lo que yo leo

Un blog sin pretensiones, sobre reseñas literarias para leer en 10 minutos; contiene comentarios sobre libros, recomendaciones, divagaciones y toda clase de digestiones literarias que un lector compulsivo ha aderezado a su gusto. Por supuesto, abierto a colaboraciones y opiniones. Casi es obligatorio equivocarse aunque, evidentemente, yo soy yo y tú, eres tú, por supuesto; pero ni yo soy tú ni tú eres yo, por lo tanto, todo lo que escribas es tu responsabilidad: cada uno es dueño de sus palabras y de sus silencios, sin embargo, tu libertad no te permite escribir nada ilegal o degradante para otros como tú y como yo. Es por eso que, al menos ese SILENCIO sí impera en este blog.


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“propiedad y libertad”, de richard pipes: tú y yo, tuyo y mío.


“Estas concepciones se convirtieron en los fundamentos de la independencia europea debido, especialmente, a que en el siglo XVII el término “propiedad” llegó a abrcar no solamente las posesiones físicas de las personas sino también la posesión de sus vidas y su libertad”  R.P.

Cuando, en el año de la conmemoración del centenario de la revolución soviética, te preguntan en una entrevista sobre los beneficios que trajo al mundo dicho acontecimiento y tu respuesta es algo así como que “no hubo nada positivo ni grandioso”, “un legado de millones de cadáveres” y “un régimen de terror sin precedentes”, tienes que tener clara tu posición y bién preparado tu argumentario para hacer frente a la avalancha de críticas filoizquierdistas y al rodillo de la intelectualidad bienpensante, políticamente correcta y adalid de una tolerancia unidireccional. Obviamente, sin contar con el abierto contraataque (dialéctico) desde posiciones políticas comunistas. Esta anecdota define claramente al personaje, recientemente fallecido, Richar Pipes. Independientemente de las connotaciones políticas de su trabajo, al parecer existe consenso en que fue un historiador riguroso, especializado en la historia rusa y en la revolución soviética y el comunismo. Su perfil político, muy, muy conservador, (fue consejero de Reagan y asesor de la CIA en época de George W. Bush), no empaña, sin embargo, su valía intelectual y la validez de su trabajo como historiador.

Este ensayo titulado “Propiedad y libertad. Dos conceptos inseparables a lo largo de la historia” hace innecesaria toda reseña acerca de su tesis principal, explicitada en su título. Al igual que esas novelas policiacas en las que su autor revela en las primera páginas quién es el asesino, Richard Pipes, sin ningún género de duda, ya nos muestra desde el inicio quien mató a quién y, casi, el por qué.

Aun cuando el concepto de libertad, no suficientemente entendido -ni explicado-, ha variado a lo largo de la historia del pensamiento humano, hoy en día es unánimente admitido como un pilar fundamental de la esencia del hombre, un derecho “natural” e “innato” y, por supuesto, “fundamental”. No así ha ocurrido con el concepto de propiedad, comunmente etiquetado como “privada” o “pública”, sobre cuyo fundamento ha pivotado, oscilado y pendulado, igualmente la concepción del ser humano como sujeto -u objeto- político, en función de si constituye un derecho o nó, innato o culturalmente construido.

Lo que sí ha logrado el profesor Pipes, de una manera rigurosa y honesta, a mi juicio, es formular la teoría de la íntima correlación entre ambos conceptos, al modo de vasos comunicantes, de tal modo que el uno, con el otro, se encuentran unidos en una relación de interdependencia tal que que la ausencia de cualquiera de ellos -y en especial, el controvertido derecho de propiedad- condiciona gravemente la fortaleza del otro, en este caso el derecho a la libertad.

Empieza el libro en sud dos primeros capítulos, ofreciendo una definición del concepto de propiedad a lo largo de la historia tanto de la idea de la libertad como de la institución en sí. En los dos capítulos siguientes, desarrolla y concreta este concepto en la historia de Inglaterra y Rusia, como ejemplos extremos de la distinta concepción del derecho propiedad y sus consecuencias en términos de protección y desarrollo de la libertad política. El último capítulo contiene un análisis de la propiedad en el siglo XX y los riesgos, según el autor, de que se resienta y altere el equilibro entre ambos derechos por causa de las agresiones del estado del bienestar en la democracia occidental -principalmente la norteamericana.

No me considero, verdaderamente, capacitado para decantarme por una postura u otra, a favor o en contra de la tesis del libro. En todo caso, no para formular y expresar coherentemente mi propia opinión, lo cual sería irresponsable y desafortunado. Mi valoración sobre el libro, eso sí, es muy positiva. Entiendo que el tema a tratar, no estrictamente literario, pudiera ser árido o pesado, pero la redacción del libro -sin duda por la propia traducción de Josefina Diego- es ligera, amena, fácilmente entendible, sin abuso de compleja terminología o conceptos excesivamente técnicos. Este trabajo es muy interesante y muy recomendable. Sirva igualmente mi modesta reseña para rendir homenaje al autor recientemente fallecido. Un saludo.

INDICE

Cap I: La idea de propiedad

Cap II: La institución de la propiedad

Cap III: Inglaterra y el nacimiento de la democracia parlamentaria

Cap IV: La Rusia Patrimonial

CapV: La propiedad en el s. XX

SINOPSIS EDITOIAL: Richard Pipes analiza dos conceptos fundamentales, propiedad y libertad, desde perspectivas históricas y filosóficas. Pipes- profesor de Historia en la Universidad de Harvard y especialista en historia rusa- toma como ejemplo dos naciones que los han entendido de maneras distintas a lo largo de su historia, Inglaterra y Rusia, para revelar los vínculos entre propiedad privada y la noción de libertad como un derecho inherente al ser humano. 
Sin embargo, es un análisis que no se limita a cuestiones económicas. es un recorrido complejo y enriquecedor, que destaca por su impecable narrativa, a lo largo de la historia de la lucha del ser humano por hacer valer su individualismo e integrarse plenamente en su sociedad.

BIOGRAFIA: RICHARD PIPES, historiador poláco, de origen judío, nacido en Cieszyn, Silesia, Polonia el 11 de julio de 1923 y fallecido en Cambridge, Massachusetts, E.E.U.U. EL 17 de mayo de 2018). Su especialización en estudios sobre Rusia le favoreción ser director del Russian Research Center de la Universidad de Harvard y miembro del Consejo de Seguridad Nacional de Ronald Reagan.

Sus obras son, entre otras: The Formation of the Soviet Union: Communism and Nationalism, 1917–1923 (Harvard University Press, 1954); Russia under the Old Regime (Charles Scribner’s Sons, 1974); The Russian Revolution (1990); Communism: The Vanished Specter (1994); Concise History of the Russian Revolution (1995); Three “Whys” of the Russian Revolution (1997); también ha sido editor de The Unknown Lenin: From the Secret Archives (Yale University Press, 1996.

propiedad y libertad: dos conceptos inseparables a lo largo de la-richard pipes-9788475065038

  • Nº de páginas: 406 págs.
  • Editorial; TURNER
  • Traductor: Josefina de Diego 
  • ISBN: 9788475065038
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“matar a un ruiseñor” de nelle harper lee: la batalla por la justicia y la igualdad se libra en el corazón de los inocentes.


No nos deleitemos en el valle de la desesperación. Les digo a ustedes hoy, mis amigos, que pese a todas las dificultades y frustraciones del momento, yo todavía tengo un sueño. Es un sueño arraigado profundamente en el sueño americano.

Yo tengo un sueño que un día esta nación se elevará y vivirá el verdadero significado de su credo, creemos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados iguales. M.L.K

“Para poder vivir con otras personas tengo que poder vivir conmigo mismo. La única cosa que no se rige por la regla de la mayoría es la conciencia de uno” N.H.L.

 

Corría el año 1963. Un año antes de obtener el Premio Nobel de la Paz. Un año antes de la promulgación de la Ley de Derechos Civiles que abolió (“sólo” legalmente) la segregación racial y declaró solemnemente la igualdad entre las razas.

Cien años atrás, el Presidente Lincoln, frente a cuyo monumento pronunció su famoso discurso Martin Luther King, decretó la libertad de todos los esclavos de los Estados Confederados, mediante la denominada Proclamación de la Emancipación.

Entre esos dos hitos históricos la situación (real) de los ciudadanos negros (afroamericanos) apenas había cambiado. A pesar del gesto presidencial, quizás más encaminado a perseguir un objetivo militar en el contexto de la dura guerra civil, la condición de las personas de color fue (y continuó siendo) la del sometimiento y esclavitud. ¿Cómo si no se explica que aquellos Estados esclavistas que se alinearon con la Unión, no se vieran vinculados por la Promulgación de la Emancipación? Ni Kentucky ni Virginia Occidental, entre otros, ni Nueva Orleans o partes de Luisiana se vieron vinculadas por cuanto que no formaban ya parte de la Confederación.

Y sin embargo, pese a la demonización sistemática que solemos hacer de E.E.U.U. considerándole como un imperio despiadado, ultracapitalista, ultraconservador y ultrareaccionario, lo cierto es que ha sido un país que ha sabido favorecer en su interior el pensamiento crítico de la sociedad civil, como germen del progreso cultural, del desarrollo intelectual y, a la larga del bienestar social y material para sus ciudadanos (aunque respecto a esto último, aún estamos en ello).

En este contexto histórico, mucho antes del sueño de Martin Luther King, la escritora Nelle Harper Lee obtuvo el premio Pulitzer como reconocimiento a su labor en la creación de la novela, objeto de la presente reseña.

Sin perseguir, quizás, un objetivo estrictamente político, su obra ha alcanzado la categoría de “clásico moderno”, tanto por sus innegables cualidades literarias (y sin duda alguna motivado por ellas) como por el mensaje explícito en defensa de la igualdad, la justicia, la integridad moral, la defensa de la identidad racial y cultural en igualdad de condiciones, la defensa del papel de la mujer en la familia y en la sociedad y la crítica inteligente, mordaz y (también) amable, de la hipócrita ignorancia, de los estereotipos discriminatorios, y la exclusión social y económica.

La acción de la novela se ubica en un pequeño pueblo de Alabama, en torno a los años 30 y gira alrededor de las vivencias de una niña pequeña de apenas 10 años a raíz de la acusación y juicio contra un joven negro acusado de abusar de una chica blanca, en el que el padre de la niña es el abogado defensor.

Son muchas las lecturas que tiene esta novela. Posiblemente una por cada personaje, pues cada uno de ellos tiene asignado un concreto papel, un rol que la autora nos quiere presentar y poner de manifiesto el cuadro general de una sociedad sujeta a leyes injustas, excluyentes y no igualitarias que sancionan costumbres y tradiciones que deben se abolidas y erradicadas como paso previo para corregir esas leyes que las amparan.

  • Jean Louise Finch (Scout), la narradora, una niña muy inteligente que sabe vivir su libertad y defenderla con testarudez.

  • Jeremy Atticus Finch (Jem), su hermano mayor, un idealista visceral.

  • Atticus Finch, el padre viudo de ambos. Abogado defensor de Tom Robinson. Una persona que pretende vivir su vida con coherencia e integridad y que ha sabido educar a sus hijos con arreglo a su propia coherencia, sin sujetarse a las convenciones y con el arrojo y valentía que implica conceder a sus hijos libertad de juicio aun en contra de la propia opinión y a la vez imponer la responsabilidad sobre los propios errores.

  • Tom Robinson, el negro Tom, arquetipo de una parte de la población injustamente relegada, condenado por la incomprensión y los prejuicios. Su trágico final ya venía anunciado.

  • Mayella Ewell, victima, en realidad no del delito supuestamente cometido contra ella sino de la ignorancia, los prejuicios, la miseria y las convenciones.

          Son muchos más y, como digo, todos tienen un lugar en la trama. (Para más detalle recomiendo la siguiente página: http://www.shmoop.com/matar-un-ruisenor/dolphus-raymond.html)

Se aprecia en el relato una sencilla elegancia. Está narrado en primera persona, con un estilo muy visual, cargado de imágenes, pero sin descartar profundas reflexiones enmarcadas dentro de unos diálogos muy bien estructurados. Se aprecia un cuidadoso tratamiento psicológico de los personajes y una gran riqueza de matices de ingenio, de inteligencia y de humor.

El título alude a la admonición que realiza Atticus a sus hijos cuando les regalan una escopeta: que disparen a los grajos pero nunca a un ruiseñor, porque disparar a un ruiseñor es pecado, porque su misión es cantar para nuestro deleite, sin hacernos mal alguno.

Es una novela muy entretenida que, además, no está reñida con la profundidad de su mensaje. Si tenemos en cuenta que fue escrita en torno a 1960, este mensaje, ya aludido antes, se nos revela con mucha más fuerza y con un carácter más combativo, dado que los logros conseguidos por nuestra sociedad actual, en gran medida han sido construidos sobre las bases de las generaciones anteriores, que supieron poner en evidencia las carencias de la mentalidad imperante y señalarnos el camino para su corrección.    

No solamente la recomiendo vivamente, sino que ahora mismo me pongo a leer su “continuación” titulada “ve y pon un centinela”, la cual ha sido un auténtico boom editorial en el año 2015, al haber estado más de 50 años inédita y dada por perdida.

La novela también sirvió de base para el guion de la excelente película del mismo título protagonizada por Gregori Peck y dirigida por Robert Mulligan en 1962, la cual obtuvo tres premios Oscar (entre otros, al actor principal y al guion adaptado)  

Un saludo

SINOPSIS EDITORIAL: Jean Louise Finch evoca una época de su infancia en Alabama (EE UU), cuando su padre, Atticus, decidió defender ante los tribunales a un hombre negro acusado de violar a una mujer blanca. Matar a un ruiseñor muestra una comunidad dominada por los prejuicios raciales, la desconfianza hacia lo diferente, la rigidez de los vínculos familiares y vecinales. Y con un sistema judicial sin apenas garantías para la población negra.

Harper Lee nació en 1926 en Monroeville, Alabama. Asistió a Huntingdon College y estudió derecho en la Universidad de Alabama. Es autora de Matar un ruiseñor y ha recibido numerosos premios literarios, incluyendo el Premio Pulitzer en 1961 y la Medalla Presidencial de la Libertad. Con fecha de 2015 salió publicado el libro inédito “Ve y pon un centinela” que continúa el relato del personaje principal veinte años después. 

Título original: To Kill a Mockingbird

Título: Matar a un ruiseñor

Autor: Harper Lee

Traductor: Marian Belmonte

Editorial: Harper Collins Español

ISBN: 9780718076375

Páginas: 336


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“vivir” de ayn rand: la imposibilidad del yo bajo la asfixia del nosotros


“Este dios que los hombres han deseado desde que existen, este dios que les dará la dicha, la paz y el orgullo. Este dios, ésta sola palabra: YO” A.R.

A veces una sola idea basta para sustentar una novela o un relato. Básicamente una sola idea que se desarrolla a lo largo de las páginas y expresa a la vez la voluntad y la intención del autor. En el caso de la novela (corta) que nos ocupa ocurre así sin ningún género de duda. Conociendo la trayectoria personal, literaria y filosófica de su autora, no tengo miedo a equivocarme. Si no fuera por la calidad literaria del relato y porque la autora eligió el vehículo de la novela para sembrar su idea, podríamos estar hablando de un panfleto político más que una parábola sobre las consecuencias (hoy diríamos fracaso) del comunismo (estalinista) alienante y totalitario.

Ayn Rand, cuyo verdadero nombre fue Alisa Zinóvievna Rosenbaum, nació en San Petersburgo el 02/02/1905. Proveniente de una familia acomodada, de origen judío, vivió de primera mano las consecuencias de la Revolución de Octubre (1917)  y el fortalecimiento del estalinismo tras la muerte de Lenin. En 1926 emigró a Estados Unidos donde se estableció definitivamente, renegando de país de origen y obteniendo la ciudadanía norteamericana con fecha 1931.

La novela “Vivir”, también conocida como “Himno” (traducción de “Anthem”) fue publicada en 1938. Tuvo como precedentes la novela “Nosotros” (1921), de Zamiatin, con la que comparte alguna de sus reflexiones, o “Un mundo feliz” (1932). Aunque con menos popularidad, contribuye con estas grandes novelas, así como “1984” (1948) de George Orwell, a la crítica contra el sistema colectivista ruso y el régimen estatalista y totalitario que se estaba implantando en la URSS desde los años 30 y, principalmente, durante la II Guerra Mundial.

Sobre la base de un argumento sencillo y lineal, en forma de relato autobiográfico, la novela, nos presenta una sociedad distópica ubicada en un futuro incierto e indeterminado, la cual ha sobrevivido a un conflicto global que la sumió en una era de decadencia económica, tecnológica y social, inconscientemente ignorante de la cultura que le precedió y gobernada por un Estado totalitario y omnipresente reglamentador de todos y cada uno de los aspectos de la vida, desde el nacimiento hasta la muerte, y conformador de la mentalidad de sus ciudadanos.

El protagonista, llamado Igualdad 7-2521, al igual que todos los demás ciudadanos, es apartado de sus padres biológicos, meros agentes de su procreación, y criado en la Casa de los Niños; es educado en la Casa de los Estudiantes y con su pubertad es asignado, siempre aleatoriamente y sin consultarle sus propias inclinaciones personales e intelectuales, a un gremio de trabajo, en su caso, la Casa de los Barrenderos, donde permanecerá trabajando en beneficio de la sociedad hasta el día en que sea incapaz de desarrollar su tarea de manera eficiente y se le interne en una residencia de mayores, hasta su fallecimiento.

Durante todo su vida, al ciudadano se le priva de la toda posibilidad de decisión individual. El concepto de comunidad llevado a la máxima expresión, de tal modo que la sociedad se asemeja a un enjambre de hormigas o de abejas formado por individuos indiferenciados cuya función social esta predeterminada y encaminada al fortalecimiento del sentimiento grupal y hacia el beneficio colectivo.

La novela toma forma de un relato autobiográfico retrospectivo en el que protagonista, nos relata su vida en esta comunidad, desde sus experiencias infantiles hasta el momento en el que se encuentra escribiendo su historia en el subterráneo túnel donde empezó a gestar su transgresión, el pecado de la individualidad, el ansia de la búsqueda de la propia identidad frente al otro.

El protagonista nos cuenta que en esta civilización todos las actividades de la vida se hacen colectivamente, nunca nadie tiene ocasión de estar solo; se determina el rango y función del individuo; se le prohíbe preguntar o interrogarse sobre el porqué de las cosas, la curiosidad es un pecado que no beneficia a la sociedad; al alcanzar la edad fértil se le asignará una pareja compatible para que procedan a la generación de un hijo, el cual nunca conocerá a sus padres ni estos a él. El individuo no existe como tal. Hasta el lenguaje que ha asimilado emplea el plural para referirse a la propia persona. Los afectos son prohibidos; la amistad está proscrita, no pueden manifestarse preferencia hacia cualquiera de sus hermanos.

Igualdad 7.2521 aprende desde la infancia a reprimir sus inquietudes individuales. Sintiéndose más capaz que el resto de sus “hermanos” no puede destacar sobre el resto. Debe anular su curiosidad y su deseo de aprender porque no se le ha sido asignada esa tarea. Hasta que un día descubre por casualidad los restos enterrados de una civilización anterior al Gran Renacimiento (la época en la que surge la presente civilización) y descubre la electricidad y la bombilla (mientras que en su cultura sólo se conocen las candelas) e investiga y desarrolla la generación de luz y decide presentar su hallazgo ante el Consejo de Sabios para aportar a la sociedad una mejora técnica en beneficio común. Pero su descubrimiento se tacha de herejía, heterodoxia y desviacionismo, de infracción del orden establecido, de amenaza para el statu quo asentado sobre la manufactura de las velas (cuya implantación respecto de las antorchas fue objeto de un complicado y arduo consenso mundial y que en ese momento ocupa activamente a la ciudadanía)

A partir de este momento el relato continúa desde la perspectiva del protagonista, que se convierte en narrador omnisciente.

Igualdad 7-2521 decide huir al bosque colindante a la ciudad cuyos límites nunca nadie ha traspasado. Le sigue una muchacha llamada Libertad 5-3000, a la que había conocido, también clandestinamente, durante sus tareas de limpieza en las zonas asignadas. Ambos van más allá del bosque y tras muchas jornadas caminando encuentran tras unas montañas una casa unifamiliar deshabitada, como resto abandonado de la anterior civilización, y en ella existe una gran biblioteca donde se zambulle obsesivamente Igualdad 7-2521 y hace el gran descubrimiento que será su  objetivo vital, alcanza a formular la palabra prohibida y a comprender su significado, el Yo. Se asigna un nombre, Prometeo, elige un nombre para su esposa y se compromete consigo mismo a propagar su nueva fe en el individuo.

El juicio sobre esta novela es positivo. Como obra de ficción, es amena y entretenida, está bien construida y tiene coherencia y consistencia en sí misma.

Hasta aquí, todo va bien, sin embargo, se suele someter a juicio crítico esta obra (y las demás de su autora) no por las cualidades estrictamente literarias sino por las connotaciones filosóficas y políticas que lleva asociado el nombre de Ayn Rand.

A partir de su obra de ficción puede rastrearse el germen de lo que luego cuajará como un sistema filosófico desarrollado por Ayn Rand que ella misma denominó objetivismo (por la imposibilidad de denominarlo “existencialismo” sin generar confusión) y que consiste básicamente en la concepción de la realidad como un absoluto objetivo independientemente de los sentimientos, o emociones de los hombres, cuya percepción se alcanza por medio de los sentidos, cuyo conocimiento se adquiere por medio de la razón y cuyo propósito moral es la búsqueda de la propia felicidad (“interés propio racional”). 

Este sistema filosófico propugna el individualismo extremo, el “egoísmo racional” en el que el hombre es un fin en sí mismo y no un medio para los fines de los otros, renegando del altruismo o del “egoísmo sin ego” en el que se produce una quiebra de la autoestima. Asume y se sustenta en el concepto negativo de libertad (la “libertad de” que diría Isaiah Berlin) de modo que la libertad individual tiene sus límites en la libertad de los demás.

Su adscripción al sistema capitalista puro, basado en la concepción del laissez-faire, laissez-passer, como único sistema económico moral, que reduce al Estado a su mínima expresión, le ha asociado, quizás incorrectamente, a ciertos sectores económicos conservadores (“neocon” o “ultraliberales”, según la terminología políticamente correcta) que se han visto cautivados por esta filosofía que, malinterpretada, ampara y sustenta su propios prejuicios morales. Para Ayn Rand, el derecho de propiedad es inherente al derecho fundamental a la vida puesto que nadie puede ser privado del derecho a sostener su vida por su propio esfuerzo. Pero la vida del hombre debe regirse por la razón y cada individuo debe proveer sus necesidades a través de la misma y de su propio esfuerzo: “La vida del hombre, como requiere su naturaleza, no es la vida de un salvaje insensato, de un rufián saqueador o de un místico gorrón, sino la vida de un ser pensante – no la vida por medio de fuerza o fraude, sino la vida por medio de logros – no la supervivencia a cualquier precio, pues sólo hay un precio que paga por la supervivencia del hombre: la razón”. La propia lógica de su razonamiento admite la cooperación voluntaria sobre la base de unos derechos individuales inalienables.

Para concluir, esta novela corta es muy recomendable. No es un alegato filosófico político, en la medida en que busquemos lo que queramos encontrar, o al menos no más que “1984”, “Rebelión en la granja” o “Un mundo feliz”. Si es un estupendo relato antiutópico con verdaderas cualidades literarias.

Un saludo.

Otras obras de la autora: WIKIPEDIA

Ficcion:

  • Los que vivimos (We the Living, 1936),
  • El manantial (The Fountainhead, 1943), 
  • La rebelión de Atlas (Atlas Shrugged, 1957), 
  • Noche del 16 de enero (Night of January 16th, 1934)
  • Himno, antes conocida como ¡Vivir! (Anthem, 1938),

Ensayos

  • El nuevo intelectual (For the New Intellectual: the Philosophy of Ayn Rand, 1961),
  • La virtud del egoísmo (The Virtue of Selfishness: a New Concept of Egoism, 1964), 
  • Capitalismo. El ideal desconocido (Capitalism: the Unknown Ideal, 1966), 
  • El manifiesto romántico (The Romantic Manifesto: a Philosophy of Literature, 1969), 
  • La nueva izquierda (The New Left: The Anti-Industrial Revolution, 1971)
  • Introducción a la epistemología objetivista (Introduction to Objectivist Epistemology, 1979), 
  • Filosofía: ¿quién la necesita? (Philosophy: Who Needs It, 1982), 

Imagen

  • Versión original: Etext de Anthem, de Ayn Rand,realizado por Project
  • Gutemberg. Disponible en: http://bit.ly/S4dyZ0
  • Traducción y edición digital: Adelaida Loukota, para el Centro de Estudio
  • del Capitalismo. Universidad Francisco Marroquín.


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“montaigne” de stefan zweig: un relato de la propia obsesión.


“Pero lo que a mí me interesa e importa de Montaigne hoy es cómo en una época parecida a la nuestra, supo ser interiormente libre, y cómo, al leerlo, nos sentimos fortalecidos por su pensamiento” S.Z

Stefan Zweig (Viena, 1881 – Petrópolis, Brasil, 1942) fue un escritor enormemente popular, tanto en su faceta de ensayista y biógrafo como en la de novelista. Su capacidad narrativa, la pericia y la delicadeza en la descripción de los sentimientos y la elegancia de su estilo lo convierten en un narrador fascinante, capaz de seducirnos desde las primeras líneas. En Acantilado han aparecido ya La lucha contra el demonio (Hölderlin, Kleist, Nietzsche), Castellio contra Calvino (Conciencia contra violencia), Momentos estelares de la humanidad (Catorce miniaturas históricas), El mundo de ayer (Memorias de un europeo), La embriaguez de la metamorfosis, Veinticuatro horas en la vida de una mujer, Novela de ajedrez, Carta de una desconocida, Los ojos del hermano eterno, Ardiente secreto, El amor de Erika Ewald, Tres maestros (Balzak, Dickens, Dostoievski), Noche fantástica, La mujer y el paisaje,Correspondencia, Montaigne, La curación por el espíritu, El candelabro enterrado, La impaciencia del corazón, El legado de Europa, Amok, Viaje al pasado, Mendel el de los libros, ¿Fue él?, Los milagros de la vida, Las hermanas y las biografías Fouché y María Antonieta. (de su biografía en Acantilado Editorial)

En 1942, Stefan Zweig se suicidó junto con su esposa Lotte deprimido y desencantado respeto de su propio futuro y el de su país, envuelto en una guerra atroz e interminable. Sin fuerzas para afrontar la realidad, como el mismo dejó escrito, y sin material bibliográfico para continuar su trabajo, tomó la decisión de finalizar su vida y abandonó inacabado su último proyecto, la biografía sobre el pensador francés Michel Eyquem de Montaigne.

Pese a ser un trabajo inconcluso, no deja de ser un proyecto biográfico de un autor que demostró una valía inigualable en perfilar con lucidez los contornos sociológicos de los personajes objeto de su estudio y alcanzar la hondura psicológica de sus caracteres; todo ello unido a una prosa clara y fácil, como extraordinario novelista que era.

Este libro que nos ha quedado, de apenas cien páginas de extensión, carece de las características propias de una biografía pues apenas aporta datos, fechas y acontecimientos de la vida del biografiado, salvo hitos relevantes de su historia personal. Sin embargo es una estupenda invitación y prólogo para introducirse en la obra del autor de “los ensayos”.

Zweig traza una línea que define la trayectoria humana (personal e intelectual) de M. de Montaigne y no la abandona en todo el libro: la firme e inquebrantable voluntad de preservar la libertad individual y la independencia de pensamiento y acción frente a imposiciones coactivas, convenciones sociales y corsés intelectuales.

Destaca Zweig su innovadora educación, mediante la inmersión lingüística en el latín desde sus primeros años y el acceso que tuvo a las fuentes clásicas; la casi total ausencia de disciplina académica y el fortalecimiento de un espíritu crítico y analítico sobre la generalidad de la técnica pedagógica basada en la memoria y la asimilación por repetición. Igualmente resalta cómo la elevada posición económica  de su progenitor le permitió no someterse a más volubilidad que la suya propia y no a las arbitrariedades de los demás.

Así M. de Montaigne, cuando heredó la fortuna y propiedades paternas, concibió su cuidado y administración como una losa que le mantenía sepultado en la maraña incontable de las preocupaciones domésticas y cotidianas, entre las que incluyó al matrimonio. Por ello decidió iniciar una especie de destierro voluntario en la torre de la ciudadela de su propiedad y, rodeado de libros que ojeaba a su antojo, se puso a plasmar por escrito, sin sujeción a ninguna otra regla de estilo ni contenido más que a su propia voluntad, sus pensamientos y reflexiones cuyo eje era el propio autor.

Quizás de manera inconsciente Stefan Zweig se identifica con Montaigne al que nos presenta como una llama solitaria rodeada de la inmensidad de la noche de una era oscura y vuelca su propia obsesión sobre el incierto destino de esa época cuyo fin decidió no contemplar (adelantándose al amanecer, como dejo escrito a sus amigos). Zweig admira el coraje de Montaigne de “conservar impoluta la independencia intelectual y moral en medio de una castastrofe de masas” y a lo largo de todo el libro recalca esta cuestión.

Este es un ensayo muy recomendable como introducción a la obra de Montaigne, un aperitivo sutil, para un gran banquete intelectual.

Un saludo.

Portada Montaigne

  • Colección: El Acantilado, nº160
  • Temática: Historia, política y sociedad, Filosofía, Biogr
  • Traducción: J. Fontcuberta
  • Edición: Knut Beck
  • Prefacio: J. Bayod Brau
  • Notas: J. Bayod Brau
  • ISBN: 978-84-96834-29-3
  • Nº de edición: 5ª
  • Encuadernación: Rústica Cosida
  • Formato: 13 x 21 cm
  • Páginas: 112