lo que yo leo

Un blog sin pretensiones, sobre reseñas literarias para leer en 10 minutos; contiene comentarios sobre libros, recomendaciones, divagaciones y toda clase de digestiones literarias que un lector compulsivo ha aderezado a su gusto. Por supuesto, abierto a colaboraciones y opiniones. Casi es obligatorio equivocarse aunque, evidentemente, yo soy yo y tú, eres tú, por supuesto; pero ni yo soy tú ni tú eres yo, por lo tanto, todo lo que escribas es tu responsabilidad: cada uno es dueño de sus palabras y de sus silencios, sin embargo, tu libertad no te permite escribir nada ilegal o degradante para otros como tú y como yo. Es por eso que, al menos ese SILENCIO sí impera en este blog.


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el año del diluvio


“Adan Uno decía que el teclado moral humano es limitado: no hay nada que puedas tocar con él que no se haya tocado antes. Y, mis queridos amigos, lamento decirlo, pero tiene las notas más graves” M.A.

Se suele etiquetar a la novela “el año del diluvio”, de Margaret Atwood, como novela postapocalíptica, como una metáfora distópica sobre un futuro probable. Siendo su autora una prestigiosa novelista no adscrita (¿encasillada?) al subgénero de la literatura de ciencia ficción, esta obra ha tenido, si cabe, una mayor proyección mediática y un mayoritario reconocimiento crítico por acceder a esta categoría desde el campo de la literatura “seria”.

Si a esto añadimos que Margaret Atwood se ha significado como una persona muy involucrada en el activismo político en defensa de los derechos medioambientales, nos encontramos, por magia del la comercialización, con una novela “de denuncia”, con una gran carga filosófica y con un mensaje beligerante y crítico con nuestra sociedad imperante.

Todo lo anterior es cierto y, en mi opinión, ni reduce el valor literario de esta estupenda novela, ni tampoco le aporta mayor credibilidad o valor fuera de sus cualidades estrictamente literarias, sólo ayuda a su difusión y a su venta. La intención del autor es intrascendente, a mi juicio, si es el lector quien sabe extraer de sí mismo lo que la novela le propone y ayuda a materializar en forma de pensamiento, o concienciacion, o ideología, incluso. Dice el dicho que “todo está en los libros” pero ahí no hay nada que antes no hubiera estado dentro de nosotros mismos.

Fuera de divagaciones, la novela cuyo comentario nos ocupa tiene muchas lecturas superpuestas; unas son más superficiales, más accesibles, como es la que la simple historia relatada nos ofrece. Otras, como la carga crítica antes aludida, es un poco menos aparente. Y otras, seguramente que existen, son totalmente invisibles para mí. Pero, en fin, como se trata de disfrutar, la novela realmente entrega con creces lo que se la exige: diversión, entretenimiento y disfrute intelectual.

El relato se desarrolla en un mundo devastado por una catástrofe medioambiental, sin cohesión, altamente desigual, polarizado en dos sociedades en colindancia. Una, preeminente, como un resto de una sociedad rica y próspera que aún conserva los viejos roles y valores basados en la prosperidad material y el consumo como estatus, bajo el control de grandes corporaciones farmacéuticas (subrogadas del antiguo poder estatal), sustentadas en su fuerza militar. Otra, miserable, donde impera el hambre, la supervivencia por la mera subsistencia, la dominación por la fuerza física, la anarquía y la sumisión, la cual existe, aparentemente, por mera tolerancia y benevolencia de los poderosos que se encargan, de vez en cuando, de hacer notar su superioridad.

En un mundo sin electricidad, sin tecnología, sin cohesión social, ni transporte, ni recursos energéticos. ¿quién crees tú que sobreviviría? Obviamente no el más acomodado, en el sentido de el más dependiente de las comodidades modernas.

Nuestra sociedad da por supuestas muchas cosas, como que la energía que sale de un enchufe pude ser para siempre así como que el agua mana de un grifo eternamente. Sin embargo, puestos a prueba por un desastre natural, tal como un terremoto o un tsunami, sólo aquellos que se prepararon para lo peor sobrevivirían. Sólo aquellos cuya existencia no se apegó a lo insustancial. Sólo aquellos que se negaron a depender de otros en los aspectos básicos de la subsistencia.

Conocimientos tan esenciales para nuestra supervivencia en materias como agricultura, nutrición, primeros auxilios, los hemos dejado para la Wikipedia. La especialización en el trabajo y la optimización de recursos humanos nos ha convertido en personas dependientes, ignorantes funcionales altamente especializados, pero inutiles en las ramas ajenas a nuestra función.

Esto es el progreso. Nuestra calidad de vida, en general, ha aumentado desde la Época Prehistórica. Pero también nuestra sociedad ha evolucionado hacia una vulnerabilidad frente a las fuerzas de la naturaleza o, incluso, a la devastación provocada por el abuso tecnológico, militar, urbanístico, o energético. Finalmente deberíamos darnos cuenta, a nivel global, como especie habitante del planeta, que somos, en última instancia, seres vivos inmersos en un entorno biológico del que dependemos, a pesar de nuestro progreso y avance tecnológico.

A la larga, únicamente sobrevivirán los que mejor se acomodan al entorno, los que sabe integrarse en un medio natural para extraer de él los productos esenciales, sin sobreexplotación, sin superflua sobreabundancia.

Al modo de los suprevivencialistas americanos, o preparacionistas, como quizás prefieran que se les denomine, la religión de “los Jardineros de Dios” conserva dentro de sus ritos y modo de vida, unos hábitos sostenibles, rescatados de antiguos conocimientos de botánica, jardinería, biología, medicina natural, etc, para sobrevivir en un mundo terminal.

La novela es también una novela de personajes; personajes femeninos, me atrevería decir. Además de las dos protagonistas femeninas, todas las otras mujeres deben sobrevivir en un mundo doblemente cruel, por el entorno y por la dominación machista. Es el relato de la supervivencia del carácter y de los mecanismos que algunos tenemos que adoptar para enfrentarnos a la realidad e intentar salir de ella, sino indemne, al menos por nuestros propios medios: bien por la vía de la oposición frontal, bien por la vía de la aceptación, del optimismo o de la culpa y, aunque parezca paradójico, por la vía de la sumisión voluntaria

La narración discurre en alternancia entre la descripción de la situación presente y episodios en flashback, también aderezada con digresiones, más o menos divertidas y moralizantes sobre el santoral de los Jardineros de Dios. Aunque personalmente no entiendo la conveniencia de incluir esta parte, en algunos casos prescindible, la novela se mantiene en un nivel bastante alto, por lo que es muy recomendable.

Un saludo.


BIOGRAFIA: Poeta, escritora, profesora de literatura inglesa, critica literaria, nacida en Canadá en 1939. Su extensa obra literaria, tanto en novela como en poesía, se caracteriza por una defensa activa tanto del papel de la mujer en la sociedad como, en otro orden de cosas, por un activismo político en el ámbito de la conservación medioambiental.

Ha recibido numerosos premios: Arthur C. Clarke Award for Science Fiction y Commonwealth Literary Prize, por El cuento de la criada; Premio Booker por El asesino ciego; Premio Príncipe de Asturias de las Letras (25 de junio del 2008); PEN Pinter Prize (2016)

Su obras más representativas son: La mujer comestible (1969), Asesinato en la oscuridad (1983), El cuento de la criada (1985), Ojo de gato (1988), El asesino ciego (2000), Oryx y Crake (2003), El año del diluvio (2009), Pagar con la misma moneda (2009), Nada se acaba (2015).

SINOPSIS EDITORIAL: Margaret Atwood, una de los novelistas más prestigiosos de la narrativa mundial de hoy en día, plasma en El Año del Diluvio, su última novela, una visión postapocalíptica del mundo tras una catástrofe global. Como en su novela anterior, Oryx y Crake (algunos de cuyos personajes reaparecen en la presente obra), Atwood describe el horror de un mundo en el que la humanidad, en aras del progreso científico y tecnológico, no sólo altera el medio ambiente sino que se autodestruye. Siempre crítica con los problemas del mundo actual, la autora describe, en esta novela de anticipación especulativa, la catástrofe planetaria resultante del descontrolado abuso de las industrias farmacéuticas y de los poderes políticos y económicos que desoyen los alegatos de las ciencias ecológicas. Narrada desde el punto de vista de dos mujeres, la joven Ren y Toby, El año del Diluvio cuenta la epopeya de quienes sobreviven al desastre y, libres de la decadencia moral en que la lucha de sectas y religiones había sumido a la humanidad, emprenden una nueva vida.

el año del diluvio-margaret atwood-9788402421180

  • Nº de páginas: 592 págs.
  • Editorial: BRUGUERA
  • Traducción: Javier Guerrero
  • ISBN: 9788402421180


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“el misterio de salem´s lot”, de stephen king: hay otra forma de oscuridad, ominosa y fría.


“En torno de todos ellos, la bestialidad de la noche alza el vuelo con sus alas tenebrosas. Ha llegado la hora de los vampiros.” S.K.

Se acaba el verano y empieza el otoño y, como dicta nuestra tradición (y el Corte Inglés), celebramos en mayor o menor medida esta transición. Bien desde una perspectiva pagana, religiosa, comercial, alternativa o tradicional, todos tenemos algo que decir de esta fiesta. Samhain, Santa Compaña, Equinoccio de Otoño, Solsticio de Otoño, Cornucopia, Fiesta de Avalon, Festival de Dionisio, Casa de la Cosecha. Marea de la Cosecha, Noche del Cazador, Acción de Gracias de las Brujas, Otoño, Misa de Santos, Marea de Santos, El día de los Muertos, Día de Todos los Santos. Calabazas, Esqueletos, Megalitos, Sangre, Castañas, Jengibre, Muertos y Vampiros. Simbolos todos ellos de la comunicación con los muertos. Cuando una puerta se abre, lo hace por los dos lados. Este es el mansaje final. Una delgada barrera separa nuestra realidad de la otra realidad inmaterial, espiritual y fantasmal, y para que todo siga igual, debemos para un peaje, un intercambio. Truco o trato.

Por seguir la tradición de miedo y horror (literarios), he emprendido la lectura de esta novela publicada en 1978 por un autor, ya conocido entonces por el éxisto de Carrie (1974), que se ha consagrado como el gran autor norteamericano contemporáneo de novelas de terror y misterio (ciertamente, poco hay que decir ya de Stepehn King).

La temática del vampiro ha sido abordada en la literatura desde hace mucho tiempo, principlamente por el romanticismo inglés de inicios del siglo XIX, por autores como Byron o Polidori, u otros, como Sheridan Le Fanu y, magistralmente, por un autor bastante posterior como Bram Stoker y su Drácula (1897), que refunde, refunda y redefine el arquetipo, marcando el camino a toda la iconografía que le seguirá, no siendo superado por ella, salvo excepciones notables, que al menos le igualan, como Matheson (Soy leyenda), George RR Martin (el sueño del Fevre), Anne Rice (Entrevista con el vampiro), Tim Powers (la fuerza de su mirada) y, la novela que nos ocupa, “El misterio de Salem´s Lot”.

A pesar de ser una novela temprana, ya se percibía en ella ciertas características propias de estilo de Stephen King que ha ido consolidando a lo largo de su extensa bibliografía. Yo destacaría, sobre todo, ese especial engranaje que crea entre la realidad cotidiana y el horror sobrenatural, de tal manera que ambos llegan a coexistir e interactuar en la trama de la novela, ganadose la aceptación, tanto del lector como de sus propios personajes, con una  sorprendente facilidad. El propio autor ha dicho en numerosas ocasiones que el terror en sus novelas y relatos no surge sorpresivamente sino que lo va sembrando a lo largo de la novela hasta que florece en un apoteosis de horror, terror y sangre, no menos espectacular por esperado y previsible.

El relato se desarrolla en el ambiente urbano de una pequeña población norteamericana, en medio de cualquier lugar, la típica población de paso, con su estación de gasolina, su iglesia, su tienda, su pensión, su puesto de policía, su cementerio y su pub. Se me olvidaba, también su enorme caserón abandonado.

No quiero anticipar la trama, aunque a estas alturas, pasados ya cuarenta años desde que fue escrita, es harto conocida la esencia de su ambiente, que se ha convertido en lugar común de toda novela de vampiros.

La novela se nos presenta como un relato retrospectivo de unos hechos ya ocurridos. Aunque la narración se inicia temporalmente en un punto intermedio entre el principio y el final de la acción relatada, el tratamiento de la historia va progresivamente creciendo en interés a medida en que el autor nos va presentando a los personajes protagonistas, definiendo y perfilando sus caractere sobre la marcha.

En un momento dado de la trama, el relato costumbrista (que puede aburrir a alguno) va tornándose un poco más oscuro. La propia incredulidad de los personajes frente a los hechos que se desarrollan va pareja al escepticismo del lector, que es consciente de lo irreal del asunto. Pero cuando “empieza el lío”, ahí queda definitivamente enganchado y, pese a preveer el final, es cuando decide continuar con la lectura.

Protegido por el propio texto impreso, a estas alturas ya he perdido mi capacidad de susto respecto del texto escrito. Puedo tranquilamente afirmar que no me asuta nada de lo que leo. Por eso no puedo, sinceramente, opinar sobre una cuestión para la que no estoy capacitado.

Por otro lado, fascinado como quedé con la novela “It”, todas las demás obras que he leído de Stephen King me parecen inferiores. Por eso no puedo decir que esta novela me haya cautivado. Sin embargo, si es una buena novela, mucho mejor que la mayoría y por ello totalmente recomendable. Creo yo que, sobre todo, para aquellos lectores aun no familiarizados con S. King. 

Me despido ya, como manda la tradición, en esta noche previa a la de Difuntos, citando al Tenorio:  “Clamé al cielo, y no me oyó.Mas, si sus puertas me cierra,de mis pasos en la Tierra responda el cielo, no yo”.

Un saludo.

 

 

 

SINOPSIS EDITORIAL: Veinte años atrás, por una apuesta infantil, Ben Mears entró en la casa de los Marsten. Y lo que vio entonces aún recorre sus pesadillas. Ahora, como escritor consagrado, vuelve a Salem’s Lot para exorcizar sus fantasmas. Salem’s Lot es un pueblo tranquilo y adormilado donde nunca pasa nada, excepto la antigua tragedia de la casa de los Marsten. Y el perro muerto colgado de la verja del cementerio. Y el misterioso hombre que se instaló en la casa de los Marsten. Y los niños que desaparecen, los animales que mueren desangrados. Y la espantosa presencia de Ellos, quienesquiera que sean Ellos.

BIOGRAFIA: Escritor estadounidense (Portland, EEUU, 1947). Prototipo del escritor de literatura de terror. Superventas. Uno de los escritores cuyas obras han sido las más adaptada al cine: Los chicos del maíz (1978);  El misterio de Salem’s Lot (1975); La zona muerta(1979), Christine (1983), Ojos de Fuego (1980), Cujo (1981) y Pet Sematary (1981), El ciclo del hombre lobo (1984), La mitad oscura (1989), Misery (1989), Needful Things (Cosas indispensables, 1991), Eclipse total (Dolores Clairborne, 1992) y La milla verde (1996),  El Resplandor (1977) fue llevada a la gran pantalla por Stanley Kubrick en 1980,  La danza de la muerte (1978), Eso (It, 1986), Los Tommyknockers (1987) y La tormenta del siglo (1999). Su prolijidad (sí, existe esa palabra, lo he consultado en la RAE) le llevó incluso a publicar bajo pseudónimo de Richard Bachman, ascendiendo rápidamente, en igual medida, a las listas de superventas: Rabia (1977), La larga marcha (1979), Roadwork (1981) y El corredor (1982), que también fue llevada al cine posteriormente. Recientemente, pese a haber anunciado en el año 2000 su intención de abandonar la literatura, ha abordado la temática de la novela de suspense con Mr Mercedes (2014) con notable exito y acogida por parte del público. Por otro lado, en 2013 publicó la segunda parte de su novela más señera, El Resplandor, titulandola, Dr. Sueño (2013).

logo Stephen King

  • Título: El misterio de Salem’s Lot
  • Autor (es): Stephen King
  • Traductor: MARTA ISABEL GUSTAVINO CASTRO
  • Sello: DEBOLSILLO
  • Formato, páginas: BOLSILLO, 528
  • ISBN: 9788497931021


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“la verdad sobre el caso de Harry Quebert”, de joel dicker: pero… las capas de la cebolla, también son cebolla, ¿verdad?


“La verdad no cambia nada de lo que puede uno sentir por otro. Es el gran drama de los sentimientos.” J.D

Dice el refrán que el tiempo lo cura todo y, ciertamente, lo que no cura, o sobrevive o muere.

Con la literatura esta pasando hoy en día que cada novedad editorial tiene un corto recorrido vital. Cada “best seller” deslumbrante que hace aparición es como una luciernaga en la oscuridad de la noche que tiene un tiempo muy corto de vida, de brillo y resplandor  y que, pronto, es sustituido por otra “nueva figura emergente en el panorama literario”, para ser sumido en el olvido del consumo voraz y acelerado. La avidez de la industria es tal que ya no solamente nos abruman con novedades y lanzamientos semanales sino que autores recientes, de apenas unos pocos años, son convertidos en “clásicos modernos” por el mero hecho de permanecer aún en el catálogo.

La irrupción en el mercado de las nuevas tecnologias, la edición digital, la lectura online, twitter, instagram, facebook, whatsapp, etc, han acrecentado esta sensación de fugacidad, esa cualidad de lo efímero que ha alterado, incluso, nuestros hábitos lectores: se reduce la cantidad de palabras que podemos leer, se reduce el tiempo de lectura a apenas unos párrafos esquematicos, se premia con el Nobel a un “poeta” moderno que no publica literatura sino música. Todo nos lleva a un consumo inmediato y a un abandono inmediato también. Nuestra memoria de corto alcance se satura con conceptos, argumentos y formas literarias en permanente cambio y mutación y nos encontramos, a veces, desorientados en esa selva literaria, bloqueados y sin saber que camino tomar.

Y siempre aparece al rescate un nuevo escritor, joven, triunfador, exitoso, que nos ayuda a salir de la confusión y nos ofrece la posibilidad de leer su novela. Y sentirnos agradecidos de haber encontrado un nuevo entretenimiento, producto de consumo de alivio intelectual, al igual que el resto de los dos millones de lectores que nos precedieron.

En el caso que nos ocupa, podría ser así con Jöel Dicker y la novela “la verdad sobre el caso Harry Quebert”, pero no lo es en absoluto. Sí, es un best seller. Sí, nos lo han vendido como una novedad literaria inesperada. Sí, todo el mundo habla de él y esta de moda. Pero, sí, sí, también es una buena novela. Esta vez, la gran mayoría de la gente que la ha leido (además de haberla comprado) y ha opinado sobre ella, ha acertado.

Cuatro años despues de su publicación en Francia, tres desde su aparición en España, es tiempos suficiente para poder apreciar, desde la distancia, si las críticas recibidas lo fueron por mera especulación comercial, por el seguidismo del momento o por una crítica autentica sobre la calidad de la novela. En mi opinión, las críticas favorables fueron acertadas. O al menos coinciden con mi propio criterio.

Me gusta de esta novela, sobre todo, el desarrollo de la trama en tres tiempos históricos. El presente de la acción, el pasado inmediato y un lejano y oscuro pasado que se pretende iluminar. La madeja que se va desenredando, poco a poco, por la tozuda y sistemática investigación del protagonista y cuyo desenlace se va desentrañando con una dosificación acertada de la información. El juego temporal posibilita contrastar y reunir todas las piezas de la intriga que cada personaje va ofreciendo al protagonista y, permitirno, así, junto a él, reconstruir una realidad distinta de la que cada uno creía haber obtenido por sí mismo.

Me ha gustado, en igual medida, el tratamiento de cada personaje. Los matices con los que el autor va recreando sus distintas personalidades, tan complejas como nosotros mismos, tan contradictorias, con sus miedos, sus bajezas, sus ilusiones, sus esperanzas y desesperanzas. Al igual que las capas de la cebolla, vamos descubriendo poco a poco que la verdad, no es una verdad absoluta (nunca lo es), sino que se compone de muchas otras verdades y mentiras, conscientes e inconscientes, que nos contamos a nosotros mismos y que contamos a los demás.

Respecto del tratamiento del lenguaje, también me ha gustado. Lejos de ser un estilo vulgar, rápido, fácil y típico de los best seller, mi opinión es que es auténtica literatura (si es que eso existe y yo alguna vez he sido capaz de reconocerla). Como toda obra traducida, deberíamos agradecer al traductor que el tono de la narración sea ágil, comprensible, moderadamente formal sin incurrir en extravagancias cultistas, con diálogos creibles y eficaces y, en general un estilo descriptivo, reflexivo e intimista cuando debe serlo y buen conductor de la acción y la intriga, aunque alejado de la clásica novela de suspense, que no lo es.

Para concluir, puedo añadir que despues de tres años, yo también recomiendo “la verdad sobre el caso Harry Quebert”. Los que hayais esperado hasta ahora para leerlo, por fín podis hacerlo con toda tranquilidad. Me lo agradecereis.

Un saludo. 

JOËL DICKER: Escritor suizo francoparlante, 16/06/1985 en Ginebra, parte francófona de Suiza, hijo de una bibliotecaria y un profesor de Francés. A los 19 años tomó clases de actuación en la escuela de Drama en el Cours Florent en París. Estudiór Derecho en la Université de Genève, graduándose en 2010.

En 2012 publicó “La verdad sobre el caso Harry Quebert”, novela que fue galardonada con el Premio Goncourt, el Gran Premio de Novela de la Academia Francesa y el Premio Lire a la mejor novela en lengua francesa.  Otras obras son 

Con 10 años de edad, Dicker fundó La Gazette des Animaux (La revista de los animales), una revista acerca de la naturaleza, y que dirigió por siete años. Gracias a su trabajo en esta revista, recibió el Prix Cunéo a la Protección de la Naturaleza, y fue nombrado “Editor en jefe más joven de Suiza” por el Tribune de Genève.

En Septiembre de 2012 se publicó La Vérité sur l’Affaire Harry Quebert (La verdad sobre el caso Harry Quebert), una novela que ha sido traducida a 33 idiomas y que ha sido reconocida con el Grand prix du roman de l’Académie française en 2012.

En Enero de 2012 publicó “Los últimos días de nuestros padres” y en 2016 “El libro de los Baltimore”. 

SINOPSIS EDITORIAL: Quién mató a Nola Kellergan es la gran incógnita a desvelar en esta incomparable historia policíaca cuya experiencia de lectura escapa a cualquier intento de descripción. Intentémoslo:
Una novela de suspense a tres tiempos -1975, 1998 y 2008- acerca del asesinato de una joven de quince años en la pequeña ciudad de Aurora, en New Hampshire.
En 2008, Marcus Goldman, un joven escritor, visita a su mentor -Harry Quebert, autor de una aclamada novela- y descubre que éste tuvo una relación secreta con Nola Kellergan. Poco después, Harry es arrestado y acusado de asesinato al encontrarse el cadáver de Nola enterrado en su jardín.
Marcus comienza a investigar y a escribir un libro sobre el caso. Mientras busca demostrar la inocencia de Harry, una trama de secretos sale a la luz. La verdad sólo llega al final de un largo, intrincado y apasionante recorrido.

La verdad sobre el caso Harry Quebert (Joël Dicker)-Trabalibros

  • Nº de páginas: 672 págs.
  • Traducción: Juan Cárlos Duran romero
  • Editorial: ALFAGUARA
  • ISBN: 9788420414065


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“el partido”, de richard mcgregor: el capitalismo “made in china”


“The remarkable and largely overlooked truth about China is that it is still governed on Soviet hardware.” R.M 

Producto de su inteligencia, rendida a su genialidad, Napoleón Bonaparte alumbró una frase sobre China que ha venido citándose desde entonces en cualquier análisis de la realidad de dicho país: cuando China despierte, el mundo temblará.

En cierto modo, China ya ha despertado y el mundo no ha temblado. Al menos no por su despertar sino, ahora, por su recaída en el sueño y la recesión.

Mirándolo en perspectiva, una civilización milenaria que ha aportado a la humanidad gran base de su conocimiento material y espiritual, se encuentra hoy sometida a un proceso de cambio y adaptación desde un régimen político surgido a mediados del siglo pasado, apena 70 años, que es una nimiedad en comparación con su trayectoria y su importancia. Sin embargo la realidad es la que manda y, lejos ya las gestas y logros antiguos, la importancia e influencia actual del régimen chino y su comportamiento económico es determinante para el desarrollo y evolución de la economía global.

El libro objeto de reseña, nos acerca un poco más a la realidad de un régimen dictatorial y sus esfuerzos de conjugar y conciliar dos concepciones políticas y económicas tan dispares como el comunismo y el capitalismo. En realidad el capitalismo con los viejos modos totalitarios maoístas. Y también las maniobras de supervivencia de un aparato político elitista, represor y totalitario, el Partido Comunista Chino, y sus mecanismos de influencia y control sobre la estructura económica del país.

Pese a las expectativas sembradas por subtitulo de la obra, “El mundo secreto de los gobernantes comunistas chinos”, verdaderamente no responde exactamente a lo que se publicita. No es que sea un mal libro, sino que su contenido, al menos a mi parecer, no es tan profundo y sistemático como promete. Abarca distintos aspectos de la estructura económica China  y expone las facciones dentro del partido y sus distintas tendencias respecto del papel que debe adoptar la economía China en la globalizada economía de mercado capitalista. También saca a la luz el alto grado de nepotismo que impregna al régimen comunista chino, donde las distintas familias se reparten el pastel en los distintos sectores de la economía (financiero, tecnológico, energético, etc) intrigando para perpetuarse en el mismo indefinidamente a costa del sufrimiento pasivo de la inane población.   

En resumen, aunque no esencial para profundizar en la realidad política, social y económica de la China actual, si es un libro interesante y ameno que merece la pena leer.

Un saludo

 

SINOPSIS EDITORIAL: El Partido es la esclarecedora investigación de Richard McGregor sobre el Partido Comunista Chino, y el papel fundamental que desempeña en este país desde hace casi un siglo. Muchos libros han examinado el ascenso económico de China, su historial de derechos humanos y la turbulenta historia de sus relaciones internacionales, pero ninguno ha abordado la cuestión central para la comprensión de todos estos temas: cómo funciona el gobierno en el poder comunista. Un retrato magistral y perspicaz.

Richard McGregor, escritor y periodista australiano nacido en 1958. Ha sido el corresponsal jefe en la sección política del periódico The Australian, para Japón y China. También trabajó para “The International Herald Tribune”, la “BBC” y el “Far Eastern Economic Review. Ha trabajado como periodista en Taiwan, Sidney, Melbourne y Camberra. Actualmente es el former bureau chief del “Finacial Times”. Ha recibido varios premios, en 2008 y 2010 el “Society of Publishers in Asia” (SOPA), y el “Editorial Excellence Award” por el reportaje de las revueltas de Xinjiang.

el partido: los secretos de los lideres chinos-richard mcgregor-9788475069470

  • Nº de páginas: 375 págs.
  • Traducción: Laura Vidal
  • Editorial: TURNER
  • ISBN: 9788475069470


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“1984”, de george orwell: nos merecemos el futuro que hemos osado invocar.


“La guerra es paz. La libertad es esclavitud. La ignorancia es fuerza.

El poder no es un medio; es un fin en si mismo

Quien controla el presente controla el pasado y quien controla el pasado controlará el futuro

Ya estamos suprimiendo los hábitos mentales que han sobrevivido de antes de la Revolución. Hemos cortado los vínculos que unían al hijo con el padre, al hombre con otro y al hombre con la mujer. Nadie se fía ya de su esposa, de su hijo, ni de un amigo. Pero en el futuro no habrán esposas ni amigos. Los niños se les quitarán a las madres al nacer, como se les quitan los huevos a la gallina cuando los pone. El instinto sexual será arrancado donde persista. La procreación consistirá en una formalidad anual como la renovación de la cartilla de racionamiento. Suprimiremos el orgasmo. Nuestros neurólogos trabajan en ello. No habrá lealtad; no existirá más felicidad que la que se debe al Partido, ni más amor que el amor al Gran Hermano” G.O

Los años 80 fueron años de recrudecimiento de la Guerra Fría y de la amenaza nuclear. Guerras, desastres naturales, revoluciones sangrientas, asesinatos y magnicidios, hubo de todo y de todo lo peorcito que podía haber.

Sin embargo, también fue la década del definitivo deshielo. Del agotamiento y consunción del modelo político y económico soviético; una utopía irrealizable que tuvo como consecuencia, junto con el gemelo régimen comunista chino, la eliminación de millones de personas, por la guerra, la inanición, el asesinato y la represión política.

Concretamente el año 1984, homónimo de la estupenda novela de George Orwell, fue el año de la publicación de otra extraordinaria novela, “La insoportable levedad del ser”, de Milan Kundera, crítica con el régimen comunista checo, pero con un toque filosófico existencialista que supo conectar con las inquitudes de aquella generación de personas a las que iba dirigida. También fue el lanzamiento de los discos icónicos de dos grandes estrellas del Pop y Rock: “Like a virgin” de Madonna y “Born in the USA” de Bruce Springsteen (tan solo por ello, merece la pena ser recordado ese año 1984). Cómo nó!, ese año fue el lanzamiento de la película basada en la novela, protagonizada magistralmente por John Hurt.

Ciertamente, a la vista de la innumerable información que existe sobre la obra de Orwell, mucho más erudita y precisa que la mía, esta reseña no pretende ser un estudio detallado sobre la novela. No me siento capacitado para ello, fuera de saber apreciar la perfección de su estructura, la genialidad de su innovación y la fuerza de su mensaje, a la vez que la amenidad de su argumento y el atractivo de su tratamiento literario. Tampoco pretende ponderar las virtudes de la obra literaria en sí. Ni siquiera incentivar su lectura. Poco puedo aportar en ese sentido que no haya sido ya intentado por otros, y que no haya conseguido la obra por sí misma.

Sin más, quizas, pretendo con esta reseña aportar una reflexión personal sobre el significado y valoración ética de la novela 1984. Ética, filosófica, que no ideológica o política.

Aunque las previsiones premonitorias de Orwell no se cumplieron, al menos no en los términos imaginados por el novelista, si es cierto que la sociedad occidental no ha solventado nunca ese precario equilibrio entre la libertad y la seguridad, inherente creo yo, a la condición humana: el riesgo de sucumbir al vértigo de la responsabilidad de una eleción libre y voluntaria o caer en el abandono complaciente de la dejación de nuestros derechos a cambio de un inmediato e ilusorio bienestar (“panem et circenses”). El conformismo y el sometimiento a la autoridad que fue estudiado por el psicologo Erich Fromm como mecanismo de huída de las personas frente al miedo que provoca la libertad.

La importancia y significación de la novela 1984 de Orwell, junto con la estupenda sátira “La rebelión en la granja”, radica en que desveló los mecanismos de la represión y manipulación del régimen totalitarista soviético (y con él, el de todo totalitarismo camuflado bajo el disfraz del patriotismo, del nacionalismo e, incluso, de la democracia) con el objetivo de influir no solo en la libertad de elegir de las personas sino, más allá aún, en la misma capacidad de pensar.

Orwell supo ver todos los instrumentos de control social de los que se sirve el poder para someter y sojuzgar al indefenso ciudadano individual: la generalidad de las medidas “excepcionales” en defensa de un hipotetico enemigo exterior y también de un enemigo interior, convenientemente aleatorio e indeterminado; la manipulación mediante la propaganda política y el sometimiento a consignas uniformadoras que diluyen el individuo y lo cohesionan en una masa informe siempre conducida y orientada al objetivo común; la permanente visibilidad y exposición al escrutinio general, que elimina no solo la discrepancia sino la mera voluntad de discrepar; la alteración del lenguaje se llega a la alteración de los mecanismos de pensamiento y con ello a la anulación de la voluntad de la persona y su conversión en un mero sujeto voluble y manipulable; la eliminación sistemática de toda costumbre y tradición, fundamento de la antigua sociedad que se pretende erradicar, y su sustitución por “lo nuevo”, “lo moderno”, “lo mejor”, sin otorgar al individuo el más mínimo derecho a elegir.

Tiene una gran vigencia en la actualidad el ejemplo orwelliano por cuanto que debemos ser muy cautos a la hora de someternos a la dictadura del lenguaje políticamente correcto que lo que hace es anular nuestra capacidad de pensamiento crítico en favor de campañas de acción controladas por intereses ajenos a los nuestros. Y se ha convertido en algo mucho más importante ahora que es dificil discernir donde se encuentra el peligro. Porque es obvio nuestro rechazo al genocidio, a la represión política, a la dictadura “visible”, pero nos encontramos expuestos a otras muchas influencias no detectables que, en defensa de valores como la “modernidad”, el “progreso”, “el bienestar de la mayoría”, ocultan una ofensa contra la libertad y contra la tolerancia. Independientemente del color político que las ampare.

La lectura de la novela de Orwell es imprescindible para percatarnos de las presiones invisibles a las que estamos sometidos. Yo la metería en la misma maleta que otras tantas obras universales como “la rebelión en la granja”, del mismo autor, “Un mundo feliz” de Aldoux Huxley, “Nosotros” de Zamiatin, “El proceso” de Kafka, “La naranja mecánica” de A. Burguess, “El cero al infinito” de A. Koestler y “Vivir” de Ayn Rand.

Un saludo.

BIOGRAFIA: Eric Arthur Blair (Motihari, Raj Británico, 25 de junio de 19031, Londres, Reino Unido, 21 de enero de 1950), conocido bajo el seudónimo de George Orwell. Fue un escritor, periodista y ensayista británico, muy activo y comprometido políticamente, hasta el extremo de participar en la Guerra Civil española enrolado en las Brigadas Internacionales. De su experiencia en la guerra y la represión interna dentro de las filas comunistas llegaría a decir: «La guerra de España y otros acontecimientos ocurridos en 1936-1937 cambiaron las cosas, y desde entonces supe dónde me encontraba. Cada línea en serio que he escrito desde 1936 ha sido escrita, directa o indirectamente, contra el totalitarismo y a favor del socialismo democrático como yo lo entiendo».

Destaca en su obra su faceta periodística, con libros como “Homenaje a Cataluña” (Homage to Catalonia), sobre la guerra civil española, o “El camino a Wigan Pie” (The Road to Wigan Pier), que describe las pobres condiciones de vida de los mineros en el norte de Inglaterra. Igualmente destacan sus novelas “Rebelión en la granja” (Animal Farm), como alegoría de la corrupción estalinista de los ideales socialistas de la Revolución rusa, y 1984”, una visión distópica de la sociedad fuura bajo un régimen totalitario muy parecido el régimen estalinista.

RESUMEN EDITORIAL: En el año 1984 Londres es una ciudad lúgubre en la que la Policía del Pensamiento controla de forma asfixiante la vida de los ciudadanos. Winston Smith es un peón de este engranaje perverso, su cometido es reescribir la historia para adaptarla a lo que el Partido considera la versión oficial de los hechos… hasta que decide replantearse la verdad del sistema que los gobierna y somete.

1984

  • Título: 1984.
  •  Título original: Nineteen Eighty-four.
  • Autor/a: George Orwell.
  • Editorial: Debolsillo.
  • Traducción: Miguel Temprano García.
  • Año: 2013 (1949).
  • Páginas: 329.
  • ISBN: 9788499890944.


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“el cristiano mágico” de terry southern: corriendo sin control y cuesta abajo.


“La mayor parte de los críticos, después de haber despellejado los dos primeros programas tildándolos de “tremendos coñazos”, se mostraron impávidos a la espera de ver en qué dirección soplaba el viento a partir de entonces” T.S.

“Grandioso”, “extraordinario”, “un ejercicio de genialidad extrema”… Cuando leo u oigo esos elogios desmesurados, siempre ejecuto ese acto reflejo de mirar hacia los lados, buscando ese charco que estamos a punto de pisar, el autobús que casi nos arrolla o la caca de paloma que amenaza nuestra inmaculada integridad.

¡Vamos!. Que mi naturaleza permanentemente recelosa me lleva a desconfiar de las alabanzas gratuitas como si fueran señales de peligro inminente.

En el caso que nos ocupa, después de haber leído “el cristiano mágico”, del autor americano Terry Southern, me acerco a las solapas del libro y releo la reseña editorial con perfecta estupefacción: “estamos ante uno de los libros más extravagantes, crueles y salvajes jamás escritos sobre América”.

Me vuelvo a la portada del libro y por más que busco o rebusco no encuentro justificación a tanta euforia ni a tanta generosidad crítica. ¿Estamos hablando de Mark Twain? ¿Groucho Marx, acaso? ¿o quizás, Ambrose Bierce, John Kennedy Toole, Woody Allen o, por irnos un poco más lejos, Mihail Bulgakov?

Porque, preferencias aparte, son esos autores los que yo asocio con las cualidades de extravagancia, ironía, humor ácido, inteligencia desatada y transgresora y excelentes cualidades literarias: El “diario de Adan y Eva”, las “memorias de un amante sarnoso” o “Groucho y yo”, el “Diccionario del Diablo”, “la Conjura de los Necios”, “El maestro y Margarita”, “Filosofía a mano armada” de Tibor Fisher. Pero no “el cristiano mágico”.

Por el contrario, la obra objeto de reseña, sin ser una obra menor, no cumple, ni de lejos, con lo prometido en la solapa del libro. Si es cierto que es divertida e inteligente. También cuenta con una buena caracterización del personaje principal. Pero, a mi juicio, se queda en una sucesión de escenas disparatadas, sin continuidad lógica ni cohesión interna. Un anecdotario ingenioso al modo de “el club de la comedia”, que acaba tan abruptamente como se inició.

Esto es lo que más me ha incomodado de esta obra. El inicio es ocurrente y atractivo, Un presentación “in media res” que el lector espera ver explicada más adelante (cosa que hace). Pero poco más se nos ofrece sobre las motivaciones del protagonista. Algo sabemos de su carácter, pero no nos explica sus orígenes y sus íntimas motivaciones. Y al fina, no hay final. Un abrupto precipio… y !ahí te quedas, mariposa!

Terry Southern, es un autor, para mí desconocido, que se ha demostrado un hábil, inteligente y mordaz guionista de cine y televisión. A la vista de sus trabajos y colaboraciones extraliterarias no me cabe duda de su valía. Pero las extrapolaciones y consideraciones críticas añadidas a esta obra me parecen sobrevaloradas.

Siempre que alumbro una crítica negativa me causa gran pesar por miedo a que mi propia ignorancia me haga ser osado y lenguaraz en perjuicio de una obra a cuya altura, quizás, mi pobre juicio no alcance. Pero a pesar de todo, me creo capaz, si no de ofrecer una reseña inteligente y bien fundada, por lo menos afrontar críticamente los comentarios y elogios desafortunados.

Puede que hayan sido las expectativas volcadas en la obra las que me hayan conducido a la decepción final. En cualquier caso, siempre recomiendo que cada uno forme su propia opinión. En este caso, apenas 150 páginas pueden haceros salir de la duda y contrastar pareceres con el mío. Con todo, quizás merezca la pena intentarlo.

Un saludo 

TERRY SOUTHERN (1 de mayo de 1924 – 29 de octubre de 1995) escritor norteamericano, guionista y ensayista que se codeó en a lo largo de su carrera con la vanguardia literaria de aquel momento.

En el París de los años 50 tuvo contacto con, Mason Hoffenberg (con el que co-escribió la novela Candy) o Mordecai Richler, con James Baldwin y con intelectuales franceses de la talla de Jean Cocteau, Jean-Paul Sartre o Albert Camus.

Durante 1954 y 1955 Southern conoció a dos de sus héroes literarios, William Faulkner y el autor de The Man With The Golden Arm, Nelson Algren, al que entrevistó para Paris Review en el otoño de.

Durante 1959 y 1960 conoció y trató a James Jones, William Styron, Norman Mailer, Philip Roth, H.L. Humes, Jack Gelber, el Aga Khan, Blair Fuller, Jules Feiffer, Jackie Kennedy, la actriz británica Jean Marsh, Gore Vidal, Kenneth Tynan y su primera esposa, Elaine Dundy, a través de los cuales Southern conoció al humorista Lenny Bruce.

En el verano de 1962 trabajó dos meses como editor suplente en Esquire.

En parte por recomendación de Peter Sellers, Stanley Kubrick le pidió a Southern que le ayudara a revisar el guion de Dr. Strangelove or: How I Learned to Stop Worrying and Love the Bomb de 1964. 

En la segunda mitad de los años 60 trabajó en los guiones de una serie de películas “de culto”. Sus apariciones en este período incluyen The Loved One (1965), El coleccionista (1965), The Cincinnati Kid (1965), Casino Royale (1967), Barbarella (1967), Easy Rider (1968), El cristiano mágico (1969), y The End of the Road (1970).

Southern fue contratado por Michael O’Donoghue, el guionista jefe de Saturday Night Live para escribir para la temporada de 1981-1982 del programa de la NBC.

En abril de 1983 fue contratado para trabajar en una secuela planeada para Easy Rider y titulada Biker Heaven.

Southern consiguió un trabajo de profesor en el Laboratorio de Guionistas de Sundance en el verano de 1989. También colaboró en la preparación y publicación de las Blinds and Shutters, un libro sobre la fotografía de su difunto amigo Michael Cooper, editado por Perry Richardson y publicado en una edición limitada en 2000, con copias firmadas por Paul McCartney, Keith Richards, Sandy Lieberson y Allen Ginsberg.

Durante este tiempo, Southern se reunió brevemente con el cineasta canadiense David Cronenberg para discutir una posible adaptación de la novela de BurroughsNaked Lunch’ (que Cronenberg realizaría posteriormente), pero la reunión no tuvo éxito. Southern no volvió a tener participación en el proyecto. En noviembre de 1989 se entrevistó con Victor Bockris y los resultados fueron publicados en la revista Interview.

SINOPSIS EDITORIAL: Guy Grand es un millonario excéntrico (el último de los grandes derrochadores) decidido a crear desorden en el mundo y dispuesto a no escatimar gastos para conseguirlo. Tras una vida marcada por las bromas pesadas y los planes enloquecidos, su último objetivo consiste en probar su teoría acerca de que nadie puede resistirse al poder del dinero, y que, por conseguirlo, cualquiera haría lo que se le pidiera, por más degradante que fuese. En el universo de Guy Grand, todos tienen un precio, y él está dispuesto a pagarlo.
ISBN: 978-84-15130-39-0
Editorial: Impedimenta
Formato: 13 x 20 cm
Páginas: 152
Traducción: Enrique Gil-Delgado


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“el sindrome e”, de franck thilliez: por entre las grietas de lo consciente se cuela un extraño


“Hemos podido descubrir las zonas del cerebro implicadas en el proceso de compra, como la ínsula, que es la zona del dolor y el precio, el cortex prefontral medio, el putamen o el cuneo. Pronto bastará que una anuncio entre en su campo visual o sonoro para que tenga impacto en su cerebro. Aunque sus ojos o sus oídos no presten atención, habrá sido concebido de tal manera que estimulo los circuitos de memorización y el proceso de compra” F.T.

Cuando Perseo entró en la cueva de las Gorgonas se cuidó mucho de llevar su bruñido escudo de bronce para evitar mirar directamente el horror de la mirada de Medusa y así quedar convertido en piedra.

Dudo mucho que esta referencia, algo pedante y traída por los pelos (otra broma involuntaria), haya venido a la mente de algún lector de la novela que nos ocupa. Muy posiblemente se acomode mejor esa secuencia estremecedora de la película “The ring” donde las víctimas de la maldición morían sólo con ver un video endemoniado. O esa estupenda novela de Josh Malerman titulada “a ciegas”, donde un horror desconocido que  ataca al género humano hasta hacerlo enloquecer, se introduce también por la mirada. 

En la novela, el simple visionado de una antigua película muda produce consecuencias extrañas en la persona que la ve. Desde la alteración del ritmo cardíaco hasta la aparición de una ceguera de origen incierto.

Su argumento, sin embargo, no trata ni de mitos ni de maldiciones. Trata más bien del mal que subyace en el género humano, de sufrimiento interior, de la capacidad de cada individuo de superar (o no) el condicionamiento de la adversidad, el dolor o las malas influencias.

Y para contarnos todo eso utiliza el vehículo de la mirada. La idea de que, si bien los ojos son la ventana del alma, esa ventana abierta al vacío de los otros también puede ser una invitación a que el horror ajeno entre en nosotros.

Con gran habilidad argumental, Thilliez nos presenta una trama basada en la idea de los experimentos sobre las imágenes subliminales en el cine, combinada con una malévola conspiración urdida en los albores de la guerra fría que sabe aprovechar y encauzar hacia la manipulación y tortura psicológica toda la genialidad de un precursor y clarividente cineasta. Y alimentar su locura para desarrollar un “arma” devastadora: nuestra violencia latente liberada del freno de la conciencia, la culpa o la compasión.

A esta trama adictiva se le añade un estilo trepidante y  directo que sabe administrar las pausas y ofrecernos paso a paso, las dosis necesarias de información para que mantenerlos en vilo hasta el desenlace final.

Igualmente, a mi juicio, los personajes principales, están muy bien perfilados y caracterizados. Por un lado, el comisario Sharko, aquejado de una esquizofrenia paranoide que, sorprendentemente, nadie es capaz de detectar. Por otro lado, la teniente Lucie, esforzada madre de familia, muy capaz y competente en su trabajo, aunque no tanto en su vida personal.

 La novela reúne los ingredientes de una buena novela negra con aspiraciones de superventas.

La única objeción que puedo ponerle es que, si bien tiene un final cerrado, el autor nos deja bien claro un “continuará” que a mí, personalmente, me desagrada sobremanera. Todos somos conocedores del mercado y de la necesidad de aprovechar el tirón de un personaje, pero el autor podía limitarse a escribir, sin más, otra nueva novela, sin tener que avisar, sin arrobo alguno, que las peripecias de los personajes van a tener una continuación. Yo prefiero pensar que cada novela es única y no que forma parte de una cadena de montaje perfectamente planificada. Pero yo soy muy raro.

En fin, ahora que viene el veranito, es una buena lectura, interesante y sin complicaciones.

Un saludo.

BIOGRAFIA: Franck Thilliez sitio web oficial (Annecy 1973) escritor francés, ingeniero en nuevas tecnologías. Su primera novela fue El ángel rojo (Train d’enfer pour Ange rouge, 2004),  Le chambre des morts ha sido llevada al cine en 2007 por Alfred Lot. En 2010 publica El síndrome E, primer volumen de un díptico sobre la violencia, seguido de Gataca en 2011 y Atomka en 2012

SINOPSIS EDITORIAL: Un hecho muy extraño altera el verano de la teniente de la policía de Lille Lucie Hennebelle: un ex amante suyo se ha quedado ciego cuando visionaba un cortometraje que acababa de comprar al hijo de un coleccionista recientemente fallecido. Una película, muda, anónima, con un toque malsano, diabólico y enigmático. A trescientos kilómetros de distancia, el comisario Franck Sharko, de la policía criminal, acepta volver al servicio bajo la presión de sus jefes, tras haber abandonado el departamento. Se han hallado cinco cadáveres a dos metros bajo tierra que resultan imposibles de identificar, ya que tienen las manos cortadas, la cabeza abierta y cerebro, dientes y ojos extraídos. Al tiempo que Lucie descubre los horrores que oculta la película, una misteriosa llamada le informa de la relación entre el filme y la historia de los cinco cadáveres, y hace que Lucie y Sharko, dos seres absolutamente distintos, y quizás por ello tan cercanos, se encuentren para investigar lo que parece el mismo caso.

  • Título: El síndrome E
  • Autor : Franck Thilliez
  • Traducción: Joan Riambau Möller
  • Editorial: Destino
  • Año de edición: 2011
  • Páginas: :576
  • ISBN: 978-84-233-4531-1