ilustres antecedentes como los que nos encontramos en la historia de la literatura del siglo XX con obras magistrales como “1984”, o”Un mundo feliz” y, en épocas anteriores, “El lazarillo de Tormes”, “El buscón”, “Los viajes de Gulliver” o “El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha”. Todas ellas comparten esa voluntad del autor de exponer críticamente las fallas de la sociedad contemporánea, bien desde una perspectiva realista, bien desde una perspectiva distópica-futurista,  a la vez que proponen, más o menos explicitamente,  el cambio de paradigma.

Partiendo de esta premisa de denuncia “social”, la novela “nos mienten” de Eduardo Vaquerizo ya formula desde el mismo título su alegato contra la sociedad actual y nuestro sistema político y económico.

En una época de crisis económica, como la que vivimos en la actualidad, se cuestionan los valores tradicionales que nos sirvieron de sustento, precisamente por la falta de apoyo material. Y de entre las grietas ideológicos de ese antiguo edificio, surgen nuevas formas de economía (tal viejas como el trueque) y nuevas estructuras organizativas (tan viejas como el movimiento asambleario).

El autor sitúa la acción en un futuro muy lejano (allá por el año 2.600) y en un entorno muy cercano (tanto como Madrid). Y con estos ingredientes nos presenta una sociedad altamente superpoblada, totalmente desestructurada después de una traumática y devastadora guerra civil. La masa de la población apenas sobrevive tras la escasez de recursos, mientras coexiste con una élite inmensamente rica y poderosa conformada por los dirigentes de las grandes corporaciones que, en delicado equilibrio de fuerzas y poder, se reparten parcelas de territorio e influencia en un mundo globalizado.

El argumento de la novela puede acomodarse al modelo narrativo del héroe arquetípico expuesto por J. Campbell en su obra “el héroe de las mil caras” , con la secuencia Separación, Iniciación y Retorno. La protagonista es traicionada y se ve envueltas en una trama conspiranoica que debe resolver para recuperar una vida que ya nunca volverá a ser igual.

Los temas con los que trabaja el autor son la sobrepoblación, la escasez de recursos, el acaparamiento, los privilegios de la élite, la desorganización de las masas, la utilización de la tecnología para el control y la represión, las plagas y epidemias  los desahucios (tan de actualidad en el 2.600). Y en suma,  la manipulación informativa para mantener el “statu quo” (algo tan viejo como el borrado de los sellos e inscripciones referidas a Tutankamon, ¡vamos!, lo de toda la vida).

A mi juicio, sin ser una novela extraordinaria, se deja leer y es entretenida. La acción es interesante, el ambiente de la novela es atractivo. La novela esta bien escrita. Los personajes son un poco acartonados y, ciertamente, algo planos y previsibles, pero logra crear una corriente de empatía con la protagonista que anima a acabar su lectura. en general existe una identificación .  Las buenas críticas con las que ha sido acogida no me han llevado a la decepción que supuso para mí , por ejemplo, la lectura de Cenital de Emilio Bueso, con la que comparte la visión postapocalíptica, pero de la que se aleja enormemente en cuanto a estilo narrativo y cualidad literaria. Dentro de la narrativa en castellano, no se me ocurren, de momento, otros ejemplos de este tipo de literatura, salvo quizás la obra “Khimera” de Cesar Perez Gellida, de la que prometo una reseña, en breve.  

Obviamente, sea dicho como una opinión personal, con las carencias y limitaciones que la acompañan. Lo que siempre digo en estos casos: léela tu mismo, formate tu propia opinión y sal de dudas.

Un saludo.

SINOPSIS EDITORIAL: Una brillante distopía sobre el futuro inmediato de España que aúna aventura y denuncia social Los pueblos que olvidan su futuro están condenados a sufrirlo. España, mediados del siglo XXI. La resaca de la crisis ha dejado un mundo en el que las megacorporaciones dominan una sociedad hipertecnológica erigida sobre las ru inas de los Estados. El crecimiento salvaje de la desigualdad ha convertido el centro de las ciudades en grandes fortalezas donde viven y trabajan los privilegiados, rodeadas por inmensos barrios periféricos llenos de un ejército de desheredados cada vez más descontentos.

Todos mienten

  • © 2015, Penguin Random House Grupo Editorial, S. A. U.
  • 1ª Edición: junio de 2015
  • ISBN: 9788415831648
  • Páginas: 352


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“apocalipsis” de stephen king, otra vez el bien y el mal siguen su juego en el corazón del hombre


 

“Decidiste entonces que querer a la gente podía llegar a causar dolor, y llegaste a la conclusión de que era más seguro vivir sólo para ti misma. Y eso fue lo que hiciste una y otra vez.” S.K. 

Verdaderamente sólo Stephen King puede conseguir reeditar un libro superventas de casi 1200 páginas añadiéndole alegremente otras casi 400 y conseguir la misma adhesión entusiasta que con el libro inicial. En efecto, este nuevo libro, “Apocalipsis” (1990) es la versión extendida de el libro original  “La danza de la muerte” (1978), el “Director´s Cut en el ámbito literario.

El propio autor se ocupa de aclarar en un ingenioso prólogo (dividido en dos partes, la primera “para leer antes de la compra” y la segunda “para leer despues de comprar el libro”) que la génesis original de la novela fue concebida con un mayor número de páginas, pero por recomendaciones editoriales el libro fue trasquilado, podado, entresacado, desbrozado, afeitado, retocado y maquillado para disminuir su número de páginas y reducirlo a un volumen más liviano y accesible para el lector medio.

Esta nueva versión, sin ser un nuevo libro, contiene unas 400 páginas más en las que, según opinión del autor, la novela gana en profundidad y en calidad literaria, sin distorsionar la orientación inicial, únicamente corrigiendo, estilísticamente, las cicatrices que quedaron tras la drástica disminución de páginas y actualizando el tiempo interno de la novela a los años 90, con inclusión de las necesarias correcciones respecto de referencias culturales. Según Stephen King, los protagonistas quedan así mejor definidos por sus propias acciones, que son más detalladas que en la versión original.

Recuerdo un verano en el que me dediqué a leer todos los libros de Stephen King que pude conseguir de la biblioteca de una vecina, también lectora compulsiva. Apilados uno encima de otro al lado de mi mesita de noche alcanzaban perfectamente el metro de altura: It, la Larga Marcha, el Fugitivo, los Tommynockers, Cementerio de animales, Misery, Dolores Clairborne, La danza de la Muerte, El pasillo de la Muerte, Carrie, El Misterio de Salem´s Lot, La Zona Muerta, Maleficio, etc. Con esto quiero decir que en modo alguno me han dado miedo los “tochos” de más de mil páginas, ni aunque le añadan otras tantas, como es el caso que nos ocupa.

Sin embargo, esta nueva lectura, que es la primera, estrictamente hablando, no me ha gustado tanto como la lectura inicial de la La Danza de la Muerte. Obviamente los años pasados desde mi lectura anterior han añadido cierta niebla espesa al cielo de mi memoria y las sensaciones que ahora tengo seguramente no se correspondan con las percepciones de antaño.

Al afrontar esta reseña, al igual que la lectura que la ha motivado, no puedo dejar a un lado el hecho de que yo ya había leído el libro anterior y por lo tanto la comparación entre ambas obras ha sido inevitable.

Como muy bien aclara Stephen King en su prólogo, la acción de Apocalipsis, respecto de La danza de la muerte, se ha alargado: los personajes intervienen  más y hacen más cosas dentro del esquema inicial. Esto ha dado como resultado que el ritmo de la acción sea más pausado y un intervalo más largo entre la presentación intercalada de cada personaje y un ritmo narrativo más lento. 

Por el contrario, ha ganado en profundidad sobre todo en la presentación de estos personajes y en una mayor claridad respecto de sus motivaciones y circunstancias. En este sentido yo creo que se nota que el libro inicial, la Danza de la Muerte, era el resultado de los descartes de una obra de mayor envergadura.

Con todo, y puestos a comparar, puedo decir que la obra inicial me gustó más, me divirtió más, su lectura me resultó más ágil, más frenética, al menos esa es mi impresión actual. Pero para un lector novicio que se acerca a esta lectura por primera vez, yo le recomendaría sin duda alguna el libro de “Apocalipsis”.  Ya he dicho que sólo Stephen King puede escribir una obra de 1536 páginas que te deje enganchado desde la primera a la última y que sólo interrumpas su lectura por necesidades fisiológicas ineludibles (comer y dormir, básicamente).

La acción que se desarrolla en esta novela contienen ese aíre postapocalíptico que su propio título indica. Sin ser una clásica novela distópica, ni una novela de terror puro, ni siquiera ciencia ficción o fantasía, comparte y conjuga estos elementos en el más clásico estilo de Stephen King.

Transcurre en un marco temporal contemporáneo, con una descripción realista, con un estilo claro y sencillo, una cronología que avanza y retrocede temporalmente para explicar los antecedentes de cada personaje, sin perder por ello el ritmo necesario para mantener el interés. Stephen King sabe, además, presentarnos lo cotidiano teñido de un velo de surrealismo fantástico, mágico y extraño que tanto el lector como los propios personajes aceptan dentro de la coherencia del relato.

Se estructura la novela en tres partes, donde se nos explica los orígenes y antecedentes de los personajes,  el desarrollo de la formación de ambas fuerzas contrapuestas y el desenlace final –y ahí me quedo.

La novela trata sobre la propagación en Estados Unidos de una epidemia vírica provocada por un experimento biológico militar descontrolado, conocido como Capitán Trotamundos, cuyo contagio es casi instantáneo, con un porcentaje del 99% sobre la población, y una tasa de mortalidad del 100% de los infectados.

Pese a los intentos iníciales de las estructuras gubernamentales de mantener aislado el foco de infección, mediante la práctica de una ley marcial sumarísima en las poblaciones afectadas y con el control total de la información. El país entero se colapsa a los pocos meses, volviendo inhóspitas y desoladas las poblaciones, inútiles las comunicaciones e imposible el transporte  por lunas carreteras obstruidas con los restos las fantasmales caravanas de vehículos de aquellos a los que la muerte les acometió cuando pretendían abandonar a estampida las ciudades y esos otros que intentaban refugiarse en esas mismas ciudades huyendo del horror de las poblaciones del extrarradio.

Ante el desconcierto inicial, los pocos sobrevivientes del país van a ser atraídos por unos sueños recurrentes que polarizarán a la población en dos focos opuestos, unos hacia un pueblo de Colorado liderado por una anciana negra de más de 100 años llamada Madre Abigail, que representa a las fuerzas del Bien y otros hacia Las Vegas, donde un ser oscuro y extraño llamado Randall Flagg agrupará a los elementos más extraños y marginales, encuadrados en las filas del Mal.

Por contraste con el buen hacer literario del autor, las adaptaciones cinematográficas de muchas de sus novelas no han sabido trasladar a la pantalla la mágia, y la fascinación del terror de Stephen King. En 1994 la cadena de televisión ABC realizó una adaptación en formato de miniserie llamada “Apocalipsis”  que fue protagonizada por actores hoy muy conocidos como Gary Sinise, Molly Ringwald, Rob Lowe,Miguel Ferrer, Laura San Giacomo, Ossie Davis y Ed Harris, pero que no tuvo mucha aceptación por parte de público y crítica.

Concluyo con una entusiasta recomendación. No siendo de sus mejores novelas (ya me he decantado en varias ocasiones a favor de la magistral “It”) es una novela estupenda. Y hasta l más mediocre de las obras de King es mucho mejor que otros productos literarios que nos intentan colocar como émulos del genio del terror contemporáneo.

Un saludo

 

 

Sinopsis Editorial: Una novela de tonos apocalípticos en la que el Bien lucha contra el Mal. Un virus se escapa de un laboratorio secreto del Gobierno norteamericano, en Texas. Como consecuencia de ello, muere más del 99 por ciento de la población mundial. Los supervivientes se alinean en dos bandos: el del Bien, liderado por Mamá Abigail, una anciana de 104 años, y el del Mal, capitaneado por Randall Flagg, el Hombre Oscuro. Al enfrentarse ambas fuerzas en una lucha épica que tiene lugar en el desierto de Nevada, el futuro del inundo pende de un hilo. Apocalipsis es el título dado en España a la versión “completa y sin cortar” de la novela The Stand que apareció en 1990. Previamente, había aparecido publicada la versión “recortada” (correspondiente con la versión de The Stand publicada en 1978) bajo el título de La danza de la muerte.

 

  1. Título original: The stand
  2. Traductor: Eduardo Goligorskyia Pous
  3. Páginas: 1536
  4. Publicación: 1990 (1990)
  5. Editorial: Emece Editores
  6. Categoría: Terror
  7. ISBN: 9500406666


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cenital, de emilio bueso: la realidad se asoma al abismo de la profecía


 «La mano invisible te ha robado la cartera y el futuro, y no se detendrá cuando algunos gobernantes dimitan. Esto no se arregla con unos años de ajuste ni inyectando capitales ni nacionalizando bancos. Esto no se va a quedar en los aeropuertos sin aviones, los trenes de alta velocidad sin pasajeros, la gente sin pisos y los pisos sin gente. Esto sólo acabará cuando un silencio sepulcral se enseñoree de todas las grandes ciudades, cuando el apagón se vuelva permanente y las bicicletas se desplieguen por las autopistas de peaje. Para entonces habrán muerto millones de personas.» E.B.

Ya he expuesto en anteriores entradas de este blog que, en mi opinión, toda obra literaria responde básicamente a una necesidad estética de su autor, más bien de expresión estética, y a una necesidad de expresión intelectual de sus ideas y opiniones.

Y todo autor debe afrontar, a la hora de alumbrar su obra, el dilema sobre cuanto cargar de uno u otro en la misma. Esto es, cuánto de estética debe sacrificar para encajar y exponer sus cuitas intelectuales, o viceversa; qué difícil equilibrio puede soportar su novela para satisfacer ambas necesidades. 

La obra objeto de reseña, con ser muy interesante, no tan novedosa y algo menos entretenida, no es una novela de ciencia ficción. No me atrevería a decir que no es una novela, pues lleva esa etiqueta en su portada, pero entiendo que es mucho menos que una novela de anticipación, una novela distópica-apocaliptica o una novela de desastres al estilo de J. G. Ballard, John Wyndham, John Brunner o Cormac McCarthy . 

La novela viene condicionada en su forma y estructura debido a la voluntad del autor de hacer una sucinta -y desasosegante- exposición de la tesis del cenit del petróleo, elaborada por el científico M. King Hubbert, y las consecuencias que pueden acarrear a nuestra sociedad actual, extremadamente dependiente del petróleo y la energía barata,  a nivel de la agricultura, el transporte, la generación de electricidad, las telecomunicaciones, las manufacturas, etc. 

Este interés en ilustrarnos, también, sobre las teorías anarcoprimitivistas de John Zerzán, y las ventajas de la permacultura y la agricultura sostenible, reduce su calidad literaria y  transforma el texto en un panfleto ideológico, un remedo de ensayo económico en la línea de Leopoldo Abadía o Santiago Niño Becerra, pero en modo alguno, vuelvo a reitear, una novela de ciencia ficción merecedora del premio Celsius otorgado por la Semana Negra de Gijón. 

Quizás el autor pretendía entregarnos una obra polifónica, caleidoscópica, posmodernista y fragmentaria, con una estructura en tres niveles, distribuida en capítulos, los cuales alternadamente se componen de una cita textual de un autor reconocido, alusiva al tema de la novela; una supuesta transcripción de una página del blog www.cenital.net, en el que el protagonista de la novela anticipaba las consecuencias del desastre energético y recababa apoyos para la fundación de su ecoaldea; y lo que es propiamente la narración de la novela, que relata los acontecimientos que transcurren en la propia ecoaldea y los antecedentes de los distintos personajes.

Esta estructura, si bien le confiere cierta agilidad y amenidad, lo cierto es que enmascara una narración bastante floja, cuyo final me ha hecho renegar de todas las posibles buenas cualidades que hubiera podido tener.

 Por un lado, desbrozando las innumerables citas textuales y las transcripciones del blog, el resto es un relato corto compuesto de escenas más o menos bien narradas, más o menos interesantes, pero carentes de hilazón y continuidad, salvo por el contenido. Son restos de estampas costumbristas de la vida en la ecoaldea y los retratos de los principales protagonistas que apenas interactúan entre ellos y no muestran una psicología bien definida.

 A esto hay que añadir un final tramposo en el que el autor echa mano del elemento maravilloso para cerrar una narración de un modo facilón y fantástico. Bien pudiera haber hecho aparecer a Gozilla o a Superman o relatar cómo toda la seriedad y coherencia anterior no era más que un mal sueño producto de una indigestión con queso, como el pobre Little Nemo .

Mal que me pese, esta pobre impresión de la novela solamente se salva con los elementos que, precisamente, no forman parte de la novela: su contenido teórico, la crítica al sistema económico actual, la estructura de nuestra sociedad y su comportamiento autodestructivo y consumista, la mentalidad basada en la ilusión de un crecimiento mágicamente ilimitado.

De todos modos, recomiendo su lectura, que cada cual se forme una opinión propia, que yo no soy nadie para criticar ni para contradecir el criterio del Jurado de la Semana Negra, ni las críticas bastante favorables que parece tener.

Un saludo.

  • Título: Cenital
  • Autor: Emilio Bueso
  • Precio: 18 euros
  • Páginas: 288
  • Encuadernación: rústica
  • Formato: 21,5 x 14,1 cm.
  • Fecha de edición: marzo de 2012
  • ISBN: 978-84-15065-26-5