lo que yo leo

Un blog sin pretensiones, sobre reseñas literarias para leer en 10 minutos; contiene comentarios sobre libros, recomendaciones, divagaciones y toda clase de digestiones literarias que un lector compulsivo ha aderezado a su gusto. Por supuesto, abierto a colaboraciones y opiniones. Casi es obligatorio equivocarse aunque, evidentemente, yo soy yo y tú, eres tú, por supuesto; pero ni yo soy tú ni tú eres yo, por lo tanto, todo lo que escribas es tu responsabilidad: cada uno es dueño de sus palabras y de sus silencios, sin embargo, tu libertad no te permite escribir nada ilegal o degradante para otros como tú y como yo. Es por eso que, al menos ese SILENCIO sí impera en este blog.


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“la vieja familia. saga de los longevos 1”, de eva garcía sáenz: truco o trato.


“Estábamos ya llegando a Puente Viesgo cuando vimos aparecer la silueta cónica de la montaña. Monte Castillo dominaba todo el valle de Toranzo, por eso había sido el punto de oteo de las manadas de ciervos en tiempos de mi padre” E.G.S.

La categorización de las obras literias en géneros o subgéneros ayuda al lector, en primer lugar, a escoger sus lecturas; en segundo lugar, a entender y valorar lo que esta leyendo, contrastando su calidad con otras novelas parecidas y buscando los elementos definidores, esos que motivaron su elección. Sin embargo, algunas veces, la perfecta y ajustada adscripción a un género fomenta la pereza intelectual por el abandono de las obligadas rutinas de observar, cuestionar y razonar nuestras lecturas, además de otro interés como es la búsqueda del entretenimiento y el disfrute.

Cuando nos encontramos una novela ecléctica, ambigua, de dificil clasificación, que no se deja definir por corriente alguna, nada más que la mera narración de una historia, surgen dificultades al valorarla si las ideas preconcebidas del lector no son inmediatamente ratificadas sino refutadas por un texto que le deja huerfano de referencias y reconocimientos y le impide seguir por el sendero que le motivó a iniciar su lectura.

La novela “la vieja familia” a tenor de la sinopsis de la presente novela, podría enmarcarse dentro del género de la novela histórica, quizás igualmente más propio de un thriller histórico. Pero sin embargo no es ni lo uno ni lo otro. Se anuncia con un elemento fantástico, como es la edad del protagonista, el cual se remota a la Prehistoria, y se desarrolla en un museo arquelógico. Con estos mimbres la autora podria haber elaborado un relato mejor anclado a la trama de base. Por el contrario, su lectura nos lleva hacia una novela de corte romántico, realmente una historia de amor y desamor, de seducción, de relaciones románticas, con un transfondo histórico -bastante superficial- y enmarcada en una trama palgada de intrigas familiares, indisolubles relaciones tóxicas -como sólo una familia puede, a veces, fomentar ineludiblemente-, un sustrato científico muy bien documentado y engarzado en la trama y, como no podía faltar, un misterio irresuelto que acaba por solucionarse.

Lo cierto es que su lectura no me ha gustado. A pesar de que su ritmo es agil, propio de un best seller – que lo es, sin que ello signifique, por sí solo, carencias en su calidad-, los personajes responden a estereotipos, más como exigencias de propio género en el que se conduce que por su propio rol en la trama. Su marcada adscrición a la novela romántica, no enteramente dominante pero sí mayoritaria, oscurece todas las demás fortalezas de la novela, sobre todo los diálogos y la estructura del relato, un juego a voces en primera persona, alternadamente por ambos protagonistas, con aclaratorias regresiones al pasado remoto de uno de ellos. La ambientación histórica, si bien bastante documentada, al igual que la argumentación pseudo científica que justifica la extraordinaria longevidad de los protagonistas, en realidad aparece algo fría y banal, pues no deja de ser un exótico trampantojo que nos distrae de la verdadera esencia, netamente sentimentaloide, de la novela. Como siempre que emito una opinión discrepante o desfavorable, recomiendo la lectura personal para despejar dudas y formarse la propia opinión sobre el valor y calidad de la obra en cuestión. Un saludo

BIOGRAFIA: Eva García Saénz de Urturi, novelista española nacida en Vitoria en 1972. Su primera novela, objeto de esta reseña, fue editada vía Amazon, con una gran respuesta del público. La saga de los longevos: La vieja familia- saga de los longevos 1, 2012; Los hijos de Adán -saga de los longevos 2, 2014; El silencio de la ciudad blanca, 2016; Los ritos del agua -trilogia de la ciudad blanca 2, 2017

SINOPSIS EDITORIAL: ¿Qué harías si tu jefe, un experto arqueólogo, te confesara que nació hace 10.300 años? Iago del Castillo, un carismático longevo de 10.300 años al frente del Museo de Arqueología de Cantabria, se ve arrastrado, en contra de su voluntad, a dirigir una investigación genética: sus hermanos Nagorno —un conflictivo escita de casi 3.000 años— y Lyra —una huidiza celta de 2.500 años—, cansados de enterrar durante siglos a sus familias efímeras, están obsesionados con identificar su rara mutación y tener hijos longevos. Adriana, una joven y resuelta prehistoriadora, regresa a su Santander natal, contratada por el museo, dispuesta a rehacer su vida y aclarar el extraño suicidio de su madre, la psicóloga de cabecera de la alta sociedad cántabra, ocurrido quince años atrás. Iago y Adriana chocan desde el primer momento, aunque entre ellos surge una intensa atracción que ambos intentan ignorar. No imaginan que su pasado determina su destino. Cuando descubran la cruda realidad y reaccionen, las consecuencias de sus actos les dejarán marcados para siempre.

  • Nº de páginas: 592 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editorial: LA ESFERA DE LOS LIBROS
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788490609644

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“la noche a través del espejo”, de frederic brown: una resaca creativa.


 

Se trata de una secuencia onírica perfecta. Y tenga en cuenta que el Jabberwocky, que probablemente sea lo mejor del segundo libro de Alicia, esta escrito en el lenguaje de los sueños. Esta lleno de palabras como “frumioso”, “hombroroso”, “esmeso”, palabras que ofrecen una imagen perfecta dentro de un contexto, pero sin que logremos dar con dicho contexto. En un sueño entendemos completo su significado, pero lo olvidamos al despertarnos” F.B.

A todo aficionado a la literatura le fascina y embelesa esa capacidad de algunos autores de convertir la técnica de la metaliteratura en un género, o subgénero narrativo en sí mismo, por la pericia y maestría de encarnar en la trama y estructura de su obra sus reflexiones e inquietudes sobre la teoría literaria o la crítica y estudio de otras obras de ficción.

Contando con el antecedentes, entre otros, de la famosa escena cervantina del expurgo de la bibliteca de Don Quijote, la presente obra de Frederic Brown nos anuncia, ya desde el título de la misma, su admirado tributo a la obra de Lewis Carroll.

Y en su interior nos encontramos con una novela negra excelente que recrea la presencia constante del personaje Alicia pero sin caer en el plagio o simulación, sino que nos ofrece un relato original, con un argumento atractivo, propio de la novela negra, y una trama perfecta que, como los engranajes de un reloj, va cerrando el circulo de su propio argumento a medida que van transcurriendo las horas en la ficción, aclarandose las incognitas en la misma medida en que las horas del reloj vienen anunciando el día y el fin de la noche y del sueño.

Durante su lectura, no deja de asomar una vaga semejanza con la película “After Hours” de Scorsese (“Jo, que noche” titulada en español), bastante posterior a su publicación, obviamente. Toda la trama se desarrolla en una noche demencial, absurda y onírica, donde sospechamos que el personaje principal pierde la conciencia por un uso demasiado “terapeutico” del alcohol. O quizás, como el propio personaje reiteradamente reflexiona, más que perder la conciencia, gana una lucidez “distinta”, una extraña percepción mística producto de la resaca.

Dado el año de publicación, alrededor de 1950, al lector actual, subyugado por la ideología de lo políticamente correcto, le puede parecer excesivo tanta referencia al alcohol. Y ciertamente choca un poco con nuestra imagen actual de lo que es el efecto socializador de la bebida con el permanente trasiego del protagonista y sus contantes referencias al wisky y a la cerveza. Pero todo ello no deja de explicar racionalmente el devenir del los acontecimientos, el comportamiento del personaje y sus propias reflexiones.

Narrada en primera persona, al estilo de la genial película “Sunset Bolulevard”, de Wilder, de 1950 (“El crepusculo de los dioses”, en España) – perdón por las constantes referencias cinematográficas, al parecer las ideas me vienen hoy en formato imagen-, los dialogos son abundantes, precisos, certeros, no redundantes y, en ocasiones, bastante profundos y serios.is C

Su lenguaje, dentro del subgénero en que se encuadra, además de las referencias y reflexiones a la obra de Lewis Carroll, es sencillo, sin construcciones extrañas ni largas subordinadas, directo y preciso, centrado en orientarnos en los acontecimientos que relata más que en la descripción d eambientes y personajes.

Estos, los personajes, se pueden reducir a uno solo, el protagonista, siendo el resto meros actores secundarios que van apareciendo y desapareciendo en la medida en que lo exige su guión.

Sobre la trama, ya hemos dicho que no ofrece una intriga interesante, amena, genial en su sencillez y en su estructura, donde cada elemento, cada hilo de acontecimientos, va siendo anudado y aclarado al final. Una factura clásica sin trucos de prestidigitación técnica, ni espectaculares triples saltos y torsiones argumentales, ni el apocalipsis final al que nos han venido acostumbrando las novelas actuales. Simplemente una clásica novela policial genial y maravillosa.

Un saludo

BIOGRAFIA: Fredric Brown, escritor norteamericano nadido en 1906 en Cincinnatti y fallecido en Tucsa, Arizona, en 1972. Principalmente autor de relatos policiacos, suele ser más reconocido tambiñen por sus relatos y novelas de ciencia ficción. En ambos géneros se mostró muy prolífico.  1948 El asesinato como diversión; 1949 Universo de locos; 1949 La caza del asesino; 1950 La noche a través del espejo; 1953 Amo del espacio;1955 ¡Marciano, vete a casa!; 1957 Vagabundo del espacio.

SINOPSIS EDITORIAL: Considerada la obra cumbre de Fredric BrownLa noche a través del espejo, recrea la alocada estructura de Alicia en el país de las maravillas y Alicia a través del espejo, en un relato poicíaco donde nada es lo que parece, y que se va complicando conforme avanza la acción, repleta de ingenio y sentido del humor. 
El protagonista, Doc Stoeger, es un editor de un periódico semanario local de una pequeña ciudad, harto de no no haber publicado una sola exclusiva en veinterés años. La visita de un extraño personaje, que como Stoeger también es un declarado amanate de la literatura de Lewis Carroll, lo atrapa de un cadena de sucesos extraños, casi surrealistas, que pondrán en peligro su propia vida. Un final tan inesperado como sorprendente cierra una novela policíaca perfecto y extraña, rebosante de ingenio, que trasciende los límites del género negro y se ha ido convirtiendo con el tiempo en uno de los clásicos de la novela norteamericana del siglo XX.

  • Editorial: Reino de Cordelia
  • Traducción: de Susana Carral y Juan Salvador
  • Colección: Literatura
  • Páginas: 304
  • Formato: 13 x 20 rústica con sobrecubierta y cuadernillos cosidos
  • ISBN-13: 978-84-15973-22-5