lo que yo leo

Un blog sin pretensiones, sobre reseñas literarias para leer en 10 minutos; contiene comentarios sobre libros, recomendaciones, divagaciones y toda clase de digestiones literarias que un lector compulsivo ha aderezado a su gusto. Por supuesto, abierto a colaboraciones y opiniones. Casi es obligatorio equivocarse aunque, evidentemente, yo soy yo y tú, eres tú, por supuesto; pero ni yo soy tú ni tú eres yo, por lo tanto, todo lo que escribas es tu responsabilidad: cada uno es dueño de sus palabras y de sus silencios, sin embargo, tu libertad no te permite escribir nada ilegal o degradante para otros como tú y como yo. Es por eso que, al menos ese SILENCIO sí impera en este blog.


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“un disparo” de lee child: un blanco perfecto para la gran pantalla.


“Reacher entendió cómo aquella decisión había cambiado cosas: el principio de su divorcio largo y lento del ejercito, y el inicio de su agitada vida, el principio de sus continuos traslados, tras los cuales nunca echaba la vista atrás, y el principio de la actitud de no querer hacer lo mismo dos veces” L.C.

Las impresiones que nos causa una buena historia de intriga pueden estar contaminadas por la polución mediática que satura el ambiente de anuncios publicitarios, de reportajes que nunca son informaciones y de opiniones de dudosa parcialidad que envuelven dicha historia a raíz del estreno de su adaptación cinematográfica.

Yo, que me vanaglorio de ser inmune a tales influencias (ingenuo de mí,  vanidad de vanidades), me he puesto a leer una vieja novela que tenía arrinconada en el cajón de los “para luego” y he escogido, precisamente, el mismo día del estreno de la película basada en la misma. Dudo que sea casualidad y seguramente algún deseo subliminalmente inducido me ha llevado a elegirla y a hacerlo en este momento y, con ello, y con mi reseña, he contribuido involuntariamente al aluvión de bits que ya desborda la red en referencia a la película y a la novela que le sirve de guión argumental.

La novela en cuestión es “un disparo”, del escritor británico Lee Child y la película se titula, ”Jack Reacher”, protagonizada por Tom Cruise. Como nunca dejo que una buena película me arruine un buen libro o, mejor expresado, que condicione la lectura de un libro, aún no la he visto y dado que tampoco es objeto de la presente reseña, no voy a incurrir en el tópico de  avivar la –divertida- polémica sobre si es mejor el libro o su adaptación cinematográfica (¿existe alguna adaptación literaria de una película?) Y es que para mí no existe esa batalla entre los distintos medios de expresión artística sino entre niveles de excelencia y calidad, cada una en su ámbito.

El título de la película hace referencia al nombre del protagonista de la novela, la cual forma parte, a su vez, de una saga de novelas con el mismo personaje, al modo de otros autores del género como Crumley (Sughrue),  Connolly (Charlie Parker), Connelly (Harry Bosch), etc. Cito principalmente a estos porque, aunque existen otras largas series de novela negra como las de Mankell (Wallander) y Rankin (Rebus), entre otros, cuyo protagonista es un policía en activo, aunque comparten todas ellas muchos elementos del mismo modelo: el policía (o militar de élite) desencantado que, retirado voluntariamente de la institución que en su día le entrenó -y le dotó de unos valores primordiales y la voluntad tenaz para preservarlos-, mantiene una lucha solitaria contra el mal que es en realidad una lucha contra el vacío de sí mismo.

Jack Reacher es ahora un vagabundo voluntario que se ha hecho invisible para el sistema recorriendo el país sin  dejar rastro: nombres falsos en moteles de mala muerte, ropa de usar y tirar. Sin embargo, un antiguo francotirador del ejercito al que conoció en Kuwait mientras ejercía de capitan de la policía militar reclama su presencia tras cometer un asesinato múltiple en Indianapolis. La hermana del asesino contrata como abogada a la hija del fiscal del distrito que ejerce la acusación y ésta recaba la ayuda de Reacher para esclarecer las circunstancias de dicho asesinato toda vez que el asesino permanece en el hospital aquejado de amnesia postrumática al haber sido agredido en la prisión donde estaba recluído a la espera de juicio. La trama se complica con la existencia de una mafia rusa formada por antiguos supervivientes de los gulag soviéticos y sus manejos y corruptelas en connivencia con las autoridades de la ciudad 

Destaco en esta obra de Lee Child que, pese a contar con cierta carga crítica (sobre la corrupción política y/o policial y los oscuros intereses políticos de las instituciones militares y de inteligencia americanas) lo cierto es que carece de una mirada analítica del entorno social o político donde se desarrolla la acción. Por ello, quizás, al protagonista le falta cierta capacidad de introspección, cierta profundidad psicologica que caracteriza a las novelas más notables del género y que, por cierto, cimentan su atractivo. En efecto, Reacher no rezuma ni amargura ni decepción, sino un desapego hedonista que le lleva a pasar desapercibido y limitarse a disfrutar errabundo de la ausencia de arraigo y responsabilidades. Existe también alguna referencia amable hacia la Guerra de Kuwait y la intervención americana en la misma pero sin connotaciónes políticas, quizás por ser el autor de nacionalidad británica y no querer meter sus pies en ese jardín.

El principal peso de la novela recae en su argumento y la resolución de la intriga que va incrementándose progresivamente desde una “verdad” incuestionable para el lector, construida sobre un entramado formado por distintas líneas temáticas, -alguna de ellas bastante documentadas y otras relatadas con mayor o menor profusión- referidas a la instrucción procesal de los delitos en el sistema judicial americano, sobradamente conocido a través de autores como John Grisham o las novelas de Connelly dedicadas a Mike Haller; a los rudimentos y técnicas del  francotirador del ejercito; o a los supervivientes del GULAG y las purgas soviéticas, incorporando gradualmente a los personajes  en la trama y acelerando de este modo la acción principal hasta su final desenlace.

Es una novela recomendable con cautela pues, aunque es entretenida y retiene la atención del lector, lo hace de un modo artificial, a mi juicio, algo insulso con muy buena técnica pero no con la maestría suficiente para dejar la sensación de una buena novela negra en vez de un buen “producto” literario.

Un saludo

Lee Child es un escritor británico, nacido en 1954. Dice su biografía que estudió la carrera de Leyes (y se nota en su dominio de los fundamentos del sistema judicial anglosajón)  y también que trabajó en la televisión (lo cual también se nota). Ha escrito una serie de novelas protagonizadas por Jack Reacher, algunas publicadas en castellano: Killing Floor (1997), Die Trying (1998), Tripwire (1999), Running Blind (2000), Echo Burning (2001), Without Fail (2002), The Persuader (2003) — El inductor, The Enemy (2004) — El enemigo, trd: Juan Soler, One Shot (2005) — Un disparo, The Hard Way (2006) — El camino difícil, Bad Luck and Trouble (2007) — Mala suerte, Nothing To Lose (2008), Gone Tomorrow (2009), 61 Hours (2010), Worth Dying For (2010), The Affair (2011)

  • Nº de páginas: 452 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editoral: RBA LIBROS
  • Lengua: ESPAÑOL
  • Traducción: María Fernández Gutierrez
  • ISBN: 9788490064610
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“black & blue” de Ian Rankin: hastío, desgaste y desencanto; el crimen no compensa… a los buenos.


“Para muchos policías una investigación criminal era como si el muerto fuese un cliente, mudo y frío, que no dejaba de reclamar justicia” I.R.

Ian Rankin, escritor escoces, nacido en Fife en 1960, adscrito al género de la novela negra que se escribe en Escocia (al que la crítica denomina Tartan noir para diferenciarla del Polar francés, el Hard-boiled americano, etc). Creador prolífico y exitoso con una larga serie de novelas protagonizada por el inspector de polícía John Rebus y ambientadas en Escocia.

La novela “Black and Blue” es algo más que una novela policiaca; mejor dicho, es una novela policiaca de las buenas, aquellas que son vehículo de expresión de inquietudes sociales, de análisis sociológico, de ensayo psicológico y reportaje periodístico sin abandonar una trama interesante de intriga creciente.

Tal y como se caracterizan las novelas de John Rebus, su búsqueda de la verdad y de la justicia se apoya en un trabajo policial que se desarrolla por el entramado de la sociedad escocesa, mostrándonos, en el caso que nos ocupa, las dos caras de una sociedad en incipiente decadencia beneficiada antaño por la industria petrolera y que asume con resignación los desechos que se van decantando derivados de aquel progreso económico cuyo potencial reformador no se pudo o se supo o se quiso aprovechar: delincuencia subyacente, abandono de infraestructuras, problemas ecológicos, corrupción.

Con la excusa de una investigación policial interna contra John Rebus, también nos presenta el autor la trastienda del trabajo policial, las rencillas internas, la lucha por el ascenso en el escalafón, los intereses personales a costa de los profesionales, la corrupción,  el desencanto y los daños colaterales de un trabajo estresante y sin horarios: la depresión, el alcoholismo la mala alimentación,etc.

La trama principal se centra en la resolución en los años 90 de un dudoso asesinato de un trabajador de una plataforma petrolífera escocesa que se entrecruza con la linea de investigación de unos asesinatos en serie que, a su vez, imitan y continúan otra serie de asesinatos irresueltos de los años 60 por los que John Rebus se interesó hasta la obsesión, llevando a cabo una investigación personal paralela a la oficial.

Es una novela entretenida, muy entretenida, con un estilo directo en tercera persona, muy bien dialogada, alternando en su justa medida con reflexiones personales del protagonista sobre su trabajo policial, la sociedad escocesa o la industria petrolera, con personajes ya muy bien definidos a lo largo de la serie, especialmente el inspector Rebus: inteligente, tozudo, temerario, excesivo bebedor, conocedor de todos los tugurios de Edimburgo y Escocia y ecléctico melómano que etiqueta muchas de sus situaciones vitales con títulos de éxitos musicales.

Un atractivo de la novela es, igualmente, la evolución personal del personaje, cuyo autor ha venido desarrollando a lo largo de la serie.  Al igual que Wallander o Charlie Parker, Rebus también envejece.

Un saludo

Serie del Inspector John Rebus (fuente, Wikipedia)

  1. Nudos y cruces (Knots and Crosses) (1987)
  2. El escondite (Hide and Seek) (1991)
  3. Tooth and Nail (1992)
  4. Strip Jack (1992)
  5. The Black Book (1993)
  6. Mortal Causes (1994)
  7. Let it Bleed (1996)
  8. Black and Blue (Black and Blue, 1997)
  9. El jardín de las sombras (The Hanging Garden, 1998)
  10. Dead Souls (1999)
  11. En la oscuridad (Set in Darkness, 2000)
  12. Aguas turbulentas (The Falls, 2001)
  13. Resurrección (Resurrection Men, 2002)
  14. Una cuestión de sangre (A Question of Blood, 2003)
  15. Callejón Fleshmarket (Fleshmarket Close, 2004)
  16. Nombrar a los muertos (The Naming of the Dead, 2006)
  17. La música del adiós (Exit Music, 2007)

  • traductor: MARTIN ARRIBAS, FRANCISCO
  • editorial: RBA PUBLICACIONES
  • año de edición: 2010
  • páginas: 576
  • isbn: 978-84-9867-707-2