lo que yo leo

Un blog sin pretensiones, sobre reseñas literarias para leer en 10 minutos; contiene comentarios sobre libros, recomendaciones, divagaciones y toda clase de digestiones literarias que un lector compulsivo ha aderezado a su gusto. Por supuesto, abierto a colaboraciones y opiniones. Casi es obligatorio equivocarse aunque, evidentemente, yo soy yo y tú, eres tú, por supuesto; pero ni yo soy tú ni tú eres yo, por lo tanto, todo lo que escribas es tu responsabilidad: cada uno es dueño de sus palabras y de sus silencios, sin embargo, tu libertad no te permite escribir nada ilegal o degradante para otros como tú y como yo. Es por eso que, al menos ese SILENCIO sí impera en este blog.


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“justo”, de carlos bassas del rey: cuando la vida vuelve la mirada atrás.


“Cualquiera puede matar a un hombre. Pero convertirlo en un arte discreto lleva su tiempo” C.B

Bajo el ropaje de una novela negra se esconde un relato íntimo y nostálgico de una ciudad, Barcelona, que fue y ya no es ni será. Si bien la anecdota es la historia de un “ejecutor” en su ancianidad, con unos cuantos trabajos pendientes de realizar, lo cierto es que la novela brilla por la maestría con que su autor recorre las calles de una ciudad invisible al habitante joven, turista o vecino. El protagonista recorre los viejos barrios y los viejos lugares de la Barcelona de los 60 o 70 -posiblemente la Barcelona que vió nacer a su autor- y su mirada no ve lo aparente sino la degradación o el cambio, que no necesariamente tienen que ser intercambiables: viejos barrios que permanecen escondidos en los escaparates de la modernidad, viejos tugurios y locales que aun cultivan los hábitos de antaño, despercibidos para todo aquel que nunca conoció su juventud y esplendor. Los muchos guiños que el autor hace al lector aluden a referencias de la literatura negra de la transición, Montalban, Gonzalez Ledesma (con el que comparte un significativo parecido su protagonista “Mendez” con el “Justo” de Basas del Rey) y otros cronista de nuestra ciudad condal como fueron Juan Marsé o Eduardo Mendoza.

El tono de la novela, directo, conciso y rápido, pero sin perder ese aire intimista y nostálgico al que aludimos, se ayuda de un narrador en primera persona, con puntuales interlocuciones con el lector, consiguiendo su complicidad y aceptación. Las escasas doscientas páginas también ayudan a su lectura, al igual que su lenguaje, sencillo pero al mismo tiempo trabajado, elaborado. El tratamiento de los personajes, absorbido principalmente por el dibujo preciso y certero de su protagonista, es correcto aunque algo escaso en matices. Sin embargo, la calidad del trabajo realizado con el protagonista es notable. El autor ha sabido encontrar una voz a medio camino entre la aóranza, la amargura y la resignación pero sustentada en la determinación de un objetivo inconcluso. Como se cita en la propia novela, parafraseando a Kierkegaard, sabe reflejar esa mirada por encima del hombro que echamos sobre una vida ya pasada, que tuvimos que afrontar siempre hacia adelante.

En resumen, una novela amena y entretenida, con un excepcional tratamiento del lenguaje y una trama interesante. Muy recomendable. Un saludo

BIOGRAFIA: Escritor nacido en Barcelona, el año 1974. Es Doctor en Ciencias de la Información por la Universidad de Navarra y profesor en la Escuela de Imagen y Sonido CTL de Pamplona . En 2007 obtuvo el premio “Plácido” al mejor guión de largometraje en el IX Festival Internacional de Cine Negro de Manresa. Ha publicado numerosas novelas: El samurái errante; Justo; Aki y el misterio de los cerezos; Mal trago; Mujyokan; 72 haikus y un jisei; Siempre pagan los mismos; El honor es una mortaja; El hombre sin nombre

SINOPSIS EDITORIAL: La verdadera justicia debe ser fría, implacable, desapasionada. Y para aplicarla, Dios decidió que cada generación contara con treinta y seis Justos, los tzadik, hombres anónimos que mantienen el equilibrio entre el Bien y el Mal sobre la faz de la Tierra. Justo Ledesma es uno de ellos. Un viejo irascible que discurre por las calles de un barrio, el de Sant Pere, Santa Caterina i la Ribera, que ya no es el suyo; de una ciudad, Barcelona, que dejó de serlo hace tiempo. Un hombre cansado que, consciente de que su fin está cerca, decide saldar cuentas con su pasado; con un pasado que regresa de forma inesperada cincuenta años después. Escrito en una primera persona de estilo directo y peculiar, Justo esconde un triple relato: el de una vida dedicada a una misión sagrada, el de una venganza y el de la nostalgia por un tiempo cada vez más lejano, por unas calles cada vez más ajenas, por una ciudad moribunda que se desangra víctima de sus propios anhelos, de sus propios errores.

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  • Nº de páginas: 192 págs.
  • Encuadernación: Tapa blanda
  • Editorial: ALREVES
  • Lengua: CASTELLANO
  • ISBN: 9788417077235
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“tiempos oscuros”, de john connolly, ¿qué pasa cuando la pereza y la mediocridad organizan una fiesta?


“La prolongada supervivencia de Parker bastaba para hacer creer a cualquiera, si le daba por ahí, en la existencia de Dios, o para negarla, depende de cómo viera cada uno la resistencia de aquel hombre” J.C

Casi siempre en Carnavales aprovecho para vestirme con esos trapos que ya no utilizo y salir a la calle disfrazado de mi mismo pero, quizás, un poco menos yo mismo que habitualmente. Quien me conoce advierte la diferencia, es estilo “retro” en el vestir, la audacia de haberme atrevido a salir a la calle de cierta guisa. Quien no me conoce se queda en la superficie de un estilo chabacano, antiguo, desfasado; algo así como la moda de mercadillo o de “contenedor de basura”.

Pues bién, Jonh Connolly ha estado practicando el “dumpster diving” y ha conseguido regalarnos una novela perfectamente prescindible, predecible, aburrida y carente de esfuerzo.

En anteriores reseñas ya aventuraba mi decepción ante cada entrega de novelas de la serie “Parker”. La trama se vuelve cada vez más predecible, menos innovadora. Los personajes no alcanzan, ni siquiera, a ser parodias de si mismos. Son meros calcos. Una gavilla de superficialidad y clichés para cada uno de ellos, atadita con la marca distintiva de cada uno.

En resumen, una novela tramposa y sin sustancia.

Mi crítica, quizás algo dura, esta sometida a opiniones y debate.

Y la pregunta de título de esta reseña no es meramente retórica. La respuesta: se autoinvitan la decepción y el aburrimiento.

Un saludo.

 

OTRAS RESEÑAS SOBRE JOHN CONNOLLY EN ESTE BLOG: “Cuervos“, “La ira de los ángeles” y “Malvados” y “Todo lo que muere”

BIOGRAFIA (fuente: Planeta de Libros) Connolly (Dublín, 1968) estudió filología inglesa en el Trinity College y periodismo en la Dublin City University. Reside en Dublín, pero pasa parte del año en Estados Unidos, donde se desarrollan sus obras. Es autor de la novela Malvados, del volumen de relatos de terror Nocturnos y de la serie de novelas policiacas protagonizadas por el detective Charlie Parker, tituladas Todo lo que muere (Shamus Award 1999), El poder de las tinieblasPerfil asesinoEl camino blanco (Barry Award 2003), El ángel negroLos atormentadosLos Hombres de la GuadañaLos amantesVoces que susurranMás allá del espejoCuervosLa ira de los ángelesEl invierno del lobo y La canción de las sombras.

SINOPSIS EDITORIAL: Jerome Burnel se convirtió, años ha, cuando trabajaba para una joyería, en un héroe (a su pesar). Intervino para evitar un homicidio múltiple, pero en su empeño se destruyó a sí mismo. Su vida familiar y profesional se truncó, y él acabó encarcelado, embrutecido. Fuerzas desconocidas le humillaron, enviándolo a prisión por un crimen que no cometió. Cree que es cuestión de tiempo el que esas fuerzas lo maten, pero antes de morir quiere respuestas, y recurre al detective privado Charlie Parker.
Le habla entonces de la chica que estaba marcada para la muerte, pero fue salvada; le habla de los que lo atormentaban, y de una comunidad que se esconde en una empalizada en ruinas… Parker no es como los demás hombres. Murió, y volvió a nacer. Está listo para presentar batalla. Y se acercará (junto a sus viejos amigos Angel y Louis) a una misteriosa y aislada comunidad, The Cut, en la que rigen el terror, la intimidación y el asesinato, todo ello en nombre del ser al que sirven; todo en nombre del Rey Muerto.

  • EDITORIAL: Tusquets
  • ISBN: 9788490664988
  • FECHA DE PUBLICACIÓN: 1 de Enero de 2018
  • 480 páginas
  • TRADUCCION: Vicente Campos


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“la séptima función del lenguaje”, de laurent binet: el humor nunca estuvo reñido con la inteligencia, sólamente se dieron un tiempo.


La teoría de los <speech act> que establece que el habla es tambien un acto, es decir, que quien hbla actua al mismo tiempo que habla, implica un presupuesto que Derrida rebate: la intencionalidad. A saber: que las intenciones del hablante preexisten en el discurso y estan perfectamente clara para el loc utor como para el destinatario (admitiendo que el destinatario esté claramente identificado)” L.B.

Mal empieza la reseña de esta novela si me urge precisar que cualquier comentario sobre la misma debe repasar, necesariamente, un extenso glosario de términos filosóficos, lingüísticos y antropológicos tales como estructuralismo, posestructuralismo, semiología, semiótica y lenguaje.

Peor lo puedo llegar a poner si, además, me arrancara con un breve excurso (o no tan breve) sobre los personajes históricos que se pasean por la trama de la novela, con mayor o menor protagonismo, relacionados con el esplendor francés de mayo del año 1968 (ese Mayo del 68) y las tensiones (intelectuales) surgidas a raíz de la revuelta posestructuralista instigada por las revisiones de Derrida, Foucault, Deleuze; otros intelectuales y filósofos del panteón francés, Bernard Henry Levy, Lacan, Althouser; o con semiologos como Umberto Eco; lingüistas como Pierce, Jakobson, Austin o Searle; filosofos como Todorov, Kristeva; y políticos (que también salen), como De Gaulle, Giscard, Miterrand, Fabius, y un largo etcétera.

Afortunadamente para ambos (para tí, como lector, y para mí, como sufriente reseñador) mi absoluta ignorancia sobre el tema de la semiología, nos va a aliviar de la carga de adentrarnos en un tema tan árido y centrarnos exclusivamente en la calidad literaria de esta obra, sin mayores implicaciones ni referencias.

Sobre la base de una anécdota histórica, se construye una novela inteligente, ingeniosa y terriblemente divertida, en la que la realidad se fusiona con la ficción: la muerte por accidente del semiologo Roland Barthes, en circunstancias extrañas (elemento real de su biografía), enmascara una conspiración a escala global para acceder al secreto de la función performativa del lenguaje que permitiría a la casta política cercana a Miterrand perpetuarse en el poder utilizando una arma tan poderosa como el lenguaje.

El título de la novela hace referencia a la enumeración de las seis funciones del lenguaje realizada por Roman Jacobson (función representativa, expresiva, apelativa, metalingüística, estética y relacional), las cuales fueron ampliadas por el autor americano J L Austin con una función “performativa”, que consiste en la capacidad del lenguaje de convertirse en acciones y transformar la realidad, mediante algunas expresiones como, por ejemplo, “queda inagurado este pantano” u “os declaro marido y mujer”.

La busqueda de la clave de esta séptima función del lenguaje, que se sospecha portaba consigo Roland Barthes en el momento de su muerte, es la que llevan a cabo los dos protagonistas de la novela: un arisco inspector de polícía y un joven profesor de semiótica que, al modo de Sherlock Holmes y Watson, van intentando desentrañar una conspiración internacional en la que se mezcla un extraño círculo de polemistas, el servicio secreto búlgaro, un grupo de japoneses y una inumerable cohorte de intelectuales, faranduleros y políticos.

El estilo de la novela es ágil y desenfadado, con una enorme carga paródica y esperpéntica que hace recordar, sin pretender equipararlas, a la novela de J.Kennedy Toole, “La conjura de los necios”.

Las constantes alusiones a la semiótica, dado el hilo conductor de la trama, no se hacen pesadas en absoluto ni ahuyentarían a un potencial lector ajeno al asunto . Más bien, como es mi caso, pueden despertar la curiosidad intelectual y favorecer el que se indague un poco más en la cuestión, sobre todo intentando espurgar cuánto de ficción y cuánto de realidad hay en la obra. Si hacemos caso del autor, muchas de los parlamentos y diálogos de los personajes históricos son citas de sus propias obras, artículos y entrevistas. 

Poco más puedo decir sobre esta novela. Ciertamente, mi análisis se ha quedado corto, muy corto. Pero no así mi entusiasmo a la hora de recomendarla. Ya sentiría que mi incapacidad para desentrañar toda su belleza, ingenio y valor, fuera causa para desincentivar y desmotivar a otros sobre su lectura.

Un saludo

RESEÑA EDITORIAL: El 25 de marzo de 1980, Roland Barthes muere atropellado. Los servicios secretos franceses sospechan que ha sido asesinado y el inspector de policía Bayard, un hombre conservador y de derechas, es el encargado de la investigación. Junto con el joven Simon Herzog, profesor ayudante en la universidad y progresista de izquierdas, inicia una pesquisa que os llevará a interrogar a figuras como Foucalt, Lacan o Lévy… y a descubrir que el caso tiene una extraña dimensión mundial.

BIOGRAFÍA: Escritor francés, nacido el 19 de julio de 1972 en París. Es autor de la novela HHhH, premio Goncourt a la primera novela. Lo escueto de su biografía no hace justicia a la largueza de su talento como escritor. Esperaremos su tercera novela con ánsia y con cierta expectación. 

  • Traducción: de Adolfo García Ortega.
  • Editorial: Seix Barral.
  • 448 páginas.
  • ISBN: 9788432229619


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“fria venganza”, de dan simmons: ni frio ni calor


El enano arrastraba un maletín de abogado, lo puso sobre la barra y preguntó por tí. Ruby sabe que has salido, claro, pero no le dice nada. Le dice que no ha oido hablar de tí. El enano se va. Ruby me lo cuenta. Anoche viene el mismo enano de la gabardina, pero esta vez estoy yo en el bar. Yo tampoco he oido hablar nunca de ti. Intento sacarle su nombre, pero el enano se va y de seja entera la cerveza. Esta noche no le he visto. ¿Es amigo tuyo? D.S.

Eres un corredor de maratón con cierto reconocimiento en el ámbito deportivo. Has ganado varias carreras internacionales. Estas esperando eventos importantes en tu calendario y quieres mantener alto tu nivel competitivo. Entonces te apuntas a una carrera menor. ¿Qué tal una carrera de diez kilometros en las fiestas de tu ciudad natal?. Bien. 3, 2, 1… Acabas la carrera con muy buena marca. No es un record mundial, ni tampoco tu record personal. No ganas la carrera, pero tampoco era tu objetivo. No es tu distancia, pero te has desenvuelto dignamente.

¿Estamos en un blog sobre literatura? Por supuesto. Además, estamos hablando sobre la novela “Fria venganza” de Dan Simmons. ¿no te habías dado cuenta?

Podemos enmarcarla, sin duda, dentro del subgénero del “hard boiled” o novela negra, norteamericana, en cuanto a su temática y estilo. Su autor, Dan Simmons, suele encontrarse adscrito dentro de la novela de ciencia ficción o de la novela fantástica. Sin embargo, con esta obra, aborda una temática y estilo diferentes. No siendo ajeno a la incursión en otros géneros o a la mezcla de géneros en otras de sus obras, en este caso se ha decantado por un estilo puro. Podriamos decir que “de formulario”.

Su personaje principal es un duro detective privado, ahora excarcelario, frio y sistemático ejecutor de una venganza personal que llevó a cabo sin importarle las consecuencias. Pasado su periodo de reclusion, gracias a los contactos conseguidos entre rejas, inicia una investigación dentro del submundo criminal formado por una mixtura de intereses y relaciones no muy bien avenidas: las familias rivales de la mafia, el supermacismo ario, los hermanos negros, los hermanos musulmanes, los mafias policiales, etc. Fiel a una moral propia, que no es la imperante en la sociedad, no deja de tener cierto código ético donde el bien y el mal tienen su sitio y, a veces, el se encarga de corregir y equilibrar. Aunque las formalidaes y convenciones legales casi nunca acepten los medios empelados. Ni el resultado.

El estilo es ágil y directo. Sus frases, cortas y desnudas. Abundan los diálogos. Se prima la acción sobre la descripción: apenas leves pinceladas sobre el ambiente urbano, sobre los personajes o las situaciones.

La trama es lineal, sin grandes acrobacias argumentales, pero tampoco es del todo previsible sino que mantiene la atención hasta el final. Todo ello da como resultado una novela entretenida, fácil de leer y de consumir.

Como hemos dicho, sigue las pautas marcadas por los grandes maestros del género como Donald Westlake, al que hace una referencia expresa en su dedicatoria. Es curioso cómo, incluso, la misma dedicatoria alude al pseudonimo de Richard Stark como si fuera el autentico nombre del escrito y no viceversa. Quizás dando a entender que la verdadera esencia de Donald Westlake radica en las novelas firmada como Richard Stark , protagonizadas por el duro Parker, con el que guarda muchas semejanzas éste personaje de Dan Simmons.

Como conclusión, podemos decir que la novela sigue las pautas marcadas por el canon clásico de la novela negra: en cuanto a la temática y ambientación, en cuanto a la trama, caracterización de los personajes y estilo. Toda su esencia bebe de esas fuentes y, por lo mismo, su propia inmovilidad y su riguroso seguimiento del género le hace perder cierta brillantez en tanto que no es una novela inovadora ni especialmente distinguible. Esta bien. No es una joya, Es prescindible. Para leer en un par de días (literalmente).

Un saludo.

BIOGRAFIA: Escritor norteamericano nacido en 1948. Ejerción de profesor de literatura y redacción durante dieciocho años, además de dirigir programas de enseñanza para jóvenes superdotados. Desde 1982 se dedica profesionalmente a la literatura. Es reconocido como autor de ciencia ficción y fantasía, aunque ha cultivado los subgñeneros de terror, suspense, novela histórica y novela policiaca. Los Cantos de Hyperion (Hyperion (1989) – Premio Hugo 1990, Premio Locus 1990 (Science Fiction); La caída de Hyperion (1990) – Premio Locus 1991; Endymion (1996); El Ascenso de Endymion (1997) La canción de Kali (1985) – Premio Mundial de Fantasía 1986 (Novela). Los vampiros de la mente (1989) – Premio Locus 1989 (Terror), Premio Bram Stoker. Un verano tenebroso (1991) – Premio Locus 1992 (Terror). Children of the Night (1992) – Premio Locus 1993 (Terror). Ilión (2003) – Premio Locus 2004. Olympo (2005). La soledad de Charles Dickens(2009). Black Hills (2010). Flashback (2011). The Fifth Heart (2015)

SINOPSIS EDITORIAL: En su búsqueda del desaparecido contable de los Farino, una familia de la mafia, Kurtz se mezcla con la gente equivocada, aunque por buenas razones. Solo cuarenta y ocho horas después de salir de la cárcel, ya tiene a dos asesinos de poca monta sorprendentemente eficaces siguiendo su rastro, a una preciosa pero indomable mujer en su cama, a un legendario asesino a sueldo llegado desde Dinamarca pisándole los talones, y los restos de su tormentoso pasado desmoronándose a su alrededor. En su travesía por las sombras de ese caótico submundo, Kurtz se topa con mercenarios, tarados, traidores y psicópatas. El desenlace será lo más devastador de todo

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  • Nº de páginas: 320 págs.
  • Editorial: LA FACTORIA DE IDEAS
  • Traducción: Daniel Luque Santos
  • ISBN: 9788498006025


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“mr. mercedes”, de stephen king: principiante


“Entre semana, una tarde tras otra, Hodges se alimenta a base de esa mierda a todo color, sentado en el La-Z-Boy con el revólver de su padre —el que llevaba como policía cuando hacía la ronda— a su lado en la mesa. Siempre lo coge unas cuantas veces y mira el ánima del cañón. Inspecciona esa oscuridad redonda. En un par de ocasiones se la ha introducido entre los labios, solo por ver qué se siente al tener un arma cargada apoyada en la lengua y apuntada hacia el paladar. Acostumbrándose a ello, supone” S.K.

Cuando ya no tienes nada que demostrar, cuando ya lo has alcanzado todo en tu profesión y tu nombre siempre tiene una sección propia en todas las librerías del mundo, parecería como si ya no quedaran retos por superar (llegado el momento, obtener un imposible Premio Nobel, o similar, una vez conseguido un polémico National Book Award). Sin embargo, siempre hay un poco más allá al que puedes llegar, que te resulte extremadamente difícil y que, precisamente tu maestría, tu fama y tu nombre empañen el esfuerzo, anegado bajo las expectativas creadas. Así podríamos empezar a analizar la primera incursión de Stephen King en el subgénero de la novela negra.

¿Quién, lector, no ha oído nunca hablar de Stephen King? Nadie, nadie en absoluto. Nadie mayor de catorce años mínimamente aficionado a la lectura. Esto es un logro que ha ganado el propio autor con una impresionante trayectoria jalonada de estupendas novelas que superan, a mi juicio, el encorsetado etiquetado y clasificado de los subgeneros literarios y alcanzan la categoría de obras maestras de la literatura.

Esa gloria, ese esplendor, ha resultado últimamente empañado por las mayores exigencias de sus lectores  y los mediocres resultados (desde la perspectiva de las grandes esperanzas puestas en un resurgir) obtenidos con novelas como “22/11/63” o “Dr. Sueño” , las cuales, pese a su extraordinario nivel literario, no parecen alimentar suficientemente la hoguera donde se consuma el Fenix y vuelva a renacer con toda su fuerza creadora.

Este último empujón (¿mediático?, ¿comercial?) ha consistido en la incursión del autor, por primera vez, dentro del subgénero de la novela negra o la novela de intriga, Mr. Mercedes.

Su valoración puede llevarse a cabo de dos formas, básicamente: tomándola en consideración al resto de la obra del autor, contextualizandola dentro del estilo de Stephen King y sus mecanismos creadores; o analizándola de una manera independiente, ubicándola en el género al que pertenece, buscando las claves del mismo y su resolución literaria. También es cierto que se puede reseñar haciendo un tótum revolútum e ir añadiendo de aquí y de allá impresiones sobre la misma y que cada uno se sirva lo que quiera…

Como novela entretenida, con un argumento bien construido, bien elaborado y bien desarrollado, me parece una buena novela negra. No creo que sea una novela magnífica pero, ciertamente, es mejor que muchas en tanto que no es previsible ni aburrida. Su estilo es directo y claro, como suele serlo Stephen King, sin construcciones excesivamente “literias” ni barroquismos estilísticos. Los pesonajes son “creibles”, muy bien definidos en su actuación y motivaciones, muy bien caracterizados psicológicamente, coherentes en sí mismos. La mejor labor de King en la novela es su personaje principal y lo secundarios. Algo que siempre supo hacer magistralmente.

Teniendo en cuenta que es la primera de una prevista trilogía, creo que su resultado hace ansiar la continuación para verificar si el estímulo inicial puede ofrecernos una nueva obra maestra. Siempre, siempre, siempre, vamos a exigir el máximo a Stephen King, porque ya nos lo ha dado más de una vez. 

Un saludo.

 

 

Título: Mr. Mercedes
Autor: Stephen King
Traductor: Carlos Milla Soler
Año: 2014
Editorial: Plaza&Janés
Páginas: 496

 

SINOPSIS EDITORIAL: Justo antes del amanecer, en una decadente ciudad americana, cientos de parados esperan la apertura de la oficina de empleo para reclamar uno de los mil puestos de trabajo que se han anunciado. Han hecho cola durante toda la noche. De pronto, invisible hasta que lo tienen prácticamente encima, un Mercedes surge de la fría niebla de la madrugada. Su conductor atropella y aplasta a todos los que encuentra a su alcance. Acto seguido, el coche da marcha atrás y vuelve a arremeter contra ellos. El asesino huye dejando atrás ocho muertos y quince heridos. Meses después, Bill Hodges, un policía jubilado, que sigue obsesionado con este caso sin resolver, recibe una carta anónima de alguien que se declara culpable de la masacre. Brady Hartsfield vive con su madre alcohólica en la casa donde nació. Disfrutó tanto de aquella sensación de muerte debajo de los neumáticos del Mercedes, que ahora quiere recuperarla. Mr MERCEDES es la historia de una guerra entre el Bien y el Mal. Un retrato inolvidable de la mente de un asesino obsesionado y demente.


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“los amigos de eddie coyle” de george v. higgins, crónica de una muerte anunciada.


“Quiero decir que, en fin, hay cosas en las que puedes hacer algo y hay cosas en la que no puedes hacer nada. Si ves la diferencia, mientras la veas, juegas con ventaja” G.V.H

Ya, seguro que no, que no tiene nada que ver y estoy delirando (una vez más) ¿Acaso puede una novela de género negro americano de los años 70 estructurarse como una tragedia griega? Porque así lo veo yo: un estilización extrema del formato trágico, una obra maestra de absoluta pureza y simplicidad, una historia que no tiene principio aunque sí tiene final, que no empieza sino que nos la encontramos de repente, como si pasáramos por ahí  y casi sin pretenderlo escucháramos una conversación en la mesa de al lado, y ya no pudiéramos alejarnos de ella.

Porque esta extraordinaria técnica narrativa de George V. Higgins prescinde absolutamente de todo aditamento absurdo en la narración, no hay un prólogo (sí lo hay, pero es una presentación de Denis Lehane sobre la novela), no hay un contexto, una exposición de la trama previa, un hilo conductor al que agarrarnos y poder seguir el sendero de los acontecimientos; únicamente el diálogo y las reflexiones compartidas de los personajes, y una historia que va discurriendo hasta su previsible final.

Y a pesar de ello, a pesar de haberla despojado de sus ropajes formales, el relato cumple a la perfección el objetivo aleccionador de toda tragedia griega, llevarnos a la catarsis final a través del ejemplo moral del protagonista.

Como un único actor griego que recorre el escenario cantando su papel, sordo a las advertencias del coro, ajeno al destino que ya le ha sido asignado,  Eddie Coyle nos va mostrando su camino y el resto de los personajes nos van cantando igualmente los mensajes sobre su destino irremisible que el propio protagonista no puede escuchar ni interpretar.

Es curioso que en esta novela el autor quizás hubiera podido prescindir del protagonista pues todos los demás personajes, sus “amigos”, hablan de él y van dibujando su final sin que el interesado tenga realmente opción alguna para cambiarlo, de haberlo conocido.

La historia también es una obra maestra de simplicidad y sutileza. Es la historia de una caída, la historia de un personaje anodino y gris, en lenta decadencia personal, (el cual fue magistralmente interpretado por Robert Mitchum en la versión cinematográfica dirigida por Robert Yeats tituladael confidente1973). Eddie Coyle es delincuente menor, con cuarenta y tantos años, atado a un matrimonio rutinario, con las típicas aspiraciones de un ciudadano medio, pero con un gran peso que amenaza su estabilidad. Un percance con un contrabando de alcohol robado que le puede llevar a la cárcel. La posibilidad de influenciar favorablemente la acusación del fiscal le lleva a convertirse en un chivato ocasional de la policía sin saber que ya ha sido sentenciado, elegido como chivo expiatorio, un peón cuyo sacrificio beneficia muchos: todo tiene que cambiar para que todo siga igual.

Con el paso del tiempo, esta obra se ha convertido en un gran clásico y en una obra extraordinaria. La sencillez de su trama y la carencia de ropajes en desuso ha evitado su encasillamiento. Apenas tiene referencias al contexto histórico, no ofrece más que una estampa de un grupo de criminales y ciertos comentarios que reflejan una moral hoy políticamente incorrecta, pero que su atribución a unos personajes concretos no hace desmerecer el conjunto. Estamos tan acostumbrados a las novelas actuales del género negro que fascina comprobar que una historia tan simple ha sido llevada a término de un modo tan brillante, sin recurrir a tramas alambicadas y retorcidas o procedimientos criminales tan rebuscados como su resolución final. No hay sangre, no hay tecnología, no hay perfiles criminales ni forenses. Solamente sordidez humana y fatalidad, vamos, una tragedia griega moderna.

La cita final de la novela es de Lucano: “el crimen hace iguales a todos los contaminados por él” no hay más que decir.

Un saludo

George V. Higgins

George V. Higgins nació en Brockton (Massachusetts) en 1939-1999. Después de unos primeros años dedicados al periodismo, se graduó en Derecho y ejerció como fiscal y abogado. En 1970 publicó Los amigos de Eddie Coyle, que sería la primera de veintisiete novelas, y también la que le dio más fama y prestigio. En 1973 fue adaptada al cine por Peter Yates con Robert Mitchum en el papel de Eddie Coyle. Entre sus otras novelas destacan The Digger’s Game (1973), Mátalos suavemente (1974), La rata en llamas (1981) yThe Agent (1999). 

  • Título: Los amigos de Eddie Coyle
  • Autor: George V. Higgins
  • Editorial: Los libros del Asteroide
  • Año de edición: 2011
  • Año de publicación: 1970
  • Traducción: Montserrat Gurguí y Hernán Sabaté


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“un tipo implacable” de elmore leonard: un western sin caballos.


“Señor Long, quiero ser muy claro, para que lo comprenda Ud. muy bien. Si me veo obligado a sacar el arma, dispararé a matar” E.L.

Paradójicamente, Elmore Leonard, ha alcanzado la inmortalidad con su reciente fallecimiento. Al deshacerse de su envoltura mortal y caduca, su obra le confiere ahora una vocación de perdurabilidad que su maltrecho cuerpo nunca podía haberle dado. Y no es que fuera un autor desconocido, puesto que su obra es muy extensa y ha conseguido llegar a un público mayoritario, gracias también a las numerosas adaptaciones de sus novelas y relatos como “Los cautivos”, película del oeste dirigida por Budd Boetticher; “El tren de las 3:10” de la que se han realizado varias versiones cinematográficas, en 1957 y 2007; “Hombre” protagonizada en 1967 por Paul Newman; Jackie Brown de Quentin Tarantino, en 1997; “Persecución mortal” de John Madden, con Micky Rourke y Diane Lane; “Get Shorty” fue adaptada para el cine bajo el título de “Como conquistar Holliwood”, con John  Travolta y Danny de Vito; y también Out of Sight de 1998, dirigida por Steven Soderbergh y protagonizada por George Clooney con el título de “un romance muy peligroso”. La serie de TV “Justified” en la que participaba como productor esta basada en Raylan, uno de sus personajes más carismáticos.

Hoy en día es considerado un clásico de la literatura del género negro, con importantes distinciones y premios y elogiosas críticas que le denominan “el Dickens de Detroit”, habiendo desarrollado una técnica narrativa basada en diálogos ágiles y un estilo depurado y sencillo (de cierta dificultad técnica), que el propio autor ha sistematizado con la formulación de su famoso  decálogo de escritura: las diez reglas básicas que todo escritor debe seguir para, en palabras del propio Leonard, alcanzar la invisibilidad en su obra, esto es, para desaparecer como escritor y dejar que sea la propia narración la que vaya desarrollándose sin que se perciba que el autor está detrás de la obra contándonos qué sucede.

Este decálogo consiste básicamente en prohibiciones, en pautas sobre lo que un escritor NO debe hacer para arruinar una novela. Mi regla favorita es la número “ 10. Intenta quitar la parte que los lectores tienden a saltarse”, porque refleja el estilo que pretende crear el autor, novelas accesibles, gratificantes, fáciles de leer, de una extensión razonable (entre 300 y 400 páginas) y sin la (innecesaria) presencia de un narrador que se entromete en la trama y rompe el ritmo con retóricas descripciones del paisaje o del paisanaje.

La novela objeto de reseña esta ambientada en Estados Unidos, concretamente en Oklahoma y Kansas City, en la época de la Ley Seca, a principios de los años treinta, donde surge una nueva fiebre del oro (negro) y nace un nuevo tipo de forajido, evolución del cuatrero que, sin abandonar las maneras del salvaje oeste, ahora se dedica a atracar bancos empuñando su metralleta Thompson, a lomos de su flamante Packard o Ford, y siguiendo el ritmo improvisado del Jazz de la banda de Count Bassie;  tipos que viven rápido y mueren muy jóvenes y cuya única aspiración es alcanzar la popularidad estelar de una novedosa competición, la carrera por convertirse en “public enemy number one”, como Dillinguer, Bonie y Clyde, o Bobby Face, cuyos enfrentamientos con las fuerzas del orden y la nueva agencia FBI al mando de J.Edgard Hoover alcanza tal grado de violencia que al final es difícil distinguir quién representa a la legalidad .

El protagonista de la novela, Carl Webster, es un joven agente federal que alcanza notoriedad gracias a su estilo caballeresco, pausado, elegante y letal para con los criminales a los que persigue y que pronto se convierte en un buen reclamo para la naciente industria del periodismo de investigación. Se enfrenta a un grupo de seguidores del KKK liderados por un ex_agente federal radicalizado; a un grupo de mafiosos de los “club de alterne” de Kansas cuyas actividades “extralegales” no es incompatible, al parecer, con el noble ejercicio de un cargo municipal (vamos, como ahora); a un atracador de bancos de poca monta y a un hijo de papá, magnate del petróleo, que va superando su pequeño complejo de peter pan por el expeditivo método de convertirse en un sociópata asesino con afán de notoriedad.

Destaca en la novela la presencia de las mujeres, cuyo protagonismo en la historia no es secundario ni mucho menos, las cuales componen sin embargo, a mi juicio, una sola figura femenina, cuya imagen caleidoscópica se forma con todas ellas: una mujer de frontera, endurecida por la cultura imperante del sometimiento a la dominación masculina, pero con capacidad de autosuficiencia fortalecida por las condiciones extremas de su supervivencia. Son mujeres que buscan una salida como madres, esposas, amantes o prostitutas, sorteando siempre la presión de los hombres con quienes conviven, que pretenden decidir siempre sobre su destino con la naturalidad que otorga una costumbre inmemorial,  sin percatarse que son más débiles e inmaduros que ellas.

Mi juicio sobre la novela, sin ser negativo, no es muy entusiasta, puesto que considero que esta es una obra menor de entre las de Leonard siendo más importantes, a mi juicio, obras como Ciudad Salvaje, Joe LaBrava o Persecución mortal, más cercanas al “hard boliled” y con menor acento western que le confiere la ambientación histórica de esta novela.

También es cierto que siento cierta reticencia a atribuirle la categoría de maestro de la novela negra comparable a Chandler o Hammet o incluso asimilarle a autores de una generación anterior como James M. Cain o Jim Thompson. Sin embargo, si creo que forma parte de ese elenco de autores como Donald E Westlake, Chester Himes, George V Higgins,  Mike Spillane, Robert B. Parker (con los que comparte ciertas similitudes de estilo, salvando las distancias) que no conviene olvidar y cuya obra es muy conveniente frecuentar (y aprender). 

Según la web del autor, otros títulos suyos Yibuti; Raylan; El día de Hitler; Tu ganas, Jack; Mister Paradise; Persecución mortal; Un tipo implacable; El Blues del Misisipi; Almas paganas; Ciudad salvaje; Cuba libre; Cócktail explosivo; Pronto; Hombre desconocido 89; Bandits; Joe LaBrava; 

Un saludo 

  • Editorial: Alianza Editorial
  • Páginas: 384
  • Año: 2011
  • Traductor: Catalina Martínez Muñoz
  • Tamaño: 200×130 mm
  • EAN: 9788420653204