lo que yo leo

Un blog sin pretensiones, sobre reseñas literarias para leer en 10 minutos; contiene comentarios sobre libros, recomendaciones, divagaciones y toda clase de digestiones literarias que un lector compulsivo ha aderezado a su gusto. Por supuesto, abierto a colaboraciones y opiniones. Casi es obligatorio equivocarse aunque, evidentemente, yo soy yo y tú, eres tú, por supuesto; pero ni yo soy tú ni tú eres yo, por lo tanto, todo lo que escribas es tu responsabilidad: cada uno es dueño de sus palabras y de sus silencios, sin embargo, tu libertad no te permite escribir nada ilegal o degradante para otros como tú y como yo. Es por eso que, al menos ese SILENCIO sí impera en este blog.


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“tiempos modernos” -ensayo- de paul johnson: ¿condenados a repetirla?


“La gran tentación del colonialismo, el gusano que anidaba en la manzana del mercado libre, era el deseo de realizar actividades de ingeniería social.” P.J.

Ahora que estamos a punto de iniciar el nuevo año 2014, pronto cambiará de sentido la expresión “el año 14”, aunque previsiblemente vuelva a tener el la vigencia de antaño, previsiblemente por el cercano cumplimiento del centenario de la Gran Guerra, que presagia un torrente de libros más o menos afortunados, más o menos oportunistas, sobre la Primera Guerra Mundial y el año 1914.

Ciertamente, aquel año y aquella guerra marcaron el fin de la era decimonónica y el inicio del siglo XX. Aunque cronológicamente el calendario ya había cambiado, sociológica y políticamente el salto cualitativo desde siglo anterior al nuevo siglo se produjo al final del desastre mundial.

Para el historiador Paul Johnson el mundo moderno comenzó el 2 de Marzo de 1919 con la confirmación empírica de la teoría de la relatividad formulada por Einstein, mediante la toma de fotografías simultáneas de un eclipse solar en la isla del Príncipe, frente al África Occidental, y en Sobral, Brasil, corroborando así la superación de la física newtoniana, e iniciando “un mundo relativista” en el que la banalización del término (que horrorizó al propio Einstein) dio lugar a la supremacía del relativismo moral como justificación del totalitarismo. A partir de la teoría de la relatividad se desdibujó el concepto del absoluto y, pese a la confusión entre relatividad y relativismo, el mundo moderno asimiló erróneamente que no había nada absoluto, que todo era relativo. A partir de esa concepción del mundo, éste no volvió a ser el mismo.

Puestos a elegir, sin ánimo de ser pretencioso, para mí el inicio de la época moderna, del nuevo siglo XX, pudo estar al inicio de la Gran Guerra, o la I Guerra Mundial, como se la llamó posteriormente, pasada la catastrófica experiencia, nuevamente, de la II Guerra Mundial.

Si cada época suele ser categorizada y etiquetada con un nombre, una mención definitoria de fácil asimilación y muy útil para resumir en una frase la concepción de todo un siglo, al igual que el s. XVIII fue el siglo del Racionalismo y la Ilustración; el s. XIX el de la Industrialización y el Colonialismo, el s. XX. fue el siglo de la Guerra y el Totalitarismo, aunque también de la descolonización, de las libertades individuales, o de la Era Informática.

De verdad que todo un siglo nos ofrece muchos material de análisis y estudio pero, principalmente el siglo XX se caracteriza por el carácter global de los conflictos armados: se inicia con una guerra mundial y finaliza igualmente con una guerra abierta, esta vez en el mundo subdesarrollado, pero con implicaciones internacionales. Según Wikipedia, las guerras del siglo XX fueron las siguientes: Guerras de los Bóeres (1899-1902), Guerra de los Mil Días (1899-1903), Guerra ruso-japonesa (1904-1905), Revolución mexicana (1910-1917), Guerra del Rif (1911-1927), Guerras de los Balcanes (1912-1913), Primera Guerra Mundial (1914-1918), Revolución rusa (1917-1921), Genocidio armenio en Armenia (1915-1923), Revolución de Noviembre en Alemania (1918-1919), Guerra civil china (1927-1950), Matanza de San Valentín (1929), Guerra colombo-peruana (1932-1933), Guerra del Chaco (1932-1935), Guerra Civil Española (1936-1939), Guerra peruano-ecuatoriana (1941-1942), Segunda Guerra Sino-Japonesa (1937-1945), Segunda Guerra Mundial (1939-1945), Guerra Fría (1945-1991), Guerra de Indochina (1946-1954), Primera guerra árabe-israelí (1948), Guerra de Corea (1950-1953), Guerra de Argelia (1954-1962), Primera guerra civil sudanesa (1955-1972), Guerra de Suez (1956), Guerra de Sidi Ifni (1957-1958), Revolución cubana (1956-1959), Crisis del Congo (1960-1965), Guerra civil de Guatemala (1960-1996), Conflicto armado colombiano (1964-presente), Guerra de Vietnam (1965-1975), Guerra de los Seis Días (1967), Guerra Cristera México (1926 -1929), Guerra civil nigeriana (1967-1970), Guerra de Yom Kipur (1973), Genocidio camboyano (1975 – 1979), Revolución Sandinista (1979 – 1990), Guerra civil libanesa (1975-1989), Guerra de Afganistán (1978-1992), Guerra Irán Irak (1980-1988), Guerra Civil de El Salvador (1980-1992), Conflicto armado interno en el Perú (1980-2000), Guerra de las Malvinas (1982), Segunda guerra civil sudanesa (1983-2005), Guerra del Golfo (1990-1991), Guerra Civil Argelina (1991-2002), Guerras yugoslavas (1991-2001), Guerra civil en Sierra Leona (1991-2002), Guerra de los Diez Días (1991), Guerra Croata de Independencia (1991-1995), Guerra de Bosnia (1992-1995), Guerra de Kosovo (1999), Genocidio ruandés (1994), Genocidio congoleño (1994-2002), Guerra del Cenepa (1995), Primera guerra chechena (1994-1996), Primera guerra del Congo (1996-1997), Guerra civil nepalesa (1996-2006), Segunda Guerra del Congo (1998-2003), Conflicto de Ituri (1999-2006), Guerra entre Etiopía y Eritrea (1998-2000), Segunda guerra chechena (1999-2006).

Por supuesto, Johnson no relaciona en su libro todos y cada uno de estos conflictos, ni siquiera trata sobre los logros intelectuales, artísticos o culturales del siglo (al modo de la magnífica obra del historiador Peter Watson) sino que se limita a ofrecernos un recorrido somero sobre los puntuales acontecimientos histórico-políticos del siglo; las causas de la Primera Guerra Mundial; el surgimiento del régimen bolchevique en de 1917; el desencadenante de la Segunda Guerra Mundial; la dramática posguerra y el Nuevo Orden Mundial; la Guerra Fría y el juego de las potencias vencedoras; los últimos estertores del colonialismo; el papel incoherente, ambiguo y partidario de la ONU; los orígenes del conflicto en Oriente Medio; etc. A través de sus protagonistas, sus actuaciones y decisiones, va desgranando los distintos hitos históricos.

Destaca, entre muchas de sus ideas, la importancia que otorga el autor a la voluntad individual de los distintos dirigentes políticos, lo que llama la apoteosis de la autocracia individual, en que las masas depositaron todo el poder y capacidad de decisión con ciega obediencia a sobre sus dirigentes, Lenin, Hitler, Stalin o Mao, quienes guiaron el rumbo de sus respectivos países condicionados por sus propios prejuicios, fobias y ambiciones.

Pese a las críticas recibidas por este autor, significado políticamente dentro de una orientación conservadora, este libro es un buen compendio de la historia del siglo. Con un lenguaje claro u sencillo y un análisis certero y esencial. Un saludo.

PAUL JOHNSON (fuente Wikipedia), escritor, historiador y periodista británico, nacido en 1928, estudió historia en la Universidad de Oxford. Trabajó como asistente de edición en la revista parisina “Realités” entre 1952-1955. Fue corresponsal en Francia del periódico New Statesman donde fue editor en 1970. Desde 1981 escribe una columna en la revista The Spectator y también colabora, periódicamente, con Forbes y National Review. En 2006 recibió la Presidential Medal of Freedom, el máximo galardón civil de los Estados Unidos. Su bibliografía es amplia: (1997). La búsqueda de Dios; Creadores: de Chaucer y Durero […] a Picasso y Disney; (2004). Estados Unidos: la historia; (2006). La historia de los judíos.; (2004). Historia del cristianismo. (1992). El nacimiento del mundo moderno ‘1815-1830’; (2001). El Renacimiento. (2007). Tiempos modernos.; (2008). Intelectuales.; (2009). Héroes.; (2012). Humoristas.

INDICE:
1.- Un mundo relativista
2.- Las primeras utopía distópicas
3.- Esperando a Hitler
4.- Decadencia de la legitimidad
5.- Una teocracia infernal, un caos celestial
6.- La última arcadia
7.- el derrumbe
8.- Los demonios
9.- El momento culminante de la agresión
10.- El fin de la vieja Europa
11.- El año decisivo
12.- Superpoder y genocidio
13.- La paz a través del terror
14.- La generación de Bandung
15.- Los reinos de Calibán
16.- Experimentos con la mitad de la humanidad
17.- El lázaro europeo
18.- El intento de suicidio de Estados Unidos
19.- Los años setenta, una década colectivista
20.- La recuperación de la libertad

  • Título original: A History of the Modern World
  • Traducción: Aníbal Leal
  • © 1983 Paul Johnson
  • © 2000 Ediciones B Argentina, S.A.,
  • para el sello de Javier Vergara Editor
  • ISBN: 950-15-2093-5
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total keops, de jean claude izzo: trazo negro sobre mixtura multicultural


“Me cruzaba Marsella, pero sin enterarme de nada. No conocía más que su sorda violencia, y su racismo a flor de piel. Se me olvidaba que la vida no solo era eso. Que en esta ciudad, pese a todo, a la gente le gusta vivir, ir de juerga” J.C. I.

Novela negra pero no solamente novela negra: siguiendo la tradición clásica de la novela negra mediterránea, cuyo principal precursor fue Manuel Vazquez Montalban, Jean Claude Izzo nos ofrece una novela totalmente diferente a la corriente de la novela negra nórdica que en los últimos tiempos ha acaparado nuestro tiempo (mea culpa). Esta es una novela centrada principalmente en los personajes, sus vivencias, sus circunstancias y las de la sociedad en que se desarrollan sus vidas. El crimen inicial al que se dirige la investigación policial no es sino la excusa para desarrollar una trama íntima y personal del protagonista y su relación espacial -geográfica- y temporal –biográfica- con la ciudad de Marsella, que nos presenta como un elemento protagonista más.

 Marsella, sí, pero desde una perspectiva distinta de la mirada de un turista ocasional que se maravilla ante la monumentalidad de su antiguo esplendor medieval, renacentista y moderno; o de la de un funcionario orgulloso de su pujante primacía como el principal puerto comercial mediterráneo y su segundo puesto en cuanto a nivel demográfico dentro de la república francesa.

 La ciudad de Marsella que relata y describe la novela es la de sus barrios marginales, principalmente el Parnier, la ciudad mestiza e intercultural cuya población se ha venido nutriendo en distintas oleadas de inmigrantes italianos, griegos, rusos, españoles o argelinos que, sucesivamente, huyendo de sus respectivas guerras, revoluciones o descolonización, han constituido un primer núcleo inmigrante y posteriormente una ciudadanía de segunda o tercera generación, reconocida legalmente con plenos derechos y, sin embargo, parcialmente aceptada por la Francia tradicional y no del todo asimilada a la “civilización” francesa; una población extraña, cultural, religiosa y racialmente.

 Y también la Marsella depauperada, paciente víctima de las mafias internacionales, y los carteles de la droga que reclutan bandas de jóvenes criminales sin otra salida vital y personal que servir de tropa de choque armada con Kalasnikov.  

 En este contexto se destaca en la novela que, bajo el vehículo discursivo de una trama ágil, intrigante e interesante, en la que se resta importancia a la truculencia o complicación del asesinato inicial, desencadenante del argumento (de cuya indagación se ocupa obsesivamente el protagonista), el grueso de la narración consiste en el conflicto personal de dicho protagonista que mantiene con su pasado y con su porvenir.

 Fabio Montale, es un policía mediocre que ha ido dejando de lado su promoción profesional abandonada por el desarraigo y desencanto que anima su vida y que rezuma por todas sus poros. Su trabajo consiste en ser un enlace entre el departamento de policía y los grupos de ciudadanos inmigrantes. Un camino intermedio entre el trabajo policial y el trabajo de un asistente social, pero sin llegar a ser completamente ni uno ni otro.

 Su vida personal no es menos caótica y gris. Sin apenas amigos, con relaciones personales que siempre alcanza a valorar cuando acaban, imposibilitado de amar porque su amor ya lo entregó a la mujer de su vida, Lole, la amiga de la infancia cuyo cariño compartieron y disputaron el trío de amigos, Fabio, Ugo y Manu.

 Los cuatro crecieron en el barrio arrabalero del Panier, hijos de inmigrantes italianos y españoles, que pronto vieron en el crimen la salida fácil que la sociedad les negaba por su baja extracción social y racial. Después, el servicio militar les dispersó y con la madurez sus caminos profesionales divergieron: Ugo continuó como mercenario, Manu permaneció en el barrio consolidando su carrera criminal dentro de las mafias locales –y quedándose la chica con él- y Fabio, renegando de su pasado, convertido en policía en la misma ciudad cuya atracción y rechazo le llena de amargura, tristeza y soledad.

 Manu, el pilluelo carismático que forjó la amistad de los cuatro amigos es asesinado en extrañas circunstancias, relacionadas con las intrigas y rencillas en el seno de las mafias internacionales que se disputan su primacía en el ámbito de influencia de Marsella. Ugo también es asesinado cuando maquinaba la venganza por la muerte de su amigo. Fabio, el policía, el único sobreviviente junto con Lole, pretende esclarecer los hechos desde su trabajo policial. Al final… siempre hay un final (no digo más, únicamente que el título “total keops” alude a la expresión homófona francesa, su idioma original, “caos total”)

Las aficiones musicales de algunos personajes definen su carácter y, a lo largo de la novela, resuena una especial banda sonora. En este sentido me parece un tratamiento muy especial del personaje, muy similar a cómo va desgranando Ian Rankin las preferencias musicales del detective Rebus.

 En resumen, esta es una novela muy personal, muy entretenida, muy comprometida (con la interculturalidad, el mestizaje y la abolición de la exclusión social) y muy sensual (donde predomina la expresión de los sentidos, la luz, los olores y los sabores mediterráneos). Jean Claude Izzo continuó con éxito la línea marcada por Vazquez Montalbán, con un claro guiño al escritor catalán al apellidar Montale a su protagonist. También ha retomado con éxito el compromiso social maridado con las tramas criminales el escritor griego Petros Markaris. El fallecimiento del autor sólo nos va a permitir disfrutar de las otras dos novelas de la trilogía, Chourmo y Soleá. Un saludo.

 Jean Claude Izzo: poeta, escritor y periodista frances, nacido en Marsella, en 1945 y fallecido en enero del 2000. Hijo de padre italiano y madre de ascendencia española aunque nacida en Marsella. Su actividad política estuvo ligada al Partido Comunista Francés. Ha publicado antologías d epomeas y novelas, destacando un cierto éxito con su trilogía sobre la mafia marsellesa: Total Keops, Chourmo y Soleá, todas publicada en España por Akal.

titulo del libro

  • EDITORIAL AKAL
  • ISBN 978-84-460-3630-2
  •  PÁGINAS  256
  • TRADUCCION: Matilda Saenz


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“negro” de olivier pauvert: un relato fallido sobre las sombras del totalitarismo


“Puede que todo esto sea real, puede que yo no sea más que un fantasma, un alma en pena, como dijo aquel”. O.P.

Según la biografía del autor extraída de la solapa del libro, Olivier Pauvert es un joven escritor francés residente en un pequeño pueblo de Gironde. Es farmacéutico y padre de tres hijos. “Negro” es su primera novela.

Y es una buena novela que amalgama las características del género negro e intriga, la novela fantástica y la ucronía sin conseguir definirse adecuadamente dentro de cada una de ellas y, sin embargo, lograr una obra literaria ciertamente entretenida, de fácil lectura, con estilo y vocabulario aceptable y una trama argumental atractiva.

Sin desvelar las claves de esta trama, que frustraría el legítimo interés de un lector descuidado en ir descubriendo por sí mismo las virtudes de la obra, puedo decir que gira en torno a la averiguación por parte del protagonista de las circunstancias de un crimen cometido en su presencia, cuya autoría le imputaron y que, a raíz del mismo, transcurre un lapso de tiempo de doce años que aparentemente no recuerda, o no ha vivido, encontrándose con un país y una sociedad sometida a un régimen político totalitario, represivo y manipulador; una Francia irreal y extraña, como ubicada en otra dimensión, en un tiempo alternativo.

A medida que avanza el argumento se va produciendo una gradación desde el formato de novela negra o de suspense hacia una narración subjetiva cargado de imágenes oníricas que transforma la novela en un relato de corte fantástico al descubrirnos la verdadera naturaleza que, en la novela, ha alcanzado el protagonista.

A mi juicio la intriga y el suspense que anima la búsqueda del protagonista se frustra con el recurso a situaciones o soluciones argumentales que se alejan del realismo que caracteriza a la novela negra y que, presentadas como una salida extraordinaria y fantástica, el lector no tiene más que aceptar y conformarse, consiguiendo el autor ir solucionando el argumento por un camino incontestable, como por ejemplo es la alusión a Caronte en las páginas finales. Es como aquellos relatos o fábulas en las que el autor recurre a la explicación milagrosa, onírica o mágica para justifican cualquier cosa.

Si las notas definitorias de la novela negra o, incluso, de suspense o intriga, se centran en el protagonista (criminal o prófugo) y en la trama (desentrañar un misterio o resolver un crimen), esta novela pierde fuerza en este aspecto por las características tan peculiares del personaje principal, las cuales no voy a decir, cuya esencia inicial se va diluyendo hasta acabar en otra cosa distinta.

Igualmente, echo de menos una mayor profundización el aspecto ucrónico de la novela, desde el momento en el que el personaje hace alusiones, en claro paralelismo al ascenso al poder del Partido Nacional Socialista en la Alemania de Weimar, a la victoria electoral del Partido Nacional francés y la consolidación de una régimen político fascista y represor que cimienta su poder gracias a técnicas de “sedación” colectiva. Pero no se deja apreciar exactamente ese punto “Jonbar” que haga de quicio entre la realidad del lector y la propuesta de historia alternativa que parece querer mostrarnos el autor. Aunque la novela describe en parte esa sociedad futura, donde la represión y la supresión de las libertades básicas, es tolerada pasivamente por los ciudadanos y donde éstos han ido asimilando los valores de pureza racial, xenófobos y discriminatorios frente a minusvalía física o psíquica, la obra deja la sensación de falta de completitud y desarrollo de esa línea argumental.

 A mi juicio, tampoco no apura la crítica política, no llega a culminar lo que podría haber sido una novela distópica a la manera de Orwell, Huxley o Bradbury, con las que se empeñan en compararla las reseñas comerciales o publicitarias.

 El tercer elemento antes aludido, el carácter fantástico, que inicialmente arropa a la novela con ese aura de ensoñación que se vislumbra a través de las reflexiones y sensaciones del protagonista, se va perdiendo y en un momento dado se despejan los interrogantes sobre lo que sucede y de un modo abrupto el autor nos regala una explicación inverosímil que desluce las peripecias del protagonista puesto que, paradójicamente, ya todo es posible.

 A pesar de lo dicho, de mi crítica templada y el poco entusiasmo que transmiten mis palabras, es una buena novela. Quizás no sea excepcional pero tampoco mala y, en todo caso, es mi opinión y cualquiera puede guiarse por su propio criterio y formarse una opinión, solo tiene que leerla.

 Un saludo

SINOPSIS EDITORIAL: [….] abruptamente y de manera inexplicable pasa otra dimensión en la que Francia está gobernada por el Partido Nacional, por el que él mismo votó un día y que ahora ha constituido un gobierno fascista […]

Olivier Pauvert

  • ISBN: 8439720343
  • EDITORIAL: Mondadori, Barcelona, 2006.
  • TRADUCCION: Esther Andres
  • PÁGINAS: 480